La reserva natural integral y mixta Laguna de Rocha se encuentra en el partido de Esteban Echeverría, provincia de Buenos Aires, Argentina, limitada por la Autopista Ricchieri, Av. Fair, y Villa Transradio a aproximadamente 11 km del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y a 33 km de Capital Federal. La reserva natural es uno de los pulmones verdes más importantes de la Cuenca Matanza-Riachuelo y se compone de un conjunto de espejos de agua, pastizales y bosques en un territorio que abarca más de 1400 hectáreas de las cuales solo 640 se encuentran protegidas por Ley 14.488, sancionada el 13 de diciembre de 2013 a partir de un proyecto del diputado Walter Martello. Declarada Reserva Histórica Municipal en 1996 valoriza el pasado Querandí, etnia hoy desaparecida. Características naturales
La Reserva cuenta con una amplia gama de valores naturales que la hacen única en cuanto a biodiversidad dentro del Río Matanza.
Flora
thumb|Tala centenario en la Reserva Natural|275x275pxComo todo espacio abandonado a su suerte la Laguna de Rocha sufrió durante muchas décadas la invasión de plagas y especies exóticas de otros continentes en su predio (Acacia negra, Mora blanca, Paraíso, Ricino, Ligustro, Ligustrina, Fresno, Madreselva, Álamos, Lirio amarillo, etc) que han ido desplazando a la flora nativa, hoy día al ser una Reserva Natural dicha invasión se revierte con el adecuado control y proyectos de restauración del ambiente original.
Se pueden observar casi todas las especies autóctonas de la región del noreste bonaerense, si bien sus poblaciones hoy son bajas cuando se libere la Reserva de las especies invasoras volverá a su plenitud la flora y su fauna asociada.
En los montes, Anacahuita (Blepharocalix salicifolius) Azotacaballo (Luehea divaricata) Blanquillo (Sebastiana brasiliensis) Canelón (Myrsine laetevirens o parvula) Chal chal o Cocu (Allophylus edulis) Higuerón (Ficus luschtaniana o monckii) Fumo Bravo (Solanum granulosum-leprosum) Molle Incienso (Schinus longifolius) Murta (Myrceugenia glaucescens) Lapachillo (Poecilante parviflora) Laurel criollo (Ocotea acutifolia) Ombú (Phytolacca dioica) Ombusillo (Phytolacca tetramera) Palo Amarillo (Terminalia australis) Pindó "palmera" (Syagrus romanzoffiana) Plumerillo rosado (Calliandra parviflora) Sauco (Sambucus australis) Tembetarí (Fagara hiemalis) Timbó (Enterolobium contortisiliquum) En los espacios abiertos y expuestos:
Algarrobo blanco (Prosopis alba) Cina Cina (Parkinsoneana aculeata) Chañar (Geoffroea decorticans) Coronillo (Scutia buxifolia) Espinillo o Aromito (Acacia caven) Quebrachillo (Acanthosyris spinescens) Sombra de Toro (Jodina rhombifolia) Tala (Celtis tala)
En lugares bajos o suelos más húmedos (puede ser al lado de la laguna, arroyo):
Aliso de río (Tessaria integrifolia) Ceibo (Erythrina crista galli) Curupí (Sapium haematospermun) Ingá verá (Ingá uruguensis) Mataojo (Pouteria salicifolia) Sangre de Drago (Crotón urucurana) Sarandí blanco (Phyllantus sellowianus) Sarandí colorado (Cephalanthus glabratus) Sauce criollo (Salix humboldtiana) Tarumá o Espina de bañado (Citharexylum montevidense) Yerba de Bugre (Lonchocarpus nitidus)
Dudosos para el nordeste de Buenos Aires pero asilvestrados o nativos de lugares muy próximos:
Aguaribay (Schinus molle) Algarrobo negro (Prosopis nigra) Caldén (Prosopis caldenia) Ñandubay (Prosopis affinis) Ñangapirí o Pitanga (Eugenia uniflora) Pata de Buey o Pezuña de vaca (Bahuinia candicans)
Arbustos y herbáceas: thumb|Laguna de Rocha cuenta con amplios pastizales representativos de la Región Pampeana y el Espinal|alt=|325x325px
Acacia café (Sesbania virgata) – Arbolito Achira amarilla (Canna glauca) Azucena Sangre de Buey (Rodophiala bifida) Barba de Chivo (Caesalpinia gillesii) Canario rojo (Diclipteda squarrosa) Carpinchera (Mimosa pigra) – Arbolito Carqueja (Baccharis trimera) Cedrón del monte (Aloysia grattisima) – Arbolito Chilca (Baccharis salicifolia) Chirca (Dodonaea viscosa) Cortadera (Cortaderia selloana) Duraznillo (Cestrum parqui) Hediondilla morada o Talilla (Lycium cestroides) Hierba San Simón (Vernonia scorpioides) Ñapinday (Acacia bonariensis) – Arbolito Malvavisco (Abutilón grandiflorum) Mariposa (Heteropteris angustifolia) – Arbolito Mariposera (Eupatorium inulaefolium) Lantana (Lantana megapotamica) Quiebra arados (Vernonia rubricaulis) Rosa de río (Hibiscus cisplatinus) Salvia guarinitica Seibillo (Sesbania punicea) - Arbolito Sen del campo (Senna corymbosa) – Arbolito Flor amarilla (Senecio bonaeriensis) Senecio grisebachii Tabaco del monte (Trixis praestans)
Enredaderas o lianas:
Amor porteño (Solanum amygdalifolium) Isipó timbó (Serjania meridionalis) Sacha Huasca (Dolichandra cynanchoydes) Tasi (Morena brachystephana) Uña de gato (Macfadyena unguis-cati)
Fauna Aves thumb|Esteros en la Reserva Natural|385x385px Sin duda la riqueza de la Laguna de Rocha está representada en su diversidad de aves. El Club de Observadores de Aves "Laguna de Rocha - Monte Grande" ha relevado a enero de 2019, un total de 166 especies de aves, esto es, el 17% de las especies aves de la República Argentina y el 45% de las especies de aves de la Provincia de Buenos Aires. Entre ellas se pueden encontrar:Las aves de Laguna de Rocha a diciembre del 2014 COA Laguna de Rocha - Monte Grande
Anfibios y mamíferos Entre los anfibios y mamíferos podemos encontrar: Bufo arenarum Sapo común o Sapo argentino Leptodactylus ocellatus Rana criolla Lysapsus mantidactylus Ranita nadadora Hyla pulchella Rana trepadora Chthonerpeton indistinctum Cecilia Phrynops hilarii Tortuga de laguna Tupinambis teguixin Lagarto overo Amphisbaena sp. Lagarto ápodo Culebra de dos cabezas Clelia rústica Culebra Leimadophis poecilogyrus Culebra verde y negra vientre amarillo, Philodryas aestivus Culebra verde, Liophis anomalus Culebra pintada Lystrophis dorbigny Falsa yarará Lutreolina crassicaudata Comadreja Miocastor coipus bonariensis Coipo Miotis sp. Lepus europaeus Liebre europea.
Eutrofización thumb|Arroyo Ortega, el mayor aportante de contaminación|alt=|177x177pxLa Laguna esta sufriendo un acelerado proceso de eutrofización debido a la incesante contaminación orgánica que llega de los arroyos. Actualmente se encuentra en el periodo eutrófico próximo a la etapa distrófica, el cuerpo de agua se reduce debido al avance de la vegetación anfibia. La acumulación de masa vegetal, la cual es degradada por organismos descomponedores, aumenta la materia orgánica (que puede venir descargas cloacales) que vuelve al ciclo siendo utilizada por la vegetación anfibia acelerando el proceso de eutrofización. Desde el 2006 hasta el 2010, estudios realizados por el Instituto Superior de Formación Docente N 35 y el INA (Instituto Nacional del Agua) revelan que los niveles de contaminación de Laguna de Rocha son bajos, pero en delicado equilibrio. El alto poder purificante de la vegetación y los espejos de agua puede ser quebrado si la contaminación continua a en el corto plazo.
Historia Batalla de Corpus Christi En febrero de 1536 las naves de la expedición de Pedro de Mendoza llegaron al Río de La Plata, llamado "Mar dulce de Don Juan Díaz de Solís”. La primera población, según el ingeniero Eduardo Madero en su libro "Historias del puerto de Buenos Aires”: "...fue fundada en los terrenos al margen del riachuelo de los navíos...luego fue trasladada y reedificada en una loma de mayor altura y extensión..." debido a que la creciente del río, era una terrible amenaza para el Real (nombre que se le dio al asentamiento).
Algunos autores, como es el caso del historiador Guillermo Furlong,"Algo mas sobre la primera Buenos Aires"; Furlong, Guillermo sostiene que el Real se estableció a la altura del actual puente Gral. José Félix Uriburu (barrio de Nueva Pompeya) y que se eligió para el desplazamiento de la ciudad, el lugar más apropiado: "...una sección profunda y alejada de la costa del Río de la Plata para los navíos, y un altiplano a media milla, para la población, lo que actualmente corresponde a las manzanas donde se levanta el policlínico penna y edificios públicos"
thumb|left|317x317px|Ulrico Schmidl, cronista de Pedro de MendozaLuego de encontrar en lugar ideal para emplazar el Real, se procedió al desembarco de los setenta y dos caballos y yeguas que llegaron con vida, de los cien que fueron embarcados en Sanlúcar de Barrameda y a la construcción de corrales para su protección y mantenimiento, usando árboles de tala y espinillo del lugar. Se dedicaron además a la construcción de algunos ranchos utilizando los materiales que les proveía el lugar. Los españoles toman conciencia de que no están solos en estas tierras. Los Querandíes, nativos del lugar, se hacen presentes en las cercanías del Real y sus alrededores, quedando asombrados por la vestimenta que portaban los expedicionarios, sus caballos, armas y sus naves.
Ulrico Schmidl, cronista de la expedición de Don Pedro de Mendoza, afirma que "...los susodichos Querandis nos han traído diariamente al Real durante catorce días su escasez en pescado y carnes...", de esta manera nuestros originarios se comportaron amable y servicialmente con los expedicionarios, y si bien era escasa la comida, esto se debía más bien a la precariedad con que contaban en cuanto a sus armas de caza y pesca para abastecer al gran contingente de hombres que habían llegado a sus tierras. Pasados los catorce días los nativos cortaron el contacto. Don Pedro de Mendoza, tomo como iniciativa enviar en calidad de alcalde a Juan Pavón junto a dos soldados, para recorrer el lugar en busca de información respecto del paradero de los nativos. Es posible que el repentino alejamiento de los Querandíes respecto del Real, haya sido a causa de un mal comportamiento o atrevimientos por parte de los soldados, tanto hispanos como de otras nacionalidades que acompañaban la expedición, más que por el trabajo extra que realizaban al momento de cazar y pescar, para abastecer a los visitantes.
Según el cronista, la ubicación de los querandíes era a cuatro leguas del Real, en un lugar que se suponen actualmente las inmediaciones del Río de La Matanza y la Ruta Provincial Nro 4 o Camino de cintura, frente al fraccionamiento de lotes del barrio de San Sebastián, localidad de 9 de Abril, en una gran lomada de ombues donde se han ubicado actualmente restos de un importante asentamiento indígena de notable riqueza arqueológica.
Juan Pavón, recorre las cuatro leguas desde el campamento español del Riachuelo hasta alcanzar y divisar las tolderías de los querandíes. Al tratar de entablar trato con ellos, no se dirige de la manera más adecuada y amigable, por lo que regresa al Real, rechazado y apaleado por parte de los querandíes, quienes ya no toleraban este comportamiento agresivo de su parte. Ya en el Real, Pavón provoca un alboroto tal por lo ocurrido en las tolderías Querandíes, que Pedro de Mendoza, agravado por una enfermedad, toma la decisión de enviar a su hermano Don Diego de Mendoza en su lugar, y a un grupo de soldados hacia el asentamiento Querandí para dar un escarmiento y apalearlos en represalia por lo ocurrido.
thumb|right|482x482px|Buenos Aires a poco de fundada; 1536.Don Diego de Mendoza reúne a 300 infantes y 30 jinetes, poniendo en marcha el ejército, que fue guiado por Juan Pavón en el recorrido hacia las tolderías aborígenes. Tras la llegada del ejército al mando de Don Diego de Mendoza, los Querandíes quedan asombrados una vez más por la presencia que imponen los soldados con sus vestimentas, las banderas flameando y sus caballerizas al frente, todo tan deslumbrante a su mirada. Aun así se preparan en su mejor posición para atacar, y se esconden tras los juncales refugiándose en las tierras pantanosas cercanas al río."Historia de Esteban Echeverría" - Documental de Marcia Paradiso disponible en http://www.youtube.com/watch?v=H87314LX39o