La capilla mayor de la Iglesia de San Ginés es una obra atribuida a Juan Afonso y realizada aproximadamente entre 1514 y 1519. Está ubicada en la Iglesia de San Ginés de Padriñán, en Sangenjo, Pontevedra (Galicia, España).
Historia De la feligresía de San Ginés de Padriñán existen datos desde al menos el siglo , si bien el templo actual se corresponde con una reconstrucción acometida a principios del siglo ; de acuerdo con la información aportada por Francisco Varela Sarmiento, cura de Sangenjo para 1702, el inicio de dicha reforma tuvo lugar en 1514, año en que el abad Gonzalo de Saavedra costeó la capilla mayor, finalizando las obras al parecer en 1519 de acuerdo con un documento fechado en dicho año:
Al final de dicho documento figura el nombre de Juan Afonso, identificado como «pedrero» y quien consta como testigo además de firmar el escrito, lo que de acuerdo con el historiador José Manuel Abel Expósito indica la conclusión de una obra de gran envergadura, que al tratarse entonces de una zona tan pequeña y remota solo podría relacionarse con el fin de las obras de reconstrucción iniciadas en la capilla mayor de la iglesia en 1514:
Hay constancia de que a lo largo del siglo , posiblemente nada más concluir la reforma, se pintó un gran mural en el trasaltar de la capilla mayor el cual mostraba una escena de la Asunción; dicho mural sería quemado por los ingleses en 1585 con motivo de la incursión del pirata Francis Drake, si bien los ataques más virulentos se produjeron en otros puntos de la geografía pontevedresa, como la isla de Tambo, cuya iglesia, a diferencia de la de Padriñán, quedó completamente arrasada durante la segunda incursión de Drake, en 1589:
thumb|Capilla de la Sagrada Familia (anónimo, 1670). Iglesia de San Ginés de Padriñán. La Casa de Saavedra, a la que pertenecía el notario que dio fe al documento donde figura el nombre del posible autor de la reforma de la capilla mayor (cuya arquitectura primitiva resulta desconocida), gozó de gran relevancia en Sangenjo tal y como atestigua el hecho de que esta familia tenía prebendas dentro de dicha capilla, espacio en el que sus descendientes ostentaron derechos de enterramiento a lo largo de los siglos: «El 10 de octubre de 1802. En esta parroquial Iglesia de San Ginés de Padriñán, se dio sepultura en una de las de la Capilla Mayor, perteneciente según costumbre a la casa y vínculo de los Saavedras al cadáver de D. Juan A. Patiño marido de D.a Manuela de Acebedo». Pocos años antes se había apelado a este derecho cuando se produjo el deceso del juez de A Lanzada Alonso de Torres Bermúdez de Lobera, quien recibió sepultura «en la capilla mayor de esta iglesia», en el mismo túmulo donde están enterrados sus abuelos Fernán Domínguez Escudero y Mariana de Saavedra y Figueroa, «tataranieta de los fundadores de esta iglesia».
A menudo se afirma que el templo fue erigido en Aldariz y trasladado piedra a piedra en 1590 a su emplazamiento actual, lo que hubiese implicado el desmantelamiento de la capilla mayor para su reconstrucción, si bien un escrito permite corroborar que la iglesia fue levantada en su ubicación actual y, por ende, nunca fue objeto de traslado alguno:El origen de esta leyenda podría hallarse en unos textos alusivos al traslado a la Iglesia de San Ginés de los restos de un priorato situado en Aldariz el cual dependía del Monasterio de Santa María de Armenteira.
De la capilla mayor no habrá más noticias hasta el siglo , cuando en 1616 se informa de la colocación del sagrario en un altar en el lado del evangelio (posible referencia a la Capilla del Rosario) en vez de en la capilla mayor, como era lo habitual entonces y ahora: «Por cuanto la custodia del Stsmo Sacramento debiendo estar en el altar mayor está en otro altar pequeño del evangelio». Por su parte, pocos años después, en 1623, consta un detallado registro contable en el que figura un pago de 44 reales por la factura de dos bancos para la capilla mayor: «[…] 44 reales más por dos bancos de la capilla mayor […]». Destaca a su vez un escrito de 1624 en el que se ordena el cambio de ubicación de varias de las imágenes del templo, con toda probabilidad emplazadas entonces en la capilla mayor: «[…] mando asmmo que se quiten lastres ymagines de san Po y sanpablo y la del sepoñ nro G. Y las dos de arriba porestar yndecenntemente enlacustodia. que son dos cajas y por estar todos sin la decencia que pide tangran Santuario= ya demastedos mando seizieseuna caja para el sMo enfrente del cristo y dealsisequiten lasimagenes sino fueren la de san Gines y lade la virgen y las otras las pongan en los altares coletorales loqual cumplan […]». En 1632 se produjo la visita de Gonzalo Yáñez de Rojas, quien constató la existencia de una sepultura decorada con un escudo de armas junto a la puerta de la sacristía, ubicada en el lado del evangelio, de la cual dijo lo siguiente: «Alonso de la Maza escribano, padre de Antonio de la Maza también escribano. Sepultura dotada con un ferrado de trigo; sepultura situada en la capilla mayor al lado del evangelio dotada sobre una finca de viña que se dice de Poleiros en Santa María Digna […]».Alonso testó ante el escribano de Pontevedra Alonso de Cabral en 1621, haciendo dotación de una sepultura en la capilla mayor, «en un extremo de ella con mis armas al lado del evangelio». En lo que a enterramientos se refiere, destaca un registro contenido en el Libro 1.º de visitas y fábrica:
Del mismo modo, en otro escrito del libro de visitas de 1610 aparece el licenciado Lucas Bermúdez de la Maza «sobre la sepultura dotada en la capilla mayor de la iglesia de Sanxenxo pan de renta que se pagan en la aldea de Buezas, feligresía de Nantes», si bien uno de los enterramientos más ilustres es el de Clemente Bermúdez de la Maza, fundador de la Capilla de la Soledad, quien según una visita pastoral en 1715, «tiene otra sepultura en el coro y capilla mayor de dicha iglesia es la primera al salir de la sacristía», mientras que en los libros sacramentales consta que «se enterró el 23 de diciembre de 1716, en la sepultura de la capilla mayor habiendo testado ante Benito de Oreiro». Así mismo, al menos dos de sus nueve hijos fueron sepultados en la capilla mayor: Alonso de la Maza, quien el 8 de agosto de 1717 «se enterró en la 2ª hilera bajando de la capilla mayor delante del colateral de Na Sra del Rosario», y Brígida, fallecida el 3 de septiembre de 1721. Sumado a los enterramientos de la familia de la Maza, los Posse de Faxín, quienes durante siglos ostentaron los patronatos de la Capilla de la Sagrada Familia y la Capilla de la Purificación, también tienen una presencia relevante en la capilla mayor, pues María Posse de Faxín eligió una de las sepulturas de este espacio del templo como morada final, teniendo lugar su deceso el 28 de octubre de 1698. thumb|Capilla de la Purificación (anónimo, siglo ). Iglesia de San Ginés de Padriñán. En 1634 la capilla vuelve a ser mencionada con motivo de unas obras acometidas en el templo: «[…] a Pedro Dadín, por ocho pontones se le pagaron 4 reales y a Domingo de Gándara 40 reales por cinco días de comida, a él y a su compañero, juntamente con los clavos y la madera para los bancos de la capilla mayor […]». En 1640 se menciona nuevamente la capilla en un escrito que permite ratificar la ubicación de la iglesia en la villa de Sangenjo: «Ítem digo enla Yglesia de dicho puerto de Sangenjo en la capilla mayor […]». La siguiente noticia que hay sobre la capilla se encuentra en una anotación efectuada con motivo de la visita a la parroquia de Yáñez de Rojas el 18 de junio de 1642, donde consta que «la sacristía está sin puertas, esta obra es a cargo del capitán D. Nicolás de Pazos. Las sepulturas de los sacerdotes en la capilla mayor, que se reserve espacio para ellos por estar todo el espacio ocupado por dotaciones» (menos de un mes después, el 10 de julio, se produjo el fallecimiento de Juan Conde, quien recibió sepultura en la capilla mayor, concretamente en el espacio reservado a los señores abades). Uno de los acontecimientos más importantes que experimentó la capilla se produjo ese mismo año y fue la contratación con el entallador Domingo de Meri de «una caxa para el Santísimo Sacramento para el altar mayor o custodia», obra concertada en 700 reales, además de encargarse al mismo artista dos imágenes que posiblemente eran Santiago y San Amaro, mandadas pintar en 1650. La hechura de este retablo, fabricado en Padrón, donde Meri tenía entonces su taller, debió de prolongarse cinco años, pues el pago se produjo en 1647: «Recibí toda la cuantía del retablo 700 reales con carta de pago a 8 días del mes de agosto de 1647 de mano de Juan de Faxín […] más pagué 18 reales al arriero que trajo el retablo desde Padrón».Esta última anotación consta en el folio 134 del Libro 1.º de fábrica.
En 1648 las cuentas reflejan un pago de 470 reales «que dio para el retablo y cobró de Juan González, mas por descargo de 53 reales de jornales a los carpinteros y un castaño que se dio para el cume de la iglesia […]», mientras que en 1652, con motivo de la visita de dicho año, se dejó constancia de lo siguiente: «Visitose en 29 de febrero de 1652. Estaba decente, tiene retablo con viril de plata y relicario [copón], cruz, relicario pectoral [portaviático] y dos cálices, hay bastantes ornamentos y corporales y por renta 20 ferrados de pan […] Tres cálices y tres patenas. Los dos de plata y el otro de metal sobredorado fuera la copa que es de plata cuyo pie sirve al viril donde se expone el Santísimo Sacramento patente […]». El viril mencionado en este escrito figura ya en una anotación de 1619, donde se pone de manifiesto que entre los bienes de la parroquia se halla «una custodia dorada con su viril del Santísimo Sacramento y una cousela de plata blanca donde está el Santísimo Sacramento». También en 1652 figura una manda en virtud de la cual se dispone que «se pinte la custodia del Santísimo por adentro que el altar mayor y el colateral del evangelio se cubran de madera dejando campo descubierto para colocar los corporales. Un frontal de tela para el colateral de la Epístola y píntense las imágenes de San Amaro y Santiago, encájense en madera el ara que está en la capilla y se compre otra para el colateral de la epístola, así como un frontal de seda para la capilla mayor». Casi diez años después, en 1661, se contrató por 440 reales la policromía y el dorado tanto del retablo como de la custodia «por dentro y al olio», si bien el pago no se realizaría hasta 1669 tal y como plasma un asiento del libro de cuentas.
En 1642 se produjo la llegada del licenciado Juan Posse de Faxín, quien de 1651 a 1669 realizó una serie de foros perpetuos gracias a los cuales pudo dotar a la capilla mayor y a la Capilla de la Sagrada Familia (fundada por él en 1672) de rentas de 3000 y 2000 reales respectivamente. En el testamento de Posse de Faxín, firmado el 26 de noviembre de 1679, se hace mención a las dos capellanías fundadas por el licenciado en la iglesia así como a los capellanes de ambas: «D. Juan Posse de Faxín, por beneficia la misa cantada y sacar a su Divina Magestad con su procesión alrededor de la yglesia todos los domingos del mes, el tercero la “Minerva” de párroco (minerva mayor), y los otros tres domingos mandó dicho Juan Posse se dividieren, en los dos capellanes que fueren de las dos capellanías que fundó en la dicha iglesia (minervas menores con exposición en el altar privilegiado del Rosario). Esta carga recaía en los sucesores de Antonio de Ledo y Alberta do Pazo de Portonovo por razón de un censo [...]». De la capilla mayor no volverá a haber más noticias hasta el siglo con motivo de la visita pastoral de Juan Antonio Trelles en 1715:
Pocos años después, en 1719, la capilla corrió el riesgo de resultar destruida durante un ataque inglés: