Francisco Vázquez Saco (Sarria, Lugo, 24 de octubre de 1897 - Lugo, 28 de diciembre de 1962) fue un sacerdote católico, teólogo, canonista, biblista, profesor, escritor y canónigo español. Ocupó los cargos de canciller-secretario general del obispado lucense (1928-1937) rector de los Seminarios Mayor y Menor de Lugo (1937-1962) y fiscal general del obispado lucense (1942-1962) durante el pontificado de Rafael Balanzá y Navarro y los dos primeros años de pontificado de Antonio Ona de Echave. Fue también un reconocido estudioso y divulgador de la cultura y la lengua gallega. Fue académico de número de la Real Academia Gallega y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia.
Perteneció al grupo de sacerdotes que han ejercido su ministerio en la diócesis de Lugo y que formaron parte de la Real Academia Gallega en el siglo XX, junto con Manuel Lago González y Antonio García Conde, académicos de número; y César Abellás Vázquez y Ramón Sindín Barreiro, académicos correspondientes. Además, también hubo sacerdotes que pertenecieron a otras reales academias, como Manuel Lago González y Manuel Martínez de Caso-López, académicos correspondientes de la Real Academia de la Historia; y Alfredo Lorenzo López, académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En el siglo XIX se encuentra Antolín López Peláez, académico correspondiente de la Real Academia Española, de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y de la Real Academia Gallega. Ya en el siglo XXI se encuentra Nicandro Ares Vázquez, académico correspondiente de la Real Academia Gallega.
Biografía
Estudios y formación Nació en Sarria en 1897, en el seno de una familia humilde. Hizo sus primeros estudios en la escuela pública de su villa natal. En 1910 ingresó, con una beca, en el Seminario y Universidad Pontificia de Comillas, donde cursó sus estudios eclesiásticos (1910-1924). Estudió cinco años de latín y de humanidades, tres años de filosofía —en los que, además de las asignaturas propiamente filosóficas, expuestas conforme a la doctrina neoescolástica, se cursaban también asignaturas propias de las matemáticas y de las ciencias naturales— y cuatro años de teología. Fue ordenado sacerdote en la Catedral de Lugo el 23 de septiembre de 1922 por Fray Plácido Ángel Rey Lemos, entonces obispo de Lugo.
Después de su ordenación sacerdotal prosiguió sus estudios filosóficos y teológicos, y cursó simultáneamente los de derecho canónico, en la misma Universidad Pontificia de Comillas (1922-1924), donde obtuvo la licenciatura y el doctorado en Filosofía, la licenciatura y el doctorado en Sagrada Teología, y la licenciatura en Derecho canónico. Durante sus años de estudio en Comillas obtuvo la máxima calificación —Meritissimus, equivalente a sobresaliente— en todas las asignaturas, excepto en las asignaturas de Gramática latina y Gramática castellana del primer curso de latín y humanidades, en las que obtuvo la segunda más alta calificación —Benemeritus, equivalente a notable—.
Sacerdocio y docencia Al culminar sus estudios en Comillas en 1924 tuvo que incorporarse a filas para cumplir el servicio militar obligatorio, como capellán, en los territorios españoles del norte de África, donde permaneció dos años (1924-1926). En 1926 regresó a la diócesis de Lugo, donde fue nombrado ecónomo de la parroquia de Calvor por el obispo Fray Plácido Rey Lemos, oficio que desempeñó durante dos años (1926-1928). En esta época ejerció también como profesor de Literatura en el Seminario Conciliar de Lugo y como director del diario católico La Voz de la Verdad.
En 1928, el nuevo obispo de Lugo, Rafael Balanzá y Navarro, le nombró canciller-secretario de cámara del obispado lucense, cargo que desempeñó durante nueve años (1928-1937); juez prosinodal en el tribunal eclesiástico diocesano, oficio que desempeñó durante diez años —bajo las órdenes del entonces provisor, Ángel Garrote Martín— (1928-1938); y profesor de Sagrada Escritura en el Seminario Conciliar de Lugo, en el que impartió las asignaturas de Introducción a la Sagrada Escritura, de Sagrada Escritura y de Exégesis bíblica durante 34 años (1928-1962). Fue también examinador prosinodal e instructor de la Escuela Obrera nocturna. En 1936 fue nombrado canónigo de la Catedral de Lugo. Entre 1936 y 1937 fue representante del Prelado en la Junta Provincial de Cultura Histórica y Tesoro Artístico.
En enero de 1937 cesó como canciller-secretario de cámara del obispado —oficio en el que fue sucedido por el también canonista Miguel Nóvoa Fuente, futuro obispo auxiliar de Santiago de Compostela— al ser nombrado rector del Seminario Menor de Lugo y vicerrector del Seminario Mayor de Lugo. Ese mismo año fue asesinado en Valencia el rector del seminario mayor lucense, Francisco Tarín Genís, en el contexto de la persecución religiosa desatada en España durante la Guerra civil española (1936-1939), por lo que Vázquez Saco fue nombrado rector del seminario mayor. Fue rector de ambos seminarios, mayor y menor, durante 25 años (1937-1962). Desde 1942 hasta 1962 sirvió bajo sus órdenes, como vicerrector de ambos seminarios, el sacerdote Basilio González López.
En mayo de 1937 fue nombrado, sin necesidad de oposición (lo cual era poco habitual, pues las canonjías llamadas "de oficio", es decir, lectoral, doctoral, magistral y penitenciaria, solían proveerse por oposición), canónigo lectoral —el teólogo y biblista del cabildo— de la Catedral de Lugo. La canonjía lectoral llevaba siete años vacante, desde la muerte de su anterior titular, Pedro Palatino del Agua Castañeda, en 1930. Para poder asumir el oficio le fue concedida la dispensa pontificia de los grados académicos en Sagrada Escritura. Ese mismo mes de mayo de 1937 fue nombrado canónigo de la catedral el sacerdote Alfredo Lorenzo López. En 1942, Vázquez Saco fue nombrado fiscal general del obispado y defensor del vínculo en el tribunal eclesiástico diocesano, oficios que desempeñó durante 20 años (1942-1962). Ese mismo año (1942) fue nombrado secretario de la Comisión Diocesana de Arte Sagrado, en la que colaboró con el historiador y también canónigo Antonio García Conde, que había sido nombrado presidente de dicha comisión.
En diciembre de 1942 fue elegido académico correspondiente de la Real Academia Gallega. Entre 1944 y 1945 fue representante del Prelado en la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos. El 18 de mayo de 1945 fue elegido académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Ese mismo año publicó la necrológica del sacerdote Ramón Sindín Barreiro (vicario general de la diócesis de Lugo durante diecisiete años y académico correspondiente de la Real Academia Gallega) en el Boletín de la Real Academia Gallega. En febrero de 1946 fue elegido académico de número de la Real Academia Gallega a propuesta de tres académicos de número de la institución: Ángel del Castillo López, Paulino Pedret Casado y Manuel Vázquez Seijas, pero no tomó posesión de su asiento hasta junio de 1952, cuando leyó su discurso de ingreso titulado Una curiosa singularidad de la diplomática lucense en los siglos de la alta Edad Media.
Poseía una basta cultura humanística y tuvo un gran interés por el estudio y la divulgación de la cultura y la lengua gallega, lo que le llevó a ser pionero en la catalogación detallada de las iglesias románicas de la provincia de Lugo, publicando los resultados de sus trabajos en diversos números del Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo desde el año 1941, llegando a reseñar 164 templos. Aficionado a la fotografía, utilizaba una cámara Voigtländer Prominent y un telémetro para fotografiar las iglesias de la manera más profesional posible, explicando a sus acompañantes con detalle y paciencia el funcionamiento de ambos instrumentos. También cultivó la poesía, siendo premiado por su poema O tesouro de Santa María en un certamen literario celebrado en Lugo y también por otro poema que presentó al certamen literario mariano de Lérida. También presentó un poema titulado Muera la escuela sin Dios en el concurso catequístico de Ferrol.
Además, a lo largo de su vida reunió en un manuscrito 22.939 refranes gallegos, que fueron publicados póstumamente por el Centro de Investigacións Lingüísticas e Literarias Ramón Piñeiro Santiago de Compostela con el título Refraneiro galego e outros materiais de tradición oral (2003). En 1951 publicó su obra Un mártir lucense, que es un esbozo biográfico de San José María Díaz Sanjurjo, religioso lucense que fue obispo y mártir en Vietnam en el siglo XIX. En 1953 publicó dos obras: La Catedral de Lugo y Los escudos de Sarria. En 1954 publicó, en colaboración con Manuel Vázquez Seijas, el volumen Inscripciones romanas de Galicia, II. Provincia de Lugo. Ese mismo año publicó su obra Nuestra Señora de los Ojos Grandes. Patrona de Lugo. Notas históricas. Entre 1958 y 1962, trabajó bajo sus órdenes, como prefecto de disciplina del seminario diocesano, el sacerdote Jaime Delgado Gómez, que llegaría a ser un reputado arqueólogo.
En 1961, al tomar posesión de la sede lucense como obispo residencial Antonio Ona de Echave, hasta entonces obispo titular de Dysti y administrador apostólico sede plena de Lugo, le confirmó como rector del Seminario Conciliar de Lugo y como fiscal general del tribunal eclesiástico diocesano, cargos que ejerció hasta su fallecimiento en diciembre de 1962. Fue sucedido en el cargo de rector del seminario diocesano, de forma interina, por Basilio González López (enero-junio de 1963), entonces vicerrector del seminario, hasta que fue nombrado rector de forma definitiva, en junio de ese año, el canónigo Abel Vázquez García.
Muerte Murió repentinamente en Lugo el 28 de diciembre de 1962. Está enterrado en el claustro de la Catedral de Lugo.
Distinciones
Academias
Académico correspondiente de la Real Academia Gallega (1942-1952). Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia (desde 1945). Académico de número de la Real Academia Gallega (desde 1952).
Reconocimientos
Homenajes
Hijo predilecto de Sarria (14 de septiembre de 1948).
Premios Obtuvo diversos premios por sus poesías en varios certámenes literarios.
Obras
Libros Un mártir lucense. Esbozo biográfico de San José M.ª Díaz Sanjurjo (Lugo, 1951, 1ª ed.; Lugo, 1988, 2ª ed.). La Catedral de Lugo (Lugo, 1953). Los escudos de Sarria (1953). Nuestra Señora de los Ojos Grandes. Patrona de Lugo. Notas históricas (Lugo, 1954, 1ª ed.). Inscripciones romanas de Galicia, II. Provincia de Lugo (Santiago de Compostela, 1954). Fue coautor, junto con Manuel Vázquez Seijas. Refraneiro galego e outros materiais de tradición oral (Santiago de Compostela, 2003). Obra póstuma.
Artículos "Los maestros del Claustro de la Catedral", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 2, nº 13, 1945, págs. 33-34. "Sarria en el Camino Francés de las peregrinaciones", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 2, nº 16, 1945, págs. 93-107. "Un diploma de Alfonso VII", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 2, nº 21-22, 1947, págs. 285-298. "Lugo romano. Tres nuevas lápidas en el Museo", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 3, nº 25-26, 1948, págs. 73-76. "¿La partida bautismal de Moure?", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 3, nº 29-30, 1949, págs. 268-272. "Lugo y el mariscal Ney", en: Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo 6, nº 49-52, 1958, págs. 205-212.