El Bosque de Ñaupe - Racalí o Bosques secos de Ñaupe - Racalí es un extenso ecosistema forestal y corredor ecológico del bosque seco ecuatorial situado en una extensa franja limítrofe del noreste del distrito de Olmos, departamento de Lambayeque, al norte del Perú. Con una superficie que oscila entre 23440 a 38756.45 hectáreas, es uno de los remanentes boscosos más vastos de la región, caracterizado por bosques secos de llanura y de colina, siendo gestionado localmente por la Comunidad Campesina Santo Domingo de Olmos.

Características Físicas Ubicación y Relieve El área se localiza al noreste del distrito de Olmos, entre los caseríos de Ñaupe, Racalí, La Calera y El Pueblito. Colinda por el norte con el Área de conservación regional Bosques Secos de Salitral-Huarmaca del departamento de Piura, creada en 2011, con el que conforma un mismo corredor ecológico de bosque seco de colina pero que se encuentra dividido políticamente. Su relieve es variado, presentando una transición desde llanuras aluviales hasta vertientes montañosas. La altitud oscila entre los 150 y 1000 m s. n. m., destacando formaciones de colinas bajas y cerros que actúan como estribaciones de la cordillera occidental de los Andes.

Para lograr acceder al área se conduce la vía asfaltada desde la ciudad de Chiclayo con dirección a Olmos, desde donde es posible encontrar movilidad durante todo el día hasta los caseríos de Ñaupe, Racalí y el Pueblito, que son lo puntos de ingreso. Sin embargo, también se puede acceder directamente desde Chiclayo, por la vía que une a esta ciudad con Piura. El tiempo de viaje desde Chiclayo hasta la localidad de Ñaupe es de aproximadamente dos horas con cuarenta minutos, desde ese punto se puede acceder usando asémilas o a pie, por un tiempo estimado entre una hora y media a dos horas. De la misma forma se puede acceder tanto por la localidad de Racalí o por la localidad del Pueblito. En el caso inverso, si uno desea ingresar desde la ciudad de Piura puede tomar la ruta hacia Chiclayo, vía Olmos, y podrá llegar hasta las mismas localidades de ingreso.

Geología y Suelos Geológicamente, la zona presenta formaciones del Cretáceo y depósitos del Cuaternario. Predominan los suelos de tipo Aridisol y Entisol, caracterizados por ser arenosos, profundos y con baja materia orgánica, pero con gran potencial para la vegetación xerófita cuando hay disponibilidad hídrica estacional.

Hidrografía El bosque forma parte de la cuenca hidrográfica del río Olmos. El sistema hídrico es predominantemente estacional (quebradas secas); sin embargo, la red de quebradas o ríos estacionales como Ñaupe y Racalí son vitales para la recarga de acuíferos y el mantenimiento de la fauna durante los años de mayor precipitación (Fenómeno de El Niño).

Clima El clima es típico del bosque seco: cálido y con escasas precipitaciones anuales (entre 100 y 300 mm). La temperatura media anual ronda los 24 °C, pudiendo superar los 35 °C en verano, lo que condiciona una alta tasa de evapotranspiración.

Biodiversidad Flora Se han identificado comunidades vegetales de bosque seco denso y semidenso. Las especies más representativas son: Prosopis pallida (Algarrobo): Especie dominante. Capparis scabrida (Sapote): Fundamental para la fauna con sus frutos, proporciona materia orgánica al suelo y sombra. Loxopterygium huasango (Hualtaco) y Bursera graveolens (Palo Santo): Especies con alta presión por extracción ilegal. Vachellia macracantha (Faique) y Cercidium praecox (Palo verde).

Fauna El área destaca por ser un corredor biológico estratégico: Aves: Es refugio de la pava aliblanca (en peligro crítico), el mosquero real del Pacífico, el cortarrama peruano, colibrí de vientre rufo, lechuza terrestre, mosquerito silvador y loros como la cotorra de cabeza roja. Mamíferos: Se ha reportado la presencia de puma, zorro de Sechura, murciélagos frugívoros y nectarívoros, venado cola blanca y el oso de anteojos en las zonas de mayor altitud. Herpetofauna: Presencia de reptiles como la sancarranca, lagartijas y la boa de la costa o macanche.

Historia, Estatus legal y proyectos El área fue declarada de interés regional mediante la Ordenanza Regional N° 023-2009-GR.LAMB./CR por el Gobierno regional de Lambayeque con el objetivo de conservar las poblaciones de pava aliblanca. En 2016, el SERFOR la categorizó como un Ecosistema Frágil debido a su biodiversidad única y las amenazas que enfrenta.

En el año 2009, a través de la R.E.R Nº 253-201-GR-LAMB/P del gobierno regional, se aprobó la Estrategia regional de diversidad biológica de Lambayeque. En aquel documento se definieron 20 propuestas de áreas de conservación regional y comunal. Entre ellas, se incluyeron a los bosques de Ñaupe como un proyecto de área de conservación regional.

En el año 2011, el Centro de Datos para la Conservación de la Universidad Nacional Agraria la Molina, desarrolló un estudio para las regiones de Tumbes y Lambayeque identificando los sitios prioritarios para la conservación en base al concepto de los sistemas ecológicos. En aquel estudio de identificó como un sitio importante para conservar a los sistemas ecológicos de Ñaupe y Racalí, con una extensión total de 38756.450 has.

En noviembre del 2014, los bosques secos de Ñaupe y Racalí fueron incluidos por el gobierno regional dentro de una lista de una propuesta de ecosistemas frágiles en el Informe N°056-2014-Gr.Lamb./GRRNGA-DRNAP/GCHD que ejecutó la Gerencia regional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental con un área de 23437.59 has.

En 2015, se inició el proyecto de conservación financiado mediante la venta de bonos de carbono (REDD+), enfocado en reducir la deforestación y promover actividades como la apicultura entre los comuneros de Olmos.

Referencias

Categoría:Bosques de Perú Categoría:Ecorregiones de bosque seco Categoría:Sitios relevantes para la observación de aves en Perú Categoría:Áreas protegidas del departamento de Lambayeque