El vuelo 175 de United Airlines fue un vuelo regular nacional de pasajeros de Estados Unidos. El avión despegó del Aeropuerto Internacional Logan en Boston, Massachusetts y tenía como destino el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles en Los Ángeles, California. El avión fue secuestrado por cinco miembros de al-Qaeda la mañana del martes 11 de septiembre de 2001, y fue estrellado en la Torre Sur del World Trade Center en la ciudad de Nueva York, como parte de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Los secuestradores entraron a la fuerza a la cabina de mando, durante los primeros 15 minutos de vuelo, interrumpiendo desde ese momento el control del piloto y del copiloto. El terrorista Marwan al-Shehhi, quien había sido instruido como piloto, tomó los controles de la aeronave. Los controladores de tráfico aéreo supusieron que sufrían algún problema técnico y que a eso se debía el corte en las comunicaciones. Algunos pasajeros y parte de la tripulación a bordo efectuaron llamadas telefónicas desde el avión para proporcionar información acerca de los secuestradores, así como el estado de los pasajeros y la tripulación, entre los que había varios heridos.

El avión se estrelló en la Torre Sur del World Trade Center en la ciudad de Nueva York a las 9:03:42 a.m., matando a las 65 personas a bordo, incluidos los 5 secuestradores. El vuelo 175, fue coordinado junto con el vuelo 11 de American Airlines, el cual ya había impactado en la Torre Norte 18 minutos antes, a las 8:46:27 a.m. El impacto del vuelo 175 en la Torre Sur fue el único que se pudo ver en directo en todo el mundo cuando ocurrió. Fue el impacto del Vuelo 175 de United Airlines en la Torre Sur lo que hizo que el mundo entero se diera cuenta de que el choque de ambos aviones en el World Trade Center de la ciudad de Nueva York en Manhattan había sido un ataque terrorista suicida y no un accidente, como se pensaba en un principio. El impacto y el posterior fuego en la Torre Sur provocaron su derrumbe, 56 minutos más tarde, a las 9:59:00 a.m., ocasionando miles de muertos. Durante las labores de rescate y recogida de escombros en el emplazamiento del World Trade Center, los trabajadores Encontraron e identificaron los restos mortales de las víctimas del vuelo 175, pero muchos otros restos corporales aún no han podido ser identificados.

Antecedentes miniaturadeimagen|izquierda|La aeronave en San Francisco en 1999. El grupo de secuestradores del vuelo 175 de United Airlines estaba liderado por Marwan al-Shehhi, nacido en los Emiratos Árabes Unidos. Shehhi obtuvo la licencia de piloto comercial durante un entrenamiento en el sur de Florida, al igual que el secuestrador y cabecilla del ataque, que pilotó el vuelo 11 de American Airlines, Mohamed Atta. El grupo de secuestradores del vuelo 175 incluía a Fayez Banihammad, de EAU (Emiratos Árabes Unidos), y tres saudíes: Hamza al-Ghamdi, Ahmed al-Ghamdi, y Mohand al-Shehri. El 13 de agosto de 2001, Marwan al-Shehhi adquirió dos cuchillos de bolsillo de unos 10 cm, en una tienda de deportes autorizada, en Boynton Beach, Florida, mientras que Banihammad compró dos sets de cuchillos en un Wal-Mart, y Hamza al-Ghamdi compró una navaja multiusos del tipo Leatherman Wave.

A comienzos de septiembre de 2001, los secuestradores del vuelo 175 llegaron a Boston desde Florida. Hamza al-Ghamdi y Ahmed al-Ghamdi llegaron juntos el 7 de septiembre, y se registraron en el Charles Hotel en Cambridge, Massachusetts. Al día siguiente, se hospedaron en un hotel Days Inn en Boston. Fayez Banihammad voló de Florida a Boston, junto con Mohand al-Shehri, el 8 de septiembre, y se registraron el mismo día en el Milner Hotel en Boston. Marwan al-Shehhi llegó a Boston el 9 de septiembre, y se alojó en el Milner Hotel donde compartió habitación con Mohamed Atta.

El vuelo El Vuelo 175 de United Airlines de ese día era un avión del tipo Boeing 767-222, con registro N612UA, y capacidad para 168 pasajeros. El 11 de septiembre de 2001, el vuelo sólo iba a transportar a 56 pasajeros, así como a 9 miembros de la tripulación, que representaban el 33 por ciento de ocupación — una ocupación significativamente inferior, respecto al 49% registrada en los meses precedentes al 11 de septiembre. Los nueve miembros de tripulación incluían al piloto Victor Saracini, Primer Oficial Michael Horrocks, y a los auxiliares de vuelo Robert Fangman, Amy Jarret, Amy King, Kathryn Laborie, Alfred Marchand, Michael Tarrou, y Alicia Titus.

Embarque Después de pagar la factura del Hotel Days Inn, un taxi llevó a Hamza al-Ghamdi y a Ahmed al-Ghamdi al Aeropuerto Internacional de Boston. Ahmed al-Ghamdi y Hamza al-Ghamdi llegaron al mostrador de facturación de United Airlines a las 6:20 hora del Este (UTC -5:00), donde Ahmed al-Ghamdi facturó dos bolsas. Ambos secuestradores dijeron que querían adquirir su tarjeta de embarque pensando que lo que realmente tenían eran unos pedazos de papel. Tuvieron algún problema para contestar las preguntas de seguridad estándar, así que el agente del mostrador se vio obligado a repetirles las preguntas muy despacio, hasta que ambos dieron las respuestas correctas. El piloto del secuestro, Marwan al-Shehhi, facturó una maleta a las 6:45, y los secuestradores restantes, Fayez Banihammad y Mohand al-Shehri, facturaron a las 6:53. Banihammad facturó dos maletas. Ninguno de los secuestradores fue seleccionado para un examen extra por el sistema informático asistido de preselección de pasajeros (CAPPS).

Shehhi y los otros secuestradores embarcaron en el avión del vuelo United Airlines 175 entre las 7:23 y las 7:28. Banihammad embarcó primero y se sentó en Primera Clase en el asiento 2A, mientras que Mohand al-Shehri se sentó en el 2B. A las 7:27, Shehhi y Ahmed al-Ghamdi embarcaron, y se sentaron en business class, en los asientos 6C y 9D respectivamente. Un minuto más tarde, Hamza al-Ghamdi embarcaba y se sentaba en el 9C.

El vuelo, que tenía prevista su salida para las 8:00, comenzó el retroceso a las 7:58 de la puerta 19 en la Terminal C, y despegó a las 8:14. A las 08:33, alcanzaba la altitud de crucero de 31,000 pies (10.000 m de altura), momento en el cual el servicio de bebidas a bordo comenzó a funcionar. A las 8:37, los controladores aéreos preguntaron a los pilotos del vuelo 175 si podían ver al American Airlines 11. La tripulación respondió que tenían al American 11 localizado a 29.000 pies, y los controladores dieron orden al vuelo 175, para que virase y esquivase a este avión. Los pilotos declararon que habían escuchado una transmisión sospechosa antes del despegue. "Sonaba como si alguien nervioso hubiese cogido el micrófono, y, hubiese pedido a la gente que se mantuviese en sus asientos" declaró la tripulación del vuelo. Esta fue la última transmisión del vuelo 175.

Secuestro El secuestro del vuelo 175 ocurrió entre las 8:42 y las 8:46. A las 8:47, los secuestradores cambiaron el código del transpondedor a 3321. Debido a esto, el controlador de tráfico aéreo de Nueva York identifica la aeronave como una aeronave de la aerolínea American Airlines. A las 8:47:03, el controlador de tráfico aéreo de Nueva York pidió al vuelo 175 que restableciera el código del transpondedor a 1470, pero no hubo respuesta. Después, comenzó a desviarse de su curso programado. Pero los controladores del vuelo decidieron no notificarlo hasta unos minutos más tarde: a las 8:51. A diferencia del American Airlines 11, que había desconectado su transpondedor, los datos del vuelo 175 se mantuvieron completamente representados. Además, a las 8:51, el vuelo 175 modificó su altitud. Durante los siguientes tres minutos, el controlador intentó, de manera infructuosa, contactar con el vuelo 175; lo que le hizo desviar a tráficos cercanos de las proximidades del vuelo 175.

Al cabo de este tiempo, el vuelo 175 estuvo a punto de colisionar en el aire con el vuelo 2315 de Delta Airlines, quedando reflejado que el avión pasó a sólo 200 pies, mientras el controlador aéreo, Dave Bottiglia, intentó desesperadamente que el Delta 2315 efectuase una maniobra evasiva. Bottiglia fue la primera persona en el centro de control en darse cuenta de que el vuelo 175 se encontraba bajo secuestro cuando le dio instrucciones para que virara sin resultado alguno. El vuelo 175 no respondió, en lugar de ello, aceleró y se fue directo al vuelo Delta Air Lines 2315. El controlador ordenó al piloto de Delta: "Efectúe la maniobra evasiva que considere necesaria. Tenemos un avión que no sabemos que está haciendo. Ninguno de sus movimientos." Momentos antes de la colisión del vuelo 175, evitó una colisión con el vuelo 7 de Midwest Express.

A las 8:55, un supervisor del centro de control aéreo de Nueva York, notificó al jefe del centro de operaciones que el vuelo 175 se consideraba secuestrado, y David Bottiglia, quien seguía la pista del vuelo 175, hizo la siguiente observación: "Nosotros debemos tener un secuestro allí arriba, dos para ser exactos." A las 8:58, el avión puso rumbo a la ciudad de Nueva York, y pasó por debajo de los 28.500 pies sobre Nueva Jersey. Desde este momento, a las 8:58 aproximadamente, cuando Shehhi completó el viraje hacia la ciudad de Nueva York, efectuó una bajada en picado con motores, descendiendo más de 24000 pies en 4 minutos y 40 segundos, alcanzando una media de descenso de más de 5.000 pies por minuto. lo cual terminó en el Impacto. El controlador aéreo de Nueva York Dave Bottiglia, notificó que él y sus compañeros: "hemos hecho el cálculo de altitudes y ellos están descendiendo, directo a tierra, a 10.000 pies por minuto. Esto es absolutamente inaudito para un avión comercial."

Llamadas El auxiliar de vuelo Robert Fangman, así como dos pasajeros (Peter Hanson y Brian David Sweeney) efectuaron llamadas telefónicas desde el vuelo 175 de United Airlines, haciendo uso de los teléfonos GTE de la aeronave, situados en la cola del avión. La grabación del teléfono, indicó que Garnet Bailey efectuó cuatro llamadas telefónicas, intentando localizar a su mujer.

El tripulante de vuelo, Robert Fangman, llamó a la oficina de United Airlines en San Francisco a las 8:52, y habló con Marc Policastro. Fangman confirmó el secuestro, y dijo que los secuestradores probablemente estaban pilotando el avión. También dijo que ambos pilotos habían sido asesinados, y que otro tripulante de vuelo, había sido acuchillado. Después de 1 minuto y 15 segundos, la llamada se cortó. Policastro intentó reiteradas veces contactar con la cabina, mediante mensajes, usando el sistema ACARS.

Brian David Sweeney intentó llamar a su esposa a las 8:58, pero finalmente le dejó un mensaje diciéndole que el avión había sido secuestrado. Después llamó a sus padres a las 9:00 y habló con su madre, Louise Sweeney, a quien contó del secuestro y mencionó que los pasajeros estaban considerando entrar a la fuerza en la cabina y tomar el control del avión.

A las 8:52, Peter Hanson llamó a su padre, Lee Hanson, que se encontraba en Easton (Connecticut), contándole lo del secuestro. Hanson viajaba con su mujer, Sue, y su hija de dos años y medio, Christine, quien fue la víctima más joven de los ataques. Entre susurros, Hanson dijo que los secuestradores habían tomado la cabina, que un auxiliar de vuelo había sido acuchillado, y que probablemente, habría algún muerto en la parte delantera del avión. También dijo que el avión estaba volando de manera irregular. Hanson preguntó a su padre si podría contactar con United Airlines, pero Lee no lo pudo hacer, así que en lugar de eso, llamó a la policía.

Peter Hanson llamó por segunda vez a su padre a las 9:00:

Antes de que la llamada se corte, el padre de Hanson escucha a una mujer gritar. Entonces encendió el televisor, al igual que Louise Sweeney en su casa, y ambos presenciaron cómo el avión se estrellaba contra la Torre Sur.

Impacto thumb|220px|La fachada norte de la Torre Sur inmediatamente después del impacto|izquierda