Dentro del funcionalismo lingüístico, la competencia comunicativa es la capacidad de hacer bien el proceso de comunicación, usando los conectores adecuados para entender, elaborar e interpretar los diversos eventos comunicativos, teniendo en cuenta no solo su significado explícito o literal, lo que se dice, sino también las implicaciones, el sentido implícito o intencional, lo que el emisor quiere decir o lo que el destinatario quiere entender. El término se refiere a las reglas sociales, culturales y psicológicas que determinan el uso particular del lenguaje en un momento dado.
La expresión se creó para oponerla a la noción de competencia lingüística, propia de la gramática generativa. Según el enfoque funcional, esta no basta para poder emitir un mensaje de forma adecuada.
Introducción La competencia comunicativa es la habilidad del que utiliza la lengua para negociar, intercambiar e interpretar significados con un modo de actuación adecuado. Según Paul Grice cualquier interacción verbal o escrita está regida por el principio de cooperación: "Haz que tu contribución sea la requerida para la finalidad del intercambio conversacional en el que estas implicado". Este principio básico se desglosa en cuatro máximas: alt=Principios de Cooperación de Grice|miniaturadeimagen|Principios de Cooperación de Grice De cantidad: Haz que tu contribución sea tan informativa como sea necesario. De cualidad: Haz que tu contribución sea verdadera. De relación: Sé pertinente, no digas algo que no viene al caso. De manera: Sé claro, evita la ambigüedad, sé breve, sé ordenado.
Se denomina Estructurada a aquella interacción que es preparada y generalmente es definida previamente como discursos o conferencia. Cotidiana o espontánea a la interacción que corresponde a la mayoría de las conversaciones ocasionales, también se pueden tomar en cuenta algunos programas en vivo, de la radio o televisión, entre otros.
Diferentes situaciones comunicativas pueden ser descritas como exitosas bajo distintos parámetros de calidad en la competencia comunicativa. Estas interacciones pueden ser orales (conversación, simposio, etc.) o escritas, y también pueden ser de elaboración individual o grupal.
Interacciones orales Conversación alt=Conversación entre dos personas. |miniaturadeimagen|Conversación entre dos personas. Una conversación es un diálogo entre dos o más personas. Se establece una comunicación a través del lenguaje hablado (por teléfono, por ejemplo) o escrito.
Es una interacción en la cual los interlocutores contribuyen a la construcción de un texto, a diferencia del monólogo, donde el control de la construcción lo tiene solamente uno. Por eso se señala su carácter dialogado. Pero, no lo hacen al mismo tiempo sino que cada cual tiene su turno de habla. La conversación puede girar en torno a uno o muchos temas y está condicionada por el contexto. En una situación informal estos pueden variar con facilidad y sin previa organización. Los dialogantes pueden expresar su punto de vista y discutir. En cambio en otros, las posibilidades mencionadas pueden estar limitadas para uno o ambos actores.
La conversación contiene diferentes atributos que deben ser tomadas en cuenta: Los saludos: Constituyen en sí, un intercambio oral mínimo. Las preguntas: Es otro recurso habitual muy utilizado para iniciar una conversación. Enunciado interrogativo. Las exclamaciones: Son otras expresiones que utilizamos para iniciar una conversación.
Mantener la conversación
Los participantes deben cooperar para que la interacción se desarrolle con éxito. Esto significa que deberán estar de acuerdo en: Mantener o cambiar el tema, el tono, las finalidades del discurso, etc. Acabar la conversación es una tarea delicada, una buena parte del éxito de una conversación radica en que tenga buen final. Los cierres convencionales suelen constar de cuatro partes: Ofrecimiento de cierre Aceptación del ofrecimiento Despedida Despedida y cierre.
Entrevista La vida social y la vida profesional exige a todo individuo culto habilidades para entrevistar a los demás, y a su vez, para ser entrevistados ellos mismos. Esto se ha convertido ya en una necesidad ser entrevistado; cuando un universitario va a recibir su grado necesita realizar varias entrevistas con su presidente de tesis. Cuando un individuo hace o dice algo interesante o fuera de lo común, los demás van a entrevistarlo, cuando una persona va a solicitar un puesto, generalmente tiene que someterse a entrevistas.
Algunas características de la entrevista son: Generalmente solo dos personas hablan. Habitualmente hay muchas preguntas y respuestas en torno a un solo tema. La entrevista tiene un propósito definido que puede ser: Obtener información, darla, guiarla, dar o recibir indicaciones o recomendaciones, etc.
También, en el mundo periodístico se suele llamar entrevista a lo que en realidad es pura y simple encuesta, es decir, una serie de preguntas y respuestas, sin tema definido, sin objetivo determinado. La mayoría de esas preguntas son insignificantes y a veces impertinentes. Podrían citarse aquí también las famosas ruedas de prensa, impuestas por el periodismo americano. Se trata de una mecanización masiva de la entrevista, cuyo valor solo es informativo.
Preparación Determine el tiempo de la entrevista Escoja un tema que sea muy interesante para todos, adecuado a las capacidades suyas y a las de los demás, y de mucha actualidad. Determine con claridad el propósito de la entrevista y téngalo presente en todo momento. Estudie y organice claramente las ideas en un plan de preguntas. Haga un resumen de ese plan dejando solo las ideas que van a servir de base para hacer las preguntas. Memorice esas ideas principales.
Realización: Las dos personas de la entrevista deben ponerse de acuerdo en el tiempo que van a emplear y respetarlo con la mayor precisión posible. Si usted es el entrevistador, inicie la actividad diciendo el interés que tiene el tema. Es preferible no llevar a la entrevista ningún papel para tomar notas. Debe ponerse atención a las respuestas y reconstruir luego a solas la entrevista. Esfuércese por hacer preguntas concretas y claras. Si usted es el entrevistador, válgase de hechos para sustentar sus afirmaciones. Las dos personas deben hablar despacio, con claridad y cortesía, y escucharse con mucha atención. Si usted es el entrevistador no piense constantemente en la otra pregunta que va hacer (puede que de la conversación surjan otras muy interesantes que no había preparado y, naturalmente, debe hacerlas). Escuche atentamente y espere que termine la respuesta a la pregunta anterior.
Finalice la actividad enumerando las conclusiones de la entrevista y agradeciendo a la persona entrevistada. Destaque el interés y la importancia de las respuestas que le ha dado su interlocutor.
Puntos Guías El tiempo corriente para una entrevista es de quince a veinticinco minutos. La introducción de una entrevista debe ser de unos tres o cuatro minutos de conversación sobre temas que produzcan confianza, aunque no estén conectados con el tema central de la entrevista. Es importante estar sentados porque esta posición ayuda mucho a darle mayor sinceridad y más espontaneidad a la expresión. No es conveniente llevar papel a la entrevista ni para leer en él ni para escribir en él. Esto influye negativamente en él ánimo de las personas, sobre todo en la que está siendo entrevistada. Hay que tener presente el no salirse del tema. Para eso es necesario pensar constantemente en el objetivo y en el tema de la entrevista. Las conclusiones pueden ser sobre el tema tratado o sobre aspectos externos a él, pero siempre basados en la exposición de la idea central de todo el tema.
Simposio alt=Ejemplo de simposio. |miniaturadeimagen|Ejemplo de simposio. El Simposio (reunión) es una actividad en la cual un grupo selecto de personas expertas en determinadas ramas del saber exponen diversos aspectos o problemáticas sobre un tema central ante un auditorio durante un tiempo determinado. Los exponentes son las personas que se encargan de presentar sus conocimientos, opiniones y argumentos en el simposio. Generalmente se trata de un grupo pequeño de Experto o académicos con diferentes puntos de vista y conocimientos particulares. Los exponentes no entran en polémica, sino que participan con el fin de aportar sus conocimientos acerca del tema que se trata. El tiempo y el tema los controla a menudo un Moderador.
Si el método es empleado correctamente, las charlas deberán idealmente durar veinte minutos y el tiempo total del simposio no deberá exceder de una hora y media. Esta forma de expresión oral es muy parecida al foro. Los integrantes del simposio exponen individualmente y en forma sucesiva durante unos quince minutos o veinte. Sus ideas pueden coincidir o no, lo importante es que cada uno de ellos ofrezca un aspecto particular del tema de modo que al finalizar este, quede desarrollado en forma relativamente integral y con la mayor profundidad posible. El auditorio formula preguntas y dudas que los expertos aclaran y responden.
Puede ser confundido con una Mesa redonda (reunión), la diferencia está en que, en el simposio, los especialistas exponen ideas apoyadas en datos empíricos generados por investigaciones. Una mesa redonda solo es un debate sin mayor apoyo empírico.
Preparación Elegido el tema o cuestión que se desea tratar, el organizador selecciona a los expositores más apropiados, teniendo en cuenta que cada uno de ellos debe enfocar un aspecto particular que responda a su especialización. Es conveniente realizar una reunión previa con los miembros del simposio para: intercambiar ideas, evitar reiteraciones en las exposiciones, establecer el mejor orden de la participación, calcular el tiempo de cada exposición.
Desarrollo El coordinador inicia el acto, expone claramente el tema que se ha de tratar, así como los aspectos en que se ha dividido; explica; brevemente el procedimiento por seguir y hace la presentación de los expositores al auditorio. Hecho esto cede la palabra al primer expositor, de acuerdo con el orden establecido en la reunión de preparación. Una vez terminada cada exposición, el coordinador cede la palabra sucesivamente a los restantes miembros del simposio. Si la presentación hecha al comienzo ha sido muy superficial, pueden en cada caso referirse a la personalidad del disertante cuando llega el momento de su participación. Las exposiciones no excederán los 15 minutos, tiempo que variará según el número de participantes, de modo que total no se invierta mucho más de una hora. Además manejan temas que son de verdadera importancia en ciertas asignaturas o ramas de las ciencias, por ejemplo el tema del simposio puede ser medicina, y se puede hablar de productos de salud, enfermedades contemporáneas o de muchas cosas más relacionadas con este ámbito. En el simposio no es tan importante la rigidez del tema, se puede hablar tanto de medicina hasta de fútbol o ser tan específico como para hablar de alguien importante, por ejemplo pueden hablar de Josué Martínez Carranza (ejemplo) y dividir los temas en hechos sobresalientes, inicios y cosas relevantes que interesen al auditorio.
Simulación
Es una técnica que consiste en hacer creer algo que no es verdad. Todos, alguna vez, hemos tenido la necesidad de fingir o disimular (ocultar), a través de palabras, gestos o acciones, algún hecho o uso.
Simular también es representar alguna situación fingiendo o imitando a algún personaje, al simular, se deja de ser uno mismo para convertirse en el personaje que se esté presentando. De esta manera, se aprende a ponerse en el lugar de otro y a intercambiar roles. En el desempeño de los roles, las personas expresan los sentimientos y las preocupaciones de los demás, lo cual ayuda a fortalecer los lazos de entendimiento y de amistad entre la gente.