Ramón Romeo Rotaeche (Burgos, 1928 o 1929-Bilbao, 21 de marzo de 1981) fue un militar español, teniente coronel del Ejército de Tierra, asesinado por la organización terrorista ETA militar en Bilbao en marzo de 1981.

El atentado tuvo una especial repercusión política al producirse menos de un mes después del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y ser el primero dirigido contra un miembro de las Fuerzas Armadas desde la intentona golpista. Instituciones y partidos políticos vascos interpretaron el atentado como un intento de provocar una reacción involucionista y desestabilizar el proceso democrático.

Biografía

Nacido en Burgos, Romeo Rotaeche se estableció desde joven en el País Vasco y desarrolló allí prácticamente toda su carrera militar. Tras salir de la academia militar con el empleo de teniente de artillería, fue destinado a Bilbao. Con el tiempo alcanzó el grado de teniente coronel y fue destinado a la Zona de Reclutamiento del Gobierno Militar de Vizcaya, de la que era jefe en el momento de su muerte.

Pese a haber recibido amenazas, había rechazado la posibilidad de abandonar sus destinos en el País Vasco. Compatibilizaba su actividad militar con un trabajo como técnico de construcción y cálculo de estructuras en Viviendas de Vizcaya.

Estaba casado y tenía seis hijos. Las crónicas publicadas tras el atentado lo describieron como una persona integrada en la sociedad vasca y con numerosas relaciones personales tanto en Bilbao como en Vitoria. En ambientes militares y civiles era considerado un militar de posiciones liberales.

Atentado de 1978

Romeo Rotaeche ya había sido objeto de un atentado terrorista en 1978. El vehículo en el que se encontraba fue ametrallado, aunque salió ileso del ataque.

A pesar de este antecedente y de las amenazas existentes contra miembros de las Fuerzas Armadas destinados en el País Vasco, continuó residiendo y desarrollando su actividad profesional en Vizcaya.

Asesinato

En la mañana del 19 de marzo de 1981, Romeo Rotaeche acudió a la misa de las 9:30 en la Basílica de Nuestra Señora de Begoña, situada cerca de su domicilio en Bilbao. Dos miembros de ETA, un hombre y una mujer, permanecieron en el interior del templo durante la celebración y lo siguieron cuando abandonó la basílica.

Al cruzar el umbral del edificio, la mujer disparó contra el teniente coronel en la nuca. Los autores huyeron a pie mientras Romeo Rotaeche quedó gravemente herido. Una ambulancia de la Cruz Roja que se encontraba casualmente en las inmediaciones lo trasladó a una clínica cercana.

Fue sometido a una intervención quirúrgica de varias horas y quedó en coma profundo. El proyectil le había producido graves lesiones cerebrales. Falleció dos días después, el 21 de marzo de 1981, a los 52 años.

ETA militar reivindicó posteriormente el asesinato.

Reacciones

El atentado se produjo en un contexto de especial tensión política y militar en España. Habían transcurrido solamente 24 días desde el intento de golpe de Estado del 23-F, y el asesinato de Romeo Rotaeche fue el primer atentado contra un miembro de las Fuerzas Armadas desde aquel acontecimiento.

La proximidad temporal con el golpe hizo que el ataque fuera interpretado por numerosas fuerzas políticas como una provocación destinada a generar una reacción de las Fuerzas Armadas contra el sistema democrático. El Parlamento Vasco aprobó una declaración institucional de condena en la que calificó el atentado como un intento de desestabilización y de provocar una involución política.

La condena se extendió a las principales fuerzas políticas vascas. La personalidad de Romeo Rotaeche, al que las crónicas de la época describían como un militar liberal, abierto y bien integrado en la sociedad vasca, contribuyó a aumentar el impacto político y social del atentado.

Su funeral se celebró en la misma basílica de Begoña en cuya salida había sido atacado. Asistieron miles de personas, así como el ministro de Defensa, Alberto Oliart, el jefe del Estado Mayor del Ejército, José Gabeiras, y otras autoridades civiles y militares.

Durante la ceremonia se produjeron algunos gritos de apoyo a España, al Ejército y al teniente coronel Antonio Tejero. El sacerdote oficiante intervino para pedir, en nombre de la familia, que se evitara cualquier utilización política del funeral.

Sus restos fueron posteriormente trasladados a Vitoria y enterrados en el panteón familiar del cementerio de Santa Isabel.

Investigación y condenas

La autoría del atentado fue atribuida al comando Vizcaya de ETA militar.

José Antonio Borde Gaztelumendi, Sebastián Echániz y Enrique Letona fueron condenados por su participación en el asesinato a penas de 28 años de prisión cada uno. La sentencia estableció además indemnizaciones para la viuda y los hijos de Romeo Rotaeche y la prohibición de que los condenados residieran en Bilbao durante diez años.

La investigación atribuyó también participación directa en el atentado a María Natividad Jáuregui Espina, conocida como Pepona, miembro del comando Vizcaya, y a Francisco Javier Zabaleta Urretavizcaya.

Caso de Natividad Jáuregui

Jáuregui había huido a Francia en 1978 y posteriormente se integró como miembro liberado en el comando Vizcaya de ETA, que durante 1981 cometió diversos atentados en la provincia. Tras regresar a Francia vivió clandestinamente en ese país y posteriormente huyó a México. Fue localizada en 2002 y más tarde se instaló en Bélgica, donde fue detenida en Gante en 2013.

Las autoridades españolas solicitaron su entrega para que pudiera ser juzgada por el asesinato de Romeo Rotaeche. Bélgica rechazó inicialmente su extradición y la cuestión dio lugar a un prolongado litigio judicial.

Finalmente, las autoridades belgas entregaron a Jáuregui a España el 22 de noviembre de 2020. La Policía Nacional la trasladó a territorio español en cumplimiento de la reclamación de la Audiencia Nacional, que la investigaba por el asesinato terrorista de Romeo Rotaeche y por pertenencia a organización terrorista.

Jáuregui fue procesada por el asesinato. Según el procedimiento judicial, ella y Francisco Javier Zabaleta Urretavizcaya, ya fallecido cuando se reabrió la causa, habían participado directamente en el ataque contra el militar.

Prescripción de la causa

La defensa de Jáuregui sostuvo que la responsabilidad penal por el asesinato había prescrito debido al tiempo transcurrido. La Fiscalía se opuso y argumentó que determinadas actuaciones realizadas durante la investigación habían interrumpido el plazo de prescripción.

El 3 de noviembre de 2023, la Audiencia Nacional estimó finalmente la petición de la defensa y consideró prescrito el delito, por lo que acordó el sobreseimiento de la causa respecto de Jáuregui y su puesta en libertad.

La resolución puso fin, respecto de Jáuregui, al procedimiento penal por el asesinato de Romeo Rotaeche más de cuatro décadas después del atentado.

Véase también

Euskadi Ta Askatasuna Terrorismo en España Golpe de Estado en España de 1981 Anexo:Asesinatos cometidos por ETA desde la muerte de Francisco Franco

Referencias

Categoría:Nacidos en Burgos Categoría:Fallecidos en Bilbao Categoría:Militares de España del siglo XX Categoría:Militares asesinados de España Categoría:Víctimas mortales de ETA Categoría:Asesinatos en España en 1981