El municipio de Juchipila es uno de los 58 municipios del estado de Zacatecas, México. Su cabecera es la localidad de Juchipila.
El municipio se encuentra en el sur de Zacatecas, enclavado en el cañón que lleva su nombre (Juchipila), entre la Sierra de Morones y la de Nochistlán. Con una altitud de , colinda al norte con el municipio de Apozol, al sur con Moyahua, al este con Nochistlán y al oeste con Teúl de González Ortega y Santa María de la Paz. Su cabecera municipal es la localidad homónima de Juchipila y tiene 5836 habitantes de acuerdo al censo del 2020.
Escudo A partir de 1992, Juchipila contó con su escudo de armas que fue diseñado por el alumno de la Escuela Normal Experimental Profr. Salvador Varela Reséndiz de esta ciudad, José Juan Muñoz Bañuelos, cuyo significado es el siguiente:
En la parte superior central sobresale el domo de la cúpula del templo, y al lado izquierdo el momento en que los indígenas se arrojaban al vacío, despeñándose cuando se dieron cuenta de que la batalla del Mixtón estaba perdida, prefiriendo la muerte antes que convertirse en esclavos de los españoles. A la derecha la huida de Tenamaxtle para evitar caer preso del virrey Antonio de Mendoza, luego que se perdió la batalla referida. Al centro y al fondo, la fachada del Palacio Municipal y más al fondo y a distancia la torre del templo, indicando la fundación de Juchipila con los indios Caxcanes que bajaron de paz de la fortaleza del Mixtón, convencidos por los franciscanos Antonio de Segovia y Miguel de Bolonia. A la izquierda, más abajo, tastoanes representando la festividad de Santiago Apóstol el 25 de julio.
Y a la derecha el cultivo de la tierra con la siembra de maíz y frijol. Más abajo la codiciada caña de azúcar que se producía en abundancia en el municipio; y más recientemente el cultivo de guayabo que ha sido fuente de trabajo aunque no en la misma escala que la caña de azúcar. La fecha que aparece en la parte inferior se refiere a la fundación de Juchipila.
Historia Era prehispánica (1170-1530)
Estas tierras conformaban lo que era la Gran Nación-Chichimeca; es decir, todos aquellos āltepēcalpōlli (Municipios) del occidente, que los aztecas denominaban antes de la llegada de los españoles. La Gran Nación-Chichimeca que habitaba estas tierras, fueron llamados caxcanes, ya que cuando los conquistadores vinieron al señorío de «Xochipillan» y al pedir alimento, los naturales solo respondían cazcan, cazcan; es decir: no hay, no hay. Sin embargo, no se trataba de una etnia en específico, ya que era un sincretismo de diferentes tribus considerando que eran nómadas y con fuerte espíritu guerrero.
Según el cronista Fr. Antonio Tello, Los caxcanes descienden de las 7 tribus uto-aztecas que emergieron de Aztlan y poblaron estas tierras de las que hoy se les conoce como el sur de Zacatecas, partes del Norte de Jalisco y Aguascalientes.
El asentamiento de Xochipillan fue establecido alrededor de 1170 aproximadamente año en que la tribu de origen náhuatl conquista esta tierra desalojando a los antiguos pobladores probablemente de la tribu de los tecuexes, los pobladores que fueron llamados caxcanes, era una tribu de filiación azteca, la cual ocupó parte de lo que hoy son los estados de Zacatecas, Jalisco y Aguascalientes, se caracterizaron por una tendencia bélica desplegando una táctica a la ofensiva-defensiva.
En aquellos tiempos prehispánicos los pueblos del Cañón de Juchipila y otros no comprendidos en su jurisdicción, formaban un cacicazgo de considerable importancia, cuya capital era Xochipillan y tenía como tributarios a los señoríos de Apotzolco, Xalpan, Ahuanochco, Metahuasco, Apolco, Mezquititlán, Tepechitlán y otros más.
El último gobernador líder caxcan de Xochipillan fue Xuihtlecuhtli (Xiutecuhti), 1541.
Conquista (1530-1542) En 1530, Nuño Beltrán de Guzmán comienza la conquista del occidente; con lo que vino conformando la llamada Nueva Galicia.
La conquista del poblado de Tlaltan o Tlatlan (nombre antiguo de Juchipila) hacia 1530-1531, ubicado en el Cerro del Toch (Caxcan: conejo) o Peñolote, ocurre por Cristóbal De Oñate, respaldado por Hernán Flores, Licar y un grupo de indígenas mexicas; dándole el nombre de Xuchipilan, quizás por la fertilidad y bonanza de la tierra, pues su significado es lugar de flores.
La ubicación de Tlatlan, de acuerdo a la mayoría de los cronistas, fue entre el actual pueblo de Juchipila y de Apozol, muy posiblemente en la comunidad de La Tiricia; Otros lo ubican en Contitlán, Guadalajarita o en Pueblo Viejo. Sin embargo, la crónica más antigua y veraz es la Relación de la Jornada que hizo Francisco de Sandoval Acazitli, donde se narra con detalle la llegada a la sierra de Xuchipiltepetl, describe las casas donde vivían y la forma del cerro, que está rodeado de un río y habla de las concavidades y cuatro caminos para subir, (sin duda esta descripción del año 1541 corresponde al actual Cerro de las Ventanas) por lo tanto podemos deducir con más seguridad que el Cerro de las Ventanas, era el asentamiento de los Caxcanes a la llegada de los españoles; todas las demás versiones fueron escritas más de 100 años después de la conquista.
La conquista de esta tierra caxcana, al principio fue hasta cierto punto sencillo, los caxcanes opusieron poca resistencia se le dio Xochipillan en encomienda a Hernan Flores quien pretendiendo imponer su autoridad como encomendero, comenzó junto con los demás españoles a subyugar a los pobladores, viendo esto comenzó el descontento y Xuihtlecuhtli (Xuytlece) líder Caxcan de Xuchipilla en 1540 comenzó a organizar la desobediencia y la rebelión junto con los líderes vecinos como Tenamaxtle de Nochistlan y Pentacatl de Xalpa, la rebelión fue creciendo de tal forma que aquí en Juchipila destruyeron el primer monasterio, corrieron a los frailes fray Martín de Coruña y fray Antonio de Segovia que habían sido guardianes del primer monasterio de Juchipila, además apedrearon a varios españoles Alonzo Pérez, Francisco Iñiguez y a un negro. Entre los años 1540 y 1541 hubo muchas revueltas e intentos de pacificación de parte de los españoles, sin embargo se libraron muchas batallas, en las que fueron derrotados los españoles, los caxcanes de Juchipila derrotan a Miguel de Ibarra con un destacamento de españoles y decenas de indios aliados,pero y sin duda la batalla más importante fue la batalla del 24 de junio de 1541, donde fue derrotado Pedro de Alvarado con su ejército, cerca de Nochistlan, en la cual salió herido gravemente y el 4 de julio de 1541 muere en la 3.ª Guadalajara (Tlacotlan) el gran conquistador del imperio azteca, Pedro de Alvarado. Este trágico evento desencadenó que el propio virrey Antonio de Mendoza organizara un enorme ejército de más de 50 000 hombres, compuesto por cientos de Soldados españoles y miles de indios amigos, entre otros Tlaxcaltecas, Aztecas, purépechas, huexotzincas, chalcas etc., para venir a terminar con la sublevación de los caxcanes ubicados en los peñones de Nochistlan, Juchipila y el más importante el Mixton. Ante la abrumadora superioridad numérica del ejército español y sus aliados en una batalla intermitente de ocho días. El 16 de diciembre de 1541, derrotan a los caxcanes en el Peñón del Mixton. De acuerdo con las crónicas de fray Antonio Tello, fray Antonio de Segovia suplica al virrey Antonio de Mendoza, le permita subir al cerro del Mixton a bajar en paz a los indios sobrevivientes, finalmente el virrey se lo permite y sube acompañado por fray Miguel de Bolonia y juntos con la Imagen de la Inmaculada Virgen logran bajar en paz a más de 6000 indios, con los que se dice se refundaron los pueblos de Apozol y Juchipila.
En resumen la conquista de esta tierra de Juchipila se prolongó desde 1530 hasta diciembre de 1541 por cerca de 12 años, los españoles sufrieron varias derrotas, murió en estas tierras Caxcanas el gran «Tonatiuh» Pedro de Alvarado conquistador de México y gran parte de Centroamérica y, al final tubo que venir el propio virrey Antonio de Mendoza con el ejército, más grande jamás formado permaneciendo en estas tierras por cerca de un mes, hasta lograr la pacificación, lo cual fue de gran importancia, porque dio paso a la última y definitiva refundación de la ciudad de Guadalajara, el 14 de febrero de 1542 en el Valle de Atemajac, a dos meses de la Batalla del Mixton y, posteriormente el 8 de septiembre de 1546 se descubren hacia el norte de Juchipila, las ricas vetas de plata y oro, en el lugar donde se fundó la ciudad de Zacatecas.
Conquista espiritual Por el lado de la conquista espiritual, estuvo Fray Martín de Jesús acompañado por otros frailes quienes fundaron el primer Monasterio en Juchipila alrededor de 1532 y, posteriormente vino a reforzar esta evangelización, fray Antonio de Segovia «El apóstol de la Nueva Galicia», el cual siempre portaba una pequeña imagen de la Virgen María, fabricada por pasta de caña y miel de orquídeas, hecha por indios purépechas junto al lago de Pátzcuaro. El título de esta imagen, fue el de Limpia Concepción, cuya imagen usó para evangelizar a los naturales. Durante cerca de 9 años los frailes franciscanos hicieron su labor de evangelización desde el pequeño Monasterio,se dieron a conocer y su buena disposición y buen trato con los caxcanes, estos al sublevarse respetaron sus vidas, solo los corrieron de estas tierras, la batalla del Peñón del Mixtón terminó bajando en paz a más de 6000 indios, esto se considera fue el primer milagro de la Inmaculada Virgen de la Limpia Concepción (ahora llamada Virgen de Zapopan) ya que con esta imagen se fundó lo que ahora es Zapopan, Jalisco.
Época colonial (1542-1821) derecha|300x300px Vencidos los Caxcanes en el cerro del Mixtón, comenzó a ejercerse de hecho el dominio del gobierno español en los pueblos de la Gran Caxcana, y fue entonces cuando los misioneros con la generosidad de su alma pudieron proseguir la cristianización de aquellos pueblos que vivían en la idolatría. Los naturales comprendieron la noble y desinteresada misión de los frailes y pusieron su confianza en ellos, particularmente en Fray Antonio de Segovia, que con palabras llenas de dulzura, caridad y persuasión, se ganó el corazón de los indios, pues lo que no habían podido conseguir los soldados españoles con la fuerza de las armas, lo logró aquel humilde franciscano con la fuerza de la palabra, facilitando la conquista espiritual de los pueblos del Cañón de Juchipila.
En la labor de evangelización y reorganización social, el padre Segovia llamó a Fray Miguel de Bolonia por reconocer en él, que era un varón santo y de su mismo espíritu y celo, por tales dones lo envió adoctrinar a los pueblos de Juchipila, Nochistlan y los demás que habían tomado parte en el alzamiento de 1541, recomendándole que asistiera y consolara a los indios. El padre Miguel de Bolonia suplicó a Segovia le diera su bendición y partió a pie y descalzo camino a Juchipila, donde permaneció algunos días en el desempeño de su sagrado ministerio, y en seguida subió a las serranías en las cuales andaban dispersos muchos indios que pudo congregar en Juchipila y convertirlos en la fe de Cristo.
Teniendo como punto de partida el convento de la población de Juchipila fundado por él, emprendía sus correrías por Nochistlán, Jalostotitlán, Teocaltiche, Jalpa, Teúl, Tlaltenango, Nayarit, Zacatecas y otras comarcas más, caminando siempre a pie varias leguas diarias por ser tantos los pueblos que comprendían su jurisdicción y pocos los religiosos de este tiempo.
Fue fundador del nuevo convento 1542 de su orden (franciscana) y del primitivo hospital, por lo que los pueblos del Cañón de Juchipila están en deuda con él. Al padre Bolonia se le debe también gran parte de la formación cristiana de la nueva sociedad producto de la mezcla Caxcana y española.