The Man Who Wasn't There —titulada El hombre que nunca estuvo allí en España y El hombre que nunca estuvo en Hispanoamérica— es una película neo-noir de 2001 escrita, dirigida, producida y montada por los hermanos Coen. La película estuvo protagonizada por Billy Bob Thornton, acompañado por Frances McDormand, James Gandolfini, Michael Badalucco, Tony Shalhoub, Scarlett Johansson, Jon Polito y Richard Jenkins. Fue coproducida de forma independiente a través de productoras estadounidenses y británicas. La trama está ambientada en 1949 y relata la historia de Ed Crane, un barbero retraído que lleva una vida común en una pequeña ciudad de California junto a su esposa, de quien sospecha que está teniendo una aventura con su jefe. La situación de Ed cambia cuando un extraño llega a la barbería y le ofrece la oportunidad de unirse a él como socio en nuevo negocio prometedor, a cambio de una inversión de diez mil dólares. Atraído por la idea, Ed planea chantajear al amante de su esposa para conseguir el dinero.

El filme tomó elementos del cine negro clásico como el blanco y negro y la voz en off, al mismo tiempo, se diferenció de este incluyendo música clásica, ambientando la trama en una pequeña ciudad y contando con un protagonista ajeno al mundo del hampa. Los Coen comenzaron a desarrollar la idea a partir de un afiche de cortes de pelo de los años 1940 que vieron mientras rodaban The Hudsucker Proxy. El argumento estuvo en gran medida influenciado por las novelas negras de James M. Cain, principalmente Pacto de sangre, El cartero siempre llama dos veces y Mildred Pierce. En cuanto a la estética, The Man Who Wasn't There se inspiró en cintas de las décadas de 1940 y 1950 —entre ellas La sombra de una duda—, e incluso en películas de ciencia ficción y «documentales baratos» de esas décadas.

El rodaje se llevó a cabo en distintas locaciones de California y originalmente se filmó en color para luego ser convertida a blanco y negro. La cinta se estrenó y participó en la selección oficial del Festival de Cannes de 2001, donde Joel Coen se llevó el premio al mejor director. Tras su estreno en los cines, tuvo una repercusión tibia en la taquilla, sin embargo fue bien recibida por la crítica cinematográfica, que elogió el trabajo de fotografía de Roger Deakins y las actuaciones, en especial el papel del lacónico protagonista interpretado por Thornton. Algunos críticos de medios como The Guardian, BBC y The Austin Chronicle se refirieron a ella como una de las mejores cintas del año. De la misma forma, el National Board of Review la incluyó dentro de sus mejores diez películas del año y le otorgó a Thornton el premio al mejor actor. Deakins recibió una nominación en los Premios Óscar a la mejor fotografía y la película logró múltiples candidaturas y premios por parte de otras organizaciones.

Argumento

La historia está narrada durante el verano de 1949 en el pueblo de Santa Rosa ubicado al norte de California. Ed Crane (Billy Bob Thornton) es un barbero de carácter melancólico, inexpresivo y reservado casado con Doris (Frances McDormand), una oficial contable con algunos problemas de alcoholismo. Generalmente Ed contesta con no más que un gesto debido a que todo lo que sucede a su alrededor le resulta poco más que inerte. A tal punto que termina por sentirse hastiado de su vida, de aspecto rutinario y aburrido. La barbería donde trabaja pertenece a Frank (Michael Badalucco), su cuñado y también colega, un auténtico charlatán. Una día, en la barbería, Ed conoce a Creighton Tolliver (Jon Polito), un hombre de negocios que está buscando un inversor para desarrollar una nueva tecnología de limpieza en seco. Después de pensarlo, a Ed le resulta convincente la idea y decide invertir. De forma anónima y sutil, Ed chantajea al jefe de su esposa Doris, un veterano de guerra apodado «Big Dave» (James Gandolfini), aprovechando que tiene la completa certeza de que Dave mantiene una relación amorosa con ella. De esta forma, Ed pretende conseguir los diez mil dólares que necesita para formar parte del negocio.

Dave retira el dinero de su empresa —el gran almacén Nirdlinger— para pagar el chantaje. Sin embargo, descubre el plan y golpea a Tolliver hasta que este implica a Ed. Dave confronta a Ed en el almacén e intenta matarlo, pero Ed lo apuñala fatalmente con una navaja para cigarrillos. Después del funeral de Dave, la esposa de este (Katherine Borowitz) se acerca a Ed y le comenta que un día, ella y Dave vieron un ovni. Más tarde, se encuentran irregularidades en los archivos de contaduría del almacén. La policía arresta a Doris por desfalco y por la muerte de Dave. Ed contrata a Freddy Riedenschneider (Tony Shalhoub), un costoso y prestigioso abogado defensor de Sacramento, que llega a la ciudad y se aloja en el mejor y más caro hotel. Este continua viviendo extravagantemente con el dinero de la defensa de Doris, el cual Frank obtuvo hipotecando la barbería. No obstante, Doris se cuelga en su celda durante la mañana antes del juicio. Más tarde se da a conocer que estaba embarazada al momento de su suicidio —aunque hacía años que ya no tenía relaciones con Ed—. Riedenschneider abandona la ciudad indignado y Frank —ahora muy endeudado— empieza a beber mucho.

Ed visita regularmente a Rachel «Birdy» Abundas (Scarlett Johansson), la hija adolescente de Walter (Richard Jenkins), un abogado conocido de Ed, para escucharla tocar el piano. Atormentado por la soledad, se imagina ayudándola a empezar una carrera musical y transformándose en su representante. Su fantasía se termina cuando un profesor de música le dice que Birdy no tiene talento. Conduciendo de vuelta después de visitar al profesor, Birdy se le insinúa a Ed y trata de hacerle sexo oral, provocando que Ed pierda el control del vehículo y colisione. Cuando Ed se despierta en el hospital, dos oficiales de policía le comunican que está bajo arresto por asesinato. El cadáver de Tolliver ha sido encontrado en un lago, junto al contrato de inversión de Ed. La policía cree que Ed obligó a Doris a extraer de la empresa el dinero de la inversión y luego mató a Tolliver para que no revelara el origen del dinero después de que este se diese cuenta. Ed es enjuiciado por el asesinato e hipoteca su casa para volver a contratar a Riedenschneider. La declaración inicial de Riedenschneider al jurado es interrumpida cuando Frank ataca a Ed; el juicio es suspendido. Sin dinero y sin nada más para hipotecar, Ed se lanza a la corte a su suerte. La maniobra no funciona y el juez lo sentencia pena de muerte.

Mientras espera en el corredor de la muerte, Ed escribe su historia para venderla a una revista pulp. Poco antes de su ejecución, Ed ve un ovni en el exterior de la cárcel. Finalmente, una mañana es conducido a la silla eléctrica. Reflexiona sobre su destino, sin arrepentirse de sus decisiones y con la esperanza de ver a Doris en el más allá, ambos libres de las imperfecciones del mundo mortal.

Reparto

Producción

Antecedentes

Los hermanos Coen empezaron a escribir el guion a mediados de los años 1990 e hicieron una pausa entre medio para filmar El gran Lebowski; nuevamente disponibles, los hermanos se trasladaron a Irlanda —donde Frances McDormand se encontraba trabajando— para continuar con la escritura. Una vez escrito el guion, los Coen se lo enviaron a los productores Eric Fellner y Tim Bevan de la compañía Working Title Films; tenían intenciones de iniciar la producción en 1999 pero aprovechando la disponibilidad de George Clooney prefirieron dedicarse a otro proyecto: O Brother, Where Art Thou?. Tan pronto finalizó la filmación y montaje de O Brother, Where Art Thou?, a mediados del año 2000 los directores continuaron con The Man Who Wasn't There —en ese entonces titulada provisionalmente The Barber Project—. El proyecto se financió de forma independiente a través de las productoras Gramercy Pictures, Working Title Films y Good Machine —compañía de Ted Hope y James Shamus, quienes más tarde fundaron Focus Features— que reunieron un presupuesto aproximado de veinte millones de dólares.

Sin tener claro aún quien iba a interpretar al protagonista, los Coen escribieron el personaje de Doris —la esposa de Ed Crane— y Frank —el dueño de la barbería— para Frances McDormand y Michael Badalucco, respectivamente. Para protagonizar la cinta, los directores le dieron la oportunidad a un actor con quien no habían trabajado antes, Billy Bob Thornton, que aceptó la propuesta para encarnar al barbero antes de leer el guion: «Sabía que sería bueno. Hay ciertas personas con las que sabes que no puede salir mal», comentó el actor. Mientras que para el rol del jefe y amante de Doris, los Coen convencieron a James Gandolfini, quien según ellos era «perfecto para el personaje». Otros dos actores ya conocidos por los Coen, Jon Polito y Tony Shalhoub, también se sumaron al reparto, completado por Adam Alexi-Malle, Katherine Borowitz, Richard Jenkins y la en ese entonces adolescente Scarlett Johansson. Cuando Jenkins recibió la llamada para asistir al casting su respuesta fue negativa debido a que ya había asistido a tres pruebas de selección para tres producciones anteriores de los Coen, sin éxito en ninguno de los casos. No obstante, los directores finalmente lo eligieron para el rol. Bill Murray fue tenido en cuenta para el papel que finalmente sería de Thornton.

Filmación

La filmación comenzó el 26 de junio del año 2000 en California y finalizó el primero de septiembre, tras diez semanas de rodaje. La cinematografía de Roger Deakins fue sencilla y tradicional. La mayoría de las tomas se hicieron con la cámara a la altura de la vista, con lentes normales y una larga profundidad de campo. En comparación con las viejas películas de cine negro estadounidense, Deakins usó una amplia gama de grises e intentó crear poco contraste sin muchas sombras fuertes, utilizando menos cantidad de luces y de mayor tamaño. A pesar de estar ambientada en el pasado, utilizó tecnologías contemporáneas y quería que The Man Who Wasn't There reflejara la era en que estaba siendo realizada: «no tratamos de hacer una película vieja», dijo Deakins. Se filmó en formato de 35 mm en color y convertida a blanco y negro durante la postproducción. Ese procedimiento se debió, en parte, a razones técnicas puesto que en las últimas décadas la disponibilidad de rollos de película en blanco y negro era muy escasa. Sin embargo, debido a exigencias contractuales y de marketing, en algunos países se estrenó en color. «La película se hizo para ser vista en color», afirmó Joel Coen, y mencionó que en color se vería «horriblemente fuera de lugar» debido a que la escala de grises neutralizó colores ajenos a la época de ambientación de la trama.

El diseño de escenarios y vestuario a cargo de Dennis Gassner y Mary Zophres, respectivamente, debió adaptarse a la ausencia de color, evitando altos contrastes que distrajeran la atención. El blanco y negro también tuvo un efecto en los actores, intensificando algunos elementos: «tan solo un close-up es muy llamativo por las sombras y la sensación de profundidad», dijo McDormand. No obstante, el equipo no perdió de vista la versión en color y diseñó las locaciones evitando los colores luminosos y prefiriendo marrones y grises. La vestimenta de Ed Crane consistió en sacos deportivos y camisas de gabardina y rayón típicas de esos años, sus medias no tenían elásticos en la parte superior y —al igual que los extras— usó ligas para sostenerlas. Entre las prendas femeninas se incluyeron medias con costura, fajas y sostenes puntiagudos. El traje cruzado con solapa en pico del abogado defensor Freddy Riedenschneider estuvo inspirado en Salvador Dalí, según la vestuarista Mary Zophres: «Es un poco inusual para la época y sugiere opulencia».

thumb|right|250px|El barrio Bungalow Heaven ubicado en la ciudad de Pasadena (California) se utilizó para rodar escenas exteriores de la casa de Ed Crane