El frente de la Europa Occidental o frente occidental fue el segundo frente en importancia del teatro europeo durante la Segunda Guerra Mundial. Cubría el oeste de Europa y fue abierto inesperadamente por la Alemania nazi al invadir Noruega, Dinamarca y Francia en 1940, siendo cerrado por las fuerzas conjuntas de Estados Unidos y Gran Bretaña en 1945, manteniéndose inactivo desde la mitad de 1940 hasta la batalla de Normandía en junio de 1944.
La guerra librada en la Europa Occidental durante la Segunda Guerra Mundial puede dividirse en cinco etapas:
Los países que enviaron contingentes importantes de sus ejércitos a este frente fueron: Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia (Francia Libre y Francia de Vichy), Gran Bretaña, Noruega, Holanda, Italia y Polonia. Tropas de varios países de la Europa Oriental. Aunque Irlanda fue bombardeada accidentalmente por Alemania, este país nunca abandonó su estado de neutralidad.
Campaña de Noruega e invasión de Dinamarca
Después de la invasión de Polonia por parte de Alemania en septiembre de 1939, Francia e Inglaterra le declararon la guerra al país agresor. Sin embargo, el frente occidental se mantuvo inactivo por más de 7 meses, un período que fue bautizado por la prensa francesa como la Drôle de guerre («guerra falsa» o «guerra ilusoria»).
En la primavera de 1939, los Aliados empezaron a considerar a Escandinavia como un eventual teatro de operaciones, pero no se atrevían a abrir un segundo frente si existía la posibilidad de que Alemania abriera el frente occidental. Dándose cuenta de que Alemania dependía en gran manera del hierro de Suecia, los Aliados decidieron establecer un bloqueo, que indirectamente debilitaría a Alemania. En febrero de 1940, el tanquero alemán Altmark fue abordado por un destructor británico en aguas noruegas, lo que era un delito contra la neutralidad de Noruega. Esta violación convenció a Hitler de que era cuestión de tiempo para que los ingleses invadiera Noruega y luego Suecia, por lo que decidió invadirla primero.
El 9 de abril de 1940, la Wehrmacht ejecutó la operación Weserübung, que incluía la invasión de Dinamarca y de Noruega. Alemania logró rápidamente la rendición danesa al amenazar con bombardear Copenhague, pero asegurar la ocupación de Noruega fue un asunto más complejo.
A causa de la inferioridad de la flota de la Kriegsmarine, tropas inglesas y francesas consiguieron desembarcar en Namsos y Åndalsnes, aunque tuvieron que reembarcar al ser repelidas por las fuerzas germanas. Solamente en Narvik las fuerzas navales británicas vencieron a las alemanas, realizándose a continuación una campaña terrestre. Sin embargo, los británicos no pudieron seguir explotando su victoria, ya que la derrota de Francia en 1940 los obligó a abandonar Noruega.
La invasión de Noruega por Alemania aseguró el suministro de hierro sueco por el resto de la guerra; además se utilizaron las bases noruegas como punto de partida de los bombarderos y cazas de la Luftwaffe que participaron en la batalla de Inglaterra. No obstante, trescientos mil soldados alemanes permanecieron en Noruega inactivos, unas fuerzas que hubieran sido muy útiles en otros frentes más críticos, como el Oriental.
Noruega y Dinamarca fueron liberadas al finalizar la guerra en mayo de 1945, pues los Aliados jamás intentaron recuperarlas durante la misma. Se ha criticado mucho a los noruegos y a los daneses por su papel sumiso en la ocupación, puesto que, a diferencia de Francia y Polonia, en estos países jamás se organizó una resistencia significativa. Por otro lado, la ocupación alemana fue más severa en estos últimos países, dado que los nazis creían que los polacos eran subhumanos y que los habitantes de Escandinavia eran los arios más puros del planeta.
Batalla de Francia
Preparaciones Preparándose para la eventual apertura del frente, los franceses se replegaron detrás de la Línea Maginot, considerada una línea defensiva inexpugnable, con lo que forzaban al ejército alemán a atacar más al norte. Preparándose para un ataque por Bélgica, Francia e Inglaterra le pidieron a este país que permitiera colocar tropas dentro de su territorio. Bélgica, históricamente enemiga de Alemania, se negó, con la esperanza de que al declararse neutral, Hitler respetaría su autonomía. Los aliados intentaron en vano convencer al gobierno belga, por lo que procedieron a modificar su plan de defensa inicial. Las fuerzas anglo-francesas prepararon una línea defensiva entre la frontera de Francia y Bélgica, esperando el ataque alemán, luego avanzarían hasta el río Dyle, donde pararían en seco al invasor.
El Comandante Supremo del Ejército francés Maurice Gamelin consideraba que en 1941, Francia estaría en condiciones de lanzar una importante ofensiva sobre Alemania y la derrotaría. Este plan fue bautizado Plan D, y se caracterizó por permitir que el enemigo siempre tomará la iniciativa y por ofrecer siempre una respuesta defensiva.
Unos meses antes de la invasión, un avión con mapas detallados del plan alemán se estrelló en Bélgica, demostrando que el punto de vista aliado era correcto, ya que los alemanes planeaban atacar por donde esperaban. En Alemania, se procedió a improvisar un nuevo plan, llamado Plan Amarillo, diseñado por el general Erich von Manstein, que surgiría que se lanzara un Grupo de Ejércitos llamado B sobre el norte de Bélgica como ataque de diversión, lo que dispararía el avance aliado. Mientras, otro Grupo de Ejércitos llamado A, con casi todos los tanques de guerra, avanzaría a través de las supuestamente impenetrables Ardenas. Cuando las fuerzas aliadas se detuvieran en el río Dyle, el Grupo A saldría de las Ardenas y les cortaría la retirada, mientras que el Grupo B los atacaría por el frente.
En las vísperas de la invasión, la situación en Londres y París era de confianza en la derrota alemana, si bien las rápidas victorias del Eje en Polonia y Noruega, habían empezado a poner nerviosos a los altos oficiales aliados.
Invasión de Francia
thumb|Soldados ingleses escapando de Dunkerque luego de la derrota en Francia. En la madrugada del 10 de mayo de 1940 los alemanes lanzaron su ofensiva. Luxemburgo y Holanda cayeron rápidamente, aunque Róterdam tuvo que ser duramente bombardeada por las fuerzas de la Luftwaffe para forzar al gobierno holandés a rendirse. Debido a que el ejército alemán se movía más rápido que lo pronosticado, los aliados apuraron el paso al río Dyle, dejando pocas tropas para cubrirle la retirada.
El 12 de mayo el XX Cuerpo Panzer al mando del comandante Heinz Guderian salió de las Ardenas, y el Gobierno francés entró en pánico al conocer la existencia del Grupo de Ejércitos A. Para el 15 de mayo, los alemanes habían abierto una brecha de 80 km en el frente de las Ardenas y se preparaban para cortar la retirada de las fuerzas aliadas en Bélgica.
Después de montar una serie contraataques fallidos, el Gobierno francés cayó en un estado de derrotismo alarmante. El primer ministro británico sir Winston Churchill viajó a París de emergencia, donde descubrió que el ejército francés no contaba con reservas blindadas, esenciales en esta etapa de la batalla. El 17 de mayo, el entonces coronel Charles de Gaulle organizó rápidamente la 4.ª División Acorazada y la lanzó contra los flancos alemanes cerca de Laon, pero igualmente fue rechazado. Sin embargo, esta acción le atrajo popularidad que finalmente le sería útil.
El 18 de mayo, un cuerpo panzer al mando del legendario Erwin Rommel llegó de primero al canal de la Mancha y el cerco quedó completo, quedando atrapados más de cuatrocientos mil soldados aliados. Entonces, Hitler ordenó detener el avance de los carros de combate alemanes ya que había sido convencido por el jefe de la Luftwaffe Hermann Göring, de que esta podía evitar la evacuación a Inglaterra de las tropas atrapadas.
Cuando el comandante del Cuerpo Expedicionario Británico John Gort se percató de la pausa alemana propuso lanzar la operación Dinamo.
El 26 de mayo se inició la Dinamo y finalmente la Cycle cuyos objetivos fueron evacuar a las tropas británicas y francesas atrapadas en Dunkerque y El Havre respectivamente. Dinamo, fue la más importante y se estima que casi trescientos cuarenta mil soldados aliados lograron escapar, si bien la mayoría eran ingleses. Durante la evacuación, los alemanes lograron hundir nueve destructores aliados, así como capturar treinta y cinco mil soldados y todo el armamento pesado aliado, que tuvo que ser abandonado en las playas.
Rápidamente París fue tomada sin lucha, y luego Guderian se lanzó contra la línea Maginot desde el oeste, rindiéndose las tropas defensoras el 22 de junio. El 25 de junio, Hitler se reunió con varios altos oficiales de Francia, quienes solicitaron un armisticio que estipulaba que Alemania ocuparía dos terceras partes de Francia, además establecía dimensiones ridículas para el ejército. La porción no ocupada por Alemania fue controlada por un gobierno colaboracionista conocido como la Francia de Vichy, cuyo primer ministro fue el mariscal Philippe Pétain. Tanto los judíos de la Francia ocupada y no ocupada fueron enviados a campos de concentración.
Mientras tanto, en Inglaterra, Charles de Gaulle inmediatamente se declaró en contra del gobierno de Vichy, y proclamó la Francia Libre e hizo un llamado a la Resistencia francesa, varias colonias francesas se unieron a la Francia Libre, si bien la mayoría permanecieron leales a Vichy.
Campaña aérea en Europa Batalla de Inglaterra
Con Francia fuera de la guerra, solamente dos fuerzas podían oponerse al dominio alemán de Europa: Inglaterra y la Unión Soviética. Estando ya en guerra con la primera y no existiendo motivos de peso para atacar a la segunda, se empezaron a preparar los planes para una invasión de las islas británicas. Dicha invasión recibió el nombre de operación León Marino y en la Directiva N.º 17 de Adolf Hitler, se dictaminaba que antes de ejecutar la invasión era necesaria, entre otras cosas, neutralizar el poder de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), con el objetivo de que no interfiriera en el traslado de las tropas por el Canal de la Mancha.Directiva N° 17 de Adolf Hitler Texto en Español en Exordio.com Con estas instrucciones, el peso de la invasión cayó en primer lugar, sobre los hombros de Hermann Göring, y en segundo lugar del Almirante Erich Raeder, comandante en jefe de la Kriegsmarine.
El reto que enfrentaba la Luftwaffe era único en su historia, por primera vez, los veteranos pilotos alemanes enfrentarían a unos pilotos igual de capaces con cazas equiparables en calidad. Göring decidió que la mejor manera de acabar con la RAF, era a través de un poderoso ataque sobre los principales aeródromos ingleses, por lo que los aviones alemanes estuvieron ensayando en el Canal de la Mancha atacando convoyes desde el 10 de junio de 1940. Esta etapa de preparación fue llamada Kanalkampf, las batallas del Canal.
La Adlerangriff o Ataque del Águila empezó el Día del Águila, el 13 de agosto, con dos días de atraso. Durante una semana se realizaron incursiones sobre las líneas de radares ingleses, pero la falta de continuidad permitieron que dicho radares volvieran a la operatividad en horas. El 15 de agosto se realizó el mayor esfuerzo, cuando desde varias partes de Europa, incluyendo Noruega, grupos de bombarderos atacaron las defensas de la fuerza aérea británica, sin embargo, los resultados no fueron satisfactorios. Poco después, Göring ordenaría suspender los ataques a las estaciones de radar, ya que se causaban muchas bajas en los mismos, a pesar de que estas estaciones eran cruciales para mantener la defensa aérea de Inglaterra.