Las controversias más destacadas relacionadas con la Copa Mundial de la FIFA 2026 involucran las políticas de inmigración y visados de los Estados Unidos, las cuales han afectado a jugadores, oficiales y aficionados de varias naciones clasificadas, así como la participación de en medio del conflicto en curso con Estados Unidos e Israel. Otras controversias incluyen el uso por parte de la FIFA de un sistema de precios dinámicos para la venta de entradas, el acceso limitado al transporte público hacia varios estadios ubicados en los Estados Unidos, las preocupaciones por las altas temperaturas y el impacto ambiental del torneo, además de cuestiones relacionadas con la seguridad, las condiciones laborales, los costos y los desafíos de infraestructura en los tres países anfitriones. Gentrificación y especulación inmobiliaria en las sedes de México La designación de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey como sedes ha acelerado procesos de transformación urbana que, según diversos especialistas y organizaciones civiles, han derivado en fenómenos de gentrificación y especulación inmobiliaria.

Entre los impactos socioeconómicos registrados, se ha documentado un incremento en los costos de arrendamiento de viviendas y establecimientos comerciales de hasta un 40 % en las áreas de influencia directa. Este fenómeno ha sido vinculado a la expectativa de plusvalía por el evento y a la presión ejercida por el mercado de alquileres vacacionales de corta estancia.

Disputas legales en el Estadio Ciudad de México Tras el control total que la FIFA pide a los estadios de las sedes oficiales ("sede limpia"), el Estadio Azteca ha sido fuente de disputas entre el Grupo Ollamani de Emilio Azcárraga Jean y los dueños de los palcos del recinto futbolístico.

En los 60, al construirse dicho coliseo, los palcohabientes no solo obtuvieron su espacio sino también derechos y beneficios, como la introducción de alimentos y bebidas, así como el uso de estacionamiento, en cualquier evento celebrado en él por 99 años. Sin embargo, primero Grupo Ollamani y el organismo internacional de fútbol negaron el derecho a la obtención de boletos sin costo, asunto que le costó a dicho grupo el pago de 62.4 millones de dólares para garantizar el acceso a los palcohabientes.

Actualmente el asunto legal sigue inconcluso, pues la FIFA ganó a los dueños de los palcos el no ingreso de alimentos y bebidas, y el no uso del estacionamiento.

Alto precio de las entradas La FIFA fijó los precios más altos de la historia para las entradas a los partidos de este Mundial. Esto fue criticado por varios políticos estadounidenses, como el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani, que organizó cinco zonas de fans gratuitas en la ciudad. Los fiscales de los estados de Nueva York y Nueva Jersey abrieron una investigación contra la FIFA por su sistema de venta de entradas.

En México, también se sumaron las voces contra los precios de los boletos. El cineasta internacional Alejandro González Iñárritu comentó que los precios se le hacían una grosería, una barbaridad, que le quitaron al mundo su gusto popular, mientras que el hombre más rico de México, Carlos Slim, dijo que estaban carísimos los boletos, que los precios eran un exceso.

Al acercarse la inauguración del Mundial, la FIFA redujo discretamente los precios de varios partidos. No obstante, numerosos asientos quedaron vacíos en los partidos de la primera semana de la competición.

También fueron criticados los altos precios de los hoteles y del transporte público para llegar a los estadios estadounidenses.

Restricciones de entrada a Estados Unidos El mundial se celebró en Estados Unidos en un contexto marcado por la hostilidad de la administración Trump hacia la inmigración, tras las protestas de 2025 en Los Ángeles y otros lugares contra la actuación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), proclive a redadas violentas sin protocolos claros. Esto generó temores a que el ICE realizase redadas en plena Copa del Mundo; no obstante la misma institución negó operativos durante en las zonas delimitadas para los partidos, aunque no descartó, explícitamente, operativos paralelos en las ciudades sede.

La administración Trump también se caracterizó por dificultar la entrada al país a numerosas personas relacionadas con el mundial, sobre todo de países con mayoría de población musulmana como Irán, Irak y Somalia.

El 14 de enero de 2026, el Departamento de Estado suspendió el procesamiento de visas para ciudadanos de 75 países, entre ellos Brasil, Colombia, Haití, Uruguay, Argelia, Marruecos, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal, Túnez, Ghana, Irán, Jordania, Uzbekistán y Egipto, naciones cuyas selecciones estaban clasificadas a la Copa del Mundo; y aunque la misma institución garantizaba el acceso a visitantes de estos países que tuvieran boletos para los partidos en territorio estadounidense, el propio titular de este, contradecía la información negando que eso significara la entrada irrestricta al país.

Más tarde, en el marco de la agresión estadounidense-israelí a Irán, la administración paralizó la tramitación de los visados de los jugadores iraníes. Luego de meses de tensión en los que se especuló con la renuncia de la o el traslado de sus juegos a México, así como una amenaza velada de Donald Trump a la selección persa, el 26 de mayo la Federación de Fútbol de Irán llegó a un acuerdo con el comité organizador de la FIFA en Estados Unidos; la escuadra persa jugaría sus partidos en Los Ángeles y Seattle como estaba planeado, pero movería su campo de entrenamiento y su lugar de hospedaje a la ciudad mexicana de Tijuana. El gobierno estadounidense aceptó el convenio, con la condición de que Irán solo viajara a su territorio, directamente al partido y se retirara de inmediato, todo el mismo día, lo cual representa una violación al reglamento de competencia, pues a las selecciones se les debe permitir una estancia previa de 48 horas antes del partido para aclimatación y reconocimiento de la cancha.Los jugadores iraníes recibieron sus visados finalmente el 5 de enero pero no así algunos miembros técnicos de la delegación iraní.

El 6 de junio, empleados del Departamento de Seguridad Nacional en el aeropuerto de Miami negaron la entrada al país al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, a pesar de que disponía de un visado en regla. Dos días después, la FIFA descartó su participación definitivamente. Artan había sido elegido en 2025 mejor árbitro del año por la Confederación Africana de Fútbol.

El 7 de junio, el capitán de la , Aymen Hussein, fue retenido e interrogado por las autoridades estadounidenses en el aeropuerto de Chicago durante siete horas, sin dar explicaciones públicas. El día siguiente, la delegación de la fue interrogada y cacheada exhaustivamente a su llegada y en plena pista del aeropuerto de San Antonio, siendo un protocolo irregular para lo comúnmente usado sobre equipos deportivos. Una situación similar se replicó con el al día siguiente, pero no en el aeropuerto, sino a su llegada al Icahn Stadium de Nueva York.

A finales de marzo, la administración estadounidense exigió una fianza de entre 5.000 y 15.000 dólares para los ciudadanos de varios países que quisieran entrar a Estados Unidos, entre ellos Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez, lo cual tuvo un efecto disuasorio sobre las aficiones de dichas selecciones.A principios de junio, 42 aficionados marroquíes vieron denegadas sus solicitudes de visado a pesar de tener compradas ya entradas y reservados hoteles; tampoco logró visado un jugador del equipo marroquí.

Partido del Orgullo

miniaturadeimagen|270x270px|Irán contra Egipto. Coincidiendo con el «Seattle Pride Weekend», se programó la celebración del «Partido del Orgullo» en el estadio Lumen Field para el 26 de junio. Tras el sorteo de grupos, se supo que serían e quienes disputasen este partido. Esto generó protestas por parte de las asociaciones de fútbol de ambos países, donde existen restricciones a los derechos de la población LGBT. La Asociación Egipcia de Fútbol rechazó en diciembre del 2025 «cualquier actividad relacionada al apoyo a la homosexualidad» por «contradecir» al islamismo.

Comportamiento de los aficionados en México

Varios aficionados han sido fotografiados orinando sobre carteles de personas desaparecidas en la Glorieta de las y los Desaparecidos. Los aficionados mexicanos de fútbol acosaron verbalmente a madres buscadoras, agredieron a un periodista que las defendía y, durante las celebraciones bajo la lluvia, usaron pancartas con fotografías de personas desaparecidas para protegerse de la lluvia.

México contra República Checa Durante el partido entre México y la República Checa el 24 de junio, según informes, los aficionados mexicanos corearon «ehhh puto», un cántico homofóbico que ha causado problemas al equipo y a la federación durante los últimos 25 años y ha resultado en multas y cierres parciales de estadios.

México contra Ecuador Antes del encuentro México-Ecuador en los dieciseisavos de final del torneo, algunos hinchas mexicanos se congregaron frente al hotel de la selección ecuatoriana en la Ciudad de México durante la noche y utilizaron bocinas, altavoces y motocicletas, en un intento de perturbar el sueño de los jugadores antes del partido. Esta táctica, conocida como "serenata en el hotel", es una tradición controvertida pero común en el fútbol latinoamericano, que se utiliza a menudo para interrumpir la preparación de los equipos visitantes. Tras el partido, periodistas ecuatorianos de Teleamazonas informaron haber sido blanco de hinchas mexicanos en las gradas mientras transmitían en vivo desde el Estadio Azteca. El periodista José Carlos Crespo fue golpeado en la cara con un vaso de cerveza después de que, supuestamente, algunos aficionados arrojaran objetos hacia la zona de prensa, a pesar de las repetidas solicitudes de intervención policial. Tras la victoria de México en el partido, cuatro personas fallecieron durante las celebraciones en la Ciudad de México en la madrugada del 1 de julio, tres de ellas por asfixia.

Impacto del espectáculo de medio tiempo en la final

El 28 de septiembre de 2024, la FIFA informó que la organización internacional «Global Citizen» participaría en la coproducción de un espectáculo de medio tiempo para el partido final que se disputará en el MetLife Stadium. De concretarse, sería la primera vez que una final de la Copa Mundial de la FIFA incluye un espectáculo de este tipo durante el descanso. La propuesta toma como referencia el formato del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, con la presencia de un artista musical de amplio reconocimiento, con el fin de ampliar el impacto comercial del torneo en determinados mercados. Sin embargo, sectores de jugadores, medios de comunicación, sindicatos y grupos de aficionados manifestaron su rechazo, al interpretar la medida como un intento de adaptar el fútbol a modelos de entretenimiento propios de Estados Unidos. Entre las principales críticas se encuentra la posible extensión del descanso reglamentario de 15 minutos, lo que, según sus detractores, podría afectar la recuperación física de los jugadores, dificultar las indicaciones tácticas de los entrenadores y alterar el desarrollo habitual del partido.

Comportamiento de los aficionados argentinos

Enfrentamientos entre hinchas argentinos y argelinos