El vuelo 77 de American Airlines fue el tercer vuelo secuestrado como parte de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y fue estrellado deliberadamente contra El Pentágono, la sede del Departamento de Defensa y del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos. El avión, que cubría el enlace del Aeropuerto Internacional Washington-Dulles, cerca de Washington D.C., y el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles en la ciudad homónima, fue secuestrado por cinco saudíes yihadistas de la Red terrorista Al Qaeda. cuando llevaba 45 minutos de vuelo. Los saudíes entraron en la cabina del avión y obligaron a los pasajeros a dirigirse a la parte trasera del mismo. Hani Hanjour, el líder del grupo de los secuestradores, asumió el control del vuelo como piloto. A escondidas de sus secuestradores, sólo un pasajero logró realizar una llamada a sus familiares contándoles lo sucedido.

El avión terminó estrellándose contra la fachada occidental de El Pentágono a las 9:37:44 horas ET, provocando la muerte de las 64 personas a bordo (2 pilotos, 4 azafatas y 58 pasajeros), así como de 125 personas en el edificio. Fueron testigos de ello docenas de personas, y a los pocos minutos los noticieros empezaron a informar al respecto. Asimismo, el impacto generó daños en una buena parte del edificio y ocasionó un incendio, generando el derrumbe parcial del mismo, y que fue combatido por los bomberos durante varios días. La parte reducida a escombros fue reconstruida en 2002, y los trabajadores volvieron a ocuparla el 15 de agosto. Sin embargo, a pesar de todos los testimonios y evidencias encontradas las 184 personas que perecieron en el ataque (sin contar a los secuestradores) son recordadas en el Pentagon Memorial, adyacente a El Pentágono, un parque de 7800 m² de superficie con 184 bancos, uno por víctima, organizados de acuerdo al año de nacimiento, esto es, desde 1930 (71 años) hasta 1998 (3 años). La trayectoria del vuelo 77 pasó por lo que es hoy el parque. Todo ello fue abierto al público el 11 de septiembre de 2008.

Secuestradores

Los secuestradores del vuelo 77 fueron dirigidos por el saudí Hani Hanjour, que llegó a Estados Unidos en 1990, y se encargó de pilotar el avión hacia El Pentágono. Entrenó en el CRM Airline Training Center de Scottsdale (Arizona), obteniendo su certificado de piloto comercial de la FAA en abril de 1999. Quiso ser piloto de la aerolínea Saudi Arabian Airlines, pero fue rechazado cuando se presentó a la escuela civil de aviación en Yida en 1999; posteriormente el hermano de Hanjour explicó que, frustrado por no encontrar un empleo, Hanjour «cada vez más volvió su atención hacia los textos religiosos y cintas de casete de los predicadores militantes islámicos». Hanjour abandonó su país natal a finales de 1999, diciendo a su familia que se iba a los Emiratos Árabes Unidos para trabajar en una aerolínea. En lugar de eso, se cree que Hanjour terminó en Afganistán, donde los reclutas de Al Qaeda eran examinados para ver las habilidades especiales con que contaban. Habiendo escogido los miembros de la Célula de Hamburgo, los líderes de Al Qaeda seleccionaron a Hanjour para comandar el cuarto equipo de secuestradores.

En diciembre de 2000, Hanjour llegó a San Diego (California) uniéndose a los secuestradores musulmanes Nawaf al-Hazmi y Khalid al-Mihdhar, quienes habían estado allí desde noviembre de 1999. Poco después de su llegada, Hanjour y al-Hazmi se fueron juntos a Mesa (Arizona), donde Hanjour comenzó a hacer un curso de actualización en la academia Arizona Aviation. En abril de 2001, se trasladaron a Falls Church (Virginia), donde esperaron la llegada de los secuestradores restantes; uno de esos hombres, Majed Moqed, llegó el 2 de mayo de 2001 junto a Ahmed al-Ghamdi, secuestrador del vuelo 175, al Aeropuerto Internacional Washington-Dulles, proveniente de Dubái, y se trasladaron a un apartamento junto a al-Hazmi y Hanjour.

El 21 de mayo de 2001, Hanjour alquiló una habitación en Paterson (Nueva Jersey), donde permaneció con los otros secuestradores hasta finales de agosto. Salem al-Hazmi, el último secuestrador del 77, arribó al Aeropuerto Internacional John F. Kennedy proveniente de los Emiratos Árabes Unidos el 29 de junio en compañía de Abdulaziz al-Omari, secuestrador del vuelo 11, y permaneció con Hanjour. Hani Hanjour recibió instrucción en tierra y practicó vuelos en el Air Fleet Training Systems de Teterboro y en la Caldwell Flight Academy en Fairfield, ambos en Nueva Jersey. Hanjour abandonó Paterson y llegó al Valencia Motel en Laurel (Maryland) nueve días antes de los atentados, el 2 de septiembre; y mientras permaneció allí, Hanjour y los otros secuestradores entrenaron en el Gold's Gym de Greenbelt. Un día antes del secuestro completó un vuelo de certificación utilizando un sistema de reconocimiento del terreno para la navegación, en el Congressional Air Charters de Gaithersburg. Ese mismo lunes, Nawaf al-Hazmi, acompañado de otros secuestradores, se registró en el Hotel Marriott en Herndon (Virginia).miniaturadeimagen|alt=vuelo 77|Trayectoria del vuelo de American Airlines 77

El vuelo miniaturadeimagen|La aeronave en marzo de 1995. El avión utilizado en el vuelo 77 de American Airlines era un Boeing 757 de 10 años y 4 meses de matrícula N644AA, y conformaban su tripulación el piloto Charles Burlingame, el copiloto David Charlebois, y los auxiliares de vuelo Michele Heidenberger, Jennifer Lewis, Kenneth Lewis, y Renee May. Su capacidad era de 188 pasajeros, pero con 58 viajeros a bordo del avión el 11 de septiembre, el factor de carga era del 33%. Además, los martes eran los días de la semana con menos pasajeros, con el mismo nivel de factor de carga visto los martes en los tres meses previos al vuelo secuestrado.

Abordaje

En la mañana del 11 de septiembre, los cinco secuestradores llegaron al Aeropuerto Internacional Washington-Dulles, en las afueras de Washington D.C. A las 7:15, Khalid al-Mihdhar y Majed Moqed se registraron en la taquilla de American Airlines para el vuelo 77, y llegaron al puesto de control de seguridad de los pasajeros unos minutos más tarde a las 7:18. Ambos hombres fueron al detector de metales y fueron sometidos a inspección secundaria. Moqed siguió activando la alarma, por lo que se le inspeccionó con una barra manual. Los hermanos al-Hazmi se registraron juntos a las 7:29; Hani Hanjour, en cambio, se registró a solas, y llegó al control de seguridad a las 7:35, seguido de Salem y Nawaf al-Hazmi, este último hizo sonar la alarma del detector de metales. El vigilante del puesto de control nunca pudo resolver qué había activado la alarma. Como se ve en imágenes de seguridad publicadas más tarde, Nawaf al-Hazmi parecía tener un elemento no identificado en su bolsillo trasero, pero los bisturíes de cuatro pulgadas, no obstante, eran permitidos por la FAA como parte del equipaje de mano. Argenbright Security operaba los puestos de control de seguridad del aeropuerto bajo contrato con United Airlines.

Los cinco secuestradores también fueron seleccionados para revisión adicional de su equipaje. En el caso de Hani Hanjour, Khalid al-Mihdhar y Majed Moqed, porque los criterios del Computer Assisted Passenger Prescreening System (Sistema de Preselección de Pasajeros Asistido por Computadora) (CAPPS) los seleccionaron para tal fin; mientras que los hermanos al-Hazmi lo fueron por no haber proporcionado información adecuada y ser considerados como sospechosos por el agente de la recepción de la aerolínea. Hanjour, al-Mihdhar y Nawaf al-Hazmi no registraron ningún bolso para el vuelo; el equipaje de Moqed y Salem al-Hazmi se mantuvo con ellos hasta el momento en que abordaron. Para las 7:50, los cinco habían pasado la seguridad del aeropuerto llevando consigo cuchillos y cortadores de cartón, y se montaron al avión, con rumbo a Los Ángeles. En el vuelo, Hani Hanjour estaba sentado al frente en 1B, Salem y Nawaf al-Hazmi estaban sentados en primera clase en los asientos 5E y 5F, Majed Moqed y Khalid al-Mihdhar estaban sentados más atrás en el 12A y 12B, en clase económica. El vuelo estaba programado para partir a las 8:10, saliendo por la puerta D26 de Dulles.

Secuestro

thumb|dcha|200px|Trayectoria del Vuelo 77 de AA, de Dulles a El Pentágono (al este de Dulles).

La Comisión del 11-S calculó que el vuelo fue secuestrado entre las 8:51 y las 8:56, pocos minutos después de que el primer avión secuestrado se hubiera estrellado contra el World Trade Center en Manhattan a las 8:46. La última comunicación por radio desde la cabina del piloto al control del tráfico aéreo se produjo a las 8:50:51. A las 8:54, el avión comenzó a desviarse de la trayectoria de vuelo asignada, y comenzó a dirigirse hacia el sur. Los secuestradores activaron el piloto automático en dirección a Washington D. C. Alrededor de las 8:56, el avión dio la vuelta y el transpondedor fue desactivado; en ese momento, la FAA era consciente de que había una emergencia a bordo del avión. A esa hora, el vuelo 11 de American Airlines ya había sido estrellado en Nueva York y se sabía que el vuelo 175 de United Airlines había sido secuestrado, unos minutos antes de ser estrellado también contra el World Trade Center. Tras tener conocimiento de este segundo secuestro que involucraba a los aviones de American Airlines, y el secuestro concerniente a United Airlines, el Vicepresidente Ejecutivo de American Airlines, Gerard Arpey ordenó la suspensión de todos los vuelos de la compañía a nivel nacional. El Centro de Control de Tráfico Aéreo de Indianápolis, así como los despachadores de American Airlines, realizaron varios intentos, todos en vano, de contactar con la aeronave. En el momento en que el avión era secuestrado, volaba sobre una zona con limitada cobertura de radar. Con los controladores aéreos sin poder contactar la cabina del avión por radio, un funcionario de Indianápolis declaró que el avión se había estrellado, posiblemente, a las 9:09.

Dos personas en el interior del avión lograron realizar llamadas telefónicas para contactar personas en tierra. A las 9:12, la auxiliar de vuelo Renee May (quien se encontraba embarazada) llamó a su madre Nancy May, en Las Vegas. Durante la llamada, que duró casi dos minutos, May dijo que su vuelo estaba siendo secuestrado por seis individuos y que habían sido trasladados a la parte trasera del avión. May pidió también a su madre que contactara a American Airlines, lo que ella y su esposo hicieron con rapidez. Así pues, la aerolínea ya estaba al tanto de la situación. Entre las 9:16 y las 9:26, la pasajera Barbara Olson se comunicó con su esposo, el procurador general de los Estados Unidos, Theodore Olson y reportó que el avión había sido secuestrado y que los asaltantes portaban cuchillos y bisturíes. Le dio a conocer que los pasajeros, y posiblemente la tripulación, habían sido llevados a la parte posterior del avión, y que los secuestradores no eran conscientes de su llamada. Tras un minuto en la conversación, la llamada se cortó. Theodore Olson contactó al centro de comando del Departamento de Justicia, y pese a intentar contactar al fiscal general John Ashcroft, no logró hacerlo. Cerca de cinco minutos después, Barbara llamó a su esposo una vez más, le dijo que el piloto había anunciado que el vuelo era secuestrado y preguntó:

Ted le preguntó la ubicación del avión y ella le respondió que el aerodino sobrevolaba un área residencial. Entonces, él le informó de los atentados al World Trade Center; poco después, la llamada se cortó una vez más.