El embalaje en conservación del patrimonio cultural comprende el conjunto de técnicas, materiales y procedimientos destinados a proteger objetos patrimoniales durante su manipulación, almacenamiento, transporte y exhibición. Su objetivo principal es mitigar riesgos físicos, ambientales y químicos, garantizando la estabilidad del objeto y minimizando el deterioro durante periodos de inmovilidad o movimiento. El embalaje es considerado una estrategia esencial dentro de la conservación preventiva.
Definición y objetivos
Proteger los bienes culturales frente a daños mecánicos (golpes, vibración, abrasión). Controlar o amortiguar fluctuaciones ambientales (temperatura, humedad relativa). Evitar contaminación por polvo, agentes biológicos o materiales incompatibles. Facilitar manipulación segura y estandarizada por parte de equipos técnicos. Garantizar trazabilidad e identificación mediante sistemas de rotulación.
Contexto histórico El embalaje de bienes culturales como práctica formal dentro de la conservación del patrimonio es relativamente reciente si se compara con otras áreas del campo, como la restauración de pintura o la arqueología. Hasta mediados del , los museos, archivos y colecciones utilizaban métodos tradicionales basados en materiales disponibles localmente, como cajas de madera sin sellar, papeles varios o rellenos textiles no estandarizados. Estas técnicas proporcionaban una protección mínima y, en muchos casos, contribuían a acelerar procesos de deterioro debido a la acidez, la abrasión, la humedad atrapada o la contaminación biológica.
A partir de la posguerra (1945–1960), con el crecimiento de grandes museos internacionales y del transporte masivo de obras de arte, surgió la necesidad de establecer protocolos formales para movilizar colecciones, especialmente para exposiciones temporales y préstamos internacionales. Instituciones como el Smithsonian Institution, el Museo Metropolitano de Arte (Nueva York), la Galería Nacional de Arte (Washington) y el Museo Victoria & Albert (Londres) comenzaron a desarrollar manuales internos que elevaban estándares de protección mediante acolchados técnicos, cajas reforzadas y materiales químicos estables.
En la década de 1960 y 1970, el desarrollo de materiales derivados del petróleo —como las espumas de polietileno de celda cerrada (Ethafoam), el polipropileno, y los films barrera— transformó radicalmente el embalaje, permitiendo amortiguación controlada, inmovilización interna precisa y reducción de vibro-impactos durante el transporte. Al mismo tiempo, surgió el concepto de “grado museológico”, que identifica materiales estables, inertes y libres de compuestos dañinos para los objetos.
Con la fundación de organismos como ICCROM (1959) y ICOM-CC (1967), se formalizó la conservación preventiva como disciplina, incorporando el embalaje como una de sus áreas principales. Durante esta etapa, se publicaron guías pioneras como Packing and Shipping Art and Artifacts y las primeras CCI Notes con recomendaciones sistemáticas para el embalaje seguro de colecciones.
En Latinoamérica, la normalización comenzó entre las décadas de 1980 y 1990, impulsada por el fortalecimiento institucional de museos estatales. En Chile, el Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR) desempeñó un rol fundamental en la profesionalización del embalaje y la manipulación de colecciones, generando manuales, instructivos y capacitaciones que introdujeron materiales como Tyvek, papeles libres de ácido y sistemas multicapa adaptados al contexto local.
A comienzos del , el embalaje evolucionó hacia modelos más eficientes, con énfasis en ergonomía, seguridad, sostenibilidad y reducción de residuos, impulsados por la discusión sobre el impacto ambiental del sector cultural. Museos europeos y norteamericanos comenzaron a implementar cajas reutilizables, espumas reciclables y sistemas modulares durables, mientras que nuevas tecnologías como la impresión 3D, el corte computarizado de poliestireno, y los sensores de impacto y vibración introdujeron niveles más altos de control y monitoreo.
En la actualidad, el embalaje es considerado un componente esencial de la conservación preventiva y constituye una práctica altamente especializada que combina conocimientos de materiales, ingeniería básica, análisis de riesgos, ergonomía y gestión museográfica.
Principios de conservación preventiva aplicados al embalaje El embalaje dentro de la conservación preventiva se basa en un conjunto de principios que buscan mitigar riesgos físicos, ambientales y químicos que puedan afectar a los bienes culturales durante su manipulación, almacenamiento o transporte. Estos principios han sido descritos en manuales internacionales como los de ICCROM, AIC, CCI y el Smithsonian Institution, y constituyen la base fundamental de las prácticas museológicas contemporáneas.
Estabilidad estructural El embalaje debe proporcionar un soporte estable que evite deformaciones, presiones indebidas o torsiones en el objeto. La estructura externa del embalaje, ya sea una caja, bandeja o contenedor, debe resistir impactos, vibraciones y las tensiones propias del transporte. Manuales como los Guidelines for Packing and Transport de la AIC enfatizan la necesidad de estructuras rígidas y de densidades adecuadas en espumas técnicas para cumplir este principio.Canadian Conservation Institute (CCI). CCI Notes 1/4: Packing and Shipping Art and Artifacts.
Compatibilidad química Los materiales empleados deben ser químicamente inertes, libres de acidez, plastificantes, lignina o compuestos volátiles que puedan transferirse al objeto. Estudios del Canadian Conservation Institute (CCI) y de ICCROM han demostrado que materiales como Ethafoam, Tyvek y papeles libres de ácido presentan un comportamiento estable a largo plazo.Canadian Conservation Institute (CCI). CCI Notes 1/4: Packing and Shipping Art and Artifacts.
El uso de materiales no certificados puede provocar manchas, oxidación, fragilización o alteraciones superficiales.
Inmovilización controlada Una de las funciones más importantes del embalaje es restringir el movimiento interno del objeto dentro del contenedor. Esto se logra mediante cuñas, nichos, cavidades, soportes personalizados y sistemas acolchados multicapa. Según el Smithsonian, la inmovilización reduce significativamente el daño acumulativo por micro-vibraciones durante el transporte.Ashley-Smith, Jonathan. (2003). Caring for the past: Issues in Conservation for Archaeology and Museums by Elizabeth Pye. Studies in Conservation. 48. 284-285. 10.2307/1506920.
En arqueología y paleontología, técnicas como los “nidos” en espuma o soportes adaptados han sido documentadas por autores como Vital et al. (2013).
Amortiguación La amortiguación absorbe energía mecánica producida por vibraciones o impactos. Espumas de polietileno de celda cerrada, volara o poliuretano técnico se utilizan para crear sistemas de absorción progresiva. El manual Packing and Shipping Art and Artifacts (Brown & Rose) señala que la amortiguación debe distribuirse de manera uniforme y evitar puntos de presión.Brown, G., & Rose, C. Packing and Shipping Art and Artifacts. Publications in Preservation, USA.
Aislamiento ambiental El embalaje actúa como barrera contra fluctuaciones de humedad relativa (HR), temperatura, polvo y contaminantes atmosféricos. Técnicas recomendadas por el CCI y la AIC incluyen:
Bolsas de barrera de aluminio, Cámaras internas con gel de sílice, Capas protectoras de Tyvek o papeles barrera.Smithsonian Museum Conservation Institute. Collections Care: Packing Guidelines.
Este principio es esencial en el transporte internacional, donde los cambios climáticos pueden ser extremos.
Modularidad y ergonomía La modularidad facilita la estandarización en depósitos y colecciones, reduce manipulación innecesaria y permite una distribución equilibrada de peso.
La ergonomía se ha vuelto un aspecto clave en la conservación contemporánea, apoyado por estudios de ICCROM y AIC que señalan que un embalaje seguro también debe considerar la seguridad del personal.
Reversibilidad y mantenibilidad En línea con los criterios éticos de conservación, los sistemas de embalaje deben ser fácilmente reversibles, permitiendo retirar el objeto sin causar daño. Además, deben ser mantenibles, esto es, permitir inspecciones periódicas, reemplazo parcial de materiales y ajustes según cambios en el estado del objeto.Pye, E. (2001). Caring for the Past: Issues in Conservation for Archaeology and Museums. London: James & James.
Sustentabilidad La sustentabilidad es un principio creciente en la última década. Manuales recientes de ICOM y el Comité de Sustentabilidad de AIC recomiendan:
reducción de materiales desechables, uso de embalajes reutilizables, sistemas modulares de larga vida útil, sustitución de plásticos por polímeros reciclados o bio-basados.
Este enfoque responde al compromiso global de sostenibilidad en museos.
Materiales utilizadosCentro Nacional de Conservación y Restauración. (2022, mayo 24). Catálogo de materiales VF [PDF]. Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. https://www.cncr.gob.cl/sites/www.cncr.gob.cl/files/2022-05/20220524_catalogo_materiales_VF.pdf
Materiales de amortiguación
Ethafoam / Espuma de polietileno de celda cerrada Poliuretano técnico Espumas tipo Volara Coroplast
Materiales de envoltura
Papel libre de ácido Tyvek (tela no tejida de polietileno de alta densidad) Film de polietileno o Mylar Papel barrera o papel siliconado
Materiales estructurales
Cajas de cartón corrugado libre de ácido Cajas plásticas de alta resistencia Maderas tratadas y selladas Bandejas modulares para almacenamiento interno
Sujeción e identificación
Cintas libres de adhesivos agresivos Etiquetas de conservación Bolsas de polietileno con cierre Marcadores permanentes grado archivo
Tipos de embalaje Embalaje primario: Envoltorios directos en contacto con el objeto; su función es proteger superficies y mantener el objeto estable. Embalaje secundario: Contenedores de soporte: cajas individuales, bandejas, estructuras acolchadas. Embalaje terciario: Embalajes de transporte o envío: cajas reforzadas, contenedores climatizados, sistemas anti-vibración.
Embalaje según tipo de material patrimonial
Material arqueológicoConsejo de Monumentos Nacionales. (2014). Manual : Estándares mínimos de registro y conservación preventiva de colecciones arqueológicas y paleontológicas. Gobierno de Chile. https://www.monumentos.gob.cl/sites/default/files/manual_estandares_de_conservacion_web.pdf
Cerámica Óseos Material lítico Metales arqueológicos
Material paleontológico
Huesos fósiles grandes y pequeños Microfósiles Embalaje con yeso, vendas o soportes 3D
Pintura y escultura
Embalaje para superficies pictóricas sensibles Marcos, bastidores, elementos sobresalientes
Papel y documentosNagel Vega, L., & Fernández Luco, A. (2008). Manual de registro y documentación de bienes culturales. Santiago, Chile: s.n.Corporación del Patrimonio Cultural de la Región de Coquimbo. (2022, diciembre). Manual de documentación [PDF]. https://www.cdbp.gob.cl/sites/www.cdbp.gob.cl/files/2022-12/Manual%20de%20Documentacio%CC%81n%20%28DIC%2C%202022%29.pdf
Carpetas libres de ácido Cajas tipo archivo Soporte rígido para traslado
Objetos mixtos
Textiles Fotografía Objetos etnográficos
Riesgos asociadosCentro Nacional de Conservación y Restauración. (2023, abril 25). Depósitos de colecciones: Guía metodológica para su diseño [Guía]. Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. https://www.cncr.gob.cl/sites/www.cncr.gob.cl/files/2023-04/20230425_guia_depositos_VF_0.pdf
Vibraciones y golpes durante el transporte. Presiones o deformaciones por un embalaje mal ajustado. Humedad atrapada. Contaminación química por materiales inadecuados. Biodegradación por materiales orgánicos incorrectos. Errores humanos en manipulación o rotulación.