La Semana Santa de Valladolid es el principal acontecimiento cultural, religioso y de atracción turística de la ciudad. Sus tallas se encuentran entre las de mayor valor artístico del mundo en escultura policromada, gracias sobre todo a imagineros como Juan de Juni y Gregorio Fernández, activos en el periodo en que la ciudad fue Corte imperial. El Museo Nacional de Escultura de la ciudad cede un total de 42 imágenes (distribuidas en los correspondientes pasos) para las procesiones, como hecho museístico singular en España.Artículo del Museo Nacional de Escultura sobre la conservación de las imágenes y los protocolos de actuación ante la salida de imágenes en procesión http://museosangregorio.mcu.es/web/pdfs/inicio/PDF_PROCESIONDENTRO.pdf La Semana Santa de Valladolid ha sido calificada como la que representa con mayor fidelidad, rigor y detalle la Pasión.Enrique Gavilán. El hechizo de la Semana Santa: sobre el lado teatral de las procesiones de Valladolid.

Además del valor artístico y catequético de su imaginería religiosa, la Semana se caracteriza por la devoción, sobriedad, silencio y respeto de los cofrades y el público, y por actos singulares como la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor y el Sermón de las Siete Palabras de la Plaza Mayor, que recuerda a los autos de fe del . Por todo ello, esta celebración fue declarada de Interés Turístico Internacional en 1980.

En 2014 se iniciaron los trámites para conseguir su reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, con la aprobación por unanimidad en el Ayuntamiento de la ciudad.El Confidencial: Valladolid inicia la carrera para que su Semana Santa sea patrimonio mundial En octubre de 2015, la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados aprobó instar al Gobierno para elevar tal declaración a la UNESCO. El día de Valladolid, 14 de octubre de 2015.

Historia

miniatura|Procesión de las Palmas el Domingo de Ramos. Paso de "La Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén" conocido popularmente como "La Borriquilla" miniatura|izquierda|El Reventón Las primeras procesiones en las calles vallisoletanas se celebraron en el , si bien anteriormente las hubo en el interior de los conventos, donde nacieron las cinco cofradías históricas: Vera Cruz, Angustias, Piedad, Sagrada Pasión y Jesús Nazareno. En los siglos y llegó el mayor esplendor escultórico, iniciado con las obras de Juan de Juni y de Gregorio Fernández. Con el se entró en una etapa de decadencia, atemperada por la celebración de algunos actos de las cofradías penitenciales y, desde 1810, de la Procesión General del Santo Entierro, hoy denominada Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor, aunque de forma irregular.

En 1920, a instancias del Arzobispo de Valladolid, Remigio Gandásegui, quien contó con la colaboración del arquitecto e historiador Juan Agapito y Revilla y del entonces director del Museo Provincial de Bellas Artes (hoy Museo Nacional de Escultura) Francisco de Cossío, se recuperan los desfiles procesionales con la presencia de las cofradías penitenciales y de las imágenes que se habían ido conservando en el Museo. En las procesiones colaboran también asociaciones religiosas seglares, que pronto darán paso a la creación de numerosas nuevas cofradías, todas las cuales se irán incorporando a la renovada Procesión General del Viernes Santo, que adquiere la estructura que se ha mantenido hasta hoy. Desde finales del , las cofradías han impulsado la recuperación o renovación de su patrimonio imaginero y nuevas salidas procesionales.

Actos previos

Cartel y programa El cartel y el programa oficial son dos de los elementos típicos que año tras año despiertan la curiosidad y expectación del mundo cofrade vallisoletano.

El primero se presenta oficialmente a mediados del mes de enero, junto con la designación de quien será Pregonero. Desde mediados de los noventa se realiza sobre la base de un turno rotatorio de las cofradías. Así, la que le corresponde ser protagonista del cartel ese año, escoge una fotografía del año anterior procedente del archivo fotográfico de la Junta de Cofradías. En cambio, en 2014 y 2015 se optó por convocar un concurso de dibujo y pintura y un concurso de fotografía respectivamente, con la anuencia de las respectivas cofradías. En 2014, la cofradía fue la del Santo Sepulcro y el ganador el pintor Miguel Ángel Soria con una lámina del paso titular frente a la iglesia de San Benito. En 2015 le tocó el turno a la de la Sagrada Cena, siendo ganador José María Pérez Concellón con una fotografía de Jesús de la Esperanza.

Normalmente, semanas después se presenta un segundo, de estética más recogida, que servirá de complemento al cartel principal. Ambos carteles llevan la leyenda Valladolid / Semana Santa / Pura maravilla de arte, lema acuñado por el poeta vallisoletano Ángel de Pablos Chapado.

El programa oficial se presenta quince días antes del inicio de la Semana Santa. Desde 2010 se ha adoptado el formato de libro, en el que se contienen una serie de artículos de tipo histórico-artístico, literario, periodístico y teológico en torno a la Semana Santa vallisoletana, sus cofradías y sus imágenes y donde las fotografías tienen un papel muy importante. Se acompaña de un plano de bolsillo con las procesiones y actos y sus recorridos y la distribución de Cofradías y pasos en la Procesión General. Portada y contraportada son sendas fotografías correspondientes a la cofradía a la que le corresponde ser cartel, pero diferentes de las empleadas para los carteles.

miniatura|Cartel anunciando la Semana Santa de Valladolid de 2025 situado en su plaza Mayor

Pregón de Semana Santa

miniatura|Ramiro Ruiz Medrano pregona la Semana Santa de Valladolid 2010, con el montaje al fondo Tiene lugar en la tarde del viernes de la IV Semana de Cuaresma, una semana antes del Viernes de Dolores. Cuando ha coincidido con la festividad de San José, 19 de marzo, se ha considerado apropiado trasladarlo de fecha, celebrándose el viernes de la semana anterior.

Desde 1990 se viene celebrando en la Catedral por razones de solemnidad y aforo, tras décadas con escenarios itinerantes: el Ayuntamiento, la iglesia de San Pablo, la de San Benito o la capilla del Museo Nacional de Escultura.

El pregonero es escogido por el alcalde de una terna presentada por la Junta de Cofradías y que cuenta con la anuencia del Arzobispo. Es presentado, junto con el cartel oficial, a mediados del mes de enero.

En la tarde del pregón, el protocolo se inicia con la firma del pregonero en el Libro de Honor del Ayuntamiento, tras lo cual, acompañado por la corporación municipal, se dirige a la Catedral, donde es recibido a la puerta por el Arzobispo y el Deán. Para la ocasión, se dispone en el altar mayor un montaje de figuras que rememora alguna escena de la Pasión, en ocasiones enmarcada en un gran decorado. Alcalde y corporación municipal ocupan los primeros asientos del lateral izquierdo del altar, mientras que Arzobispo y Cabildo Catedralicio ocupan los del derecho. Los primeros bancos frontales están destinados al resto de autoridades.

El acto finaliza con una intervención musical. El texto del pregón es editado y publicado en forma de librillo por el Ayuntamiento, y puede adquirirse en los puntos de la Junta de Cofradías, siendo una constante que, en la portada y la contraportada, figuren dos fotografías del montaje que presidió el pregón el año anterior.

En los últimos años han sido pregoneros:Miguel Ángel Rodríguez Lanza. Pregoneros de la Semana Santa de Valladolid (1948-2014), Edita Atyuntamiento de Valladolid, 2014