Eriosyce curvispina es una especie de planta suculenta perteneciente al género Eriosyce, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del sur de la zona central de Chile.

Descripción Eriosyce curvispina es una especie de cactus de porte solitario. Los tallos son de color verde oscuro, subglobosos a globosos, y no se alargan con la edad, alcanzando entre 8 y 12 cm de diámetro. El sistema radicular es fasciculado y sostiene firmemente la planta en el sustrato. izquierda|miniaturadeimagen|Planta con las flores a medio abrir La especie presenta entre 14 y 16 costillas bien pronunciadas, de 1 a 1,5 cm de altura, con pequeñas hendiduras entre una areola y la siguiente, y con tubérculos provistos de un ligero mentón. Las aréolas son ovaladas, miden aproximadamente 6 mm de largo y 4 mm de ancho, y se disponen a intervalos de 6 mm a lo largo de las costillas, con lana corta y fina. Las espinas muestran un color córneo que se torna gris con la edad, son aciculares y curvadas. Cada aréola desarrolla de 10 a 12 espinas radiales, curvadas lateralmente y de 1 a 2 cm de longitud. También tienen de 1 a 4 espinas centrales, fuertemente curvadas hacia arriba y de 2 a 2,5 cm de largo. miniaturadeimagen|Planta con las flores abiertas Las flores son diurnas, tienen forma de embudo, y alcanzan unos 5 cm de longitud. Son de color amarillento con una franja media rojiza de anchura variable. El pericarpelo y el hipanto presentan pequeñas escamas bracteales, con axilas que poseen lana poco visible; las superiores muestran cerdas finas y cortas. Los segmentos del perianto son lanceolados y de 6 mm de ancho. El nectario es tubular, el estilo es rojizo y los lóbulos del estigma varían de amarillos a rojo pálido; el ovario es isodiamétrico a alargado.

Los frutos adoptan forma de barril corto, miden entre 1,5 y 2 cm, y presentan una coloración que va del rojizo al pardo-rojizo, con escamas similares a las del pericarpelo. El área de inserción del resto del perianto es amplia y el poro basal es grande; la pared del fruto es gruesa.miniaturadeimagen|Planta con frutos madurosLas semillas son ovaladas, miden 1,3 mm de largo y 1,2 mm de ancho, con testa negro-parduzca, uniformemente tuberculada y sin costillas, con células fuertemente abombadas. El hilo es estrecho y ovalado, en posición oblicua, y el micrópilo se encuentra situado dentro de un surco definido. Distribución y hábitat El área de distribución nativa de esta especie se encuentra en el sur de la zona central de Chile, ocupando sectores interiores comprendidos entre el valle del río Maipo y el valle del río Maule, e incluyendo las regiones Metropolitana de Santiago, de O’Higgins y del Maule.

La especie se desarrolla principalmente en biomas de desierto y matorral seco, habitando ambientes estrictamente interiores con suelos bien drenados y exposición a pleno sol, a altitudes que oscilan entre los 400 y 1200 m s. n. m. Su presencia está asociada a condiciones climáticas áridas a semiáridas propias del centro-sur chileno, donde las precipitaciones son escasas y estacionales.

Taxonomía La primera descripción de esta especie fue como Cactus curvispinus, publicada en 1833 por los botánicos italianos Carlo Luigi Giuseppe Bertero y Luigi Aloysius Colla en la revista científica Memorie della Reale Accademia delle Scienze di Torino 37: 75.

Más tarde, el botánico alemán Fred Kattermann trasladó la especie al género Eriosyce, por lo que pasó a llamarse Eriosyce curvispina. Registró estos cambios en el libro ilustrado Eriosyce (Cactaceae): The genus revised and amplified: 117, publicado en 1994. Etimología

Eriosyce: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas erion (que significa 'lana') y sykē (que se traduce como 'higo'), en alusión a los frutos cubiertos de lana que producen las plantas. curvispina: epíteto específico formado a partir de las palabras latinas curvus (que significa 'torcido', 'curvado', 'doblado') y spīnus (que se traduce como 'con espinas'), en alusión a las espinas curvadas que presenta la especie.

Sinonimia

Estado de conservación

Se estima que el área de distribución de Eriosyce curvispina es inferior a 20000 km², y sus poblaciones se encuentran severamente fragmentadas debido a la intensa antropización del paisaje. La especie ha experimentado una disminución tanto en el tamaño de sus poblaciones como en el número de localidades, acompañada de una pérdida significativa de calidad del hábitat.

Entre los factores que afectan su supervivencia se incluyen la expansión urbana, las actividades mineras, los incendios forestales, la agricultura, la ganadería y la eliminación de tocones. Debido a estas amenazas y a la reducción de su área de distribución, se ha propuesto clasificar la especie como "Vulnerable (VU)" según los criterios B1ab(i,iii,iv) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Usos Eriosyce curvispina se cultiva principalmente como planta ornamental debido a su porte atractivo y su resistencia a condiciones secas. Se trata de una especie extremadamente xerófila, adaptada a suelos muy secos, que crece durante el verano. A pesar de su origen, resulta relativamente fácil de cultivar, pero requiere un manejo cuidadoso del riego y una buena ventilación para evitar la pudrición.

El crecimiento de la planta es lento. Requiere un sustrato para cactus que sea arenoso, mineral, suelto y de secado rápido, con excelente drenaje. Se adapta a exposiciones soleadas y brillantes, aunque tolera sombra parcial. Sin embargo, se desarrolla mejor bajo pleno sol, mientras que la falta de luz provoca crecimiento deficiente y forma irregular. La especie muestra buena tolerancia al calor, pero necesita mantenerse completamente seca durante el invierno, especialmente cuando las temperaturas nocturnas bajan de 10 °C. miniaturadeimagen|Cultivo en maceta El riego debe realizarse de forma moderada en verano y evitarse en exceso. Los ejemplares maduros son muy susceptibles a la pudrición, particularmente después del trasplante. En invierno, o cuando las temperaturas son bajas, conviene mantener el suelo completamente seco. Las macetas grandes requieren un riego aún más limitado. La fertilización solo es necesaria una vez durante la temporada de crecimiento, utilizando un fertilizante específico para cactus y suculentas, rico en potasio y bajo en nitrógeno, con todos los micronutrientes diluidos a la mitad de la concentración recomendada. La planta prospera en suelos pobres y no requiere grandes aportes de fertilizante, ya que el exceso de vegetación aumenta la vulnerabilidad a enfermedades fúngicas.

La ventilación adecuada resulta fundamental. La mayoría de los problemas de cultivo surgen por exceso de riego y mala circulación de aire, especialmente en climas fríos, húmedos o nublados. La planta requiere calor, con una temperatura mínima recomendada en invierno de 5 °C, aunque puede tolerar breves períodos de congelación de hasta -10 °C. La especie mantiene buena resistencia al calor.

Entre las plagas más comunes se encuentran las arañas rojas, que se eliminan mediante riego foliar desde arriba, y las cochinillas harinosas, que afectan principalmente hojas y flores nuevas, aunque los individuos más problemáticos se desarrollan en las raíces. Otros insectos como trips, pulgones y cochinillas raramente causan problemas. La podredumbre solo representa un riesgo cuando la planta recibe riegos excesivos o carece de ventilación; el uso de fungicidas resulta poco efectivo si no se corrigen estas condiciones.

La propagación se realiza principalmente a partir de semillas, ya que produce pocos hijuelos. Las semillas se siembran en macetas con tierra arenosa fina y bien drenada durante la primavera, cuando las temperaturas son cálidas. Se cubren con una fina capa de gravilla y se riega desde abajo, aplicando un fungicida para prevenir marchitamiento. Durante una o dos semanas, se cubren las macetas con vidrio o plexiglás transparente para mantener altos niveles de humedad, retirando luego el vidrio y sustituyéndolo por una tela de sombra ligera. Se riega una o dos veces al día durante las dos semanas siguientes, reduciendo gradualmente la frecuencia a medida que las plántulas crecen. Las plántulas no se manipulan hasta que desarrollan raíces firmes, momento en que se trasplantan a macetas individuales.

En ocasiones, se utiliza el injerto sobre portainjertos resistentes para evitar la pudrición de la raíz. Las plantas injertadas se cultivan con facilidad y no requieren habilidades especiales, lo que facilita su manejo en jardines y colecciones.

Galería

Referencias

curvispina Categoría:Flora endémica de Chile Categoría:Taxones descritos por Carlo Luigi Giuseppe Bertero Categoría:Taxones descritos por Luigi Aloysius Colla Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1833 Categoría:Plantas descritas en 1994 Categoría:Plantas descritas por Kattermann