Los Misioneros del Espíritu Santo (MSpS) son una congregación religiosa católica masculina, de vida apostólica, de derecho pontificio, fundada el 25 de diciembre de 1914 en la Ciudad de México. Su fundador fue el sacerdote francés Félix de Jesús Rougier, y su inspiradora, la mística mexicana Concepción Cabrera de Armida. La congregación forma parte de la llamada "Familia de la Cruz", conjunto de institutos religiosos originados a partir de la espiritualidad de Cabrera de Armida.

Historia El origen de la congregación se remonta al encuentro, en 1904, entre el sacerdote marista francés Félix de Jesús Rougier y la laica mexicana Concepción Cabrera de Armida. Rougier se había orientado tempranamente hacia la vida misionera; según su biografía, un obispo de nombre Eloy lo impulsó, junto a más de 300 alumnos, hacia el interés por las misiones antes de su llegada a México.

El nombre de la futura congregación no fue elegido por su fundador, sino por el Papa Pío X. La idea inicial era denominarla "Religiosos de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús", sin embargo, de acuerdo con un testimonio atribuido al propio Rougier, el Pontífice determinó que los religiosos se llamaran "Misioneros del Espíritu Santo", en tanto que su misión de dirección espiritual coincidía con la del Espíritu Santo: santificar a la Iglesia. El permiso pontificio definitivo para la fundación se otorgó el 18 de diciembre de 1913, tras las gestiones de Monseñor Ramón Ibarra, Arzobispo de Puebla.

La congregación quedó constituida formalmente el 25 de diciembre de 1914 en la Capilla de las Rosas del Tepeyac, en la Ciudad de México, en el contexto de la persecución religiosa que atravesaba el país durante la Revolución Mexicana.

Primeros años El primer miembro de la congregación fue el joven Moisés Lira Serafín, procedente del Seminario Diocesano de Puebla, ordenado sacerdote el 4 de febrero de 1917. Ese mismo año, monseñor Ramón Ibarra, Arzobispo de Puebla, gravemente enfermo, solicitó al Papa Pío X ingresar como Misionero del Espíritu Santo antes de morir, convirtiéndose así en el primer obispo perteneciente a la congregación.

Félix de Jesús Rougier, por su vínculo previo con la Sociedad de María (maristas), no pudo profesar votos en la congregación que había fundado sino hasta más de una década después. El archivo histórico de la orden documenta que el 28 de marzo de 1926, en la Ciudad de México, Rougier pronunció sus votos de pobreza, castidad y obediencia como Misionero del Espíritu Santo, con autorización enviada por el Papa Pío XI.

Expansión hacia una Familia de la Cruz Además de los Misioneros del Espíritu Santo, el padre Félix promovió la fundación de tres congregaciones religiosas femeninas dentro de la misma corriente espiritual: las Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo, con licencia de la Santa Sede en 1930; las Hijas del Espíritu Santo, aprobadas pontificiamente en 1950; y las Oblatas de Jesús Sacerdote, erigidas canónicamente en 1937. Impulsó asimismo dos publicaciones periódicas, las revistas La Cruz y Pentecostés.

Muerte del fundador y reconocimiento canónico de la obra El Padre Félix de Jesús Rougier falleció en la Ciudad de México el 10 de enero de 1938. El 12 de diciembre de 1939, mediante el decreto Decretum Laudis, la Santa Sede aprobó las Constituciones de la congregación. El proceso de beatificación de Rougier se inició en 1955 y en 1958 fue declarado Siervo de Dios; actualmente ostenta el título de Venerable y su proceso continúa avanzando en Roma.

Espiritualidad y carisma La identidad espiritual de los Misioneros del Espíritu Santo se articula en torno a la Espiritualidad de la Cruz, carisma compartido con el resto de las "Obras de la Cruz" fundadas por Concepción Cabrera de Armida. Según el sitio oficial de la provincia mexicana de la congregación, se trata de un grupo de sacerdotes que se identifican con la manera de ser sacerdote de Jesús de Nazaret —cercano y accesible, volcado en el servicio a quienes sufren.

El carisma tiene un componente cristológico centrado en la cruz, se vive "en el espíritu de Cristo crucificado", como una de las formas cristianas de seguimiento de Jesús y su núcleo es la promoción de la santidad en todo el pueblo de Dios, con un lugar preferencial para los sacerdotes.

Estructura y presencia geográfica La congregación tiene su sede central en la Ciudad de México. Su trabajo pastoral se ha documentado particularmente en el norte y el sur del país. Los Misioneros del Espíritu Santo se han distinguido por sus labores misioneras en Chiapas y Baja California, así como en América Latina, y hacia 2016 la congregación contaba con cinco obispos en su seno, cuatro de ellos designados por el Papa Juan Pablo II y uno por Benedicto XVI.

La formación pastoral de laicos y clero se canaliza, entre otras estructuras, a través de los Centros de Espiritualidad Félix de Jesús Rougier (CEFEJ).

Miembros destacados A lo largo de su siglo de existencia, la congregación ha dado varios miembros cuyo trabajo trascendió el ámbito estrictamente mexicano, alcanzando reconocimiento episcopal, académico y pastoral en distintos países.

Obispos

Mons. Ramón Ibarra y González, M.Sp.S. (1853-1917). Obispo de Chilapa y Arzobispo de Puebla. Gestionó ante la Santa Sede la aprobación de la congregación y, al final de su vida, puso al amparo de la Iglesia las Obras de la Cruz y promovió su desarrollo. Ingresó a la congregación antes de morir, siendo su primer obispo. Mons. Luis María Martínez Rodríguez, M.Sp.S. (1881-1956). Arzobispo Primado de México y último director espiritual de Concepción Cabrera de Armida. Transmitió la Espiritualidad de la Cruz desde su cargo al frente de la Arquidiócesis y falleció perteneciendo a la congregación. Mons. Alfredo Galindo, M.Sp.S. (1894-1984). Primer obispo de la Diócesis de Tijuana, Baja California, cargo vinculado por fuentes diocesanas a la labor evangelizadora de la congregación en la región fronteriza. Mons. Ricardo Watty Urquidi, M.Sp.S. (1938-2011). Fue obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México en 1980. Después, en 1989 Juan Pablo II lo nombró primer obispo de Nuevo Laredo, y en 2011 Benedicto XVI lo nombró Obispo de Tepic. Fue uno de los obispos mexicanos participantes en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe celebrada en Aparecida, Brasil. Y fue uno de los cinco Visitadores Apostólicos para la Legión de Cristo. Mons. José de Jesús Madera Uribe, M.Sp.S. (1927-2017). Fue Obispo de Fresno, California, entre 1980 y 1991, y posteriormente Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis para los Servicios Militares de Estados Unidos, cargo que desempeñó de 1991 a 2004. Mons. Felipe Tejeda García, M.Sp.S. (1935-2018). Obispo auxiliar de México de 2000 a 2010. Falleció el 9 de abril de 2018. Mons. Francisco Daniel Rivera Sánchez, M.Sp.S. (1955-2021). Obispo auxiliar de México; fue Superior General de los Misioneros del Espíritu Santo antes de ser nombrado obispo por el Papa Francisco en 2020. Murió por consecuencia de COVID-19, a los diez meses de ser consagrado obispo. Es recordado como un pastor profundamente cercano y humano. Mons. Eusebio de la Luz Elizondo Almaguer, M.Sp.S. (1954). Obispo auxiliar de Seattle, Estados Unidos, desde 2005. Actualmente es uno de los dos obispos vivos pertenecientes a la congregación. Mons. Gustavo García-Siller, M.Sp.S. (1956). Arzobispo de San Antonio, Texas, y actualmente el miembro de mayor rango eclesiástico vivo de la congregación. Profesó votos religiosos en 1975, a los 18 años, y fue ordenado sacerdote el 22 de junio de 1984. Actualmente es uno de los dos obispos vivos pertenecientes a la congregación.

Otros religiosos destacados

Salvador Carrillo Alday, M.Sp.S. (1927-2017). Reconocido mundialmente por sus investigaciones bíblico-teológicas, además de Fundador del Instituto de Pastoral Bíblica, con sede en el Centro de Espiritualidad Félix de Jesús Rougier (CEFEJ), en la Ciudad de México. Ricardo Zimbrón Levy, M.Sp.S. (1932-1995). Autor de numerosos textos de espiritualidad y formación sacerdotal. Fuerte difusor de la Espiritualidad de la Cruz. Beato Moisés Lira Serafín, M.Sp.S. (1893-1950). Primer novicio de la congregación y, hasta la fecha, su único miembro beatificado. Durante la Guerra Cristera, celebró Misa en secreto y llevó la comunión a los enfermos mientras los templos permanecían cerrados. En 1934 fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada. Fue conocido como "el apóstol de la bondad" y falleció en la Ciudad de México el 25 de junio de 1950, a los 56 años, tras complicaciones cerebrales. Su causa de beatificación se inició en 2008; el Papa Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2013 y autorizó el milagro requerido para su beatificación en diciembre de 2023. Fue beatificado el 14 de septiembre de 2024 en la Basílica de Guadalupe, en una ceremonia presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, en representación del Papa Francisco. En la homilía fue descrito como "un testigo de la alegría de hacer siempre la voluntad del Padre". La ceremonia fue concelebrada por el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de México, sus obispos auxiliares y al menos una docena de obispos de otras diócesis mexicanas.

Véase también

Concepción Cabrera de Armida Félix de Jesús Rougier Espiritualidad de la Cruz Misioneras de la Caridad de María Inmaculada Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo Hijas del Espíritu Santo

Referencias

Categoría:Congregaciones clericales católicas Categoría:Sociedades e institutos aprobados por Pío XII Categoría:Congregaciones religiosas católicas Categoría:Misioneros católicos Categoría:Espiritualidad católica Categoría:Organizaciones religiosas fundadas en 1914