miniaturadeimagen|Takanohana y Kitanoumi como toshiyori en 2013.|326x326px Un toshiyori (年寄), también conocido como un oyakata (親方), es un ejecutivo (anciano) de sumo el cual ejerce la función de entrenador de los luchadores rikishi activos además de otras responsabilidades dentro de la Asociación Japonesa de Sumo (JSA). Todos los toshiyori han sido luchadores que han alcanzado el suficiente rango como para ser elegidos para este estatus. Los beneficios del título son considerables ya que a los toshiyori se le es garantizado el empleo hasta la edad de retiro obligatoria a los sesenta y cinco años y además también le son permitidos la gestión y liderazgo de los heya (establos de sumo), con un salario bastante cómodo de ¥15 millones de yenes al año.

Originado de una tradición que se remonta al período Edo, la posición de toshiyori fue creada en base a un sistema establecido en un tiempo cuando el sumo profesional era gestionado por diferentes asociaciones a lo largo de todo Japón. Para convertirse en toshiyori, un exluchador debe haber alcanzado todos los criterios y además formar parte de un sistema el cual ha sido reconocido como opaco. Este sistema, el cual involucra invertir varios millones de yenes para así poder heredar el derecho a ser entrenador, ha atravesado numerosas reformas, al principio solamente limitando la cantidad de personas las cuales pueden ser elegidas para formar parte del gabinete de la Asociación Japonesa de Sumo, y luego parcialmente reformándolo como un todo. A pesar de esto, la posición de toshiyori sigue siendo muy cotizada por los luchadores, manteniendo un alto nivel de especulación sobre los derechos del título.

Distribuidos dentro de la asociación, donde llevan a cabo diferentes tareas, los toshiyori también responden ante una clara jerarquía, siendo los de más alto rango los que eventualmente son elegidos directores y presidentes de la Asociación Japonesa de Sumo.

Designaciones Existen muchos términos con los cuales se puede definir a un entrenado en el mundo del sumo profesional. Junto al término de toshiyori (年寄), un entrenador de sumo también puede ser referido por los términos oyakata (親方), y shisō (師匠).

Antes de su aparición en el mundo del sumo durante el , el término toshiyori fue utilizado principalmente en el período Edo y mucho antes para referirse a los administradores gubernamentales de las provincias así como también a los líderes comunitarios, cuyo significado era "ciudadano mayor". Por su parte, el término oyakata es un sufijo utilizado en el sistema honorífico japonés como un título honorífico unido a los nombres propios. Inicialmente el término se usaba para referirse a una persona con el estatus de padre sustituto o hermano mayor, y también para referirse a un maestro aprendiz.

El término shisō, o maestro de establo, se refiere específicamente a un toshiyori el cual es dueño y entrenador de un heya, o establo de sumo. Este se encuentra en lo más alto de la pirámide social del heya, y asume un papel paternal sobre todos los luchadores bajo su cargo. De todos los entrenadores que puedan encontrarse en el establo, este es el único dueño y autoridad máxima de la vida comunal en el establecimiento.

Historia miniaturadeimagen|Postal conmemorativa del primer Ryōgoku Kokugikan en 1909 rodeado de varios toshiyori.|287x287px|izquierda La función de ejecutivo de sumo (anciano), nació con la organización de los primeros torneos autorizados por las administraciones municipales de las ciudades mas grandes de Japón. Aunque el sumo como deporte se remonta a siglos mas atrás, la profesionalización del mismo empezó al inicio del período Edo. Durante este período, la paz establecida por el shogunato Tokugawa conllevó a la indigencia de muchos samurai los cuales habían perdido su estatus social otorgado por sus antiguos maestros (señores feudales), estos últimos siendo derrocados o asesinados para que el shogunato pudiera adquirir el control del país. Los samurai sin maestro, denominados rōnin, no tenían otra opción más que utilizar sus habilidades marciales para competir en torneos de sumo callejero, llamados tsuji-zumō (辻相撲, tsuji-sumo, literalmente "luchas de esquinas de calle"), para el entretenimiento de los peatones. Eventualmente, los intercambios entre los rōnin deshonrados y los plebeyos que formaban parte de los enfrentamientos en los torneos, generó varios conflictos relacionados con apuestas de dinero. Como resultado hubo muchas peleas e incluso hasta muertos por esto. Durante el período Keian, el orden público se alteró tanto que en 1648, las autoridades de Edo emitieron un edicto que prohibió las combates de sumo callejeros y aquellos eventos que se organizasen con el objetivo de levantar fondos durante las festividades. En 1684 (era Jōkyō), un rōnin de sumo cuyo nombre era Ikazuchi Gondaiyū obtuvo el permiso para levantar la prohibición establecida por las autoridades de Edo. Debido a que esto permitió el regreso de los combates al proponer una nueva etiqueta asociada a la organización de los mismos, Ikazuchi fue reconocido por las autoridades como un interlocutor clave, lo cual le ganó una licencia para poder organizar los torneos siendo una de las primeras personas en ser referida como un toshiyori en la historia del sumo. Luego, el término fue adoptado definitivamente por sus sucesores en la organización de torneos donde se siguió utilizando para referirse específicamente a todos aquellos maestros que liderasen a los luchadores que formaban parte de los eventos de caridad para los santuarios, y para aquellos que fuesen responsables de reforzar la disciplina durante las festividades evitando así peleas. Para organizar los torneos, el toshiyori utilizaba su antiguo nombre de ring (shikona) en las delegaciones que solicitaban el permiso del shogunato para llevar a cabo los eventos de sumo. En paralelo, con el surgimiento del título de toshiyori en la Asociación de Sumo de Edo, las asociaciones en las ciudades de Osaka y Kioto fueron organizadas al rededor de los títulos de totori y tōdori (頭取) respectivamente.

Durante el período Genroku, los diferentes grupos de sumo ya no se encontraban esparcidos por todo el país, si no que se habían asentado en las grandes ciudades de Edo, Osaka y Kioto. Estos grupos se organizaron a sí mismos bajo el liderazgo de un maestro o anciano, los cuales invitaban a los luchadores a vivir en sus hogares, adquiriendo luego el nombre de heya (significando "cada de fraternidad") en referencia a las habitaciones en las cuales los maestros se reúnen para organizar los combates durante los torneos. En 1719, las autoridades municipales de Edo emitieron un edicto que prohibió la existencia de todos aquellos grupos de sumo que no estuviesen profesionalizados para formar parte en los torneos de caridad. La consecuencia directa de este edicto fue la desaparición de los primeros maestros/ancianos que portaron el rango de rōnin, quedando solamente aquellos que fuesen luchadores retirados del ring. La organización basada en los edictos de la municipalidad de Edo fueron gradualmente implementadas en otras asociaciones de sumo como las de Osaka, Kioto y Nagoya durante el . Con la reforma de los eventos de caridad, la cantidad de maestros/ancianos aumento de manera significativa, triplicándose en Edo entre los años 1720 y 1780. Durante la era Hōreki, los maestros empezaron a heredar y asumir los nombres de sus predecesores, con cada título estando afiliado al nombre del luchador que se había establecido como entrenador.La práctica de convertirse en maestro/anciano hasta la muerte o retiro también se volvió común durante este tiempo. A partir de los años 1750 en adelante, la práctica de invitar a a luchadores novatos a los hogares de los maestros fue aumentando, siendo estos los primeros ejemplos de los establos de sumo.

La práctica de permitirle a los exluchadores entrenar a los nuevos aspirantes fue eventualmente limitada en 1927, cuando las asociaciones de sumo de Tokio y Osaka se fusionaron. En ese tiempo se decidió que tanto la cantidad de maestros de Tokio (con ochenta y ocho ancianos) como la de Osaka (con diecisiete ancianos) formarían el número total de nombres que se podían heredar dentro de la recién fundada Asociación Japonesa de Sumo. A principios del , las condiciones para poder heredar el nombre de un maestro/anciano se volvieron mas estrictas. Durante el período Edo, cualquier luchador o árbitro de cualquier rango podía heredar el nombre de su maestro, bajo cuya protección se había puesto, para perpetuar así su legado. Sin embargo, en 1920 se decidió que solo los luchadores y árbitros que hubiesen alcanzado el rango de sekitori podrían ser elegibles para el privilegio de heredar un nombre. En 1951, algunas posiciones (incluyendo el nombre Negishi) fueron descontinuadas. En 1958, los árbitros perdieron definitivamente su derecho a heredar un nombre con posición.

Tras la Restauración Meiji, el acceso al estatus de toshiyori sufrió varias reformas. Durante el período Edo, cuando el traspaso del estatus fue establecido, cualquier luchador o árbitro podía, virtualmente, heredar una posición sin hacer ningún pago en dinero, tan solo tenia que hacerse responsable del sustento de su maestro y esposa. Después de la Segunda Guerra Mundial, el título de toshiyori podía ser heredado por algunos quintales de arroz, ya que este período estuvo marcado por una dura escasez alimentaria. Durante los años 70, la cuestión de abrir el título de toshiyori (y finalmente la creación de los establos), a luchadores extranjeros se le presentó a la Asociación Japonesa de Sumo, esta última declaró que el sumo es el deporte nacional de Japón, y que era inconcebible pudiera participar como un entrenador/maestro. En 1976, una normativa interna definió que solo los ciudadanos japoneses podían convertirse en ancianos, esto con el objetivo no oficial de prevenir que los extranjeros tuvieran una gran influencia en el deporte al ocupar los cargos más importantes dentro de la asociación. Estas declaraciones fueron objeto de duras críticas por parte de la prensa. En ese tiempo hubo también varios llamados para que los luchadores extranjeros con carreras notables pudieran beneficiarse de un régimen excepcional y así poder heredar el rango de toshiyori. Estas críticas provocaron que la asociación tuviera que corregir su posición con respecto a este asunto. La Asociación Japonesa de Sumo subsecuentemente declaró que los luchadores estrella extranjeros Takamiyama y Kaneshiro serían elegibles para convertirse en maestros después de su retiro. Takamiyama fue el primero en retirarse, convirtiéndose en entrenador bajo el nombre Azumazeki y fundando así el Heya Azumazeki en 1986, siendo el primero luchador extranjero en hacerlo. Gradualmente, la asociación recibió a más y más luchadores extranjeros que querían convertirse en toshiyori. En 2014, el exluchador Kootōshū se convirtió en el primer toshiyori de origen europeo bajo el nombre Naruto. En 2017, el exluchador Kyokutenhō, el cual obtuvo la ciudadanía japonesa en 2005, se retiró y se convirtió en el primer toshiyori de origen mongol bajo el nombre Tomozuna.

Entre 1996 y 1998, la especulación de los pagos de las posiciones de toshiyori se volvió tan intensa que Sakaigawa (exluchador Sadanoyama), en aquel momento presidente de la Asociación Japonesa de Sumo, propuso una reforma del sistema en la cual introdujo la idea de prohibir de una vez por todas la compra y venta de los títulos, y poner aquellos títulos sin usar bajo la administración de la asociación. Sakaigawa se enfrentó a una dura oposición de parte del gabinete de directores, lo cual eventualmente le obligó a no solo retirar su propuesta si no también a renunciar a su cargo, ocasionando que el balance del gabinete cambiase del ichimon Dewanoumi al ichimon Tokitsukaze. Una alianza había sido formada previamente para oponerse a su reforma en las elecciones de directores de aquel momento.