miniatura|Piedad, óleo sobre tabla, 270 x 225 cm. Viterbo, Museo civico. Sebastiano Luciani (Venecia, 1485-Roma, 21 de junio de 1547), más conocido como Sebastiano del Piombo, por haber ocupado a partir de 1531 el cargo de responsable de los sellos de plomo —piombo en italiano— de la Santa Sede, fue un pintor italiano, protegido por Miguel Ángel y uno de los más admirados e influyentes del Renacimiento.

Su obra representa una síntesis entre el colorido de la escuela veneciana y las figuras monumentales características de la pintura romana. Se distinguen tres momentos en su evolución: una etapa veneciana, donde el colorido de sus obras recuerda al de sus primeros maestros, los pintores Giovanni Bellini y Giorgione; un primer periodo romano, ciudad a la que llega en 1511 gracias al mecenazgo del banquero Agostino Chigi, en el que asimila el estilo de Rafael y de Miguel Ángel; y un segundo periodo romano, tras el Saco de Roma en 1527, en el que su pintura se vuelve más severa y esencial, en consonancia con el espíritu de la Reforma católica que se plasmará posteriormente en las directrices del Concilio de Trento.

Piombo trabajó para los hombres más poderosos de su tiempo —banqueros, nobles, embajadores, mercaderes, papas— e influyó poderosamente en otros grandes pintores manieristas —especialmente en Bronzino— y también en la pintura española de su tiempo. Destacó por sus retratos, pinturas mitológicas y religiosas. Muchos de sus cuadros se exponen en los museos más importantes del mundo.

thumb|Retrato de hombre, se dice que es Cristóbal Colón , óleo sobre lienzo, 106,7 x 88,3 cm, Nueva York, Metropolitan Museum. En la zona superior hay un texto latino de autoría desconocida que asegura que este es un retrato del ligur Cristóbal Colón, el primero en alcanzar por mar las antípodas, y lo fecha en 1519.

Biografía thumb|290px|Sagrada Familia con Santa Catalina, San Sebastián y un donante, hacia 1507-1508, museo del Louvre. La obra se relaciona con su etapa veneciana y está influida por las composiciones de Bellini y el estilo de Giorgione.La Sainte Famille avec sainte Catherine, saint Sébastien et un donateur, ficha de la obra en el museo del Louvre. Venecia (1485-1511)

Inicios

Tal como relata su biógrafo Giorgio Vasari, Sebastiano nació en Venecia en 1485, hijo de Luciano Luciani. Según el propio Vasari, la primera vocación de Sebastiano fue la música (cantaba y tocaba el laúd), pero pronto sintió curiosidad por la pintura y entró en contacto con Giovanni Bellini, y después con Giorgione, quienes fueron sus maestros, especialmente este último.

Primeras obras

En el Retrato de dama joven del Museo de Bellas Artes de Budapest (hacia 1508), además de las influencias de Bellini y Giorgione, se observa ya la característica que distinguirá la obra de Sebastiano: la contraposición de elementos en la composición, que aquí se muestra en los movimientos opuestos del brazo y de la cabeza.

Entre 1508 y 1509 realizó los cuatro paneles del órgano de la iglesia de San Bartolomeo de Rialto (Venecia), encargados por Alvise Ricci, vicario del templo entre 1507 y 1509. En esta obra, la crítica ha subrayado la fusión de color y espacio de Giorgione y la exaltación de las formas poderosamente construidas, ya en sintonía con el primer clasicismo toscano-romano; por desgracia, los repintes posteriores y las restauraciones en clave «giorgionesca» han confundido y gastado los llamativos y fulgurantes colores característicos de Sebastiano.

En 1510 pintó la tabla Salomé (también conocida como La hija de Herodías), ahora en la National Gallery de Londres. En ella, de nuevo, se advierte la influencia de Giorgione y de Tiziano.«The Daughter of Herodias (1510), Sebastiano del Piombo», ficha en la página oficial de la National Gallery de Londres, consultada el 2 de abril de 2013.

Altar de San Juan Crisóstomo

thumb|230px|Sacra conversazione, ca 1511, Iglesia de San Juan Crisóstomo, Venecia. Entre 1510 y 1511 realizó el Altar de San Juan Crisóstomo, encargado por Caterina Contarini Morosini en su testamento el 13 de abril de 1509 y realizado tras la muerte (1510) de su marido, Nicolò. Los personajes representados en Sacra conversazione son, de izquierda a derecha, Santa Catalina de Alejandría, María Magdalena, Santa Lucía, San Juan Crisóstomo, San Nicolás, Juan el Bautista y San Liberal. Giorgio Vasari atribuyó esta obra a Giorgione, pero en la segunda edición de la Vida de los mejores arquitectos, pintores y escultores italianos (1568) admitió la equivocación y restituyó su paternidad a Sebastiano. Los críticos posteriores, sin embargo, no siempre han estado de acuerdo, y algunos señalan que, por lo menos, el diseño del cuadro es de Giorgione; otros aseguran que la composición es totalmente extraña a Giorgione, nunca interesado en ligar las figuras en composiciones armónicas, en «masas articuladas, cerradas en su complejidad pero individualizadas en un movimiento potencial»Pallucchini, R.: La pittura Veneziana del Cinquecento, Novara, 1944. como aquí se muestra en la relación contrastada entre los dos santos de la derecha, Juan el Bautista y Liberal. Tampoco parece propio de Giorgione esta recreación de un espacio unitario y grandioso, donde la naturaleza está completamente ausente. Además, la datación de los testamentos de los comitentes (en particular, los de Nicolò, datados entre el 4 y el 18 de mayo de 1510), excluyen la intervención de Giorgione, muerto en octubre de 1510, un plazo de tiempo demasiado corto para realizar la obra, dadas sus dimensiones y la lentitud con la que los albaceas solían adelantar el dinero para ejecutar estas mandas testamentarias.Gentili, A.; Bertini, C.: Sebastiano del Piombo: pala di San Giovanni Crisostomo, Venecia, 1985. A juicio de Lucco,Volpe C.; Lucco, M.: L'opera completa di Sebastiano del Piombo, Milán, 1980. las novedades que se aprecian en esta obra se encuentran en la composición: se evita la visión frontal característica de esta clase de altares y se presenta a las figuras serenas y relajadas, en un paisaje crepuscular: el titular, Crisóstomo, está representado despojado de sus atributos episcopales, y lee tranquilamente.

Los tres filósofos

thumb|230px|Los tres filósofos de Giorgione, concluida por Sebastiano del Piombo. Museo de Historia del Arte de Viena.

La última noticia de la actividad artística veneciana de Sebastiano está documentada por Marcantonio Michiel, que en 1525 anota haber visto en casa del patricio Taddeo Contarini una tela titulada Los tres filósofos, comenzada por Giorgione, pero terminada («finita») por Sebastiano.Michiel, Marcantonio: Notizia d'opere del disegno, 1525.

Roma (primera época: 1511-1527)

En la primavera de 1511 su fama se había extendido tanto que el poderoso banquero Agostino Chigi le invitó a ir a Roma:

Frescos en la Villa de Agostino Chigi (actual Villa Farnesina) thumb|left|Palacio del banquero Chigi en el Trastevere romano, actualmente conocido como Villa Farnesina. El primer encargo que recibió Sebastiano fue en agosto de 1511. Agostino Chigi le encomendó la pintura de varios lunetos de la bóveda de una de las salas —llamada la Loggia de Galatea— del palacio que el banquero tenía en el Trastevere, conocido hoy como Villa Farnesina por haber sido posteriormente comprada por el cardenal Alejandro Farnesio. En ellos reprodujo episodios mitológicos extraídos de los Fastos y, sobre todo, de Las Metamorfosis de Ovidio: Tereo persigue a Filomela y Procne; Aglauro y Herse; Dédalo e Ícaro; Juno; Escila corta los cabellos a Niso; La caída de Faetón; Bóreas rapta a Oritía; Céfiro y Flora; y, finalmente, una Cabeza gigantesca. Todas estas pinturas estaban terminadas con seguridad en enero de 1512; meses después añadió un Polifemo bajo el luneto de Dédalo e Ícaro. En esta Logia de Galatea también trabajaron Baldassarre Peruzzi y Rafael.Malafarina, Gianfranco: La Villa Farnesina a Roma. Módena: Franco Cosimo Panini, 2003; pág. 46 y ss.

En 1512 pintó el retrato llamado Fornarina (Galería de los Uffizi) y el Retrato de Ferry Carondelet y su secretarioFicha del Retrato del cardenal Ferry Corondolet y su secretario en la página oficial del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, en el que se advierte la influencia en la presentación de los personajes de Rafael, mientras que el paisaje dorado y las arquitecturas son plenamente venecianas. Otro tanto sucede con La muerte de Adonis (Florencia, Uffizi), de la misma fecha que los anteriores y que fue pintado por encargo de Agostini Chigi.

thumb|left|200px|Retrato masculino, ca. 1515, Museo de Bellas Artes de Budapest. El Retrato masculino (Museo de Bellas Artes de Budapest, hacia 1515) estuvo atribuido a Rafael y, por ello, fue adquirido en 1895 por el museo a cambio de una suma enorme. En él se advierte de nuevo el colorido propio de Sebastiano, su síntesis compositiva entre las escuelas pictóricas romana y veneciana y su tendencia a simplificar los detalles en los retratos.

Amistad con Miguel Ángel

Durante los años de rivalidad entre Rafael y Miguel Ángel, Vasari afirma que Sebastiano apreciaba la obra de ambos y Miguel Ángel se lo quiso ganar para su causa «porque mucho le gustaba su colorido y su gracia». Miguel Ángel tomará bajo su protección y tutela a Del Piombo e incluso le guiará en sus pinturas, proporcionándole los dibujos previos y la composición de las obras.

Piedad de Viterbo

Ambos colaboraron en la Piedad de la iglesia de San Francisco de Viterbo (colocada en el altar en 1516, hoy en el Museo Cívico de Viterbo). Según Vasari, fue pintada por Sebastiano sobre un dibujo de Miguel Ángel, del que se conserva algún esbozo preparatorio. Esta obra está considerada la obra maestra de Sebastiano: despojada, severa, casi arcaica, «la soledad sin esperanza que separa a la Madre petrificada del Hijo muerto, y ambos de un Dios Padre anulado por la audacísima idea [...] de prolongar el momento evangélico de las tinieblas sobre el mundo más allá de la muerte sobre la cruz» (Marco Rosci).

Tríptico para Vich y Valterra

thumb|Descenso de Cristo al Limbo (Museo del Prado). El embajador español en Roma, Jerónimo Vich y Valterra, le encargó un tríptico en 1516, hoy dividido. El panel central (Lamentación sobre el cadáver de Cristo) se conserva en el Museo del Hermitage de San Petersburgo; el lateral derecho (Aparición de Cristo a los Apóstoles) se da por desaparecido (se conserva una copia atribuida a Francisco Ribalta en Olomouc, República Checa); el lateral izquierdo (Descenso de Cristo al Limbo) se conserva en el Museo del Prado de Madrid.LUCCO, Mauro: «Cristo al Limbo» en Sebastiano del Piombo. Federico Motta Editore, 2008; pág. 168. Esta obra pasó a pertenecer a la Corona española porque el bisnieto del embajador, Diego Vich, pagó con ella una deuda con el rey Felipe IV; Velázquez llevó la pintura al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. La obra permaneció en la sacristía del monasterio hasta su ingreso en 1839 en la colección del Museo del Prado. Este lienzo destaca por su uso de la luz y por el contraste de claroscuros, algo impropio de su tiempo que anuncia lo que será la estética caravaggiesca.

La Virgen con el niño, santos y un donante En 1517 pintó La Virgen con el niño, santos y un donante (hoy en la Galería Nacional de Londres). El donante representado en la obra quizá sea el mercader Pierfrancesco Borgherini, amigo de Del Piombo y de Miguel Ángel. De este último hay influencia en el colorido y las formas esculturales de las figuras y se especula que pudo hacer el dibujo preparatorio de la obra. En la composición destaca el inusual gesto de la Virgen, que extiende el brazo derecho para tocar afectuosamente al donante.«The Madonna and Child with Saints and a Donor (1517), Sebastiano del Piombo», ficha de la obra en la página oficial de la Galería Nacional de Londres.

Competición con Rafael: la Resurrección de Lázaro

thumb|230px|La resurrección de Lázaro, 1517–1519, National Gallery, Londres.