thumb|Un Peacekeeper estadounidense lanzado desde un silo misilístico.
Un misil balístico intercontinental o ICBM (siglas del inglés intercontinental ballistic missile) es un misil de largo alcance, de más de 5500 kilómetros, que usa una trayectoria balística que implica un importante ascenso y descenso, incluyendo trayectorias suborbitales y parcialmente orbitales, desarrollándose a lo largo de la carrera espacial. Un ICBM se diferencia de otros misiles balísticos como los IRBM (Intermediate Range Ballistic Missile, «misil balístico de medio alcance») o los SRBM (Short Range Ballistic Missile, «misil balístico de corto alcance») principalmente en el alcance. El alcance máximo de un ICBM está delimitado por los pactos de control de armas que prohíben vuelos orbitales o parcialmente orbitales. Actualmente ocho países tienen sistemas de misiles balísticos intercontinentales: Estados Unidos, Rusia, China, Corea del Norte, Reino Unido, Francia, Israel e India.
Los primeros misiles balísticos intercontinentales tenían una precisión limitada, lo que los hacía adecuados para su uso sólo contra los objetivos más grandes, como las ciudades. Fueron vistos como una opción de base "segura", que mantendría la fuerza de disuasión cerca de casa, donde sería difícil atacar. Los ataques contra objetivos militares (especialmente los más blindados) exigían el uso de un bombardero tripulado más preciso . Los diseños de segunda y tercera generación (como el LGM-118 Peacekeeper) mejoraron drásticamente la precisión hasta el punto de que incluso los objetivos puntuales más pequeños pueden atacarse con éxito.
Los misiles balísticos intercontinentales se diferencian por tener mayor alcance y velocidad que otras clases de misiles balísticos como: misiles balísticos de alcance intermedio (IRBM), misiles balísticos de alcance medio (MRBM), misiles balísticos de corto alcance (SRBM) y misiles balísticos tácticos (TBM).
Historia Segunda Guerra Mundial Sus orígenes se remontan a la Segunda Guerra Mundial, con el primer cohete V-2 balístico (Vergeltungswaffe, «arma de represalia» en alemán) creado por Wernher von Braun en la Alemania nazi para bombardear al Reino Unido. Partiendo de este modelo, se intentó diseñar un misil capaz de bombardear Nueva York y otras ciudades de la Costa Este, el Projekt Amerika, bajo la dirección de Wernher von Braun. El misil A9/A10 inicialmente iba a ser guiado por radio, pero fue modificado para ser una nave pilotada tras el fracaso de la Operación Elster. La segunda etapa del misil A9/A10 se prueba un par de veces en enero y febrero de 1945.
Guerra Fría miniatura|izq|175px|Un SM-65 Atlas, el primer misil balístico intercontinental estadounidense, lanzado por primera vez en 1957. miniatura|Gráfico de 1965 de los lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales Atlas y Titan de la USAF, acumulativo por mes con fallas resaltadas (rosa), que muestra cómo el uso por parte de la NASA de propulsores de misiles balísticos intercontinentales para los proyectos Mercury y Gemini (azul) sirvió como una demostración visible de confiabilidad en un momento en que las tasas de fallas había sido sustancial. miniatura|Historia del despliegue de misiles balísticos intercontinentales terrestres, 1959-2014.
Después de la guerra, Estados Unidos y la Unión Soviética recopilaron científicos y diseños alemanes a través de la Operación Paperclip (EE. UU.) y Osoaviakhim (URSS)."The V2 and the German, Russian and American Rocket Program", C. Reuter. German Canadian Museum. p. 170. ISBN 1-894643-05-4, 9781894643054. Gracias a esta ayuda en la URSS, Serguéi Koroliov construyó el cohete R-7 en los años 1950 y el 4 de octubre de 1957 puso en órbita el primer satélite artificial Sputnik con un misil de mayor alcance, que podía alcanzar el territorio continental de América y todos los países de Europa. Estados Unidos entonces aceleró su carrera para obtener un misil ICBM y lanzó el primer misil ATLAS en 1957, la primera lanzadera espacial del país, dando inicio a la Carrera espacial contra la Unión Soviética.
Los primeros misiles balísticos intercontinentales, los soviéticos R-7, R-9, y los estadounidenses Atlas y Titan-I, utilizaban combustible propergoles criogénicos. Esto condicionaba su empleo ya que los propergoles solo se podían almacenar en el misil durante un corto periodo, luego debían ser retirados y la recarga de combustible se demoraba varias horas.
La siguiente mejora fue el empleo de combustibles propergoles, que se pudieran almacenar a temperatura ambiente, generalmente hipergólicos. Pero las dificultades de manipulación de estas sustancias tóxicas y corrosivas, incluyendo fugas y explosiones en los silos de lanzamiento subterráneo de los misiles Titan-II, condujo a su sustitución casi universal por nuevos cohetes ICBM de combustible sólido.
Estas generaciones de misiles ICBM fueron la génesis de los sistemas de lanzamiento de los ingenieros espaciales, durante la carrera espacial de la Guerra Fría. Como ejemplos sirvan los primeros misiles Atlas, los Delta, los Redstone, los Titan, los R-7 y los Protón, algunos de los cuales se usan actualmente para llevar satélites a sus órbitas. Los modernos misiles ICBM tienden a ser más pequeños, livianos y potentes que sus antecesores, ya que se ha logrado mejorar la precisión, hacer más pequeñas y ligeras las ojivas balísticas, que transportan múltiples conos nucleares, los equipos electrónicos de navegación y dirección, y se usan los nuevos combustibles sólidos, haciéndolos más eficientes para la carga militar y menos útiles como vehículos orbitales de lanzamiento de satélites artificiales, aunque recientemente Rusia ofrece un programa de lanzamiento de satélites civiles, desde misiles ICBM lanzados desde un silo subterráneo, antes de ser desmantelados y retirados de servicio.
Guerra Rusia - Ucrania
El 21 de noviembre de 2024, durante la invasión rusa de Ucrania, se difundió que las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa habían lanzado un misil balístico intercontinental RS-26 Rubezh contra la ciudad ucraniana de Dnipro.Rusia ataca con un misil balístico intercontinental "infraestructura crítica" en Dnipró (Ucrania) Hubiera sido la primera vez que se utilizaba un misil balístico intercontinental en combate en la historia. Más tarde ese día, Vladímir Putin confirmó que el ataque de hecho no había sido realizado por un misil balístico intercontinental (ICBM), sino por un nuevo modelo de un misil balístico de alcance intermedio (IRBM) llamado Oreshnik, utilizando una carga útil hipersónica no nuclear.
Misiles balísticos intercontinentales modernos thumb|Vista esquemática de un sistema de misiles nucleares Trident II D5 lanzado desde un submarino, capaz de transportar múltiples ojivas nucleares hasta a 8.000 km (5.000 millas) thumb|Reentrada de ojivas múltiples guiadas por láser provenientes de un misil Peacekeeper de los Estados Unidos. thumb|Misil balístico SS-25 Sickle en un desfile militar en Rusia.
Los modernos misiles ICBM son el desarrollo final de los primeros misiles alemanes lanzados contra Reino Unido; ahora pueden ser lanzados desde silos lanzadores subterráneos, camiones de transporte y submarinos, por lo general, estos nuevos misiles llevan VRMI o MIRV (Multiple Independently targetable Reentry Vehicle, en inglés) cada uno de los cuales, pueden llevar varias ojivas nucleares en forma independiente y separada, atornilladas dentro de la punta del misil en forma de cono, permitiendo a un solo misil ICBM impactar en muchos objetivos en territorio enemigo, diferentes bases militares y ciudades, con el lanzamiento de un solo misil ICBM. Al principio de su desarrollo solamente podían transportar un cono nuclear en la punta del misil ICBM, como los misiles R-11 lanzados por Irak contra Israel durante la Guerra del Golfo.
Los vehículos de transporte MIRV fueron una rápida consecuencia de la reducción de peso y tamaño de los misiles, así como de los tratados internacionales de limitación de armas nucleares tácticas, firmadas entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que imponen restricciones a la cantidad de vehículos lanzadores y armas nucleares, cohetes y medios de transporte.
También ha resultado ser una respuesta sencilla a los sistemas de defensa antimisiles balísticos (ABM, Anti-Ballistic Missile) siendo mucho más barato añadir más ojivas independientes a un sistema de misiles ya existente, que se atornillan a la punta del misil y pueden alcanzar diferentes objetivos, que fabricar un sistema defensivo nuevo, con la capacidad en teoría de derribar las múltiples ojivas lanzadas por estos nuevos misiles ICBM, no obstante las propuestas para sistemas defensivos ABM han sido consideradas como impracticables y nunca han sido desarrolladas, por su alto costo y las limitaciones de la tecnología a finales del siglo pasado, aunque existen programas de defensa de misiles ICBM, como el sistema de defensa espacial de la Iniciativa de Defensa Estratégica y el nuevo sistema de combate Aegis para interceptar misiles enemigos y satélites en el espacio, conos nucleares durante el ingreso atmosférico, misiles R-11 y ojivas nucleares independientes, aunque nunca han sido probados para interceptar múltiples ojivas nucleares y vehículos MIRV en el espacio.
Los nuevos misiles intercontinentales ICBM usan combustible sólido, que puede ser almacenado durante largo tiempo en las estaciones lanzadoras, vehículos de transporte, silos, submarinos y barcos. Los misiles de combustible líquido no pueden ser guardados cargados de combustible durante mucho tiempo y por ello, cargarlos es una tarea necesaria antes de su lanzamiento que podía durar varias horas y demoraba la respuesta de un ataque con estos misiles. Los nuevos misiles ICBM se suelen guardar cargados de combustible sólido en silos, algunos de los cuales tiene suficiente protección a los ataques como para aguantar bombas nucleares, submarinos nucleares (SLBM, Submarine Launched Ballistic Missile) o bien en vehículos lanzadores terrestres motorizados y trenes, que son muy difíciles de localizar por satélites de vigilancia.
El misil de crucero es una alternativa más económica a los misiles balísticos ICBM, puede ser lanzado desde un avión bombardero pesado de largo alcance, submarinos, barcos y camiones de transporte, y desde silos en bases militares de países amigos, cercanas a los objetivos enemigos, también se lo conoce como misil táctico de ataque, es de menor alcance pero puede efectuar un ataque nuclear sorpresivo contra el enemigo.
Rusia y China actualmente posee misiles ICBM modernos como el Topol-M (SS-27) y el RS-24 versión de (Rusia) y el DF-41 (China), capaces de evadir el nuevo sistema ABM que desarrolla Estados Unidos debido a su etapa de impulsión ultrarrápida, con gases calientes de expansión, el encendido de sus motores, la pronta libranza de las ojivas armadas con conos nucleares y la maniobrabilidad de las mismas, la velocidad supersónica en la reentrada de la ojiva a la atmósfera, al uso de contramedidas que incluyen ojivas señuelo, globos, trazas de papel aluminio para confundir los radares de defensa, junto con otras características secretas y técnicas especiales, desarrolladas recientemente con el avance de la tecnología en el nuevo siglo y la capacidad de controlar el vuelo, con motores externos de combustible líquido, como un avión espacial y un satélite civil, para cambiar su trayectoria durante el vuelo. Por su parte, Estados Unidos basa actualmente su arsenal nuclear en tres pilares: los ICBM LGM-30 Minuteman (con unos 450 misiles), los SLBM Trident II D5 y la bomba nuclear B61 en misiles para aviones de combate.