Robert C. Campbell (1885-Isla de Wight, julio de 1966) fue un oficial del Ejército Británico que sirvió durante la Primera Guerra Mundial. Fue capturado por el Imperio alemán en agosto de 1914 durante los combates posteriores a la batalla de Mons y permaneció como prisionero de guerra en Alemania.
Se hizo conocido porque, tras recibir noticias de que su madre estaba gravemente enferma, solicitó directamente al káiser Guillermo II de Alemania autorización para viajar temporalmente al Reino Unido. El emperador aceptó su petición bajo la condición de que Campbell prometiera regresar al cautiverio. Después de pasar aproximadamente dos semanas junto a su madre, Campbell cumplió su palabra y volvió voluntariamente al campo de prisioneros alemán.
Carrera militar
Campbell servía como oficial del 1.er Batallón del East Surrey Regiment cuando comenzó la Primera Guerra Mundial. Su unidad formaba parte de la Fuerza Expedicionaria Británica enviada a Francia para combatir al Ejército Imperial Alemán.
El 24 de agosto de 1914, durante la retirada británica posterior a la batalla de Mons, Campbell fue hecho prisionero. En los combates de aquella jornada, su batallón perdió cinco oficiales y 134 soldados entre muertos, heridos y desaparecidos.
Fue trasladado a Alemania y posteriormente recluido en un campo de prisioneros en Magdeburgo, donde permaneció durante aproximadamente dos años antes de recibir noticias sobre la enfermedad de su madre.
Permiso para visitar a su madre
En 1916, Campbell recibió una carta de su hermana informándole de que su madre, Louisa, padecía una enfermedad terminal. Ante esta situación escribió personalmente al káiser Guillermo II solicitando permiso para viajar a Inglaterra y verla antes de que muriera.
El emperador alemán aceptó excepcionalmente la petición. Las gestiones se realizaron con ayuda de la embajada de Estados Unidos, país que todavía mantenía una posición neutral en la guerra. Como condición para su liberación temporal, Campbell tuvo que dar su palabra de honor de que regresaría a Alemania después de visitar a su madre.
Campbell cruzó desde Alemania hacia los Países Bajos, que permanecían neutrales, y desde allí tomó un barco con destino al Reino Unido.
Permaneció alrededor de dos semanas junto a su madre. Una vez terminado el permiso, y pese a encontrarse nuevamente en territorio británico y tener la posibilidad material de permanecer allí, decidió cumplir el compromiso asumido con las autoridades alemanas y regresó voluntariamente al cautiverio siguiendo la misma ruta.
El historiador Richard van Emden ha señalado que la decisión probablemente estuvo relacionada con el código de honor existente entre los oficiales de la época. Según su interpretación, Campbell también habría considerado que incumplir su promesa podía impedir que otros prisioneros obtuvieran permisos humanitarios similares en el futuro.
Intento de fuga
El regreso voluntario de Campbell no significó que hubiera renunciado a intentar escapar posteriormente.
Durante su cautiverio, él y otros prisioneros dedicaron aproximadamente nueve meses a excavar un túnel para huir del campo. Después de lograr salir, Campbell intentó llegar a la frontera con los Países Bajos, pero fue capturado antes de alcanzar territorio neutral y enviado nuevamente a prisión.
Este episodio ha sido señalado como una aparente paradoja de su conducta: Campbell consideraba vinculante la promesa específica que había dado al káiser para obtener su permiso, pero una vez cumplida esa palabra de honor volvió a considerarse libre de intentar escapar como cualquier otro prisionero de guerra.
Últimos años
Tras el final de la Primera Guerra Mundial, Campbell regresó al Reino Unido. Continuó sirviendo en el ejército hasta 1925.
Murió en julio de 1966 en la Isla de Wight, Inglaterra, a los 81 años.
Legado
El caso de Campbell ha sido utilizado por historiadores de la Primera Guerra Mundial como ejemplo de las concepciones de honor militar que todavía existían entre algunos oficiales europeos durante el conflicto.
Su liberación temporal también constituye un episodio poco habitual dentro del sistema de prisioneros de guerra de la época. El hecho de que las autoridades del Imperio alemán autorizaran a un oficial enemigo a regresar temporalmente a su propio país basándose fundamentalmente en su palabra de honor contrasta con el endurecimiento progresivo y la enorme violencia que caracterizaron a la Primera Guerra Mundial.
Véase también
Prisionero de guerra Primera Guerra Mundial Batalla de Mons Guillermo II de Alemania Fuerza Expedicionaria Británica
Referencias
Bibliografía
Categoría:Nacidos en 1885 Categoría:Fallecidos en 1966 Categoría:Militares británicos de la Primera Guerra Mundial Categoría:Oficiales del Ejército Británico Categoría:Prisioneros de guerra Categoría:Prisioneros de guerra de la Primera Guerra Mundial Categoría:Fallecidos en la Isla de Wight