El Pabellón de Guatemala de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 fue diseñado por el ingeniero Emilio Gómez Flores y está recubierto de azulejos.

Historia

Durante la década de 1920 la prensa de Guatemala instó a que se representase en la muestra de Sevilla el café nacional, aunque los industriales del sector no mostraron interés.

En noviembre de 1926 el Gobierno guatemalteco empezó a afirmar que acudiría a la muestra. En principio, iban a hacerlo sin pabellón propio ocupando un lugar en las Galerías Americanas (unas naves que actualmente pertenecen al Puerto de Sevilla).

El cónsul de Guatemala en Sevilla, Manuel Herrera y Herrera, pasó en noviembre de 1928 a ser delegado en la comisión de la exposición. Fue asesorado por Juan Irigoyen e Ignacio J. Saravia.

El Ministerio de Fomento de Guatemala destinó, en febrero de 1929, 30.000 dólares para la concurrencia.

El 10 de abril de 1929 el Gobierno de aquel país, presidido por Lázaro Chacón González, dijo que contarían con un pabellón propio. Se les entregó una parcela junto al Pabellón de Venezuela el 3 de agosto de 1929.

El Gobierno guatemalteco encargó el proyecto de pabellón a Emilio Gómez Flores, que había estudiado las construcciones prehispánicas durante su estancia en América, y que realizó un proyecto para el pabellón de la Guinea española en la misma muestra. Propuso construir un pabellón permanente y, con carácter provisional, un rancho donde se ofrecerían café y otros productos. El encargado de la construcción fue José Granados de la Vega, que había diseñado el Pabellón de Colombia y las galerías.

Las obras comenzaron en septiembre de 1929 y se inauguró el 31 de octubre del mismo año.

Tras la muestra, el Ayuntamiento de Sevilla no sabía qué hacer con él y, en 1935, hubo planes de demolerlo. El alcalde de la ciudad, finalmente, optó por conservarlo con la ayuda del arquitecto Juan Talavera y Heredia. Entonces se convirtió en dependencia municipal. Desde 1992 es, junto con el Pabellón de Argentina de la misma exposición, sede del Conservatorio de Danza Antonio Ruiz Soler.

Características

El edificio tiene una planta semisótano y otra elevada, de 189 metros cuadrados cada una. Es de ladrillo recubierto de azulejos de la fábrica de Ramos Rejano. Se escogió el azul y el blanco para la mayoría de los azulejos por ser los colores de la bandera de Guatemala. Flanqueando la entrada del pabellón y en los remates del conjunto hay aves quetzales. Sobre la entrada está el escudo del país.

Junto a la puerta se construyó un banco para tomar café.

Referencias

Bibliografía

Guatemala Categoría:Edificios y estructuras de Guatemala Categoría:Guatemala en 1929 Categoría:Relaciones España-Guatemala