El vuelo 11 de American Airlines despegó la mañana del martes 11 de septiembre de 2001, fue uno de los cuatro aviones secuestrados por el grupo terrorista Al Qaeda en los atentados del 11 de septiembre de 2001. El avión fue utilizado por los secuestradores para impactarlo en la Torre Norte del World Trade Center, en la ciudad de Nueva York.

El avión despegó del Aeropuerto Internacional Logan en Boston, Massachusetts, y tenía como destino el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles en Los Ángeles, California. El avión fue secuestrado por cinco hombres de medio oriente durante los primeros 30 minutos de vuelo, tras matar, por lo menos, a tres personas e introducirse en la cabina de vuelo asesinando al piloto y al copiloto. Mohammed Atta, uno de los terroristas, que había sido entrenado como piloto de aviación a tal efecto, tomó el control de la aeronave, y desvió su ruta sin que los controladores de tráfico aéreo se percataran de la situación hasta que advirtieron que el personal de tripulación había dejado de contestar a sus mensajes y que Atta, equivocadamente, transmitiera varios anuncios de tráfico. Desde el propio avión, dos auxiliares de vuelo contactaron con American Airlines y proporcionaron información sobre los secuestradores, el estado de los pasajeros y la tripulación.

El avión fue estrellado contra la Torre Norte del World Trade Center a las 8:46 a. m. Como consecuencia del impacto, murieron las 92 personas a bordo, incluyendo a los secuestradores. Entre los testigos presenciales del ataque, Jules Naudet captó desde la calle la secuencia con su cámara de vídeo, que fue luego empleada por las agencias de noticias para informar del hecho, que en los primeros momentos se especuló con que pudiese tratarse de un accidente. La fuerza del impacto y el fuego subsecuente causado por la explosión del combustible de la aeronave afectaron hasta tal punto la estructura del edificio, que causaron al poco tiempo su colapso, matando en su interior a miles de personas que trataban de huir y a decenas de miembros de los servicios de rescate.

Durante los trabajos de desescombro en el emplazamiento del World Trade Center que se realizaron en las semanas siguientes, el personal de rescate logró recuperar e identificar los restos mortales de las víctimas del vuelo 11, aunque muchos de los fragmentos corporales no pudieron ser identificados.

Vuelo y su trayectoria miniaturadeimagen|izquierda|La aeronave en abril de 2001. El avión del vuelo 11 de American Airlines era un Boeing 767-223ER, con la matrícula N334AA. La capacidad de la aeronave era de 158 pasajeros, pero el 11 de septiembre la nave llevaba únicamente 81 pasajeros y 11 miembros de la tripulación. A pesar de que era una carga liviana con un porcentaje de 51 % de capacidad, el factor promedio de carga del vuelo 11 en las mañanas del día martes era de 39 % durante los meses anteriores al 11 de septiembre. Los 11 miembros de la tripulación incluían el piloto John Ogonowski, el copiloto Thomas McGuinness, y los auxiliares de vuelo, Barbara Arestegui, Jeffrey Collman, Sara Low, Karen Martin, Kathleen Nicosia, Betty Ong, Jean Roger, Dianne Snyder y Madeline Amy Sweeney.

Embarque Mohammed Atta, el líder táctico de los ataques, y su colega, el secuestrador Abdulaziz al-Omari, llegaron al aeropuerto Jetport Internacional de Portland en Maine a las 5:40 de la madrugada del martes 11 de septiembre de 2001. Ambos tomaron el vuelo 5930 de la aerolínea Colgan Air, que tenía programado partir a las 6:00 a.m. de Portland, Maine hacia Boston, Massachusetts. Los secuestradores tenían pasajes en primera clase con un vuelo con conexión a Los Ángeles, California. Atta facturó dos maletas y al-Omari ninguna. Cuando se registraron en el aeropuerto, el sistema informatizado de preselección de pasajeros (CAPPS) seleccionó a Atta para una inspección adicional de su equipaje, pero al final embarcó sin ningún problema. El vuelo de Portland salió puntual y llegó a Boston a las 6:45. Otros tres secuestradores, Waleed al-Shehri, Wail al-Shehri y Satam al-Suqami, llegaron al aeropuerto Logan de Boston a las 6:45 a. m., y abandonaron un automóvil alquilado en el estacionamiento del aeropuerto. A las 6:52, Marwan al-Shehhi, el secuestrador que pilotó el vuelo 175 de United Airlines, realizó una llamada desde un teléfono público en el aeropuerto Logan al teléfono móvil de Atta, para confirmarle que los ataques ya estaban listos para comenzar.

Atta y al-Omari se registraron y pasaron por el control de seguridad en Boston, debido a que no se les entregó los pasajes de embarque para el vuelo 11 en Portland. En el apresurado registro después del vuelo de Portland, los agentes aéreos no embarcaron las maletas de Atta en el vuelo 11. Suqami, Wail al-Shehri, y Waleed al-Shehri también se registraron para el vuelo en Boston. Wail al-Shehri y Suqami, facturaron una maleta cada uno; Waleed al-Shehri no facturó ninguna maleta. El sistema CAPPS seleccionó a los tres secuestradores para una detallada revisión de equipaje. El sistema de revisión CAPPS estaba diseñado únicamente para examinar el equipaje y por esta razón los tres secuestradores no tuvieron un control de seguridad adicional en el puesto de inspección.

A las 7:11 los cinco secuestradores ya se encontraban a bordo del vuelo 11 que tenía programado partir a las 7:45. Mohammed Atta se sentó en clase ejecutiva, en el asiento 8D con Abdulaziz al-Omari en el asiento 8G, y Suqami en el 10B. los hermanos Waleed al-Shehri y Wail al-Shehri se sentaron en primera clase en los asientos 2B y 2A, respectivamente. El avión rodó por la pista del acceso 26 y despegó del aeropuerto Logan a las 7:59 con 14 minutos de retraso por la pista 4R.

Secuestro «Muy bien, mi nombre es Betty Ong. Estoy… en el vuelo 11. Nuestro número 1 fue apuñalado. Nuestro auxiliar está apuñalado. Nadie sabe quién apuñaló a quién, y tampoco podemos levantarnos e ir hacia la clase ejecutiva en este momento porque nadie puede respirar. Y no podemos entrar en la cabina de vuelo, la puerta no se abre». Fragmento de la conversación telefónica de la asistente de vuelo Betty Ong con la línea de emergencia de American Airlines. La Comisión Nacional sobre los Ataques Terroristas a los Estados Unidos estimó que el secuestro empezó a las 8:12, cuando los pilotos cesaron de responder las solicitudes del control del tráfico aéreo de Boston. A las 8:13, el avión sobrepasaba los 26 000 pies (7900 m) de altitud sobre el centro de Massachusetts, y los pilotos respondieron la solicitud del control de tráfico aéreo de realizar un giro de 20 grados a la derecha. A las 8:13:17, 17 segundos después, el control de tráfico aéreo pidió a los pilotos que ascendieran a la altitud de crucero de 35 000 pies (11 000 m) pero no obtuvieron respuesta. Es en este momento cuando el avión es secuestrado. A las 8:16, el avión se niveló a la altitud de 29 000 pies (8800 m) y poco tiempo después se desvió de su ruta planificada. El control de tráfico realizó múltiples intentos de comunicación con el vuelo 11, pero no obtuvieron respuesta, y a las 8:21, el vuelo paró de transmitir la señal en modo C del transpondedor. No está claro cómo los terroristas lograron entrar en la cabina. Solo se sabe que entre las 8:12 y las 8:19, el comando mató a cinco personas: el piloto John Ogonowski, el primer oficial Thomas McGuinness (asesinado por Atta y Al-Omari), dos asistentes de vuelo (probablemente Karen Martin y Barbara Arestegui, asesinadas por los hermanos Al-Shehri) y al pasajero israelí Daniel Lewin. Probablemente, Lewin (que sirvió durante cuatro años en Sayeret Matkal del ejército israelí) fue degollado con una navaja por Satam al-Suqami por tratar de evitar que los terroristas llegaran a la cabina. De acuerdo con las auxiliares de vuelo, Amy Sweeney y Betty Ong, quienes contactaron con American Airlines, los secuestradores apuñalaron a las asistentes de vuelo Karen Martin y Barbara Arestegui, y acuchillaron en la garganta al pasajero Daniel Lewin. Lewin, un empresario de Internet, sirvió en el pasado como oficial en la unidad de élite Sayeret Matkal de las Fuerzas de Defensa Israelíes. Lewin estaba sentado en el asiento 9B, y Suqami estaba sentado en el asiento de atrás, el 10B. La Comisión Nacional sobre Ataques Terroristas sugirió que posiblemente Suqami apuñaló y asesinó a Lewin después de que él intentara evitar el secuestro. Durante una llamada de cuatro minutos con el centro de operaciones de American Airlines, Ong informó sobre la falta de comunicación con la cabina de vuelo, la falta de acceso a la cabina de vuelo, y las heridas de los pasajeros. Además indicó los números de asiento que fueron asignados a los secuestradores, lo cual permitió más tarde a los investigadores conocer sus identidades.

A las 8:23:38, Atta intentó realizar un anuncio a los pasajeros, pero presionó el botón equivocado y envió un mensaje al control del tráfico aéreo. Los controladores de tráfico aéreo de Boston escucharon el mensaje de Atta, «Tenemos algunos aviones, permanezcan en silencio y estarán bien. Estamos regresando al aeropuerto». A las 8:24:56, él anunció, «Que nadie se mueva. Todo va bien. Si intentan realizar algún movimiento, se pondrán en peligro a ustedes mismos y al avión. Permanezcan en silencio». Como antes, Atta pensaba que estaba comunicándose únicamente con los pasajeros, pero su voz fue recogida y grabada por los controladores de tráfico aéreo. Después de las transmisiones de Atta y la imposibilidad de contactar con el avión comercial, los controladores de tráfico aéreo de Boston se dieron cuenta de que el avión había sido secuestrado. Posteriormente, los controladores de vuelos discutieron acerca del significado de esta frase e intentaron descifrar si Atta indicaba que había más aviones secuestrados. A las 8:23, el avión giró en dirección sur. A las 8:32, el centro de comando de la Administración Federal de Aviación (FAA) en Herndon, Virginia, notificó a la sede central de la FAA.

A las 8:33:59, Atta anunció, «Por favor, que nadie se mueva, estamos regresando al aeropuerto, no intenten ningún movimiento estúpido». A las 8:37:08, los pilotos del vuelo 175 de United Airlines verificaron la ubicación y dirección del vuelo 11 a los controladores de tráfico aéreo. Los controladores de tráfico aéreo de Boston evadieron los protocolos estándares, y se comunicaron directamente con el Comando de Defensa Aéreo Norteamericano (NORAD), específicamente con la sucursal del Sector Noreste de Defensa Aérea (NEADS) en Roma, Nueva York. NEADS pidió dos aviones caza F-15 de la base aérea nacional Otis Air, en Falmouth, Massachusetts para que interceptaran el vuelo 11. Los oficiales en Otis perdieron algunos minutos al intentar conseguir la autorización para que los cazas despegaran. El vuelo 11 hizo un giro final hacia Manhattan a las 8:43. La orden de despachar los aviones F-15 en Otis fue concedida a las 8:46, y los cazas despegaron a las 8:53. En ese momento, el vuelo 11 de American Airlines ya se había estrellado contra la torre norte del World Trade Center. De los cuatro aviones secuestrados el 11 de septiembre, los nueve minutos de notificación adelantada sobre el secuestro del vuelo 11 fue la mayor cantidad de tiempo que NORAD tuvo para responder antes que el avión chocara contra su objetivo.Kean y Hamilton, p. 263

Impacto thumb|180px|La torre norte del WTC ardiendo en llamas tras el impacto del vuelo 11. Fue la última de las dos torres en derrumbarse.