Manuel Antonio Rodríguez, conocido como «el Rey de los Hombres» (activo en la década de 1790), fue un bandolero castellano que actuó en el interior de la Corona de Castilla durante el reinado de Carlos IV. Al frente de una de las cuadrillas más activas del momento, se le imputaron más de un centenar de robos, y su ejecución, con la aplicación de la antigua pragmática de 1663, se convirtió en uno de los escarmientos más sonados del bandolerismo castellano de la época.

Actividad La cuadrilla del Rey de los Hombres actuó a pleno rendimiento a comienzos de la década de 1790, salteando los caminos a ambos lados del Sistema Central. Sus integrantes fueron acusados de cometer «a cara descubierta» numerosos asaltos —entre ellos varios robos y una muerte en el camino real, a la altura de El Espinar (Segovia)—, y limitaban casi siempre su actividad al salteamiento de caminos, sin recurrir al secuestro. En conjunto se atribuyeron a la banda más de cien robos, lo que la sitúa entre las más prolíficas de la Castilla de su tiempo. Sus miembros procedían de ambientes populares y de la arriería, y eran de orígenes muy diversos: por ejemplo, un vecino de Honrubia (Cuenca) o Ambrosio Barbero, alias «Buendía» o «el Aragonés», arriero y aprendiz de herrador de la comarca de Calatayud.

Captura y ejecución La inseguridad de los caminos llevó al alcalde de Alcobendas a trasladar sus quejas al Consejo de Castilla por los continuos asaltos en su jurisdicción, donde la cuadrilla actuaba; el presidente de la Chancillería de Valladolid venía denunciando asimismo su actividad. Apresada la banda, la gravedad y la cuantía de sus delitos hicieron que la justicia no se contentara con la «pena ordinaria de horca» e impusiera además la pragmática de 1663: los reos fueron arrastrados, descuartizados y sus restos fijados en los lugares donde habían cometido sus principales fechorías. Los del propio Rey de los Hombres se colocaron en la carretera de Burgos, si bien se ordenó retirarlos para no impresionar a Carlos IV, que debía pasar por allí.Archivo Histórico Nacional, Consejos, legs. 8.926 y 8.927.

Memoria El proceso contra el Rey de los Hombres y su cuadrilla, junto con el de Pedro Piñero «el Maragato», figura entre los más representativos del bandolerismo castellano de finales del siglo XVIII. La detención del Maragato fue inmortalizada por Francisco de Goya en una conocida serie de pinturas.

Véase también El Chafandín Vicente Melero Bandolerismo

Referencias

Bibliografía

Categoría:Bandoleros de España Categoría:Ejecutados de España Categoría:España en el siglo XVIII Categoría:Reinado de Carlos IV