miniaturadeimagen|245x245px|Charro con chaparreras, y una blusa de color rojo, con lo cual indicaba que era Chinaco, o sea, un liberal o republicano, durante la Intervención Francesa. Pintura de Manuel Serrano, 1864 Chinaco y Chinacate fueron unos de los apelativos despectivos que los conservadores dieron a los partidarios y guerrilleros liberales o republicanos durante la guerra de Reforma y la intervención francesa en México. A los Conservadores y partidarios del Partido Conservador y del Imperio se les apodaba Mochos. Los Liberales también recibieron los motes de Hacheros, Tagarnos, Rojos y Colorados, estos dos últimos, porque para distinguirse en el campo de batalla, portaban alguna prenda de color rojo, el color del Partido Liberal Mexicano. Mientras que los Conservadores, también fueron apodados Cangrejos, Reaccionarios y Retrógrados.

Los Chinacos no fueron un tipo de jinete popular, u hombres del campo, distinto de los Charros ni fueron sus antecesores ni dieron origen a estos. Era únicamente un apodo o mote peyorativo político usado por los conservadores mexicanos para insultar a los liberales-republicanos durante la guerra de Reforma e Intervención Francesa de 1862.

Etimología miniaturadeimagen|Originalmente, la palabra Chinaco se aplicaba de manera peyorativa al pueblo bajo, a los mendigos, al populacho El origen de la palabra chinaco es incierto. La mayoría de las fuentes indican que procede del náhuatl xinacatl, "desnudo"; tzintli, "nalga", y nácatl, "nalga desnuda"; el filólogo y escritor mexicano Cecilio Robelo, indicó que, originalmente, el término se usaba coloquialmente para designar a los pollos desplumados, y que, de manera figurativa, se usaba para designar al “hombre del pueblo bajo”, sinónimo de lépero y pelado: El filólogo e historiador mexicano, Joaquín García Icazbalceta, indicó lo mismo en su Vocabulario de mexicanismos (1899), al decir que se aplicaba de manera peyorativa a las gentes de la “hez del pueblo”, el populacho: El escritor y profesor cubano, Félix Ramos y Duarte, indicó lo mismo en su «Diccionario de mejicanismos» (1895):

El Diccionario de Americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española incluye dos términos: chinaca y chinaco. El primero es definido como: “f. Mx. Pobretería, conjunto de pobres. pop ^ desp.” Mientras que chinaco es definido como: “/sust. Mx. Referido a persona, que lleva la ropa vieja, sucia o rota.”

Algunos argumentan que deriva de la traducción del término francés sans-culottes, "sin ropa interior", peyorativo utilizado durante la Revolución Francesa (1789-1799) para referirse a las clases bajas que participaron en la insurrección con el fin de derrocar al antiguo régimen. Algunos especialistas aseguran que este apodo arribó a la Nueva España durante la primera década del siglo XIX, y que debemos su propagación a los conservadores, quienes lo empleaban despectivamente para referirse a los comunes: hombres y mujeres del pueblo que se unieron a la causa libertaria durante la Guerra de Independencia, y cuya vestimenta denotaba su origen humilde.

La unión de las masas populares al movimiento independentista no implicó necesariamente que compartieran la ideología política de los insurgentes, sino que su participación se debió a la resistencia emprendida por las comunidades campesinas al despojo de la tierra y sus bienes comunales, como resultado de la privatización impuesta. En las décadas que siguieron a la independencia, el despojo de los bienes comunales se agudizó, y de la misma manera, creció la resistencia de los comuneros, que siguieron siendo identificados con desprecio por los conservadores bajo el apodo de "chinacos".

Uso durante la guerra de Reforma e Intervención Francesa Fue durante la guerra de Reforma y la Intervención francesa que el uso de estos motes se proliferó y se volvieron más conocidos, al ser usados por los conservadores e imperialistas mexicanos para insultar y denigrar a los liberales mexicanos que apoyaban la Reforma a la constitución y que estaban en contra del Segundo Imperio Mexicano.

En casi todo el mundo es común el uso de apodos despectivos hacia las personas de acuerdo con su ideología política, especialmente durante conflictos políticos internos, guerras civiles, luchas electorales, ó cualquier tipo de disenso político, con la intención de querer insultar, denigrar o desestimar. Durante la Revolución inglesa a los partidarios del parlamento gubernamental se les apodaba “Roundheads”, mientras que a los realistas, aquellos que apoyaban al rey, se les apodaba “Cavaliers”. Durante la Guerra Civil de Estados Unidos, a los confederados separatistas se les apodó “Rebels” o “Rebs”, mientras que a los unionistas se les apodaba “Yankees” ó “Yanks”.

México, durante el , no fue la excepción y los liberales juaristas y sus partidarios fueron apodados chinacos ó chinacates por parte de los conservadores, para denigrarlos e insultarlos, insinuando que eran gentuza, pelados, unos pordioseros. Por su parte, los liberales apodaron a los conservadores y sus partidarios con el mote de “Mochos”. La palabra “mocho”, según la RAE, significa santurrón o gazmoño, uno que es exagerado en los actos de devoción o un hipócrita que aparenta ser devoto. Se les llamó así, porque uno de los conflictos era sobre la propuesta de la libertad de culto, esto lo veían como un ataque a ellos, a sus creencias religiosas, y a la Iglesia católica.

El escritor francés, Lucien Biart, quien vivió en México de 1846 a 1867, y que formó parte del gobierno imperial de Maximiliano como corresponsal de la Comisión Científica Francesa, escribió en su libro —Benito Vázquez (1867): El principe, y militar del ejército de Maximiliano, Félix de Salm-Salm, coincide con Lucien Biart, al escribir en 1868 que: El periodista y corresponsal de guerra inglés, John Edwin Hilary Skinner, quien estuvo en México durante la intervención francesa, definió Chinaco de la misma manera en 1866 al escribir que era: El militar danés y voluntario del ejército de Maximiliano, Henrik Franz Alexander von Eggers, escribió es su libro —Erindringer fra Mexico (1869)— que Chinaco era el apodo de los republicanos: El capitán de la Armada Británica, William Henry Bullock Hall (1842-1895), quien combatió en México durante la Intervención Francesa, definió Chinaco como: Mientras que el militar inglés, James Frederick Elton, dio a entender que Chinacos eran lo peor del partido Liberal: El oficial belga, Émile Henri Walton, miembro de la expedición a México durante la Intervención, dio a entender más o menos lo mismo que James Frederick Elton, al decir que los partidos políticos que combatían estaban divididos entre los radicales y los moderados, inclusive haciendo referencia a los “Montañeses” (Montagnards) del grupo político liberal francés, “La Montaña” (La Montagne), de la Revolución Francesa de 1848, argumentando que los liberales “puros” eran todavía más radicales que los “montañeses”, mientras que los “mochos” eran los conservadores más religiosos y más realistas que el mismo Rey de Francia: Chinaco también era sinónimo de disidente, el filósofo belga y oficial del regimiento Emperatriz Carlota, Charles Loomans (1816-1899), quien estuvo prisionero en México en 1865, escribió que:

En la novela “Los Dramas de México” (1887), Juan Antonio Mateos describe a los dos bandos:

En su libro “Historia Patria” (1895), el historiador y filósofo mexicano Justo Sierra Méndez nos habla sobre como el emperador Maximiliano era liberal y progresista y se oponía a los mochos y sus ideas:

Como los liberales y partidarios de la república adoptaron con orgullo los apodos de chinacos y chinacates, estos comenzaron a cambiarle la connotación negativa, así, después de aquellos conflictos y hacia finales del , las dos palabras comenzaron a tener nuevas acepciones, como la de “Demócrata”, “Republicano” y “Radical” como también la de “guerrillero liberal”. Aunque todos los diccionarios mantenían la definición peyorativa original, sinónimo de Lepero, populacho, y desarrapados.

Este tipo de insultos o apodos derivados del disenso o conflicto político e ideológico siguen siendo comunes, pues el chinaco y mocho del pasado han encontrado sus contrapartes en los “chairos” y “fifis” del México actual.

Características miniaturadeimagen|”El Lepero” de Claudio Linati (1828). El significado original de Chinaco era el de un mendigo, pordiosero, pelado, miembros del populacho o vulgo No existía una vestimenta de “chinaco” como tal, debido a la diversidad de acepciones que tiene la palabra y la diversidad de las personas a las cuales se les aplicaba dicho apodo. Si tomamos la definición original de las palabras chinaco y chinacate, la que se aplicaba al populacho, a la hez del pueblo, el vulgo, sinónimo de desarrapado, mendigo y pelado, las vestimentas de estas gentes eran muy pobres, más bien, carecían de una vestimenta, ya que debido a la pobreza andaban solo cubiertos con trapos sucios. Una imagen representativa de estos Chinacos o Chinacates es la litografía titulada “Lepero” de Claudio Linati de 1828. El Lepero en la cultura popular mexicana es el epítome del Chinaco, bajo la definición original. miniaturadeimagen|Charro con blusa roja, indicando que era Chinaco (1866)

De igual manera, tampoco existió una vestimenta típica o estándar si usáramos las palabras chinaco y chinacate con el uso o connotación que se le aplicó durante la guerra de Reforma e Intervención francesa, debido a la diversidad de los Liberales mexicanos y sus partidarios, como también la diversidad de sus rivales, los Conservadores e imperialistas. De tal manera que hubo todo tipo de Chinacos y Mochos. Había Charros chinacos, como también hubo Charros mochos; Hubo hacendados, campesinos e indígenas chinacos como también los hubo mochos.

En otras palabras, los chinacos y mochos iban a ir vestidos de acuerdo a sus quehaceres, costumbres y capacidades. Aunque para los mismos Liberales, el atuendo de un chinaco de verdad era el de Charro, vestido con Chaparreras y sombrero Jarano. El militar argentino, Edelmiro Máyer, quien combatió a favor de los liberales, refirió que:

Sin embargo, los Mochos también vestían dicho traje, causando la ira de los Liberales Juaristas. Guillermo Prieto, escritor y político liberal, publicó en el periódico —El Monarca— en 1863, un poema titulado “El Sombrero Jarano“ en donde alude a esto:

La única gran diferencia que llegó a existir es que en la vida diaria y en el campo de batalla para distinguirse entre ellos, los Chinacos, tanto hombres como mujeres, portaban alguna prenda, como una camisa o corbata, de color rojo, el color del Partido Liberal Mexicano; mientras que los Mochos, evitaban vestir dicho color, y llegaban a portar prendas de color verde y alguna imagen del crucifijo, el color y símbolo del Partido Conservador.

El oficial francés, Albert Hans, relató en su libro «Queretaro: Memorias de un oficial del emperador Maximiliano (1869)»: thumb| 298x298px |El Emperador Maximiliano vestido de Charro con un ceñidor de color rojo, con lo cual indicaba que se declaraba como “Chinaco” o partidario del Liberalismo mexicano. En el libro «Historia de la guerra de intervención en Michoacán (1896)» de Eduardo Ruiz Álvarez, se publicó una carta escrita en 1864, en donde se relata la llegada del Emperador Maximiliano a Morelia, vestido de Charro chinaco, pues vestía una “escandalosa” corbata roja, lo que no agradó mucho a los liberales y enfureció a los conservadores:

Las mujeres chinacas, muchas veces vestían zapatillas de color verde para insinuar que “pisoteaban” a los mochos. En el diario anarquista alemán Freiheit, el cual apoyaba los movimientos liberales e izquierdistas, publicó varias historias y artículos acerca de la Intervención francesa. En la edición publicada el 15 de febrero de 1873, publicó una parte de una novela histórica titulada “Der neunzehnt Juni” (El 19 de Junio) escrita por H. Weisz. En ella relata: