Autorretrato es una obra de la pintora Luïsa Vidal, creada hacia 1899. Se conserva en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).
Descripción Se trata de una pintura al óleo sobre tabla de formato reducido, que mide 36 cm de altura y 27 cm de ancho.
Es un autorretrato de juventud de Lluïsa Vidal hecho con pinceladas rápidas, gruesas y marcadas, con intensos contrastes de luz entre claridad y sombra, sin recrearse en los detalles. Vidal muestra una expresión firme y curiosa en la imagen.
Historia De los autorretratos conocidos de Lluïsa Vidal, éste es el más antiguo. Lo pintó cuando tenía aproximadamente 23 años, hacía muy poco que se había instalado en un estudio propio y estaba iniciando su carrera artística. En 1898 participó en dos exposiciones de importancia para una artista de la época. En primavera de ese año se presentó en la cuarta edición de la Exposición de Bellas Artes e Industrias Artísticas de Barcelona, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona. Mostró tres retratos, por los que obtuvo una mención honorífica y buenas críticas de la prensa, que la elogió por su faceta como retratista. En noviembre de ese año, expuso por primera vez en la Sala Parés en una muestra colectiva donde, entre otras obras, presentó un retrato al carbón del que después sería el óleo La violonchelista descansando.
Este autorretrato se considera como una declaración de intenciones, como una proclama y afirmación de su condición de pintora en el mismo nivel que sus contemporáneos masculinos. Asimismo, esta manifestación fue casi profética, debido a que Lluïsa Vidal fue una de las primeras pintoras catalanas que pudieron dedicarse a su profesión de forma autónoma e independiente.
La obra forma parte del conjunto de obras que algunos de sus hermanos donaron al MNAC en 1935.
Referencias
Categoría:Autorretratos Categoría:Cuadros de 1899 Categoría:Cuadros de pintoras de España Categoría:Pinturas conservadas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña