Torres de la Alameda es un municipio de España perteneciente a la Comunidad de Madrid. Tiene una población de y constituye uno de los municipios transversales del industrializado Valle del Henares y que acoge una dinámica actividad industrial y residencial como descongestión de las ciudades centrales del Valle.

Geografía miniatura|Rotonda

Pertenece a la provincia de Madrid y a la Comunidad de Madrid. El pueblo limita con Alcalá de Henares al norte, con San Fernando de Henares y Loeches al oeste, con Valverde de Alcalá y Villalbilla al este y con Pozuelo del Rey al sur. El término municipal está atravesado por dos vías pecuarias: la colada Galiana y la colada de Alcalá a Torres. Asimismo pasa por el municipio la, vía de alta velocidad Madrid-Barcelona. En el núcleo urbano se cruzan las carreteras M-220, M-224 y M-225, que conectan la localidad con sus vecindarios inmediatos. Hacia el oeste, alejada del centro del pueblo se encuentra la M-300, que une Alcalá de Henares con Loeches hasta llegar a la autovía A-3 (Madrid-Valencia). Dista 41 km de Madrid capital y 9 km de Alcalá de Henares. Pertenece a la diócesis de Alcalá de Henares.

En cuanto a su geografía el término municipal de Torres de la Alameda esta definido por una amplia meseta al sur de la que parten las vegas de los arroyos Pantueña y Anchuelo, que confluyen en la vega del Henares en la zona noroeste, proporcionando un terreno adecuado para la explotación agrícola de cultivos de secano como el cereal y el olivo. De acuerdo a la división comarcal de Maite Rodríguez Ariza, Torres de la Alameda se engloba en la subcomarca del "páramo de Campo Real", incluida en la comarca más amplia de “los páramos”. Esta categorización define especialmente las zonas elevadas que han sido caracterizadas como "alcarria madrileña". En ellas se da una vegetación de monte bajo representativa del ecosistema mediterráneo que cuenta con una biodiversidad de más de 900 especies.

El gentilicio por el que son conocidos los habitantes de Torres de la Alameda es torresano/a, aunque de manera despectiva o satírica son llamados mangurrinos por los naturales de los pueblos de los alrededores. El escudo del pueblo está compuesto por tres torres y tres espigas doradas sobre un fondo azur., y la bandera presenta el escudo en el centro sobre un fondo púrpura.

Toponimia Sobre el origen del nombre del pueblo existe cierta discusión. Según la historiadora Pilar González Conde, antes de la llegada de los romano los pobladores carpetanos denominaban Metturi al asentamiento preexistente, siendo metturicum la gentilidad indígena romanizada que terminó transformándose en "Turicum", un topónimo que aparece en una estela romana conservada en el pueblo. Sin embargo para la historiadora María Jesús Torquemada, dicha estela conmemoraba a "una mujer natural y vecina de una población que ya se denominaba Turres".

A finales del , Andrés Marín Pérez escribió la Guía de Madrid y su provincia en la que daba esta explicación sobre el origen del nombre del lugar: A penas los árabes invadieron la Península se dedicaron a construir torres y castillos (…). Al frente de cada fortaleza fundada ponían un jefe y dejaban el número de soldados que consideraban necesarios para su defensa. Cuando la paz y la tranquilidad los dejaba, dedicábanse a construir algunas chozas, casas y corrales (…) fundada y poblada esta villa por los hijos de Agar lo llamaron Torres, porque en su jurisdicción había varios castillos y fortalezas que se conservaron mucho tiempo siendo destruidos lastimosamente por el transcurso de los tiempos.Esta explicación carece de evidencias que la sustenten, ya que el origen de Torres de la Alameda es anterior a la dominación musulmana y no se han encontrado restos de fortificaciones en los alrededores. No obstante esta teoría sobre el origen del nombre del municipio ha trascendido y aparece en guías recientes como Pueblos y Comarcas de la Comunidad de Madrid, de Maite Rodríguez Ariza.

En algunos documentos administrativos de finales del Torres de la Alameda, que pertenecía al alfoz de Alcalá de Henares aparece como la aldea de Valdetorres. Más tarde, a mediados del , esta aldea obtuvo de la Corona de Castilla el título de villa con el nombre de "Torres". Sin embargo no fue hasta principios del cuando a histórico Torres se añadió "de la Alameda" como alusión al arroyo Pantueña antiguamente llamado Alameda. Dicho cambio se llevó a cabo en la reforma de la nomenclatura municipal de 1916.

Historia Primeros pobladores y época romana Los orígenes del poblamiento en Torres de la Alameda se remontan al calcolítico hacia el Se han excavado yacimientos de esta época en la colina que hoy ocupa el polígono industrial y domina la confluencia de los arroyos Anchuelo y Pantueña, junto al antiguo "pozo del tío Gil". El más paradigmático es el yacimiento de "El Perdido" datado del 2460- En él se encontró un enterramiento colectivo, en una la tumba circular de apenas dos metros de diámetro con restos de 78 individuos.

También hay restos arqueológicos de la Edad de Hierro, concretamente Hierro II en el cerro del Viso, en un conjunto de excavaciones entre los actuales términos de Alcalá de Henares, Villalbilla y Torres de la Alameda. Se cree que Torres pudo haber sido una aldea satélite de un asentamiento carpetano que tenía su núcleo en la zona de Alcalá de Henares.

Se han encontrado restos de esta edad de Hierro en el actual parque del Calvario y en el lugar en el que se encuentra la plaza de toros. Fue en esta zona donde más tarde se produjo la consolidación de Torres como núcleo urbano en época romana. Torres aparece como población latina en numerosos documentos, era un lugar de paso de la calzada Galiana que unía Complutum con Caracca, Segobriga y Cartago Nova.

Uno de los vestigios romanos que aún perdura visiblemente es una lápida funeraria que forma parte de uno de los muros de la ermita de la Soledad. En ella puede leerse la inscripción "FVSCI NA FUSCINAES TTVRICVN.FHS.E.S TTL", bajo un trébol de cuatro hojas y una decoración de una arcada esquemática. Según María Jesús Torquemada, esta estela funeraria conmemora a una mujer "natural y vecina" de esta población, y fue colocada en los muros de la ermita con una finalidad decorativa. Tras los romanos llegaron los visigodos, y Torres se mantuvo como núcleo poblacional dependiente del Reino de Toledo.

Edad Media alt=Torre de la iglesia parroquial de Torres de la Alameda, Asunción de Nuestra Señora. En el lado izquierdo de la imagen hay un árbol.|izquierda|miniatura|Torre de la iglesia parroquial de Torres de la Alameda, Asunción de Nuestra Señora Más tarde en el 712, un año después del desembarco de Tarik en la Península, al igual que Alcalá de Henares, Torres se hallaba bajo dominio musulmán. La presencia árabe se mantuvo hasta el reinado de Alfonso VI, que acometió la reconquista de Madrid. En el marco de estas políticas el Arzobispo de Toledo, Bernardo de Cluny toma de Alcalá de Henares en el 1088, pero la presión almorávide provocó nuevamente la caída de la ciudad en manos musulmanas. La reconquista de la ciudad y sus tierras se produjo en el 1118 bajo el reinado de Urraca I, iniciándose en este momento la repoblación. Sin embargo, esta se vio interrumpida por el breve periodo en el que la zona cayó bajo el dominio almohade, con Yusuf II entre el 1195 y el 1214, año en el que esta área pasó a estar definitivamente bajo el control del arzobispado de Toledo durante el pontificado de Jiménez de  la Rada. El estatus administrativo de Torres quedó definido finalmente en el año 1223 cuando el arzobispo de Toledo concedió un fuero especial a burgo de Santiuste (Alcalá de Henares) del que dependían las llamadas "veinticinco aldeas" entre las que se encontraba Torres.

Durante el , se produjo un momento de estabilidad en el que tuvo lugar una refundación del municipio marcada por la construcción de una iglesia de estilo mudéjar en el lugar donde se encuentra la actual parroquia. Según María Jesús Torquemada, los cimientos de la torre pertenecen a esta construcción de entre los siglos -.

A finales del el Cardenal Cisneros realizó una nueva división administrativa de las aldeas de Alcalá de Henares donde Torres aparece integrada junto con Loeches, Pozuelo y Arganda en el llamado "cuarto de Arganda", aunque en otros documentos administrativos es Loeches la aldea que encabeza esta agrupación.

Edad Moderna A mediados del durante el reinado de Carlos I, su hija Juana fue nombrada gobernadora de Castilla, “con poder para dar y confirmar privilegios y para convertir aldeas en villas” como hizo en Valladolid el 11 de abril de 1555 al otorgar a Torres el título de villa. De esta manera, pasaba a estar bajo jurisdicción real, en lugar de bajo el alfoz de Alcalá de Henares, núcleo con el que había mantenido numerosas disputas por la definición de las lindes y los usos de la tierra, que continuaron después de que Torres obtuviera el título de villa. Pese a esta concesión, Torres siguió sometida a la potestad eclesiástica tanto de la archidiócesis de Alcalá como del Arzobispado de Toledo, que continuaron designando cargos como el de alcalde, alguacil o almotacén. Por ello el rey Felipe II, tratando de contrarrestar esta influencia en 1578 convierte a Torres en propiedad de la corona, reservándose el derecho de venta de la villa.

miniatura|Bóveda barroca capilla de los condes de Montesclaros. Se encuentra en la iglesia parroquial de Torres de la Alameda. La bóveda tiene una nervadura ondulada que indica la transición de las formas más rígidas del renacimiento a un barroco castellano sobrio Durante el la villa experimentó un significativo crecimiento demográfico y una época de abundancia que permitió llevar a cabo la construcción de la iglesia parroquial de fábrica renacentista y poco después, a finales del y comienzos del la ermita de la Soledad. En este momento, a mediados del se produce la llegada de una copia de la sábana santa a Torres. Su peculiaridad reside en que se trata de una copia "auténtica" ya que estuvo en contacto con Síndone de Turín el 3 de mayo de 1620, como se señala en el lateral del lienzo. Las copias de la Sábana Santa eran un regalo frecuente de la Casa Saboya, pero se desconoce cómo llegó a Torres. Se cree que la sábana pudo haber estado en poder de la reina Margarita de Austria, y que esta se la entregó a su confesor Mariano de Torres, natural de la villa. Sin embargo esta hipótesis es poco verosímil ya que la reina murió en 1611, aunque pudo haber ocurrido algo similar con las infantas o con las sucesivas reinas consortes Isabel de Borbón y Mariana de Austria. También se especula con que pudo haberla traído algún fraile o cortesano originario del pueblo. Asimismo, en este periodo llegó a Torres un lignum crucis, sacado del de las Descalzas Reales de Madrid. En la certificación que acredita su autenticidad la abadesa, refleja que la reliquia se entrega a "fray Josef Sanz, natural de esta villa”.