La participación de personas del colectivo LGBT en los eventos de la Semana Santa es un evento histórico documentado a nivel histórico y que ha alcanzado una profunda atención por parte de los medios de comunicación, especialmente en España y más concretamente en la Semana Santa de Sevilla.

Historia y participación La Semana Santa ha contado históricamente con una profunda participación de personas pertenecientes al colectivo LGBT, algo históricamente considerado contradictorio, debido a las actitudes hostiles que históricamente ha mantenido el cristianismo contra las personas pertenecientes a la diversidad sexual y de género. Según afirma el doctor en antropología y profesor universitario Rafael Cáceres, la Semana Santa es una fiesta popular que tiene su origen en los años finales del siglo XIX y principios del siglo XX, y que desde sus inicios ha contado con la presencia pública de hombres homosexuales, lo cual ha sido siempre conocido por el público.

La participación en los eventos de la Semana Santa y su participación en las hermandades ha servido históricamente a los hombres del colectivo LGBT como forma de sentirse integrados y encajar en una sociedad que tradicionalmente les ha rechazado, ocupando un espacio en el que no se valoraba su orientación o identidad sino su trabajo artístico, como así lo aseguró el bailarín y transformista Carlos Carvento, artista abiertamente queer quien también se ha ligado a estas celebraciones.

Pedro Pablo Pérez Ochavo, secretario de la organización Ichthys Cristianxs lgtbh de Sevilla, que aboga por la igualdad para las personas LGBT dentro de la iglesia católica, afirmó que entre los floristas, joyeros, bordadores y vestidores de las vírgenes, el 95% de hombres que se ocupaban de estas labores eran homosexuales.

Sin embargo, la abundante presencia histórica de personas del colectivo LGBT no ha estado exenta de dificultades ni actitudes discriminatorias. Si bien la presencia de hombres homosexuales y otras personas disidentes ha sido siempre conocida, se ha tolerado únicamente bajo la condición de que la propia orientación e identidad personal sea siempre encubierta y estrictamente privada. En 2016, cuando el cofrade Antonio Muñoz Tapia se casó con su hasta entonces novio David, comenzó a experimentar dificultades. Este cofrade, que había fundado de hecho su propia hermandad en un pueblo de Córdoba, de la que llegó a ser su máxima autoridad. Tras su boda, las solicitudes para que él diera el discurso que daba inicio a la Semana Santa dejaron de prosperar, y su artículo escrito pidiendo igualdad para las personas homosexuales fue eliminado de la revista publicada por las hermandades. Otro caso simular tuvo lugar 11 años antes, en 2007, cuando el director de un escritorio sevillano redactó una carta criticando que se permitiera a los diseñadores de moda José Víctor Rodríguez Caro y José Luis Medina vestir a vírgenes después de que se hubiesen casado ese mismo año.

Así mismo, el cartel promocional de la Semana Santa de Sevilla de 2024, obra del pintor Salustiano García, que mostraba a un Cristo joven y atlético y basado en el aspecto del propio hijo del punto, fue el foco de numerosas críticas y ataques homófobos después de que la obra fuese interpretada por la ciudadanía como una supuesta representación de un Cristo homosexual. Por otra parte en Bélgica en 2026, el estreno de la ópera Sancta, de la directora austríaca Florentina Holzinger durante la Semana Santa fue fruto de críticas por parte del obispo de Amberes Johan Bonny y del diputado ultraderechista Filip Dewinter debido a que la obra presentaba a actrices caracterizadas como monjas lesbianas patinando completamente desnudas.

En un contrapunto más positivo, y de vuelta en el ámbito sevillano, ese mismo año destacó también como figura de la comunidad LGBT públicamente asociada a la Semana Santa la escritora y podcaster bisexual Beatriz Cepeda, más conocida públicamente como Perra de Satán, quien en una entrevista en 2026 alegó no ser católica o cristiana, sino creyente, alegando: «Yo le rezo a la Macarena y al Gran Poder, con lo cual de alguna manera mágico-mística creo en ellos». Así mismo, aseguró que la Semana Santa de Sevilla había estado en su vida desde su infancia, y defendió que no se trataba de un evento exclusivo para personas católicas y conservadoras, sino para toda la sociedad.

En la cultura popular La atención pública y en los medios de comunicación a este fenómeno tuvo su inicio en la década de los años 2000, después de que la célebre cantante y bailaora española María Jiménez defendiera públicamente en un programa de televisión el arduo trabajo que realizaban los hombres homosexuales durante la Semana Santa y también en otros ámbitos, declarando:

Estas declaraciones tuvieron lugar en respuesta a las afirmaciones y actitudes de su ex-marido, el actor Pepe Sancho, quien según se declaraba en la entrevista era profundamente homófobo, al que remató diciéndole: «Si no te gustan los maricones a estas alturas te vas a tener que ir a una isla solo.» Esta célebre intervención, que pasó a formar parte de la cultura popular española, supuso así el inicio de la reivindicación y visibilización de la participación de los hombres homosexuales y el resto de las personas LGBT dentro del ámbito de la Semana Santa en España.

En 2019 se viralizó a través de redes sociales a un grupo de jóvenes vitoreando entre lágrimas a la Virgen de los Dolores en su paso por le Semana Santa de Sevilla. Estos jóvenes, que fueron leídos como homosexuales, visibilizaron de forma masiva en redes la histórica relación de los hombres homosexuales con la Semana Santa de Sevilla, si vien fueron también blanco de numerosas burlas y discriminación homófoba y plumófoba, dando cuenta de lo profundamente arraigada que estaba también la homofobia en la sociedad y en el ámbito religioso.

En 2021 se estrenó el documental ¡Dolores, guapa!, dirigido por Jesús Pascual, acerca del papel de las personas LGBT en la Semana Santa de Sevilla, surgido a raíz de los comentarios homófobos de los que fueron víctimas los jóvenes que protagonizaron el vídeo viral de 2019. En este, diversas personal queer del ámbito religioso rechazaron participar ante la negativa del director de distorsionar sus rostros y distorsionar sus voces, dado que tenían miedo a las posibles represalias que pudieran enfrentar por parte de la comunidad cristiana o que rodea a la Semana Santa. Aún así, más de 200 personas se presentaron voluntarias para narrar su experiencia como personas queer en el contexto de la Semana Santa de Sevilla, lo cuál, según afirmó Pascual, fue indicio de que «había algo que la gente quería contar». Finalmente el documental vio su estreno dentro de la 18ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla, dentro de la sección Panorama Andaluz, y recibió una acogida positiva.

En otros países En Perú, pesar del conservadurismo religioso en el departamento de Ayacucho, en 2024 el Colectivo LGBTIQ Chirapaq Soncco participó por primera vez en la Semana Santa ayacuchana en la elaboración de una alfombra floral durante la celebración del Viernes Santo en la plaza mayor de Huamanga.

Referencias

Categoría:LGBTQ y catolicismo Categoría:Cultura LGBT en España