El Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR) fue una organización mexicana de liberación homosexual, activa entre 1978 y 1981. Surgió en la Ciudad de México de un núcleo vinculado a experiencias previas de organización homosexual y defendió la visibilidad pública, el fin de las detenciones y la extorsión policial, y la relación entre liberación sexual y transformación social. Su participación en una manifestación de izquierda el 26 de julio de 1978 fue una de las primeras apariciones callejeras de un colectivo que reivindicaba abiertamente la homosexualidad en México. Junto con el Grupo Lambda de Liberación Homosexual y Oikabeth, participó en las movilizaciones de 1978 y en la primera marcha del orgullo homosexual convocada como tal en la capital, el 29 de junio de 1979.

La militancia del FHAR combinó manifestaciones, gestiones por la liberación de detenidos y una labor editorial que incluyó Política Sexual, Nuestro Cuerpo y FHAR Informa. Sus intentos de incorporar a travestis de sectores populares y su relación con las lesbianas del propio grupo suscitaron debates sobre clase, expresión de género y predominio masculino. El Frente decidió disolverse en una asamblea de agosto de 1981, tras una crisis interna; parte de sus militantes continuó organizada en otros colectivos.

Historia Antecedentes y formación Antes del FHAR existió el Frente de Liberación Homosexual (FLH), formado a comienzos de los años setenta, y hubo otros ámbitos de reflexión sobre sexualidad y política, entre ellos SexPol. En 1975 se publicó el manifiesto «Contra la práctica del ciudadano como botín policiaco», que denunció los abusos contra homosexuales. Si bien existieron agrupaciones anteriores, el FHAR introdujo una dinámica diferente en el movimiento al enfocar su estrategia en la visibilidad política sostenida a través de manifestaciones públicas.

Según el testimonio retrospectivo de Juan Jacobo Hernández, el FHAR se constituyó en abril de 1978 con antiguos participantes del FLH y SexPol. Hernández identifica entre ellos a Fernando Esquivel Reyes, Ignacio Álvarez Sánchez, Eduardo Calderón, Gustavo López, Francisco Saucedo y Carlos Toimil Robert, además de sí mismo. Atribuye a Esquivel el nombre del grupo, inspirado en el Front homosexuel d'action révolutionnaire francés. El FHAR mexicano fue una organización distinta de su homónima francesa, pero en referencia al nombre francés y caracterizada en sus inicios como un grupo de composición predominantemente masculina.

El 24 de julio de 1978, la revista Proceso publicó una carta firmada por Hernández y Esquivel en nombre del FHAR. Rechazaba las declaraciones del actor Roberto Cobo que separaban a los homosexuales considerados respetables de los hombres afeminados y las personas travestis. La controversia anticipó una de las posiciones más visibles del Frente: oponerse a que quienes desafiaban las normas de género quedaran excluidos de la reivindicación homosexual.

Aparición pública y primeras marchas El 26 de julio de 1978, integrantes del FHAR participaron como contingente identificado en una manifestación que conmemoraba la Revolución cubana y reunía a organizaciones de izquierda. Fue una intervención homosexual en una marcha política más amplia, no una marcha del orgullo convocada de forma autónoma. El historiador González Romero la sitúa como un episodio inaugural de la visibilidad callejera del movimiento; el propio FHAR la reivindicó más tarde como su salida pública.

En la marcha del 2 de octubre de 1978, que recordó el décimo aniversario de la matanza de Tlatelolco, el FHAR compartió contingente con Lambda y la agrupación lésbica Oikabeth. Las tres organizaciones colaboraron en una Coordinadora de Grupos Homosexuales, aunque esa articulación tuvo dificultades y sus posiciones no fueron idénticas.

La primera marcha organizada expresamente como marcha del orgullo homosexual en la Ciudad de México tuvo lugar el 29 de junio de 1979, en torno al décimo aniversario de los disturbios de Stonewall. El FHAR participó en su convocatoria y organización con Lambda y Oikabeth. Barrón Gavito documentó una carta remitida por el FHAR el 7 de junio a las autoridades del Distrito Federal para solicitar facilidades para el acto del día 29. La policía desvió la marcha de Paseo de la Reforma hacia la calle de Lerma; el recorrido terminó en la entonces plaza Carlos Finlay.

El Frente también participó en la segunda marcha del orgullo, celebrada el 28 de junio de 1980. En ella confluyeron Oikabeth, organizaciones feministas, estudiantiles y sindicales y partidos de izquierda. En 1981 persistieron las movilizaciones contra las redadas, mientras se profundizaban las dificultades organizativas del FHAR.

Campañas contra la represión policial La policía efectuaba redadas en bares, baños y otros espacios de sociabilidad homosexual. Las detenciones podían acompañarse de extorsión, golpes y exposición de las personas arrestadas ante la prensa sensacionalista. En 1978, el FHAR organizó protestas ante dependencias de la delegación Cuauhtémoc. También acudía a la jefatura policial de Tlaxcoaque y a centros de detención para solicitar la liberación de personas detenidas; a veces llevaba periodistas para ejercer presión, aunque esa estrategia podía exponer públicamente a los arrestados.

En Nuestro Cuerpo, la organización llamó a documentar por escrito las violaciones de derechos y a exigir responsabilidades por las redadas. Esa campaña combinaba la denuncia de la represión con una reivindicación de derechos democráticos y constitucionales como ciudadanos mexicanos. FHAR Informa difundió además advertencias sobre modalidades de extorsión y consejos para quienes eran detenidos.

El primer número de Política Sexual denunció los «periodicazos»: según el relato del FHAR, después de una redada la policía facilitaba a la prensa información tergiversada y fotografías de los detenidos, que en ocasiones eran obligados a posar. El Frente cuestionó tanto las detenciones como esa representación pública de las personas homosexuales y travestis. En 1980 realizó nuevas protestas ante la delegación Cuauhtémoc contra los arrestos arbitrarios.

Ideas, alianzas y composición El FHAR relacionó la opresión por sexualidad con la explotación económica, el patriarcado y otras formas de desigualdad. Su programa defendía un cambio social amplio, pero también formulaba demandas concretas de ciudadanía, libertad de reunión y protección frente a la policía. Sus integrantes criticaban el rechazo a la homosexualidad dentro de sectores de izquierda. Simonetto sitúa al Frente en redes de solidaridad socialistas y señala la consigna «Por un socialismo sin sexismo» como expresión de la crítica del grupo a las restricciones contra homosexuales en países del socialismo real.

El comunicado de disolución registra su participación en iniciativas de solidaridad con Nicaragua y El Salvador, así como en el Frente Nacional Contra la Represión. Asimismo, está documentada la participación del FHAR, Lambda y Oikabeth en el Comité Mexicano en Solidaridad con el Pueblo Salvadoreño. La cooperación con la izquierda coexistió con fricciones entre organizaciones y con el interés de Lambda por vincularse especialmente con el feminismo.

Aunque muchos dirigentes procedían de medios universitarios, el FHAR buscó relacionarse con travestis de sectores populares, especialmente vulnerables a la persecución policial. González Romero registra la incorporación de Miss Alex y la presencia de activistas y personas travestis en reuniones próximas a la Alameda Central. Entre los militantes jóvenes, Héctor León convocaba a personas de barrios populares a las marchas y participaba en las campañas contra las redadas. La investigación advierte que los testimonios conservados recogen sobre todo la perspectiva de la dirigencia y permiten conocer mucho menos la de las propias travestis.

La participación de personas travestis dio lugar a disputas en el movimiento sobre el afeminamiento y la representación pública de la homosexualidad. Algunos críticos consideraban que el travestismo reproducía estereotipos de género; integrantes del FHAR replicaron que la exclusión de las «vestidas» desatendía a quienes recibían con mayor intensidad la violencia policial. En 1981 estas posiciones se debatieron en el diario Unomásuno, incluso entre Eduardo Calderón, del FHAR, y Luis González de Alba. La polémica puso de relieve tensiones de clase y diferencias sobre quiénes podían hablar en nombre del movimiento.

El FHAR tuvo un colectivo de lesbianas, aunque sus integrantes y publicaciones fueron predominantemente masculinos. En el boletín FHAR Informa de septiembre de 1979, las mujeres del colectivo defendieron públicamente su existencia dentro de la organización. También publicaron un texto en el primer número de Nuestro Cuerpo sobre su decisión de militar en un grupo mixto. A partir de esas publicaciones y del testimonio de Teresa Incháustegui, que el diálogo con los hombres del Frente sobre cuerpo, erotismo y política no prosperó; algunas de las lesbianas se incorporaron a otros espacios feministas, entre ellos Oikabeth. El segundo número de Nuestro Cuerpo ya no consignó colaboradoras mujeres.

No se ha establecido un padrón completo de integrantes del Frente. Una reconstrucción calcula alrededor de treinta integrantes en su contingente de julio de 1978. En cambio, en base a una entrevista de archivo a Hernández realizada en agosto de 1979, que cien miembros del FHAR participaron en una marcha contra la dictadura de Somoza en junio de ese año. Ambas cantidades corresponden a manifestaciones concretas y no constituyen un recuento de la afiliación durante toda la existencia del grupo.

Publicaciones y redes de circulación El FHAR imprimió boletines, carteles, volantes y revistas para difundir sus planteamientos y denunciar la represión. FHAR Informa comunicaba actividades y alertas para sus lectores. En mayo de 1979 apareció el único número publicado de Política Sexual. Cuadernos del FHAR, con una tirada de 3000 ejemplares, 28 páginas y un precio de 25 pesos; figuraban en su comité editorial Hernández, Teresa Incháustegui Romero, Ignacio Álvarez, Jona Dantes y Alejandro Aucin. Ese mismo mes, el Colectivo Mariposas Negras del FHAR editó el primer número de Nuestro Cuerpo, de doce páginas. Su segundo y último número, doble, salió en julio de 1980 con veinte páginas. Los archivos disponibles están incompletos.

Las publicaciones difundían experiencias internacionales de liberación homosexual, teoría política, denuncias y fotografías de manifestaciones. La correspondencia y el intercambio de revistas permitieron tender vínculos dentro de México y con organizaciones de otros países. La circulación alcanzó otras regiones, aunque el trabajo editorial del FHAR se concentró en la Ciudad de México.

El proyecto enfrentó problemas de financiación y de continuidad. En el balance del propio Frente, el trabajo cotidiano contra las detenciones absorbió recursos necesarios para formar militantes y sostener sus publicaciones. Al momento de su disolución, materiales quedaron sin editar: un segundo número de Política Sexual, otro de Nuestro Cuerpo, tres folletos informativos y un proyecto de libro. También existieron dificultades editoriales con el lenguaje especializado de parte de las revistas y diferencias internas.

Disolución y legado