thumb|300px|right|Las cinco vocales con un circunflejo en francés. El acento circunflejo es uno de los cinco diacríticos utilizados en la lengua francesa. Se utiliza en las vocales a, e, i, o y u.

Tiene tres funciones principales:

precisar la pronunciación de una a, de una e y de una o. señalar una letra que actualmente es muda, pero que en el pasado existía. Sirve, fortuitamente, de signo discriminante (es pues un diacrítico con sentido etimológico) permitiendo distinguir palabras homófonas.

En ciertos casos, el acento circunflejo no tiene una función lingüística específica.

Primeros usos El circunflejo apareció por primera vez en francés (incluso en la tipografía occidental) en el . Es el griego antiguo, tal como se tipografió en esa época (y aún ahora para lo esencial), el que le suministró este diacrítico, constituido simplemente de la reunión de un acento grave y un acento agudo (para la historia del acento circunflejo griego, ver Diacríticos del Alfabeto Griego). Parece que el anatomista y gramático Jacques Dubois, conocido como Sylvius, fue el primero en importar el circunflejo en el francés, aunque haya escrito en latín.

Varios gramáticos de este siglo han intentado darle al circunflejo un rol dentro de la ortografía de su lengua, rol que no necesariamente ha conservado. Hizo falta en efecto esperar hasta el para que su uso fuese normado y se tornara cercano al que se le da hoy en día

Jacobus Sylvius

thumb|left|Circonflexes de Sylvius

Sylvius hizo del circunflejo un indicador de diptongos gráficos (o falsos diptongos fausses diphtongues, ya que en el francés de su época los diptongos pronunciados ya no eran considerados). Sylvius señala sus motivaciones personales en su obra Iacobii Sylvii Ambiani In Linguam Gallicam Isagoge una, cum eiusdem Grammatica Latinogallica ex Hebraeis Graecis et Latinus authoribus ("Una introducción a la lengua gala [francesa] al igual que a su gramática a partir de autores hebreos, griegos y latinos", editada por Robert Estienne en 1531). Éste, es un estudio gramatical de la lengua francesa escrita en latín en el cual el autor se apoya principalmente en la comparación entre las lenguas antiguas y el francés, para explicar las particularidades de su propio idioma (en esta época, únicamente se concebía la idea de describir una lengua moderna en relación con los modelos griegos y latinos). Se puede leer, al inicio de la obra (10.ª página sin numeración), la lista de sus convenios tipográficos. El autor presente de manera breve el circunflejo, el mismo que será descrito en detalle más adelante: aî, eî, oî, oŷ, aû, eû, oû, diphthongorũ notæ, vt maî, pleîn, moî, moŷ, caûſe, fleûr, poûr, id eſt maius, plenus, mihi, mei, cauſa, flos, pro. Traducción: « aî, eî, oî, oŷ, aû, eû, oû, son las representaciones de los diptongos, como en maî, pleîn, moî, moŷ, caûse, fleûr, poûr, es decir, en latín, maius, plenus, mihi, mei, causa, flos, pro.»No es posible incluir las grafías del autor. Éste, sitúa en efecto, al circunflejo y a la diéresis (que veremos más abajo) entre dos vocales en lugar de hacerlo sobre una de ellas. La imagen de aquí abajo, representa esas grafías. Contrariamente a la copia que se da aquí de su texto, no se usa itálica para distinguir los autonymes. La puntuación se ha modernizado, (no hay espacio antes de la coma, un espacio después de los dos puntos).

Sylvius es consciente que se trata en este caso, de una notación puramente gráfica, ya que reconoce únicamente diptongos, esos dígrafos tan solo llevan el nom (lo que sigue solamente concierne aî; página 8): Nanque [sic] aî Græcis propriam, Latinis quibuſdam poetis vſurpatam, non æ, ſeu ε cum Græcis: non aï diuiſas vocales cum poetis Latinis, ſed aî vna ſyllaba vtriuſque vocalis ſonum leniter exprimente, pronuntiamus [...]. Traducción: "En efecto [Sylvius acaba de indicar que las vocales de los diptongos franceses rara vez se separan], para aî, diptongo propio del griego y tomado por algunos poetas latinos, nosotros no lo pronunciamos æ [es decir aé /ae/, como en latín] pero más bien ε [es decir è /ɛ/], como en griego: no es aï con las vocales separadas, como los poetas latinos, pero aî, en una sola sílaba, el sonido de cada vocal siendo ligeramente expresada."Hay que remarcar que Sylvius se apoya en la pronunciación del griego de su época: el diptongo αι ai, en efecto, se trataba de un (como æ en latín) monotongo desde hace mucho tiempo. En griego clásico, sin embargo, αι se leía como en aïe.

El acento circunflejo se opone, por el mismo grupo de letras, a la diéresis (situada también entre las dos vocales). El problema radica en que, y como lo señala Sylvius, solo se encuentran pocos casos para los cuales las letras de dichos grupos deben ser pronunciadas separadamente: traî (« je trais») ~ traï (« je trahis»), lo que es normal. El francés de esta época no conserva diptongos reales, los casos señaladas son más bien coalescencias, como para trahis, que no se distingue del resto como en el inglés try /traj/. Sylvius hace sin embargo, gran uso de las diéresis en la notación de sonidos griegos y latinos. Esta notación que opone los diptongos gráficos a los "diptongos" orales resulta sin embargo, artificial en el idioma francés. El acento circunflejo no se justifica, la diéresis es ampliamente suficiente para ciertas formas ambiguas (he ahí pues un ejemplo).

Étienne Dolet

Étienne Dolet, en su Maniere de bien traduire d'une langue en aultre: d'aduantage de la punctuation de la langue Francoyse, plus des accents d'ycelle (1540), utiliza el circunflejo (escrito esta vez entre dos letras) para marcar tres metaplasmas: La síncopaEste uso, sobrevivió en la tipografía donde, en el momento en que una letra faltaba, la remplazábamos por este acento con el ánimo de completar la composición de la hoja, pero para imprimirla y empezar a corregir el primer esbozo. Este signo se llamó caret (palabra latina que significa "hace falta") o caron. (desaparición de una sílaba interna): lai^rra, pai^ra, urai^ment (vrai^ment), don^ra por laiſſera (laissera), paiera, uraiemẽt (vraiment), donnera. No se puede perder de vista que antes del , la e muda o e caduca escrita se pronunciaba en cualquier posición. Se decía entonces paiera [pɛəra] y no [pɛra]. Es a partir de esta época, sin embargo, que la e caduca comenzó a desaparecer en hiato, lo que atestan las formas sincopadas citadas por Dolet, que son ahora las únicas correctas (paiera pronunciado [pɛra], vraiment). Otros sincopes citados, sin embargo, no se mantuvieron (la vocal fue reintroducida posteriormente) y golpean al oído: lai^rra [lɛra] (ahora /lɛsəra/ o /lɛsra/), don^ra [dɔ̃ra] (ahora /dɔnəra/ o /dɔnra/). La haplología (supresión de fonemas repetidos o cercanos). Dolet cita formas que, en la actualidad, no se utilizan más: au^ous (av^ous), n^auous (n^avous) por auez uous (avez-vous) y n'auez uous (n'avez-vous). La contracción de una é seguida de una e caduca en femenino plural, posible en poesía, que da como resultado una é larga [eː] (recordemos que la e caduca en posición final de palabra fue pronunciada hasta el . Todas las formas que Dolet cita son las únicas consideradas normales actualmente (olvidando, claro está, la gran cantidad existente). Por ejemplo: pense^es [pɑ̃seː], ſuborne^es (suborne^es) por pensées [pɑ̃seə], ſubornées. Dolet precisa que es necesario abstenerse de escribir el acento agudo cuando se nota la contracción. Esta contracción se puede presentar en otras palabras: a^age [aːʒə] por aage [aaʒə] (âge).Thomas Sébillet incluyó el tratado de Dolet en la edición de su Art poétique de 1556. Él hizo imprimir el acento circunflejo sobre las vocales en caso de existir síncope (caso 1): laîra, paîra, vraîement [sic; la e se escribe. Notar la utilización de v] y dônra. Los otros casos de figura utilizan el acento entre las letras.

Dolet hace entonces del circunflejo, la marca de los fonemas suprimidos: en francés, esta es una de las principales funciones de este diacrítico en la actualidad. Sin embargo, en algunos ejemplos dados por Dolet, poco se utiliza tal artificio, salvo âge: en vraiment, la antigua e en hiato simplemente no se escribe, en los femeninos plurales como pensées, no se ha aportado ninguna modificación, verosímilmente para conservar las marcas flexivas, muy útiles en la lectura. Su testimonio ofrece un interés doble: por una parte para la historia de la tipografía, se considera importante para la fonética evolutiva del francés y permite saber que es en su época que la e caduca (y otras vocales) en hiato comenzaron a suprimirse.

Podemos dejar a Dolet concluir por sí mismo: Ce ſont les preceptions [préceptes], que tu garderas quant aux accents de la langue Francoyse. Leſquels auſsi obſerueront tous diligents Imprimeurs: car telles choſes enrichiſſent fort l'impreſsion, & demõſtrent [démontrent], que ne faiſons rien par ignorance.

Modificación del timbre de las vocales

La presencia de un circunflejo sobre a, e y o denota en la mayoría de casos un cambio en la pronunciación:

â → [] (/a/ velar o "posterior"); ê → [] (/e/ abierta; equivalente de è o de e seguida por doble consonante); ô → [] (/o/ cerrada; equivalente de o en posición final de sílaba o delante de s).

Esa es en ocasiones la única razón que justifica la presencia de un acento así dentro de una palabra, el mismo que desaparece en una derivación si la pronunciación cambia: infâme [] (per infamie []), grâce [] (pero gracieux []), fantôme [] (pero fantomatique []). Aun así, ciertas irregularidades son notables: bêtise se pronuncia [] con una /e/ cerrada, a pesar de la presencia de ê, la palabra habiendo sido directamente formada sobre bête [], sin respeto de la alternancia. Se escucharía *bétise.

En palabras tomadas del griego, se nota esporádicamente la presencia de un oméga (ω) dentro de la palabra cuando la o se pronuncia [o] (aunque oméga haya sido pronunciada [], es decir, /o/ prolongada abierta, en griego): diplôme (de δίπλωμα), cône (κῶνος). La regla carece de coherencia ya que podemos encontrar palabras de origen griego sin el circunflejo, como axiome (ἀξίωμα), que se pronuncia []. Por el resto, si la palabra heredada del griego no conservó una [o], el acento no es utilizado: comédie [] (de κωμῳδία).

Además del cambio de timbre, la vocal es a veces prolongada (al menos para ciertos locutores). En numerosos acentos, las oposiciones de timbre entre los alófonos de los fonemas /a/, /e/ y /o/ no se respetan sistemáticamente y funcionan únicamente en variante combinatoria. Ese es el caso, generalmente, en el sur de Francia, donde los locutores no oponen [] y [] / [] y [] en sílaba abierta, ciertamente no emplean el alófono []. Se pronunciará entonces dôme [] en lugar de [], por dar un ejemplo. Por otra parte, todos los locutores del francés están lejos de utilizar []. Numerosos son aquellos que dirán entonces [] en vez de [] en la palabra âme.

Signo discriminativo Mientras que, normalmente, es el acento grave el que sirve como signo discriminativo en francés (là-la~ où-ou~ çà-ça~à, a etc.), el circunflejo, por razones históricas, tomó un rol semejante. De hecho, los casos de homografías evitadas son casi explicadas por las razones mencionadas anteriormente: sería falso decir que en ciertas palabras es un signo discriminativo que se habría sumado como se hizo con el acento grave. Esto permite sin embargo quitar las ambigüedades, lo que, en las palabras con u seguido de eu, le ha permitido ser conservado a veces. Se ha demostrado que los acentos circunflejos seguidos de antiguos diptongos eü monoptongaron en ëu [y] luego escritos u fueron eliminados salvo cuando se comprobó que eran útiles en caso de homografía, como para su- y no *sû- proveniente de seü/sëu. Las parejas siguientes se deben anotar: sur –sûr(e)(s) (de seür/sëur): la homografía con el adjetivo sur(e), <<agrio>>, justifica el mantenimiento del acento en femenino y plural, el mismo que se conserva también en la derivados de sûreté;