Elena María Leontina Parsons Horne, conocida como Elena Parsons Horne (Paysandú, 17 de diciembre de 1875 - desconocida) fue una joven uruguaya conocida por un caso judicial ocurrido en 1894 en el cual ella asesinó a Ángel Petraglia, por lo que fue procesada por la justicia de la época. A partir de este hecho, su figura fue abordada en distintos momentos y enfoques, tanto por la historiografía social, la criminología, los estudios de género y la justicia penal desde fines del hasta el presente.
Biografía Elena Parsons nació en Montevideo (Uruguay) el 17 de diciembre de 1875. Su padre era Carlos Parsons, un uruguayo de origen inglés (que luego en 1900 se mudaría a Bariloche, siendo el primer docente de dicha localidad), y su madre Elvira Horne.
En su infancia y juventud fue educada por su padre, un destacado pedagogo, quien hasta 1890 tenía un colegio en Montevideo denominado Liceo Oriental. La familia luego se mudó a Buenos Aires, donde su padre continuó con su labor pedagógica en el llamado Liceo Nacional. Allí, Elena colaboraba con la educación de niños menores.
El caso Petraglia En 1894, Elena Parsons Horne asesinó al italiano Ángel Petraglia Botti, un profesor de matemática, literatura y química e 27 años que daba clases en la escuela que dirigía su padre Carlos. Éste había dado alojamiento a Petraglia dado que se encontraba desempleado. De la reconstrucción de los hechos realizada por los periódicos de la época y las declaraciones judiciales de Elena Parsons, se supo que Ángel Petraglia comenzó a enviarle misivas expresándole su amor, a pesar de ella estar comprometida con otro hombre. Ante su rechazo, el prosiguió mandándole cartas anónimas a su padre, en las que denunciaba que Elena mantenía "relaciones ilícitas é inmorales, propias de una prostituta" con varios alumnos del colegio donde daba clases.
Su padre la interroga y ella le confiesa que el anónimo debía haber sido escrito por Ángel Petraglia. Esta situación generó, por un lado, que su padre la echara de su casa ante las dudas sobre su honor; asimismo, que ella decidiera poner fin a su compromiso matrimonial y luego, escribir cartas de despedida con la intención de suicidarse. A su vez, dado que su padre creía en las acusaciones de la carta anónima, ella decidió someterse a un examen médico para demostrar su virginidad. Luego, el día 6 de agosto de 1894, intentó en varias oportunidades realizar una denuncia policial para que sea apresado, pero ante la negativa policial, tomó un arma de su padre, y junto con un hermano menor, fue a buscarlo a la casa donde Ángel Petraglia se había mudado -luego de que su padre lo echara de la casa familiar- y le dio dos tiros que le provocaron la muerte.
El caso tuvo amplia repercusión en los medios gráficos de la época, y al mismo tiempo, Elena fue motivo de admiración por parte de gran parte del público femenino, quienes le escribieron cartas mientras estuvo presa, e incluso se llegaron a escribir poemas en su honor.
Su importancia en la jurisprudencia argentina El caso fue presentado como un crimen excepcional, enfatizando la juventud y el nivel educativo de la acusada, así como el carácter transgresor de su conducta en relación con los roles de género vigentes, recuperándose otros eventos previos en los que ella había actuado ante insinuaciones o provocaciones de otros hombres. El proceso judicial fue motivo de gran interés, en el cual se entrecruzaron argumentos jurídicos con explicaciones de corte moral, psicológico y, en algunos casos, médico, reflejando las tensiones propias del pensamiento penal de fines del . Su abogado defensor fue el dirigente nacionalista y conservador Manuel Carlés, quién en 1895 escribió un libro relatando el caso. Allí, el abogado realiza un ensayo en el cual analiza lo que denomina patologías nerviosas colectivas, tomando como ejemplo la medicalización del caso de Elena Parsons, donde el desorden individual se convierte en síntoma de una crisis moral y social más amplia. miniaturadeimagen|231x231px|Libro sobre el caso escrito por Manuel Carlés. Posteriormente, en la historiográfica argentina, el caso de Elena Parsons fue analizado desde una óptica desde la historia social y los estudios de género que analiza la construcción social de la criminalidad femenina, en los que los discursos legales y mediáticos tendían a patologizar o moralizar las acciones de las mujeres, más que a examinarlas exclusivamente desde el derecho penal. También se ha analizado desde el punto de vista de la construcción de las representaciones visuales de los criminales de la época, en este caso en particular, de las mujeres.
Referencias
Categoría:Asesinas de Argentina