thumb|250px|Almuerzo en la hierba de Pablo Picasso. Arte moderno es un término propio de distintos ámbitos del mundo del arte (la historiografía del arte, la estética y teoría del arte y el mercado de arte), que pretende diferenciar una parte de la producción artística, que se identificaría con un determinado concepto de modernidad por oposición al denominado arte académico. Este representaría la tradición; mientras que el arte moderno representaría la experimentación.Gombrich 1958, p. 419.

Al ser principalmente un concepto estético y no cronológico, cualquier delimitación de un periodo para el "arte moderno" es problemática, empezando por una dificultad obvia: el arte de la Edad Moderna (de mediados del a finales del ) no es lo que se entiende como "arte moderno", mientras que sí lo es el arte de la Edad Contemporánea (desde finales del hasta la actualidad). Otra ambigüedad evidente es la utilización de la expresión "arte moderno" en oposición a "arte antiguo", que tampoco coincide siempre con el arte de la Edad Antigua (desde el inicio de la historia hasta el ), especialmente en formas como "maestros antiguos" y "maestros modernos", siendo aquellos los del al , y estos los posteriores, épocas convencionalmente separadas por criterios historiográficos y museológicos.* Alte Meister , en Das grosse Kunstlexikon P.W. Hartmann.

Fuente citada en Alte Meister de la Wikipedia en alemán. Véase también Maestro (desambiguación) y Pintura moderna.

Las expresiones "arte moderno" y "arte contemporáneo" se utilizan muy a menudo de forma totalmente intercambiable, incluso en la bibliografía especializadaUso bibliográfico de las expresiones castellanas "arte moderno" y "arte contemporáneo"; de las expresiones inglesas "modern art" y "contemporary art"; y de las francesas "art moderne" y "art contemporain". y el entorno institucional (museos y universidades); Departamento de Historia del Arte II (Moderno), Universidad Complutense de Madrid. Rosario Llamas, La enseñanza universitaria de la conservación y restauración del arte moderno y contemporáneo: nuevas metodologías de intervención para un arte nuevo, en Cuadernos de restauración, ISSN 1138-1299, N.º 6, 2006.

Véase más ampliamente en Arte contemporáneo#Instituciones dedicadas al Arte contemporáneo mientras que en otras ocasiones, en los mismos ámbitos, se utilizan en oposición, reservando para el "arte moderno" un periodo indefinido, que puede ir desde distintos momentos del hasta distintos momentos del . No hay consenso para determinar si es el "arte moderno" o el "arte contemporáneo" el que ejemplifican las vanguardias; ni tampoco para determinar si esa diferenciación debe aplicarse a alguna de las sucesivas generaciones de vanguardias: bien las que comienzan antes de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y se desarrollan en el periodo de entreguerras (1918-1939), o bien las que surgen después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), o incluso las "transvanguardias" de finales del , cuando se acuñó el concepto de lo "postmoderno", que para algunos autores pondría fin al "arte moderno" en sí.Un autor que delimita el arte moderno entre el siglo XIX y la década de 1970 es Atkins, op. cit., p. 102

Únicamente si se entiende el concepto de arte moderno no como cronológico, sino como estético (de estilo, de sensibilidad o incluso de actitud), pueden explicarse ciertas paradojas: un pintor academicista como William-Adolphe Bouguereau (muerto en 1905) no hace "arte moderno", mientras que Vincent van Gogh (muerto en 1890) indudablemente sí; calificar como "modernos" a el Greco (muerto en 1614), Velázquez (muerto en 1660), a Rembrandt (muerto en 1669) o a Goya (muerto en 1828) es algo tan común que se ha convertido prácticamente en un tópico.* Félix de Azúa, Fernando Marías y otros, https://elpais.com/especiales/2014/el-greco/ especial de El País a propósito de la exposición El Greco y la pintura moderna en El Prado, presentada con la pregunta ¿Es el Greco el pintor más moderno de la historia?, 11 de julio de 2014. Fermín Fevre, Velázquez, pintor moderno, en Criterio, n.º 2241, julio de 1999. Mariët Westermann, Rembrandt intemporal, en el catálogo Rembrandt. Pintor de historias, 2008, Museo del Prado, ISBN 978-84-8480-161-0 José Camón Aznar, Goya y el arte moderno, Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1978 Valentín Matilfa, Goya, pintor moderno, 18 de febrero de 1988.

El arte moderno, como innovación frente a la tradición artística del arte occidental, representa una nueva forma de entender la teoría y la función del arte, en que el valor dominante de las llamadas artes figurativas (pintura y escultura) ya no es la imitación de la naturaleza o su representación literal. La invención de la fotografía había convertido esta función artística, hasta entonces esencial (pintores de corte), en algo accesorio, cuando no obsoleto. En su lugar, los artistas comenzaron a experimentar con nuevos puntos de vista, con nuevas ideas sobre la naturaleza, materiales y funciones artísticas, llegando incluso a la abstracción. La Revolución industrial no solo trajo las innovaciones técnicas que permitieron la arquitectura del hierro y del cristal, sino que cambió para siempre las relaciones productivas y sociales, y con ellas, la posición del artista frente a su cliente.

Otras tradiciones En su origen, dada su naturaleza reactiva, el arte moderno es un fenómeno exclusivamente europeo, aunque en algunas ocasiones se planteaba la necesidad de búsqueda de tradiciones alternativas fuera del arte occidental (en el arte africano -cubismo-, o en el arte japonés -impresionismo-) o fuera de las fases más clasicistas de la propia tradición occidental (prerrafaelismo).

Oposición El rechazo al arte moderno fue muy fuerte desde que comenzó a acuñarse el concepto, no solo en los ambientes sociales y conservadores que los artistas modernos buscaban epatar,Véase Modernismo (arte). sino entre intelectuales que se ocuparon muy seriamente de su análisis, como fueron los casos, en España, de Eugenio d'Ors, autor de la lapidaria frase: Todo lo que no es tradición, es plagio; o José Ortega y Gasset, que tituló una de sus obras: La deshumanización del arte.

El comunismo soviético y el fascismo italiano, que desde su origen y durante los años 1920 estuvieron estrechamente vinculados a las vanguardias (constructivismo, futurismo), comprobaron a partir de los años 1930 la necesidad de encauzar su manipulación propagandística en el terreno de la estética a través de un arte mucho más fácilmente digerible por las masas. Encontraron soluciones casi idénticas en lo que se conoció como realismo socialista o arte fascista. En el caso del nazismo, identificó el arte moderno con lo que denominó arte degenerado de los dementes y de las razas inferiores, por contraposición a los valores de una pretendida estética aria o arte ario. No obstante, la persecución a los judíos y la ocupación alemana de Europa durante la Segunda Guerra Mundial dio oportunidad para el expolio más o menos disimulado de muchas piezas de arte moderno por parte de los dirigentes nazis (que no lo destruían, sino que se lo apropiaban).

Simultáneamente, el capitalismo estadounidense, en cambio, asumió con gran dinamismo el arte moderno, implicándolo en el proceso productivo y aprovechando sus grandes posibilidades para el mercado.Xabier Rubert de Ventós El arte ensimismado, Barcelona : Anagrama, 1997 http://www.lletra.com/noms/rubertdeventos/index.html . : (1963, premio Ciudad de Barcelona) era un análisis del arte de vanguardia, una crítica de lo que llamó el fanatismo "de la novedad, y más recientemente, la euforia vanguardista". En Teoría de la sensibilitat (1968, premio Lletra d'Or) se apunta a la ruptura con las consecuencias del arte renacentista, patentes todavía en la vanguardia convencional, para llegar a la ampliación del concepto de arte mediante lo que él llama “diseño científico”, una síntesis de arte, ciencia y técnica. Sobre temas de estética ha publicado también Utopías de la sensualidad y métodos del sentido (1973), y La estética y sus herejías (1974, premio Anagrama de ensayo).

Precedentes Precedentes de las ideas artísticas modernas ya pueden verse en la obra de los grandes maestros barrocos (Velázquez o Rembrandt); de autores de finales del y comienzos del más o menos cercanos al romanticismo (Goya, David, Delacroix, Gericault, Friedrich, Turner, William Blake); y de autores de mediados del más o menos cercanos al realismo (Corot, Millet, Courbet, escuela de Barbizon, William Morris). Para esas fechas empieza a ser usual la percepción del artista moderno como un incomprendido social, ajeno a las instituciones; aunque paradójicamente termine creando su propia institucionalidad alternativa (Salon des Refusés, 1863 -salón de los rechazados-). Crucial fue el papel de prestigiosos intelectuales que ejercieron de críticos de arte, como Rimbaud.Entender la pintura a través de los escritores. Fue Rimbaud quien sentenció la necesidad de ser "absolutamente moderno". Pero antes Baudelaire había establecido las pautas. Y todavía estamos bajo su influencia. Así lo considera el escritor italiano Roberto Calasso en su libro La Folie Baudelaire., reseña y entrevista en El País, 15/10/2011

Impresionismo y vanguardias El impresionismo y el posimpresionismo significaron ya un arte decidido a experimentar con nuevos modos de representación de la luz y el espacio a través del color y la pintura, y de la vibración de la materia en escultura (Rodin). En los años previos a la Primera Guerra Mundial, una explosión de creatividad tuvo lugar con el fovismo, cubismo, expresionismo y futurismo.

La Primera Guerra Mundial trajo consigo el fin de esta fase, pero indicó el inicio de una serie de movimientos antiartísticos, como el dada y el trabajo de Marcel Duchamp y el surrealismo. También grupos como de Stijl y Bauhaus acababan de comenzar a desarrollar nuevas ideas sobre la interrelación de las artes, arquitectura, diseño y educación artística.

Estados Unidos El concepto vanguardista de arte moderno fue introducido en Estados Unidos en el Armory Show de 1913, y sobre todo con la llegada de artistas que huyeron de Europa a causa de la Primera Guerra Mundial, como Francis Picabia. No obstante, París siguió siendo la capital del arte durante todo el periodo de entreguerras, condición que no alcanzó Nueva York hasta la Segunda Guerra Mundial. En los años cincuenta, sesenta y setenta aparecieron, por primera vez en la historia del arte, estilos surgidos en los Estados Unidos (expresionismo abstracto, op art, pop art, minimalismo, happening, Fluxus, land art, performance art, arte conceptual, fotorrealismo, etc.)

La muerte del arte y el fin de lo moderno

thumb|200px|Fuente. Duchamp, 1917.

La teoría postestructuralista ha acuñado el término "postmoderno" para designar la imposibilidad de seguir creando desde los preceptos de la originalidad y la novedad (elementos propios de la modernidad); en lugar de ello se apunta a elementos como reinterpretaciones y resignificaciones (el denominado "giro lingüístico") con el fin de ampliar el concepto de arte y establecerlo como un acto comunicativo.

El cuestionamiento del arte como institución era mucho más antiguo. Tal fue la postura de Marcel Duchamp, ejemplificada en su obra Fuente (1917), un objeto cotidiano descontextualizado y exhibido provocativamente como obra de arte (un urinario puesto al revés). La provocación estética, que provenía del malditismo, el dandismo y el decadentismo del (que pretendían épater le bourgeois -escandalizar al burgués-),Decadence Merriam-Webster OnLine