miniatura|Cornelis Cort según Alberto Durero, Retrato del pintor Joachim Patinir para la obra de Dominicus Lampsonius, Pictorium aliquot celebrium Germaniae inferiores Effigies, Amberes, 1572.

Joachim Patinir, también llamado de Patenier y Patinier (Dinant o Bouvignes h. 1480 - Amberes, 5 de octubre de 1524) fue un pintor flamenco de paisajes y temas religiosos. Se le considera precursor del paisajismo como género independiente. Continuador en la escuela renacentista de Amberes de Gerard David, recibió influencias de Lucas van Leyden y Van der Weyden. En sus pinturas, el tema principal suele quedar relegado a un segundo plano ante la importancia concedida a la Naturaleza y el ambiente. Utiliza mucho la gama de verdes y las composiciones de horizonte alto.Friedländer, Max Julius: Early Netherlandish Painting, Bruselas, La Connaissance, 1973, t. IX, pp. 80-154.

El Museo del Prado, que es la institución que más obras suyas posee, le dedicó la primera exposición monográfica en 2007.

Biografía

Los primeros 35 años de la vida de Patinir, incluida su formación, siguen siendo una incógnita. Ha quedado registrado que ingresó como miembro de la cofradía de pintores de Amberes (guilda de San Lucas) en 1515, ciudad en la que pasó el resto de su vida. Se le considera discípulo de Gerard David en Brujas, antes de que, el mismo año, ambos se registrasen como cofrades en Amberes. No existen referencias, pero es posible que en 1511 acompañase a David y Adriaen Isenbrandt en un viaje a Génova.

En los archivos municipales de Amberes consta su primer matrimonio con Francisca (Francine Buyst), hija del pintor Jan Buyst, con la que tuvo dos hijas: Brigitte y Anna. En 1521 y coincidiendo con su viaje a los Países Bajos, Durero fue uno de los invitados de su segunda boda con Juana Noyst.De este segundo matrimonio y antes de la temprana muerte de Patinir, nació una hija, Peternelle, que entró en una comunidad religiosa. Otros investigadores le dan un hijo conocido, de nombre Enrique, también pintor, si bien puede haber confusiones con su supuesto sobrino Herri met de Bles. En esa ocasión se data el retrato, un dibujo, que Durero hizo de Patinir, más conocido por la posterior versión en grabado de Cornelis Cort. Durero, que recibió como regalo un paisaje de Patinir, le cita en su Libro de viaje como «der gute Landschaftmaler» ("el buen pintor de paisajes"), acuñando de esa manera un neologismo que, traducido más tarde al francés, alumbraría el término paisajista.

Patinir murió en Amberes el 5 de octubre de 1524. Su suegro y colega Quentin Metsys se hizo cargo de su taller y sus hijos.

Estilo thumb|upright=1.3|Caronte cruzando la laguna Estigia (h. 1520-1524), óleo sobre tabla, Museo del Prado.

Patinir es considerado el padre del paisaje por el extraordinario protagonismo que le otorga en sus cuadros.Si hemos de creer a Durero, el propio Patinir se consideraba a sí mismo pintor de paisajes. Sus inmensas vistas combinaban observación del detalle naturalista con la fantasía lírica.La naturaleza, en este período histórico, es entendida como el espejo de un orden divino; un escenario en el que el hombre debe seguir la senda virtuosa que le acerque al bien y le aleje del mal. Patinir no es ajeno a estas ideas y en sus cuadros podemos ver esta visión simbólica de la naturaleza. No obstante, el paisaje no es un tema autónomo (todavía en esa época no existía como género artístico) sino que se justifica y apoya en temas religiosos: san Jerónimo, la huida de Egipto, etc. Con todo, Patinir consiguió que sus paisajes disminuyeran el protagonismo de las figuras, que casi siempre eran pintadas por otros artistas.

De su escasa obra llegada a nuestros días, el tema de la huida a Egipto, versionado al menos en siete ocasiones en su catálogo, es sin lugar a dudas el más recurrente, El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid alberga una de ellas. De hecho la capital española concentra la mayor cantidad de cuadros del autor entre el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Monasterio de El Escorial.

Los cuadros de Patinir se caracterizan por el uso progresivo de los colores, que sirven para acentuar la sensación de distancia en los grandes espacios que pinta. Así, en la parte inferior de los cuadros, donde se encuentra el primer plano, predominan el marrón y el pardo. Según se va alejando el paisaje se va imponiendo el color verde y, en las zonas más lejanas, es el color azul el que predomina. La línea del horizonte suele estar situada en la zona más alta del cuadro ("horizonte alto"), lo que permite la representación de un espacio muy amplio. Por encima de esta línea suele pintar parte del cielo con un blanco brillante que hace intuir que el espacio prosigue detrás y que sugiere la curvatura de la Tierra.

Rocas fantasmagóricas miniatura|La «roche-a-Chandelle» (izquierda), peñascos roqueros de Patinir en la tabla Paisaje con San Jerónimo, de la Galería Nacional de Arte (centro), y la roca Bayard, a orillas del río Mosa, en Dinant (Bélgica), en una postal de 1890. (derecha) La evocación fantástica la consigue con un determinado tipo de formaciones rocosas, casi siempre las mismas en todos los paisajes del autor y posteriormente en las de su supuesto sobrino Hendrick met de Bles, imitadores y otros seguidores. Se trata, según los eruditos, de su representación evocadora de una síntesis de peñascos hoy famosos en los parajes que pudo conocer Patinir en su infancia y juventud: el «rocher Bayard» en las orillas del Mosa, en Dinant; la «roche-a-Chandelle» en las proximidades de Furfooz y Hulsonniaux, (en la actual Valonia), también en Namur).En la iconografía geográfica también se propone la «Sainte Beume», en Provenza, lugar de peregrinación de muy antigua tradición al eremitorio de la Magdalena penitente.

Seguidores El mercado abierto por las innovaciones de Patinir dio origen a una especie de escuela o círculo de seguidores en varios talleres de la ciudad de Amberes y en Bruselas. Entre los más reconocidos (y no pudiendo clasificarse las innumerables obras, copias y réplicas sin firmar) estuvieron: su condiscípulo Jan Wellens de Cock, su posible sobrino Herri met de Bles (que solo tenía 14 años cuando murió Patinir), y tres claros seguidores: Lucas Gassel (entre 1500-1570) en Bruselas; y Cornelis Metsys (1510-1562), hijo de Quentin Metsys, y Mathys Cock (1509-1548) hijo de Jan Wellens, en Amberes.

Catálogo de obras autógrafas