El informe Leuchter es un documento pseudocientífico* "Leuchter and Rudolf have published pseudoscientific reports purporting to show that chemical residues present in the gas chambers of Auschwitz-Birkenau are incompatible with homicidal gassings." Green, Richard J. "Leuchter, Rudolf, and the Iron Blues". Retrieved on 2008-09-11. "The Leuchter Report, a document which allegedly proves that Zyklon B was not used to exterminate human beings, was translated into Arabic and sold at the International Book Fair in Cairo in January 2001." Roth, Stephen. Stephen Roth Institute. Antisemitism Worldwide, 2000/1, University of Nebraska Press, 2002, p. 228. "The turning point came in 1989, when Irving launched Fred Leuchter's pseudo-scientific Leuchter Report, which made the spurious claim that the absence of cyanide residues in the walls of the gas chambers at Auschwitz and other camps proved that they could not have functioned as mass extermination centres." Brinks, Jan Herman. Timms, Edward. Rock, Stella. Nationalist Myths and Modern Media, I.B. Tauris, 2006, p. 72. "The Leuchter report, was, indeed, an amateurish report produced by a man with no expertise, either historical or forensic." Hirsh, David. Law Against Genocide. Routledge Cavendish, 2003, p. 134. "Another common tactic of the deniers is to engage in historical inquiries that on the surface appear legitimate but upon close examination prove to be based on pseudo-science. One prominent example was the investigation of the Auschwitz gas chambers by Fred Leuchter [...]. Detailed study of the "Leuchter Report" revealed that it was based on erroneous assumptions (cyanide does not penetrate deeply into concrete). It also emerged that Leuchter had falsified his credentials and overstated his expertise. Despite this, his report is still cited by deniers." Cull, Nicholas John. Culbert, David Holbrook. Welch, David. Propaganda and Mass Persuasion: A Historical Encyclopedia, 1500 to the Present, ABC-CLIO, 2003, p. 168. "...the institute relied primary on the talents of a California-based publicist named Bradley Smith who packaged and promoted Leuchter's discredited material as if it were the very essence of "scientific research" or at least a tenable "point of view," intrinsically worthy of inclusion in the academic agenda..." Churchill, Ward. A Little Matter of Genocide: Holocaust and Denial in the Americas, 1492 to the Present. City Lights Books, 1997, p. 24. "After the trial, both Irving and Zündel published the results of Leuchter's trial research as The Leuchter Report: The End of a Myth, despite the fact that the court rejected both the report and Leuchter's testimony. [...] The discredited report is popular in the Holocaust denial movement, and one edition features a foreword by Irving." Gerstenfeld, Phyllis B. Grant, Diana R. Crimes of Hate: Selected Readings, SAGE Publications, 2003, p. 201. "Leuchter's report contained a considerable amount of scientific, or, as it turned out, pseudo-scientific analysis of chemical residues on the gas chamber walls, and similar matters. It was quickly discredited, not least on the basis of Leuchter's failure adequately to defend his findings on the witness stand." Evans, Richard J. David Irving, Hitler and Holocaust Denial: Electronic Edition, Section 3.3c, The 1991 Edition of Hitler's War , Paragraph 13. Retrieved on 2008-09-12. escrito por el técnico de ejecución estadounidense Fred A. Leuchter, a quien Ernst Zündel le encargó que lo defendiera en su juicio en Canadá por distribuir material de negacionismo del Holocausto. Leuchter compiló el informe en 1988 con la intención de investigar la factibilidad de los gaseamientos homicidas en masa en los campos de exterminio nazis, específicamente en Auschwitz. Viajó al campamento, recolectó múltiples pedazos de ladrillo de los restos de los crematorios y cámaras de gas (sin el permiso del campamento), los trajo de regreso a los Estados Unidos y los presentó para su análisis químico. En el juicio, Leuchter fue llamado a defender el informe en calidad de perito; sin embargo, durante el juicio, el tribunal dictaminó que no tenía las calificaciones ni la experiencia para actuar como tal.

Leuchter citó la ausencia de azul de Prusia en las cámaras de gas para apoyar su opinión de que no podrían haber sido utilizados para gasear a las personas. Sin embargo, los compuestos de cianuro residual a base de hierro no son una consecuencia categórica de la exposición al cianuro. Al no discriminar contra eso, Leuchter introdujo un factor poco confiable en su experimento, y sus hallazgos tuvieron serias fallas como resultado. A su vez, las paredes y los techos de las cámaras de gas estaban revestidos con yeso. El azul de Prusia hubiera quedado en la superficie del yeso y no hubiera dejado una presencia substancial en los ladrillos, morteros o cemento debajo. Cuando Leuchter llegó a Auschwitz-Birkenau para tomar estas muestras, el yeso ya había desaparecido hacía mucho debido al envejecimiento y a la exposición. Incluso el ladrillo debajo del yeso había quedado expuesto a 43 años de lluvia, sol, nieve y heladas. En contraste, las pruebas realizadas por científicos forenses polacos (que discriminaron contra los compuestos a base de hierro) confirmaron la presencia de cianuro en los lugares, de acuerdo con dónde y cómo se usó en el Holocausto. Además, el informe fue criticado porque Leuchter había pasado por alto la evidencia crítica, como documentos en la oficina de arquitectura de las SS que registraron el funcionamiento mecánico de las cámaras de gas y otros que verificaron la velocidad a la que los nazis podían quemar los cuerpos de los gaseados.

Historia

El negacionista Ernst Zündel contrató a Leuchter en 1988 para que realizara un peritaje sobre las cámaras de gas en Auschwitz, Birkenau y Majdanek, con el fin de utilizar el informe a su favor en uno de los juicios a los que fue sometido en los años 1980 por el cargo de fomentar el odio racial mediante la publicación de panfletos negacionistas. Leuchter aceptó el encargo a cambio de 35 000 dólares y luego de una reunión donde revisó fotografías de campos de concentración durante la guerra, planos de los crematorios y de las cámaras de gas, documentos sobre el Zyklon B y diapositivas tomadas de los sitios por el investigador sueco Ditlieb Felderer en 1970.

El 25 de febrero de 1988, Fred A. Leuchter viajó a Polonia, junto con su esposa Carolyn, el camarógrafo Jürgen Neumann, el dibujante Howard Miller y la colaboración del intérprete polaco Tjudar (Theodor) Rudolf. Sirviéndose de un martillo y un cincel, extrajeron sin permiso de las cámaras de exterminio y de desinsectación trozos de paredes y del suelo de grosor diverso. Regresaron el 3 de marzo, después de ocho días de permanencia en Polonia para analizar las muestras obtenidas. Las muestras fueron entregadas al laboratorio dirigido por el químico estadounidense James Roth, sin ser informado de dónde procedían, sólo de que se trataba de un análisis pericial para un juicio.

El informe químico del laboratorio de Roth determinó que las muestras de argamasa extraídas supuestamente de las cámaras de desinsectación contenían un alto contenido de cianuro y que, en cambio, las extraídas supuestamente de las de exterminio contenían un rastro nulo o ínfimo. A partir de esos resultados, Leuchter escribió un informe de 192 páginas en el que a través de un erróneo razonamiento científico concluía que no habrían existido cámaras de gas para ejecuciones en ninguno de los tres campos y que las cámaras de gas ahí encontradas no podrían haber funcionado nunca para realizar ejecuciones, sino que únicamente podrían haber servido para la fumigación de parásitos. Ese informe pretendía entonces dar por demostrada científicamente la inexistencia de las cámaras de exterminio.

Sin embargo, con posterioridad, en una entrevista, el Dr. Roth indicó que el cianuro habría formado una capa extremadamente fina en las paredes, de un grosor de la décima parte de un pelo humano . Leuchter había tomado muestras de un grosor indeterminado. No informado de esto, Roth había pulverizado las muestras enteras, diluyendo seriamente la capa de cianuro que contenía cada muestra con una cantidad indeterminada de ladrillo, variando para cada muestra. Para explicar lo inadecuado del procedimiento, Roth ofrece la analogía de que los resultados serían como los de analizar la madera de una pared cuando lo que uno quiere saber es la composición de la pintura.

Aunque Leuchter fue admitido a testificar en el juicio de Zündel, el informe fue finalmente rechazado por el tribunal por la ausencia de acreditación profesional del autor. En octubre de 1990, un tribunal de Massachusetts procesó criminalmente a Leuchter por ejercer como ingeniero sin tener licencia. Se supo que no solo no tenía licencia, sino que no tenía ningún título ni estudio relacionado con la ingeniería ni ninguna otra acreditación profesional aparte de un BA en Historia, que acabó en 1964. Admitió ante el tribunal no tener ninguna formación ni experiencia en Toxicología, Biología o Química. Se descubrió también que, aunque tenía cierta experiencia en sillas eléctricas e inyecciones letales, no tenía conocimiento alguno sobre cámaras de gas, al contrario de lo que había afirmado antes.

Pese a quedar totalmente desacreditado, el informe tuvo gran difusión entre los negacionistas, que creyeron encontrar en él el respaldo definitivo de sus creencias. Los científicos y peritos forenses, sin embargo, afirmaron la imposibilidad de detectar cianuro cincuenta años después con su método (los análisis que se hicieron al finalizar la guerra sobre los conductos de ventilación de las cámaras de desinsectación evidenciaban cantidades significativas de cianuro), sobre muestras obtenidas de cámaras que habían sido derruidas por los nazis y parcialmente reconstruidas después por los soviéticos. Leuchter desconocía qué parte había sido reconstruida, por lo que no pudo acreditar si las muestras correspondían a material original de las cámaras de gas.

Argumentos expuestos

La argumentación de Leuchter se basó en los siguientes puntos:

El análisis químico

Los resultados del análisis químico realizado por el Dr. Roth determinaron que:

Las muestras extraídas de las cámaras de desinsectación (muchas de ellas conservadas intactas hasta hoy) contenían una muy elevada cantidad de cianuro y en la mayoría de ellas se encontraron residuos de azul de Prusia en su superficie. Las muestras extraídas de las cámaras de exterminio (en ruinas y a la intemperie desde su destrucción en diversos momentos de la 2ª Guerra Mundial) contenían un rastro nulo o ínfimo de cianuro, careciendo la totalidad de éstas de dichos residuos de azul de prusia en su superficie.

A partir de dichos resultados, Leuchter extrae como conclusión que puesto que en los restos de las cámaras homicidas la concentración de residuos detectada es más baja que en las de desparasitado, ello probaría que en las primeras no se realizaron los gaseamientos a gran escala que la historia da por ciertos. Sin embargo del análisis de los resultados no puede deducirse necesariamente dicha conclusión, así que esta es inválida.