Francisco de Jesús Bolaños y Rosero (San Juan de Pasto, 4 de octubre de 1701 — Quito, 14 de diciembre de 1785) fue un destacado sacerdote y religioso de la Orden de la Merced en la Real Audiencia de Quito durante el . Es reconocido principalmente por ser el fundador de la Recolección de San José de El Tejar y de la primera Casa de Ejercicios Espirituales para seglares en Quito. Debido a su vida ascética y su labor caritativa, recibió el apelativo popular de el «Padre Grande». La Iglesia católica lo reconoce como Siervo de Dios, desde 2025 su causa de canonización se encuentra en las etapas finales de instrucción supletoria.
Biografía
Orígenes y formación miniaturadeimagen|245x245px|Busto Francisco de Jesús Nació en el Valle de Atriz, San Juan de Pasto, en el seno de una familia de "rancia solera española". vinculada al gobierno civil. Fue hijo de Don Diego Casimiro Bolaños, quien ejerció como Regente de la Villa, y de Beatriz Rosero y Guevara, descrita como descrita como una "señora de letras" y educadora de sus hijos en una piedad rigurosa cristiana. Aunque su fe de bautismo se considera perdida —posiblemente, como señala Faustino Mejía y Mejía fueron destruidos por durante los eventos de las Guerras de Independencia en 1822—, las profeciones, inscripciones biográficas y crónicas de la Orden confirman estos datos
A los 15 años (1716) ingresó a la Orden de la Merced en su ciudad natal. Posteriormente se trasladó a Quito para realizar su noviciado bajo la dirección de Fray Juan Carvajal, quien destacó su conducta intachable. Realizó su profesión solemne el 17 de enero de 1718 y fue ordenado sacerdote el 17 de marzo de 1725 por el obispo Luis Francisco Romero.
Familia Dos de sus hermanos, José y Pedro, también fueron sacerdotes mercedarios, y su hermana menor, identificada por el historiador Camilo Orbes como María Beatriz, ingresó al monasterio del Carmelitas Descalzasde Latacunga y posteriormente al terremoto del 22 de febrero de 1757 fue trasladada al Carmen Alto en Quito.
Carrera eclesiástica La trayectoria de Fray Francisco de Jesús Bolaños en la Orden de la Merced se caracterizó por un ascenso fundamentado en la obediencia y un incansable celo misionero que le valió el reconocimiento como el "oráculo de todos".
Tras su ordenación en 1725, Bolaños adoptó el lema evangélico "Evangelizare pauperibus misit me" (me ha enviado a evangelizar a los pobres), dedicándose preferentemente a los sectores más vulnerables de la Real Audiencia.
Cargos y Logros de Fray Francisco de Jesús Bolaños AñoCargo / ResponsabilidadPrincipales Logros y Acciones1716 - 1718Novicio y EstudianteIngresó a los 15 años. Destacó por su conducta "intachable" y realizó su profesión solemne el 17 de enero de 1718.1725Sacerdote OrdenadoRecibió el presbiterado el 17 de marzo de manos del Obispo Luis Francisco Romero, iniciando su labor misionera.1728 - 1732Maestro de Novicios (Encargado)Desempeñó el cargo con interrupciones, enseñando "más con obras que con palabras" y plasmando el amor de Dios en los jóvenes religiosos.1730Sacristán MayorNombrado por el Capítulo Provincial el 5 de mayo. Se distinguió por el cuidado y decoro del culto divino en la Basílica de la Merced en Quito.1733Fundador de El TejarInició el retiro en las faldas del Pichincha, transformando una fábrica de tejas en la Ermita de San José, epicentro de la espiritualidad quiteña.1739Tercer Definidor de ProvinciaElegido el 24 de abril mediante 37 cédulas secretas, participando activamente en el Consejo de la Provincia Mercedaria.1745 - 1756Comendador de la RecolecciónElegido consecutivamente en los capítulos de 1745, 1748, 1751, 1754 y 1756. Consolidó la estructura física y espiritual de El Tejar.1749 - 1767Gestor y Protector SocialFinanció la obra mediante la "Virgen Peregrina", recaudando más de 40,000 pesos en viajes por América y España para sostener a los pobres y religiosos.1767 - 1785Director de la Casa de EjerciciosTras la expulsión de los jesuitas, su Casa de Ejercicios se convirtió en el principal asilo espiritual de Quito, albergando hasta 1,000 personas.1780Director de Obra Pía (Ambato)Se le encargó la dirección y nombramiento de sacerdotes para la nueva Casa de Ejercicios en el asiento de Ambato.
Profundización en su Labor Misionera La actividad apostólica de Bolaños no se limitó a los cargos administrativos; fue un misionero itinerante que recorrió el territorio andino:
Alcance Geográfico: Predicó en Pasto, Ibarra, Latacunga, Ambato, Riobamba, Alausí, Guaranda y Cuenca, patrocinó misiones a Popayan, Amazonas y Esmeraldas. Conversiones: Es célebre por haber logrado conversiones de "pecadores empedernidos" y personas alejadas de los sacramentos por décadas. Innovación Espiritual: En Cuenca estableció la "Escuela de María", un centro de instrucción y devoción mariana que perduró por años. Compañero de Misión: En todas sus travesías le acompañó su fiel discípulo, el Hermano Lego José Patiño, quien fue testigo de su caridad radical. Referente Moral: Fue el confesor predilecto de los monasterios de Quito, incluyendo a la venerable Sor Catalina de Jesús Herrera, por su don de "discernimiento de almas".
Fundación de El Tejar En 1733, Bolaños se retiró a un sitio agreste en las faldas del volcán Pichincha conocido como "El Tejar", debido a que allí funcionaban los hornos de ladrillos de la orden. Según la tradición recogida en los procesos de beatificación, ante las dudas iniciales sobre la fundación, una imagen de Cristo le habló milagrosamente diciendo tres veces: "¡Francisco, quédate!", lo que lo ancló definitivamente al lugar. miniaturadeimagen|245x245px|Maqueta del Complejo Arquitectónico San José de El Tejar
Conflicto legal y construcción La construcción del complejo se inició con escasos recursos y sin las licencias del Real Patronato. Esta falta de permisos provocó un grave conflicto jurídico con la Corona Española. En 1748, el Rey Fernando VI emitió una Real Cédula manifestando su "extrañeza" y reprensión hacia la Real Audiencia de Quito por haber permitido que la fábrica de la iglesia y celdas avanzara sin licencias previas. Incluso, el Fiscal del Consejo de Indias solicitó que el edificio fuese demolido irremisiblemente por contravenir las Leyes de Indias, orden que fue frenada únicamente por el clamor popular y los informes de utilidad pública que destacaban la labor de Bolaños
Fernando VI, el mismo año 1748, emitió en respuesta a las suplicas de destacados personajes de la real audiencia como su presidente Félix Sánchez de Orellana y Rada, una Real Cédula ordenando que el sitio se mantuviera solo como "Ermita", negando inicialmente su estatus de convento formal; incluso el Fiscal del Consejo de Indias llegó a sugerir su demolición por contravención a las leyes coloniales. No obstante, el apoyo del Cabildo, la Real Audiencia y el clamor popular permitieron que la obra continuara.
Para financiar la obra, Bolaños utilizó una estrategia económica basada en la "Virgen Peregrina de Quito", una réplica de la Virgen de la Merced que fue enviada en misiones de recolección de limosnas por Perú, México, España y Guatemala, logrando recaudar más de 40 000 pesos.
Rol social y Casa de Ejercicios miniaturadeimagen|245x245px|Convento de San José Tras la expulsión de los Jesuitas en 1767, El Tejar asumió el liderazgo de la dirección espiritual en Quito. Con la colaboración del laico Manuel Hipólito Pacheco, Bolaños construyó la Casa de Ejercicios Espirituales, capaz de albergar hasta 1 000 personas, ofreciendo renovación moral a todas las clases sociales.
Este impacto social fue estratégico tras la expulsión de la Compañía de JesúsLa construcción del complejo se inició con escasos recursos y sin las licencias del Real Patronato. Esta falta de permisos provocó un grave conflicto jurídico con la Corona Española. En 1748, el Rey Fernando VI emitió una Real Cédula manifestando su "extrañeza" y reprensión hacia la Real Audiencia de Quito por haber permitido que la fábrica de la iglesia y celdas avanzara sin licencias previas. Incluso, el Fiscal del Consejo de Indias solicitó que el edificio fuese demolido irremisiblemente por contravenir las Leyes de Indias, orden que fue frenada únicamente por el clamor popular y los informes de utilidad pública que destacaban la labor de Bolaños.. Bolaños interpretó la salida de los jesuitas como una tragedia espiritual para la ciudad y, ante el vacío dejado en la educación y dirección de almas, potenció El Tejar como el principal refugio de retiro para seglares. Debido a su capacidad de resolución en dudas de conciencia y pleitos civiles, el Presidente de la Real Audiencia lo calificó formalmente como el "oráculo de todos".
Las autoridades civiles de la época calificaron a Bolaños como el "oráculo de todos" y a su fundación como un "Seminario de la virtud".
Fallecimiento y fama de santidad Fray Francisco falleció a los 84 años en la noche del 14 de diciembre de 1785. Sus últimas palabras, según testigos, fueron la gozosa exhortación: "¡Vámonos al cielo! ¡Vámonos al cielo!". Su funeral fue un evento masivo al que asistieron el Presidente de la Real Audiencia y el Obispo de Quito, siendo aclamado públicamente como santo por el pueblo. La fama de su ascesis extrema cuenta con validación física verificada en el . Durante el traslado de sus restos en 1913, el peritaje médico realizado por el Dr. Juan José Egüez confirmó una "depresión manifiesta en los huesos cervicales" . Este hallazgo científico probó la veracidad de la tradición histórica que señalaba que Bolaños portaba una pesada cadena de hierro desde la cintura al cuello, lo que le obligaba a caminar permanentemente con la cabeza inclinada sobre el pecho. Su funeral fue un evento masivo al que asistieron el Presidente de la Real Audiencia y el Obispo de Quito, siendo aclamado públicamente como santo por el pueblo.
Sus restos estuvieron durante años en el cementerio de El Tejar, compartió mausoleo junto a otros personajes destacados de la época como de Eugenio Espejo. alt=Busto Francisco de Jesús Bolaños|miniaturadeimagen|245x245px|Urna Su fama de santidad se sustenta en su ascetismo extremo; portaba una pesada cadena de hierro desde la cintura al cuello que le causó una deformación permanente. En el reconocimiento de sus restos en 1913, médicos peritos confirmaron una depresión manifiesta en sus vértebras cervicales, evidencia física de dicha penitencia.
Legado y patrimonio Arquitectura: El complejo de El Tejar presenta una innovación única en la Escuela Quiteña, Francisco hizo cegar los arcos de medio punto originales de las galerías de los claustros para crear óculos u "ojos de buey" en el centro de cada tramo. Esta solución arquitectónica, atribuida a la visión estética de Bolaños, otorgó a la Recolección una identidad visual diferenciada de otros conventos coloniales, permitiendo un control particular de la luz en los espacios de retiro. Arte: Alberga lienzos de maestros como Bernardo Rodríguez, Vicente Albán y Ventura Mesa. Destaca el óleo de la portería donde Bolaños reparte pan, símbolo de su labor social. Cementerio: El conjunto incluye el primer cementerio público de Quito. Plaza Siervo de Dios Francisco de Jesús Bolaños: A las a fueras del convento en la Avenida Mariscal Antonio José de Sucre existe una plazoleta abierta al público nombrada en su honor. Museo: El museo de Convento de San José de El Tejar lleva su nombre. Reconocimiento: En 1978, la Alcaldía de Quito autorizó la erección de un busto en su honor en el parque contiguo al convento, Todo un barrio toma el nombre coloquial del convento: Bario EL Tejar. Monumento: En 2004, el Alcalde de Quito, general Paco Moncayo inauguró un busto en honor al Padre Grande de Quito.
Referencias
Enlaces externos
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