Juan Merlo de la Fuente, también conocido como Juan Antonio Merlo de la Fuente Xicohténcatl (-Comayagua, 1665), fue un clérigo, jurista y obispo novohispano. Ordenado sacerdote en 1651, ejerció como catedrático de la Real y Pontificia Universidad de México, canónigo doctoral de la catedral de Puebla, provisor y vicario general del obispado de Puebla-Tlaxcala, y colaboró estrechamente con Juan de Palafox y Mendoza. En 1650 fue nombrado obispo de Comayagua, aunque permaneció en Nueva España hasta 1653.

Durante su actividad en Puebla, Merlo participó en la secularización de las parroquias y en los conflictos que Palafox sostuvo para imponer la jurisdicción episcopal sobre las órdenes religiosas. Esta actuación le ocasionó enfrentamientos con los jesuitas, con algunos integrantes del cabildo catedralicio y con el arzobispo de México, Juan de Mañozca. Ya instalado en Honduras, continuó las obras de la catedral de Comayagua y defendió la autoridad del clero diocesano frente a los privilegios de las órdenes regulares,lugar en el que permaneció hasta su muerte en 1665.

Orígenes y formación Las fuentes difieren sobre su lugar y fecha de nacimiento. La tradición historiográfica tlaxcalteca, que lo identifica como Juan Antonio Merlo de la Fuente Xicohténcatl, sitúa su nacimiento en 1599, en la falda oriental del cerro de San Pedro de Ocotelulco, dentro de un paraje de Candelaria Teotlalpan conocido posteriormente como Obispotla. La misma versión lo presenta como hijo de Juan Bartolomé de Salazar y Jerónima Maxixcatzin y como descendiente de los linajes señoriales de Xicohténcatl, Maxixcatzin y Citlalpopocatzin.

Otros repertorios biográficos ofrecen datos diferentes. Algunos lo consideran natural de Nopalucan, Puebla, mientras que Peter B. Villella lo identifica como originario de Tlaxcala y calcula su nacimiento hacia 1590 a partir de la información contenida en su probanza de méritos. El apellido Xicohténcatl también aparece asociado con él en la historiografía reciente: Emmanuel Rodríguez López lo denomina «el tlaxcalteca Juan Merlo de la Fuente Xicohténcatl» al estudiar su intervención en un expediente de 1647 conservado en el Archivo Histórico del Estado de Tlaxcala.

En cuanto a su formación, cursó humanidades en el seminario de San Jerónimo de Puebla y posteriormente obtuvo el doctorado en cánones. Desarrolló parte de su carrera en la Real y Pontificia Universidad de México, donde ejerció como catedrático de Prima, y trabajó también como abogado de la Real Audiencia. Más tarde ingresó en el cabildo de la catedral de Puebla como canónigo doctoral.

Carrera Cuando Juan de Palafox y Mendoza asumió el obispado de Puebla-Tlaxcala, eligió a Merlo como juez provisor, oficial y vicario general. Desde esos cargos, quedó encargado de ejercer la jurisdicción episcopal y mantener la administración diocesana durante las ausencias del obispo. Palafox destacó su formación jurídica, espiritualidad y capacidad de gobierno en las recomendaciones que envió a la Corona en 1645 y 1646.

Como parte de estas funciones, Merlo intervino en la secularización de las parroquias administradas por las órdenes religiosas durante los primeros años de la década de 1640. Atendió especialmente las doctrinas cercanas a la sede episcopal y las disputas ocasionadas por su transferencia al clero secular. El ejercicio de estas atribuciones le dio una reputación de severidad y provocó enfrentamientos con religiosos, integrantes del cabildo poblano y otras autoridades eclesiásticas.

En 1647 participó en la etapa más intensa del conflicto entre Palafox y la Compañía de Jesús, relacionado con la jurisdicción episcopal, las licencias para predicar y confesar y el pago de diezmos sobre las propiedades jesuitas. Las censuras eclesiásticas impuestas durante la disputa alcanzaron también a Merlo, quien fue trasladado y recluido en la Ciudad de México durante varios meses. Al mismo tiempo, la controversia dividió al cabildo poblano y sus integrantes contrarios a Palafox declararon vacante la sede episcopal. Tras la intervención de la Corona, Merlo regresó a Puebla e inició procedimientos contra quienes habían desconocido la autoridad del obispo.

Después de la partida de Palafox hacia España en 1649, Merlo permaneció como gobernador, provisor y vicario general del obispado. Desde esa posición continuó los litigios contra integrantes del cabildo y las órdenes religiosas en defensa de la jurisdicción ordinaria. Entre otras actuaciones, promovió una causa para anular la donación que había permitido a los jesuitas establecer el colegio de San Ildefonso y ordenó visitas a los hospitales administrados por los hermanos de San Hipólito.

Obispo de Comayagua Durante su gobierno en Honduras, Merlo continuó la construcción de la catedral de Comayagua y llevó consigo trabajadores procedentes de Puebla. Bajo su administración se levantó la torre y avanzó una parte considerable del edificio; también se le atribuye, probablemente, la construcción de la capilla del Sagrario. Estas obras coincidieron con la necesidad de ampliar la recaudación del diezmo para sostener la administración diocesana y financiar la construcción de la catedral.

En el ámbito eclesiástico, Merlo intentó someter a las órdenes religiosas a la autoridad episcopal, siguiendo una política semejante a la que había aplicado en Puebla. Uno de sus principales enfrentamientos surgió cuando un religioso mercedario trasladó a Comayagua a cien indígenas procedentes de una zona montañosa, con el argumento de instruirlos religiosamente a cambio de su trabajo. Merlo los retiró de su autoridad y sostuvo que correspondía a los frailes encargarse de su conversión, pero al obispo asignarles un pastor.

Estos conflictos con las órdenes religiosas originaron acusaciones de que pretendía expulsarlas de la diócesis. Su defensa de la jurisdicción episcopal llevó a que la historiografía eclesiástica posterior lo calificara como «mártir de la inmunidad eclesiástica».

Merlo murió en Comayagua en 1665. Sus restos fueron depositados en el sepulcro de los obispos de la catedral cuya construcción había impulsado.

Memoria La identificación de Merlo de la Fuente como integrante de la nobleza indígena tlaxcalteca se mantuvo en la memoria histórica y religiosa de Tlaxcala. En el templo de Candelaria Teotlalpan se conserva un retrato suyo realizado en el , en el que aparece identificado como Juan Antonio Merlo de la Fuente Xicohtencatl. En 2020, el Centro INAH Tlaxcala intervino la obra como parte de la restauración de varios bienes culturales del templo y la describió como la representación del primer sacerdote originario de Tlaxcala.

Su figura también se incorporó a una memoria más amplia sobre los clérigos indígenas novohispanos que alcanzaron posiciones académicas y episcopales. Villella estudió su trayectoria junto con la de otros letrados de ascendencia indígena cuya memoria fue utilizada posteriormente para demostrar la capacidad intelectual y religiosa de las élites novohispanas.

Referencias

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