La diócesis de CanariasDesde la erección de la otra diócesis canaria, la de diócesis de San Cristóbal de La Laguna, no ha habido unanimidad en lo que a la denominación no oficial de la diócesis se refiere, pues a lo largo de la historia ha aparecido mencionada en singular como diócesis de Canaria; en plural pero haciendo referencia al territorio que actualmente ocupa: diócesis de Canarias orientales (denominación que aparece más de medio centenar de veces en la prensa grancanaria desde 1915 en adelante) o incluso: diócesis de Las Palmas de Gran Canaria.Doscientos años o de las Islas CanariasEn el Anuario Pontificio la entrada correspondiente a la diócesis es «Islas Canarias», mientras que «Canarias» es una redirección. En el sitio web de la diócesis el nombre usado es «Canarias».()El nombre latino utilizado en el Anuario Pontificio es Canariensis. El nombre Canariensis et Rubicensis o Canariensis-Rubicensis estuvo en uso hasta 1505, aunque es reivindicado por autores como Julio Sánchez Rodríguez. Documento PDF donde se menciona el nombre de Canariense-Rubicense es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en España. Se trata de una diócesis latina, sufragánea de la archidiócesis de Sevilla. Desde el 6 de julio de 2020 su obispo es José Mazuelos Pérez.
Territorio y organización miniatura|Basílica de Nuestra Señora del Pino, en Teror
La diócesis tiene 4111 km² y extiende su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en la provincia de Las Palmas (islas de Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa) de la comunidad autónoma de Canarias. Esta diócesis utiliza en su denominación el nombre del archipiélago canario debido a que hasta 1819 fue la única diócesis que regía todo el archipiélago.
miniatura|Basílica de San Juan Bautista, en Telde
La sede de la diócesis se encuentra en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, en donde se halla la Catedral basílica de Santa Ana. Existen otras dos basílicas menores: de San Juan Bautista, en Telde, y de Nuestra Señora del Pino, en Teror.
miniatura|Fachada lateral de la sede de la diócesis de Canarias
En 2023 en la diócesis existían 298 parroquias agrupadas en 9 arciprestazgos en la isla de Gran Canaria (Centro-Norte, Ciudad Alta, Gáldar, Guanarteme-La Isleta, Guiniguada, San Lorenzo, Sureste, Telde-Valsequillo y Vegueta), el de Fuerteventura y el de Lanzarote-La Graciosa.
Templos principales TemplosAdvocaciónLugar Santa iglesia Catedral basílica de Canarias o Catedral de Santa AnaSanta AnaLas Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria)Basílica de Nuestra Señora del PinoNuestra Señora del PinoTeror (Gran Canaria)Basílica de san Juan Bautista de TeldeSan Juan BautistaTelde (Gran Canaria)Ermita de Nuestra Señora de la PeñaNuestra Señora de la PeñaBetancuria (Fuerteventura)Ermita de Nuestra Señora de los DoloresNuestra Señora de los DoloresTinajo (Lanzarote)Templo matriz de Santiago de los CaballerosSantiago el MayorGáldar (Gran Canaria)Parroquia de san Francisco de Asís y Santuario mariano de Nuestra Señora de la SoledadSan Francisco de AsísLas Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria)Parroquia matriz de san Juan BautistaSan Juan BautistaArucas (Gran Canaria)Parroquia matriz de san LorenzoSan LorenzoLas Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria)Parroquia de Nuestra Señora de la Luz Nuestra Señora de la LuzLas Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria)
Historia Antecedentes Diócesis de las Islas Afortunadas y luego de Telde
Las islas Canarias, conocidas entonces como las islas Afortunadas, fueron redescubiertas para el mundo europeo medieval a finales del con las expediciones de los hermanos Vivaldi o la de Lanceloto Malocello. Se convirtieron en destino de numerosos viajes de mercaderes y marineros italianos, españoles y portugueses, quienes entraron en contacto con la población local. El papa Clemente VI concedió en 1344 el título de príncipe de la Fortuna al infante Luis de la Cerda con la obligación de evangelizar las islas, pero este proyecto quedó sin efecto debido a la muerte de Luis en 1348.
El 7 de noviembre de 1351 el papa Clemente VI erigió la diócesis de las Islas Afortunadas (o Islas de la Fortuna) bajo la protección del reino de Mallorca, de donde procedían los primeros misioneros llamados a evangelizar el archipiélago. El obispado tenía un carácter misional, por lo que se encontraba sujeto directamente a la Santa Sede. En 1353 arribó a la isla de Gran Canaria la expedición mallorquina y los misioneros se instalaron en Telde.
El 2 de julio de 1369 el papa Urbano V, mediante la carta Inter caetera,La carta de nombramiento en: García Santos, op. cit., pp. 83-84. nombró al tercer obispo, el franciscano Bonanat Tarí, mencionado como «obispo de Telde». Las misiones se sucedieron en las décadas finales del hasta que en 1393 los últimos misioneros que vivieron entre los aborígenes de Gran Canaria fueron martirizados por estos, presumiblemente como castigo por las brutales incursiones de los piratas esclavistas ese año.
Diócesis del Rubicón
Durante el Cisma de Occidente el antipapa Benedicto XIII de Aviñón erigió la nueva diócesis de San Marcial del Rubicón con sede en la isla de Lanzarote, primera efectivamente conquistada y jurisdicción sobre todas las Islas Canarias. Esta decisión supuso, en la práctica, la supresión de la sede de Telde, que quedó finalmente suprimida en 1411 con el fallecimiento de su último obispo fray Jaime Olzina.
Diócesis de Fuerteventura
El obispo de Rubicón, Mendo de Viedma, siguió demostrando sin embargo su lealtad al antipapa Benedicto XIII luego de su deposición por el Concilio de Constanza en 1417. Así, el 20 de noviembre de 1424 el papa de unidad aceptado por el Reino de Castilla, Martín V, erigió la diócesis de Fuerteventura, que sin embargo duró poco. De hecho, antes de su muerte (1531) el obispo Mendo de Viedma se reconcilió con Martín V, y a su sucesor, Fernando de Talmonte, se le dio jurisdicción sobre todo el archipiélago, como si no existiera la diócesis de Fuerteventura. Esto fue efectivamente suprimido con el traslado de su único obispo a la diócesis de Málaga en 1533.Julio Sánchez Rodríguez, Panorama histórico-geográfico del establecimiento de la jerarquía episcopal en las Islas Canarias..., pp. 19-21.El Cisma de Occidente y el Obispado de Fuerteventura
Diócesis de las Canarias y Rubicón Debido a la escasez de población residente y a los continuos ataques piratas que sufría la isla de Lanzarote, el 25 de agosto de 1435 el papa Eugenio IV, mediante la bula Romani pontificis, decretó el traslado de la sede de Rubicón a la isla de Gran Canaria, otorgando a la diócesis el nuevo nombre de «diócesis de las Canarias y Rubicón» (dioecesis Canariensis et Rubicensis).
Sin embargo, el traslado de la sede no pudo realizarse hasta 1483, cuando la isla de Gran Canaria fue conquistada, en tiempos del obispo Juan de Frías. La rendición de los últimos canarios rebeldes del bando de Telde tuvo lugar el 29 de abril de 1483, con lo cual se puso fin oficial a la conquista, entonando el obispo el Te Deum y procediendo luego a bautizar a los canarios personalmente. Entre estos se encontraba la princesa Masequera, a la que impuso el nombre cristiano de Catalina.
Terminada la conquista de Gran Canaria, el obispo Frías comenzó las gestiones para hacer efectivo el traslado de la sede del obispado desde la iglesia de San Marcial del Rubicón a la de Santa Ana en la villa del real de Las Palmas. Aunque tradicionalmente se da la fecha de 20 de noviembre de 1485 como la del traslado efectivo de la sede episcopal desde Lanzarote a Gran Canaria, basándose para ello en lo afirmado por el historiador Juan de Abréu Galindo, autores modernos como el sacerdote e investigador Santiago Cazorla León creen que se efectuó en el mismo año de 1483.O. Werner, Orbis terrarum catholicus, Friburgo de Brisgovia, 1890, p. 44.
Diócesis de Canarias La unión de los títulos Canariensis et RubicensisLa denominación Canariense, se introdujo en el nombre oficial de la diócesis a raíz del traslado de su sede del Rubicón de Lanzarote (Rubicense) a la isla de Gran Canaria (Canaria). Por lo que a pesar de que en la actualidad la palabra Canariense se traduzca tanto en singular como en plural: Canaria (es decir, Gran Canaria) o bien Canarias, su sentido original hacía referencia exclusivamente a la isla de Gran Canaria.La Iglesia en las Islas Canarias. Editado por la Diócesis "de Canarias" se conservó en los documentos oficiales de la diócesis hasta 1506; después de eso, el título de Rubicón dejó de usarse, quedando solo el de Canaria o Canarias, nombre utilizado indistintamente para referirse tanto a Gran Canaria como a todo el archipiélago.
Con tres bulas distintas de 1486, 1493 y 1504, los papas concedieron a los reyes españoles el derecho de presentación de candidatos a todos los cargos eclesiásticos de la diócesis de Canarias, incluido el de presentación de los obispos canarios.Juan Ramón Núñez Pestano, La organización eclesiástica de Canarias en la edad moderna, p. 26.
La actual catedral de Canarias en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria fue mandada a construir por los Reyes Católicos, comenzando las obras en 1497.
Diego de Muros celebró el primer sínodo diocesano en julio de 1497, mientras que el obispo Fernando Vázquez de Arce, en el sínodo del 18 de abril de 1515, organizó el territorio diocesano dividiéndolo en parroquias, una por cada isla del archipiélago.Juan Ramón Núñez Pestano, La organización eclesiástica de Canarias en la edad moderna, pp. 33-34.
Los dos primeros santos nativos de Canarias, José de Anchieta (1534-1597) y Pedro de Betancur (1626-1667), aunque de orígenes tinerfeños, nacieron en esta diócesis cuando esta aún englobaba a todo el archipiélago. Considerados las dos figuras religiosas más importantes que a dado Canarias, realizaron una gran labor misionera y apostólica en el continente americano.
En 1632 se establecieron misiones católicas inicialmente dependientes de la diócesis de Canarias en el territorio de Argelia. Posteriormente se erigió el vicariato apostólico de Argel o Iulia Caesarea (hoy arquidiócesis de Argel). En 1643 cedió una parte de su territorio para la erección de la prefectura apostólica de Trípoli (hoy vicariato apostólico de Trípoli). La diócesis de Canarias llegó a incluir también el territorio de Ifni.
En 1787 estaban registrados 746 sacerdotes diocesanos, entre clero secular y clero regular.Juan Ramón Núñez Pestano, La organización eclesiástica de Canarias en la edad moderna, p. 57. A finales del la diócesis incluía 36 parroquias con beneficios, cuyos párrocos eran nombrados regiamente, y 50 parroquias "curadas", cuyos párrocos eran nombrados por los obispos y recibían un salario de la curia diocesana. La mayoría de las parroquias estaban ubicadas en la isla de Tenerife, con 16 parroquias benéficas y 22 curas.Juan Ramón Núñez Pestano, La organización eclesiástica de Canarias en la edad moderna, p. 48. La división religiosa en parroquias fue utilizada, a principios del , para la división administrativa de Canarias.Juan Ramón Núñez Pestano, La organización eclesiástica de Canarias en la edad moderna, pp. 50-51.
En 1799 se fundó el seminario diocesano en el antiguo convento de los jesuitas, el cual fue ampliado por Bernardo Martínez Carnero en 1832.(en francés) S. Ruiz, Dictionnaire d'Histoire et de Géographie ecclésiastiques, vol. XI, col. 708.