El debate sobre el estado de la nación de 1984 fue un debate de política general celebrado en el Congreso de los Diputados de España los días 23, 24 y 25 de octubre de 1984, durante la II Legislatura. Fue el segundo debate sobre el estado de la nación celebrado en España, después de la primera experiencia de septiembre de 1983.

El debate coincidió aproximadamente con el ecuador del primer mandato de Felipe González y estuvo marcado por la situación económica y el aumento del desempleo, la reconversión industrial, el desarrollo del Estado de las autonomías, el terrorismo, las negociaciones para la incorporación de España a la Comunidad Económica Europea y, especialmente, por el debate sobre la permanencia de España en la OTAN.

Durante su intervención inicial, González manifestó públicamente por primera vez su posición favorable a que España permaneciera en la OTAN, aunque sin incorporarse a su estructura militar integrada, y propuso alcanzar un acuerdo parlamentario sobre política de defensa antes de someter la cuestión a referéndum.

Antecedentes El primer debate sobre el estado de la nación se había celebrado en septiembre de 1983 a iniciativa del Gobierno. La experiencia no constituía un procedimiento específico previsto con ese nombre en el Reglamento del Congreso de los Diputados, sino que se articulaba como una comunicación del Gobierno sobre política general.

En 1984 el Ejecutivo decidió repetir la experiencia y remitió al Congreso una comunicación destinada a realizar un análisis global de la situación del país y servir de referencia para los trabajos parlamentarios posteriores. El Congreso conserva como documentación oficial de aquel debate los diarios de sesiones números 157, 158 y 159, correspondientes a los días 23, 24 y 25 de octubre.

El debate se celebró en un momento de importantes transformaciones económicas y políticas. El Gobierno estaba desarrollando el proceso de reconversión industrial, mientras el desempleo continuaba aumentando. Las relaciones con los gobiernos autonómicos, especialmente el vasco y el catalán, atravesaban asimismo dificultades, y continuaban abiertas las negociaciones para la adhesión española a la Comunidad Económica Europea.

Uno de los principales asuntos pendientes era la posición del Gobierno ante la OTAN. España había ingresado en la organización en 1982, durante el gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo, mientras que el PSOE había defendido en la oposición la celebración de un referéndum sobre la permanencia en la Alianza.

Desarrollo

Discurso de Felipe González Felipe González abrió el debate el 23 de octubre con una intervención de aproximadamente una hora y cuarenta y cinco minutos en la que realizó un balance de los dos primeros años del Gobierno socialista.

El presidente planteó como cuestión central si la situación de España era mejor que cuando el PSOE llegó al poder en 1982. Defendió la evolución de diversos indicadores económicos, aunque reconoció que se había equivocado durante el debate de 1983 al afirmar que el desempleo había tocado fondo. González señaló que el paro constituía la principal preocupación de su Gobierno y defendió la reconversión y el saneamiento empresarial como condiciones necesarias para detener la destrucción de empleo.

También abordó la reforma sanitaria, la educación, la modernización de las Fuerzas Armadas, el proceso autonómico y el terrorismo. En relación con este último mantuvo la política de persecución de la actividad terrorista combinada con medidas de reinserción para quienes abandonaran la violencia.

Política exterior y OTAN La parte más significativa del discurso estuvo dedicada a la política exterior y de defensa. González sostuvo que el proceso de adhesión de España a la Comunidad Económica Europea era irreversible y propuso alcanzar un nuevo consenso parlamentario sobre la política de seguridad nacional.

El presidente presentó un programa de diez puntos que incluía la permanencia de España en la OTAN, la no incorporación a su estructura militar integrada, una reducción progresiva de la presencia militar estadounidense en territorio español, la incorporación a la Unión Europea Occidental y el mantenimiento de relaciones de cooperación defensiva con otros países europeos.

González anunció asimismo que el acuerdo que finalmente alcanzaran las fuerzas políticas sería sometido a referéndum antes de finales de febrero de 1986.

La intervención tuvo especial importancia porque fue la primera ocasión en que González manifestó públicamente una posición favorable a la permanencia de España en la Alianza Atlántica. El PSOE había mantenido anteriormente una posición crítica respecto a la incorporación española y había utilizado durante la campaña electoral de 1982 el lema «OTAN, de entrada no».

Debate con Manuel Fraga El principal turno de oposición correspondió a Manuel Fraga, presidente de Alianza Popular. Fraga presentó una visión mucho más negativa de la situación del país y cuestionó el balance económico realizado por González.

El dirigente conservador centró sus críticas en el crecimiento del desempleo, la evolución del poder adquisitivo, la fiscalidad, la inseguridad ciudadana, la política educativa y la situación de distintos sectores económicos afectados por la reconversión.

Fraga anunció además que su grupo presentaría propuestas de reprobación contra los ministros de Asuntos Exteriores, Fernando Morán; Justicia, Fernando Ledesma; Presidencia, Javier Moscoso; y Administración Territorial, Tomás de la Quadra-Salcedo. También planteó la posibilidad de presentar posteriormente una moción de censura contra González.

Las réplicas entre González y Fraga adquirieron un tono particularmente duro. González acusó al líder conservador de presentar una visión «catastrofista» de España, mientras Fraga reprochó al Gobierno un supuesto deterioro de las instituciones y del parlamentarismo.

Nacionalistas y otros grupos Durante la segunda jornada intervinieron, entre otros, los representantes de Minoría Catalana y del Partido Nacionalista Vasco.

Miquel Roca y Marcos Vizcaya aceptaron iniciar conversaciones con el Gobierno sobre la propuesta de consenso en política de defensa y sobre la permanencia de España en la OTAN. Ambos reclamaron también un nuevo diálogo sobre la organización territorial y el desarrollo del Estado autonómico.

La intervención de Roca tuvo una particular repercusión política por su planteamiento de acuerdos más amplios entre las principales fuerzas parlamentarias. González acogió favorablemente su disposición al diálogo.

En la última jornada intervino Santiago Carrillo, quien criticó duramente la política económica y exterior del Gobierno y expresó dudas sobre que llegara a celebrarse el referéndum prometido sobre la OTAN.

También intervino el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, entonces dirigente del Centro Democrático y Social, con una posición más favorable al diálogo con el Ejecutivo.

Propuestas de resolución La última fase del debate estuvo dedicada a la discusión y votación de las propuestas de resolución presentadas por los grupos parlamentarios.

Se presentaron 24 propuestas o mociones, de las que 14 fueron aprobadas. Las propuestas aprobadas y rechazadas quedaron posteriormente recogidas en la documentación oficial del Congreso.

Las cuatro propuestas del Grupo Popular para reprobar a los ministros Fernando Morán, Fernando Ledesma, Javier Moscoso y Tomás de la Quadra-Salcedo fueron rechazadas. La votación conjunta de las reprobaciones arrojó 103 votos a favor, 198 en contra y 17 abstenciones.

Ningún otro grupo parlamentario apoyó las reprobaciones. Minoría Catalana obtuvo, por su parte, la aprobación de siete de las ocho propuestas que había presentado.

Importancia política El debate de 1984 consolidó la práctica iniciada el año anterior de celebrar periódicamente un gran debate parlamentario sobre la situación política general del país.

Desde el punto de vista político, su principal consecuencia fue la clarificación de la posición del Gobierno respecto a la OTAN. La propuesta de González anticipó la orientación que posteriormente adoptaría el Ejecutivo durante el referéndum de 1986, en el que el Gobierno defendería la permanencia de España en la Alianza bajo determinadas condiciones.

El debate mostró también la centralidad del desempleo y de la reconversión industrial en la política española de mediados de la década de 1980. González admitió expresamente que su previsión de 1983 sobre la evolución del paro había resultado equivocada, mientras Fraga convirtió el desempleo y los costes sociales de la reconversión en algunos de los principales argumentos de su oposición.

La cuestión autonómica continuó siendo otro de los ejes del debate. Las intervenciones de los representantes catalanes y vascos pusieron de manifiesto la búsqueda de nuevos acuerdos sobre el desarrollo territorial después de las dificultades surgidas en los primeros años de funcionamiento del Estado autonómico.

La prensa de la época destacó también el tono particularmente duro de algunos intercambios entre González y Fraga y cuestionó la capacidad de un debate de tres jornadas para tratar con profundidad un número tan elevado de cuestiones.

Véase también

II Legislatura de España Primer Gobierno de Felipe González

Referencias

Enlaces externos

Documentación de los debates sobre el estado de la Nación en el Congreso de los Diputados

1984 Categoría:España en 1984 Categoría:II Legislatura de España