Carmina Benguría (18 de enero de 1920-15 de octubre de 2017) fue una poeta y declamadora cubana.
Biografía Primeros años Carmina Benguría Rodríguez nació el 18 de enero de 1920 en una colonia dedicada al cultivo de caña de azúcar propiedad de su familia, radicada en la actual provincia cubana de Ciego de Ávila. Sus padres, Enrique Benguría Pérez de Corcho y María Elisa Rodríguez Melcón, la trasladaron a las pocas semanas de nacida para La Habana, ciudad donde transcurrió su infancia y juventud.
En 1937, de la mano de Conrado Massaguer, hace su primer recital de poesía en el Círculo de amigos de la cultura francesa de La Habana.Diario de la Marina, La Habana, 6 de junio de 1937, p. 32 Ese mismo año acompaña a su padre a una reunión de trabajo en la Universidad de Columbia, donde conoce al filólogo español Federico de Onís, profesor de esa universidad y director del Instituto de las Españas. A instancias de Federico de Onís, el 11 de octubre de 1937 declama en el acto de inauguración del curso universitario en la Universidad de Columbia,Revista Hispánica Moderna: Boletín del Instituto de las Españas, Volumen 4, Casa de las Españas, Columbia University, 1938, p.183 acto en el que conoce a Jorge Mañach, escritor y filósofo cubano que fuera su amigo cercano. A la Universidad de Columbia regresa invitada en 1939, fecha en que inicia su amistad con Juan Ramón Jiménez.Diario de la Marina, La Habana, 18 de octubre de 1939, p. 25Mary M. Spaulding (María Cristina Melero Escudero): “Apunte crítico sobre una gran artista cubana”, Diario de la Marina, La Habana, 3 de diciembre de 1939, p. 22
A partir de la actuación en la Universidad de Columbia su madre, que hasta ese momento la incitaba a declamar como un entretenimiento, empezó a prepararla con método. Además de cursar el Bachillerato recibió clases de Ballet en la Sociedad Pro-Arte Musical, aprendió Francés e Inglés y estudió Música en diversos conservatorios. Entonces, su madre, al ver que avanzaba de verdad en todos los sentidos, decidió organizar un recital en el Teatro Nacional de La Habana, el más grande y prestigioso del país.
Carrera profesional El debut profesional de Carmina Benguría en el Teatro Nacional de La Habana, el 17 de abril de 1938, fue un rotundo éxito.Diario de la Marina, La Habana, 14 de abril de 1938, p. 6 Al recital asistió el influyente periodista y poeta Ernesto Fernández Arrondo, que partir de ese momento y hasta su fallecimiento en 1956 se convirtió en su representante.Ernesto Fernández Arrondo, “Carmina Benguría, primor de juventud que nos recuerda a una princesa de los gnomos”, Diario de la Marina, La Habana, 11 de mayo de 1938, p.3 De inmediato, Fernández Arrondo organizó varias presentaciones en el Teatro Encanto de La Habana y un recorrido por las principales ciudades del país.Diario de la Marina, La Habana; 14 de junio de 1938, p.18; 5 de julio de 1938, p. 18; 19 de julio de 1938, p. 18; 18 de octubre de 1938, p. 18
La actuación que llevó a Carmina Benguría a ser conocida fuera de Cuba ocurrió a poco de finalizar esa gira nacional. El 12 de octubre de 1938 se programó su segunda presentación en el Teatro Nacional de La Habana.Foto con nota al pie, revista Carteles, La Habana, 23 de octubre de 1938, p.40 Diario de la Marina, La Habana; 8 de octubre de 1938, p. 27; 11 de octubre de 1938, p.11; 13 de octubre de 1938, p Gabriela Mistral, que estaba de paso en La Habana, interesada por lo que se comentaba acerca de la muchachita que decía versos quiso ir al teatro. Y detrás de ella se encontraban allí muchos periodistas, políticos e intelectuales conocidos. El programa estaba hecho de grandes poetas: Campoamor, Machado, Góngora, Lorca, Darío, Ballagas, Nervo, Martí... Se trataba de un recital exigente, con autores muy divulgados por los mejores declamadores. Al concluir el recital, Gabriela Mistral se presenta en el camerino y le dice a Ernesto Fernández Arrondo: “Es una niña prodigio, hay que ayudarla, levantarla…”. Pocos días más tarde Gabriela Mistral le escribió al destacado poeta mexicano Alfonso Reyes, pidiéndole su apoyo para dar a conocer a la joven declamadora en México. De esta manera, en mayo de 1940 Alfonso Reyes organizó y promocionó la primera gira mexicana de Carmina Benguría, con presentaciones en el Palacio de Bellas Artes y otros escenarios de ese país.
Con su carrera ya lanzada, regresa a Cuba, donde además de actuar en diversos escenarios es invitada con frecuencia por Luis Casas Romero a declamar en la estación de radio COCO, lo que en esos primeros tiempos de la radio hace llegar su voz a multitud de hogares. En junio de 1939 el ayuntamiento organizó un recital en el recién inaugurado Anfiteatro de La Habana, recital que se transmitió en directo a través de la emisora CMBZ.Diario de la Marina, La Habana; 15 de junio de 1939 p.14; 23 de junio de 1939 p. 3; 24 de junio de 1939 p. 27
Pocos días más tarde Camila Henríquez Ureña publicó su conocido artículo La interpretación del poema, inspirado en esa actuación:Camila Henríquez Ureña: Obras y apuntes, Tomo IV, Universidad de La Habana, p.185 Mirta Yáñez: Camila y Camila, Premio Memoria 1999, Centro Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 2003, p.51
Después de ese recital en el Anfiteatro de La Habana continuó recorriendo Cuba, actuando en teatros y parques con notable reconocimiento del público y crítica.Diario de la Marina, La Habana, 25 de mayo de 1939, p. 11; 26 de mayo de 1939, p.6; Ramón Fajardo: Rita Montaner, testimonio de una época, La Habana, Casa de las américas, Ministerio de Cultura, 1997, pp. 191, 202 y 265; Armando Maribona: “Carmina Benguría y la recitación”, Diario de la Marina, La Habana, 21 de octubre de 1947, p. 4 En las década del cuarenta, sin dejar de actuar en las principales plazas del país, concluye los estudios de Derecho diplomático y consular en la Universidad de La Habana y consolida sus conocimientos de francés, inglés, solfeo y teoría de la música.
La gira española
El 23 de noviembre de 1949 actúa en el teatro del Ateneo de Madrid. Esta fue la primera de una serie de presentaciones que continuaron en Teatro Lara, el Teatro Español, el Teatro Principal de la Comedia, la Real Academia Española, la Universidad Complutense y el Real Conservatorio de Música y Declamación con una extraordinaria acogida.Diario ABC, Madrid; 18 de noviembre de 1949, p. 5; 20 de noviembre de 1949, p. 21; 6 de diciembre de 1949, p. 21; 3 de febrero de 1950; 13 de febrero de 1950; 7 de marzo de 1950, p. 24; 9 de abril de 1950, p. 24; 13 de enero de 1950, p.20; 14 de mayo de 1950, p. 24
En el Teatro Español dio el primero de los recitales Todo Lorca, con poemas de Federico García Lorca, algunos de los cuales nunca se habían dicho públicamente en la España franquista.Diario ABC, Madrid, 17 de febrero de 1950, p. 19 Poco después de esta actuación el Académico de la lengua Melchor Fernández Almagro escribió en el diario ABC: “Carmina Benguría, fina, rica piedra preciosa de la indestructible corona de nuestra gran poesía hispánica…”;M. Fernández Almagro: “Poesía cubana”, diario ABC, Madrid, 22 de diciembre de 1949, pp. 3 y 79 y el crítico Ramón Bernal reseñó en el propio diario ABC: “… Desde los tiempos de la Avellaneda, ha escrito alguien, ningún cubano ha sabido tanto adueñarse del corazón de los españoles. Por encima del mar, Carmina Benguría, menuda y frágil, ha conseguido enlazar con fraterno abrazo dos naciones hermanas tan distantes”.Ramón Bernal: “Poesía cubana en el teatro español/Carmina Benguría es la más completa actriz que nos ha enviado el nuevo continente”, diario ABC, 19 de marzo de 1950
El 8 de mayo de 1950 el gobierno español le concede la Orden civil de Alfonso X El sabio con la categoría de Cruz; y en junio de ese mismo año es condecorada con la Medalla de oro de la Universidad de Panamá. En 1947 ya había recibido la cubana Orden Carlos Manuel de Céspedes.
Gira martiana del centenario
En 1953, año del centenario del patriota cubano José Martí, Carmina Benguría decidió recorrer Cuba con un programa exclusivamente martiano. Para ayudar a financiar esta gira, su amiga la poeta Dulce María Loynaz organizó el 15 de junio de 1953 un recital en el Teatro Auditórium de La Habana (hoy Amadeo Roldán) donde además de Carmina participaron la soprano Iris Burguet, la arpista Margarita Monter] y la Orquesta Filarmónica de La Habana. En esa campaña recorrió la isla desde Santiago de Cuba hasta Pinar del Río, divulgando la obra martiana en teatros, parques y centros escolares, a menudo ante miles de personas.Jorge Mañach: Dulce María, Carmina, Martí…, Diario de la Marina, La Habana, 14 de junio de 1953 p. 38; Ramiro Sarteur: “Martí en la voz de Carmina Benguría”, revista Carteles, La Habana, 1 de marzo de 1953, p. 13; Roberto F. G.: “Cuba entera se moviliza para oír el mensaje de Martí”, Diario de la Marina, La Habana, 7 de diciembre de 1952, p. 57; Jorge Mañach: “Martí en Carmina Benguría”, Diario de la Marina, La Habana, 29 de diciembre de 1951, p. 4; Roberto L. Goldaras: “Una novedosa interpretación de Martí”, Diario de la Marina, La Habana, 9 de diciembre de 1951, p. 49
Las giras americanas
Tras la campaña martiana de 1953, Carmina Benguría realiza su primera gira americana con actuaciones en Venezuela, México, Honduras, Ecuador, Perú, Panamá y Colombia.Diario de los debates de la Cámara de Diputados de Perú, Tomo V, 1956, pp.127 a 129; “Carmina Benguria, interprete del verso sin par”, revista Cultura Peruana, número 73, 1954; Anales de la universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1953 pp. 70, 73 y 75; Humberto Navarro: “Carmina Benguría o la antirecitación”, Quito, Programa, 29 de julio de 1954; Fonoteca Nacional de Colombia, recital completo grabado en la Biblioteca Nacional, 1952
Entre los años de 1953 y 1959 realizó un total de cinco giras americanas. Solo tres países hispanoamericanos dejó de visitar en sus giras: Argentina, Uruguay y Paraguay. Por su relevante papel en la promoción de la poesía hispanoamericana en el transcurso de esas giras fue condecorada con la Orden El sol del Perú y la Medalla de Alfaro, de Ecuador.
Años cincuenta, en Cuba
En la década del cincuenta, Carmina Benguría apenas pasaba unos tres meses al año en Cuba. A pesar de ello cuando regresaba del extranjero lo mismo actuaba en la televisión, que en la radio, teatros, colegios y plazas públicas.José María Chacón y Calvo: “Homenaje a Carmina Benguría”, Diario de la Marina, La Habana, 11 de julio de 1950 p. 4; Loló de la Torriente: “Mariano Brull y los secretos de la poesía”, diario Alerta, La Habana, 17 de marzo de 1953, p. 4 Por esa época empezó sus transmisiones la televisión cubana. El primer programa en que participó —entre 1952 y 1956— fue 1951-1953 Una hora de arte y cultura, que se transmitía los domingos por el canal CMQ. En la radio iba a menudo a La Universidad del Aire, el espacio que Jorge Mañach tenía los domingos por la tarde en la CMQ radio, donde declamaba y hablaba de poesía.
En el año 1950 conoce a Roberto Estopiñán Vera, reconocido escultor y dibujante cubano con el que se casa en 1958, en una relación que duraría toda su vida.
La Revolución