Girolama Dardanelli Corradi (Florencia, c.1788 - c.1850) fue una soprano italiana destacada por su actuación tanto en la ópera bufa como en papeles trágicos y heroicos. Protagonizó numerosas obras en los principales teatros de Italia y en Viena, donde fue elogiada por Hegel, Stendhal y Grillparzer, y colaboró con Ludwig van Beethoven en sus conciertos.

Tras debutar en 1797 apenas con nueve años en Florencia se trasladó a Nápoles, donde sería nombrada virtuosa honoraria de la Real Cámara y Capilla Palatina del Rey de las dos Sicilias. Desde 1824 cantaría también en los escenarios de Viena, donde logró su mayor proyección internacional. Su repertorio se centró principalmente en las óperas de Gioacchino Rossini, Domenico Cimarosa y Giovanni Paisiello, llegando a estrenar papeles clave de la época como el de Matilde en Isabel, reina de Inglaterra.

Biografía

Familia y primeros años Girolama Dardanelli nació hacia 1788 en la ciudad de Florencia, por entonces capital del Gran Ducado de Toscana. Allí se había radicado precisamente hacia 1788 el cómico Giuseppe Dardanelli, a quien diversos autores consideran padre de Girolama. miniaturadeimagen|Che si può tener si tenga, del cómico turinés Giuseppe Dardanelli Aunque el cómico Dardanelli fue conocido como el turinés, siendo la ciudad de Turín el primer lugar donde se documenta su presencia, la familia Dardanelli encontraba su asiento principal en Mondovì, también en la región del Piamonte, desde por lo menos el siglo XV. Fueron allí patronos de la Capilla de la Fusenta y dueños de los palacios Dardanelli y Fontana-Dardanelli.

Asimismo, dentro del grupo familiar de Girolama Dardanelli pueden incluirse a su esposo, el tenor Giuseppe Corradi, por quien luego unió su apellido al propio; y a Francesca Dardanelli, probablemente su tía o hermana, quien figura en obras teatrales junto al cómico turinés en 1788 en Nápoles y 1792 en la Toscana.

Inicios en Florencia El debut de Girolama Dardanelli tuvo lugar en el carnaval de 1797 en el Teatro del Cocomero florentino, el mismo donde Giuseppe Dardanelli había actuado hasta el año 1792. Asumió el papel del personaje Segundo médico en la obra El enfermo imaginario, de autor anónimo pero con música de Ferdinando Rutini. Con nueve años de edad, la actuación de Girolama Dardanelli recibió la siguiente crítica:No ha de omitirse que entre los cantantes [...], la Srta. Girolama Dardanelli en la tierna edad de nueve años ha despertado la maravilla y el estupor por la gracia, buenos modos, y dulzura de voz con las que interpreta su papel de Médico, y el público no se cansa de escucharla, haciéndole repetir cada noche el Final en medio de vivísimos aplausos.En los siguientes años Dardanelli continuaría interpretando diversos papeles en obras teatrales realizadas en Florencia: el 15 de abril de 1797 integraría el coro de la obra Ester, en el Teatro de la Pergola, como contralto; el 26 de diciembre de 1799 interpretaría a Balestra en la obra La poetisa caprichosa amante de dos gemelos, en el Teatro del Cocomero; y el 27 de enero de 1800 a Rusticone en el drama La posadera, en ese mismo teatro.

Finalmente, en el carnaval de 1802 tendrían lugar las últimas dos funciones en el Teatro del Cocomero previo a su traslado a Nápoles. Interpretaría a Lesbina en El barrio afortunado, o sea La paz, una composición de Stefano Cristiani; y al personaje de Angelica en el drama El secreto, obra de Ferdinando Rutini.

Carrera en Italia Para 1805 Girolama Dardanelli ya se encontraba en Nápoles, donde asumió el papel de prima donna del Teatro de los Florentinos. Los siguientes años interpretaría allí óperas ligeras de la primera generación, compuestas por Cimarosa, Paisiello, etcétera, así como otras de autores más recientes, como Mosca, Fioravanti, Guglielmi y Palma.

En esta primera temporada de Dardanelli en Nápoles, que se extendió hasta 1808, se desempeñó como Eugenia en El amor contrastado de Paisiello (1805), Giulietta en Amor todo vence de Guglielmi (1805), Clarice en Los falsos viajeros de Mosca (1807), y Dorinda en Las intrigas frustradas de Cimarosa (1807).

De regreso en su Florencia natal en 1809, su madurez representativa se vio reflejada en la obra Giselda, o sea La virtud en cemento, de Ferdinando Paër, en la cual asumió el papel protagónico de Griselda al tener lugar la función en el Teatro dei Risoluti. A ello le siguió su primera gira por toda la península italiana, que la llevaría a presentarse en los principales teatros de Bérgamo, Génova, Ancona, Florencia, Venecia y Módena.

Virtuosa honoraria en Nápoles A mediados de 1814 la soprano florentina, ya conocida como Girolama Dardanelli Corradi, uniendo el apellido de su esposo al suyo propio, volvió a Nápoles, por entonces capital del reino homónimo. La primera obra en la que intervendría, en el papel de Emilia, sería Los pretendientes decepcionados, de Mosca, realizada en el Teatro del Fondo en la primavera de ese año, y luego en el Teatro de San Carlo el 7 de marzo del año siguiente. miniaturadeimagen|Girolama Dardanelli junto a Armelinda Manzocchi y a Gaetano Crivelli Gracias a su fama creciente como soprano y actriz, en 1815 la Signora Dardanelli Corradi ya figura como virtuosa honoraria de la Real Cámara y Capilla Palatina de Su Majestad el Rey de las dos Sicilias. Tenía en consecuencia el privilegio de participar en los eventos musicales más exclusivos de la corte, sea las actuaciones íntimas realizadas en los aposentos de Fernando I de las Dos Sicilias (su Real Cámara) como en las solemnidades litúrgicas de la institución musical oficial, la Capilla Palatina.

Exploraría los años siguientes  el género semi-serio en el Teatro del Fondo napolitano, interpretando a Fiordigli en la ópera La escuela de los amantes de Mozart en la primavera de 1815 y a Eduardo en La juventud de Enrique Quinto de Ferdinand Hérold, el 5 de enero y el 16 de marzo de ese año. Su actuación le valió que Hérold comente que la prima donna canta muy bien, es la mejor de Nápoles. Ya en el Teatro de San Carlo interpreta el 4 de octubre de 1815 a Matilde, en el célebre drama Isabel, reina de Inglaterra de Gioacchino Rossini, y a Horacia en la ópera lírica Los Horacios y los Curacios, compuesta por Domenico Cimarosa, el 19 de noviembre de ese año. Al referirse al estreno de la obra de Rossini mencionada, Stendhal afirma que la señorita Dardanelli desarmó todos los corazones.

La siguiente década, entre 1815 y 1825, Girolama Dardanelli continuaría interpretando papeles protagónicos en diversas obras líricas. Aunque su actuación tuvo lugar principalmente en el Teatro San Carlo de Nápoles, también estuvo presente en los escenarios del Teatro del Fondo napolitano, del Teatro Carolino y el Teatro de Santa Cecilia de Palermo, del Teatro Argentina de Roma, y del Casino dei Nobili de Vicenza.

Si bien el centro de su repertorio en estos años fueron las obras de Rossini (entre otras Las bodas de Tetis y Peleo, Otelo, Ciro en Babilonia, Tancredo, La dama del lago, etcétera), también integra el elenco de obras de Pavesi, Generali, e incluso el joven Donezetti, asume roles serios como el de Gabriella di Very de Carafa, o de autores extranjeros como La creación del mundo, adaptación de Joseph Haydn.

Actuación en Viena El 1 de abril de 1824 tuvo lugar el debut de Girolama Dardanelli en Viena, ciudad donde interpretó el papel principal de Gabriella di Vergy, en la ópera homónima de Carafa. Repetía así una representación que ya había realizado en junio de 1817 en el Teatro Carolino de Palermo, y el 9 de julio de 1822 en el San Carlo de Nápoles. Una crónica de la capital del Imperio Austríaco describía con las siguientes palabras a Dardanelli y su actuación:La curiosidad por la aparición y el desempeño de la Sra. Dardanelli, que debutaba esa noche por primera vez en este teatro, era extraordinariamente tensa. [...] Esta dama combina una figura pequeña pero agradable con una voz de soprano no muy fuerte pero encantadora y bien entrenada, y aunque no brilló por un despliegue de artificio, conmovió el alma por la flexibilidad y sinceridad de su interpretación, con lo cual se ganó repetidamente fuertes aplausos.La soprano Dardanelli integró los elencos de diversas óperas los años siguientes, principalmente en el Teatro de la Puerta Carintia vienés. Entre otros personajes, se destacan el de Matilde di Shabran de Rossini, que le valió la admiración de Hegel, y el de Elisetta en El matrimonio secreto, por cuya actuación Franz Grillparzer realizó una serie de comentarios manuscritos que se conservan en la Biblioteca del Ayuntamiento de Viena.Grillparzer, Franz: Dardanelli. o.O., 1825. Biblioteca Municipal de Viena en el Ayuntamiento, HIN-81553. miniaturadeimagen|Retrato de Girolama Dardanelli en la Beethoven Haus de Bonn.

Vínculo con Beethoven El 23 de marzo de 1824 tuvo lugar en el Palacio Imperial de Hofburg un concierto integrado por cuatro obras de Ludwig van Beethoven y una de Gioacchino Rossini, que pasaría a la historia por ser la segunda ocasión en la que se interpretaría la Novena Sinfonía del compositor alemán. Girolama Dardanelli participó en el concierto, por haber sido convocada junto a Domenico Donzelli y Pio Botticelli para cantar la obra Nuevo trío o Temblad, impíos, temblad, también de Beethoven.

Sin embargo, el vínculo entre el compositor y Dardanelli no se limitó a haber coincidido en el mencionado concierto: el viernes 21 de mayo anterior a él Beethoven asistió, junto a Ignaz Castelli, al ensayo con piano del Nuevo Trío que tuvo lugar en la residencia vienesa de Girolama Dardanelli.

Como consecuencia de la relación que mantuvieron la soprano florentina con el compositor alemán, en el archivo de la Beethoven Haus de Bonn se conserva un retrato de "G. Dardanelli" realizado por F. Fabbrici, acompañado de la siguiente inscripción: Si despliegas al viento el canto marcial / pareces Clorinda en el furor bélico; / si agitas el plectro sobre la extinta Isaura, / Amor suspende sus alas, embriagado (original en italiano: Se il marzial carme tu disciogli all' aura / Sembri Clorinda in bellico furore; / Se il plettro scuoti sull' estinta Isaura / L'ali sospende inebriato Amore).Beethoven-Haus Bonn, NE 81, Band VI, Nr. 1043: Geronima Dardanelli - Fotografie eines Stahlstichs von Fabbrici, wohl nach einer eigenen Zeichnung.

Crítica de Hegel El filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel fue un gran entusiasta de la ópera italiana, y especialmente por las obras de Gioacchino Rossini, por las cuales permanecía por extensos períodos en Viena. Según Gostwick y Harrison, su interés se despertó especialmente por la "prima donna", Señora Dardanelli, por cuya melodía parece haber estado estéticamente fascinado.

En una carta dirigida a su esposa, escrita el 27 de septiembre de 1824 en Viena, Hegel describe a Girolama Dardanelli como:una mujer verdaderamente bella, con un rostro italiano encantador, que irradiaba serenidad y nobleza tanto en su actitud como en sus actos; un comportamiento muy encantador y hermoso. Casi me enamoro de la mujer, tal como me sucedió contigo. Es, de hecho, sumamente encantadora.

Últimos años miniaturadeimagen|Publicidad de un concierto de Beethoven con Dardanelli en el elenco. Girolama Dardanelli alterna sus estadías en Viena con viajes a algunas de las principales ciudades italianas entre 1824 y 1827, participando en funciones en el Teatro de la Corte vienés, en el Teatro Eretenio y el Teatro La Fenice de Vicenza, en el Teatro San Carlo de Napoli, el Teatro de La Scala milanés, y el Teatro della Pergola en Florencia.