thumb|300px|Fachada occidental de la iglesia abacial de Morienval thumb|300px|Fachada oriental

La abadía Notre-Dame de Morienval o Abadía de Nuestra Señora de Morienval (abbaye Notre-Dame de Morienval) fue un antiguo monasterio benedictino femenino, abadía fundada probablemente durante el tercer cuarto del por Carlos el Calvo, en un valle cercano a Crépy-en-Valois, en la actual comuna de Morienval, en el departamento de Oise, Francia.

Desde la supresión de la abadía en 1745, su iglesia sirve como parroquia del pueblo, que toma el nombre de Saint Denis de la antigua iglesia parroquial demolida en 1750. Los pocos edificios conventuales de la antigua abadía que no fueron demolidos después de la Revolución Francesa pertenecen a un propietario privado y no se pueden visitar. En cualquier caso, es su impresionante iglesia románica la que da fama a Morienval. Se construyó a partir de mediados del , por lo que es una de las iglesias románicas más antiguas de la región, donde la arquitectura carolingia se mantuvo durante mucho tiempo.

Así, el diseño de la abadía de Morienval, con una torre en la fachada, dos torres en la cabecera, un crucero bajo y una cabecera escalonada, sigue la tradición carolingia. Las torres gemelas del , con sus tres pisos de ventanas, no tienen muchos ejemplos similares en el departamento de Oise. El falso deambulatorio de finales del primer cuarto del también es totalmente único y se explica por la necesidad de reforzar la cabecera, debido a la falta de espacio que impidió la construcción de capillas radiales. En este pseudodeambulatorio se encuentra uno de los tres primeros usos del arco apuntado en Oise, y unas bóvedas que durante mucho tiempo se consideraron las bóvedas de crucería más antiguas de un deambulatorio en el norte de Francia. Pero en este caso no se trata de bóvedas de crucería propiamente dichas; si la que cubre nave recta del coro, que es la bóveda de crucería más antigua del departamento, con nervios de perfil tórico.

La iglesia también es famosa por los capiteles arcaicos y, al mismo tiempo, cuidadosamente esculpidos en el lado norte de la nave, cuyos motivos aún muestran influencias celtas y evocan joyas merovingias.

El valor arqueológico de la antigua abadía de Morienval se reconoció muy pronto, y fue incluida en la primera lista de monumentos históricos franceses en 1840.Notice no PA00114760, sur la plateforme ouverte du patrimoine, base Mérimée, ministère français de la Culture Su concienzuda restauración se llevó a cabo en dos etapas principales, entre 1878 y 1880 y entre 1900 y 1903, bajo la dirección de Paul Selmersheim. No pudo eliminar todas las modificaciones que habían desvirtuado el carácter románico del edificio y no todos los elementos de apariencia románica son originales, pero la iglesia ocupa en cualquier caso un lugar excepcional entre los monumentos religiosos de Oise y Valois.

La parroquia de Saint Denis de Morienval está afiliada a la parroquia de Saint-Pierre de la vallée de l'Automne y se celebra una misa dominical dos veces al mes, generalmente los domingos a las 9:00 (en julio/agosto, los sábados a las 18:30).

Historia Los orígenes El cartulario de la abadía benedictina de Morienval está publicado, pero no contiene ningún acta ni diploma sobre los inicios de la abadía. Faltan la carta fundacional y el título de propiedad. La tradición transmitida por el padre Charles Lecointe Annales ecclesiastici Francorum, t. 6, p. 602. y por el abad Claude CarlierHistoire du duché du Valois, t. 1, p. 103. remonta la fundación de la abadía real de Notre-Dame de Morienval al rey Dagoberto I. No hay ningún documento que lo demuestre. Es sorprendente que ni las diferentes bulas pontificias ni ningún otro documento de archivo hagan referencia a la fecha de fundación. La propia abadía nunca afirmó explícitamente haber sido fundada por Dagoberto I, pero tampoco lo negó, y el campanario-pórtico situado frente a la fachada occidental exhibió durante mucho tiempo una estatua ecuestre del rey Dagoberto. Según Eugène Lefèvre-Pontalis, a las monjas de Morienval les interesaba hacer creer que la fundación de su monasterio se remontaba a una fecha muy lejana.

La abadía guardaba celosamente sus archivos y la mayoría de los historiadores no lograron obtener su autorización para consultarlos. El primero en lograrlo fue Dom Jean Mabillon, a quien se le abrieron las puertas gracias a su reputación. Descubrió que el diploma más antiguo del cartulario es una carta de Carlos el Simple fechada en 920, que confirma una donación de Carlos el Calvo (840-877). Está dirigida a los hermanos y monjas de Santa María de Morienval, lo que demuestra la existencia de una comunidad religiosa masculina en aquella época, de la que aún se desconoce todo y que desapareció en una fecha desconocida (una bula del papa Alejandro III fechada en 1161 ya no la menciona). La carta también alude a un incendio que destruyó los archivos de la abadía, probablemente durante las invasiones normandas de 895.

Se sabe que Carlos el Calvo y la reina Ermentrude residían con frecuencia en su palacio de Morienval, lo que debió motivar la elección del lugar para la fundación de la abadía. Por una razón que no especifica, Dominique Lebée estima que Carlos el Calvo habría fundado la abadía de Morienval antes de la muerte de su esposa en 869. Por otra parte, la fundación real nunca fue cuestionada por el rey y su administración hasta la disolución de la abadía. El rey tenía la custodia de la abadía, lo que es otra prueba de la fundación real, y la abadía le pagaba una renta a cambio de este privilegio. Así, solo estaba sujeta a los tribunales que dependían del rey, y sus asuntos cotidianos se juzgaban ante el bailío de Senlis. Muchas abadías se vieron en apuros a la hora de preservarRAE Del lat. praeservāre. tr. Proteger, resguardar anticipadamente a alguien o algo, de algún daño o peligro. U. t. c. prnl. sus títulos, al no poder demostrar, por ejemplo, la legitimidad de sus posesiones, que posteriormente fueron usurpadas por otros señores. Por ejemplo, en una confesión realizada para el terrier del Valois en 1529, no se pone en duda la buena fe de las religiosas.Sur le chemin des abbayes de Picardie, p. 171.Lebée 2003-2004, p. 4-5.

La construcción de la iglesia abacial thumb|upright|Planta después de la primera fase constructiva. thumb|upright|Planta después de la segunda fase constructiva. thumb|upright|Plano de mediados del . Sin tener en cuenta las bóvedas, se corresponde con la situación actual, salvo el portal norte, que se añadió posteriormente, y la nave lateral sur, que se modificó. thumb|upright|Planta a fines del . La capilla de 1240 ya no existe, pero el absidiolo norte aún no se ha reconstruido y la sacristía aún no se ha demolido.

Los archivos no dicen nada sobre la construcción de la iglesia abacial. Su historia solo ha podido reconstruirse gracias al análisis arqueológico de los edificios que aún se conservan y a las excavaciones arqueológicas realizadas en el interior de la iglesia. Estas excavaciones se remontan a 1855 y 1900, y muchos de los hallazgos realizados por Émile Boeswillwald y Paul Selmersheim ya no pueden verificarse, ya que los restos auténticos se perdieron con las restauraciones dirigidas por este último. Sin duda, muchas hipótesis sobre el estado antiguo de la iglesia se habrían formulado de manera diferente con los conocimientos que se tienen a principios del , pero en la mayoría de los casos se trata de detalles.

El elemento construido más antiguo cuya existencia ha sido demostrada por las excavaciones es una nave carolingia de finales del o del primer cuarto del . Es posible que la construcción se iniciara tras la carta de confirmación de Carlos el Simple, que garantizaba la perpetuidad de la abadía y, por lo tanto, fomentaba las donaciones a su favor. La nave carolingia era más ancha y más larga que la actual, pero carecía de naves laterales.

Tras la época carolingia, se pueden distinguir globalmente tres fases de construcción en el periodo románico, entre 1050 y 1135 aproximadamente; una fase de remodelaciones entre 1608 y 1690; y varias fases de restauración y reconstrucción a partir de 1878 y entre 1900 y 1903. A ello se suman obras de menor envergadura relacionadas con la adición de tramos o remodelaciones puntuales.Prache 1983, p. 87-88.

Fases de construcción románica La primera fase de construcción, durante la segunda mitad y, más probablemente, el tercer cuarto del , se centró en el antiguo ábside, las dos torres del coro, el crucero, dos absidiolos orientados y un pórtico. Por lo tanto, la nave carolingia se conservó en un primer momento y el pórtico se construyó al este de su muro occidental, como lo atestigua una columna adosada a su muro norte. De la primera campaña se conservan las dos torres, la absidiola sur y el crucero, excepto la arcada oriental hacia el coro y el pórtico, que se convirtió en la base de la torre de la fachada.

La segunda fase de construcción tuvo lugar poco después, durante el último cuarto del , por lo que algunos autores la asimilan a la primera. Consistió en la sustitución de la nave carolingia por una nueva nave, acompañada de naves laterales, así como en la elevación de las crucerías del crucero. Esta nave se detiene ante el pórtico, que a finales del no tiene naves laterales ni capillas laterales y está abierto por tres lados. Lo que demuestra la existencia de dos fases distintas son cuatro ventanas tapiadas en la parte superior del crucero (dos al norte y dos al sur), así como las cornisas de sus muros norte y sur, visibles desde el ático. El crucero estaba inicialmente techado y cubierto por un techo más bajo que el actual, pero las crucerías y la nave carolingia también eran menos altas, por lo que el crucero recibía la luz directamente a través de las ventanas. Dominique Lebée utiliza el término «torre-linterna», que sin embargo es algo exagerado, ya que el crucero no era más alto que en la actualidad. De la segunda fase se conservan las tres grandes arcadas al norte de la nave con sus capiteles Prache 1983, p. 91..