La batalla de los Manglares fue un enfrentamiento ocurrido en abril de 1532, en el contexto de la conquista del Imperio incaico. El choque ocurrió en la actual región de Tumbes y el resultado final fue un triunfo español.

Antecedentes Después de derrotar a los contingentes indígenas de la isla Puná, Francisco Pizarro decidió dirigirse hacia Tumbes, ciudad que años antes había impresionado favorablemente a los españoles durante sus expediciones de reconocimiento. Convencido de que los tumbesinos lo apoyarían, mandó mensajeros solicitando balsas para transportar hombres, caballos y pertrechos desde la isla hasta tierra firme.

En un principio, varios principales de Tumbes habían colaborado con los españoles durante la campaña en Puná. Incluso recibieron de Pizarro numerosos cautivos que los isleños mantenían prisioneros, lo que fortaleció temporalmente la relación entre ambos grupos. Sin embargo, a medida que los tumbesinos comprendieron que los españoles pretendían establecer un dominio permanente sobre la región, surgieron temores y fracturas internas.

Muchos indígenas pensaban que, si apoyaban abiertamente a los españoles, serían castigados por Atahualpa, mientras que otros desconfiaban de las auténticas intenciones de los conquistadores. Ante esta situación, los principales señores de Tumbes celebraron reuniones secretas y finalmente acordaron atacar a los españoles antes de que consolidaran su presencia en la región.

Desarrollo Ignorando las intenciones hostiles de los tumbesinos, Pizarro permitió que pequeños grupos de españoles cruzaran primero desde Puná hacia Tumbes en balsas. Los primeros españoles que llegaron a la costa fueron recibidos aparentemente de manera amistosa; sin embargo, todo se trataba de una emboscada: En el momento menos esperado, dos de los hombres fueron capturados y asesinados brutalmente. Los tumbesinos también intentaron capturar a Hernando de Soto, pero al percatarse de que pronto arribarían más españoles decidieron aplazar el ataque general.

Otro episodio relatado por los cronistas describe cómo algunos indígenas intentaron hundir una balsa durante la noche mientras algunos españoles dormían en ella. Sacando partida de la marea

alta, soltaron la embarcación hacia el mar con la intención de abandonarlos y asesinarlos posteriormente, pero los tripulantes despertaron a tiempo.

Pese a lo anterior, ciertas versiones señalan que los tumbesinos consiguieron acabar, mediante este método, con tres españoles.

Finalmente, Francisco Pizarro desembarcó con el grueso de sus tropas, y después de enterarse de las escaramuzas ocurridas en la zona ocupó los fortines cercanos y organizó expediciones punitivas en los alrededores de Tumbes, mandando, así mismo, a un escuadrón de jinetes para capturar al curaca Chilimasa, cosa que finalmente consiguieron tras algunos combates adicionales. Interrogado sobre los hechos ocurridos, Chilimasa negó su participación directa en la rebelión y atribuyó la responsabilidad a otros jefes principales, señalando además que muchos de ellos ya habían huido de la región. Tras este encuentro, y una vez superadas las tensiones iniciales, Chilimasa restableció la relación con los españoles.

Sucesos posteriores Luego de restablecer una frágil alianza con los tumbesinos, Pizarro inició con sus planes de adentrarse en la sierra andina. Los indígenas advirtieron a los españoles sobre las dificultades del camino.

El ambiente dentro de la expedición era tenso, pues, muchos soldados se mostraban pesimistas y pidieron abandonar la empresa para regresar a Centroamérica. Pizarro permitió que algunos se retiraran, aunque insistió en continuar incluso si quedaban pocos hombres a su lado. Antes de partir hacia el interior, los españoles dejaron una pequeña guarnición en Tumbes con provisiones, armas y parte del equipaje.

Paralelamente, Atahualpa recibió informes detallados sobre los españoles: su reducido número, sus caballos y armas. Aunque inicialmente el Inca no consideró a los conquistadores una amenaza inmediata, esta información sería fundamental para los acontecimientos posteriores que culminarían en el encuentro de Cajamarca.

Referencias

Bibliografía

Categoría:Batallas de la conquista de Perú Categoría:Batallas del Imperio incaico