Puebla de la Calzada es un municipio y localidad española de la provincia de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura. Cuenta con una población de .
Geografía Situada en la comarca de Tierra de Mérida-Vegas Bajas, en el centro de Extremadura, tiene un término municipal de 14,2 km² siendo uno de los municipios de mayor densidad poblacional de la comarca. La localidad ha estado íntimamente asociada al río Guadiana, que limita el término municipal al sur. Limita al norte con la villa de Montijo, al este con la villa de Torremayor y al oeste con el municipio de Valdelacalzada. Pertenece al partido judicial de Montijo. Es la capital de la comarca de Lácara.
El río Guadiana es la columna vertebral de la comarca, en torno a él, gira la vida cotidiana de pueblos cargados de historia y otros de reciente creación dedicados a la agricultura como principal medio económico. En sus riberas prolifera una peculiar vegetación utilizada como hábitat por aves y nutrias. La cigüeña es el ave por excelencia de estas latitudes, donde no faltan un buen número de grullas y otras aves migratorias, a la vez que gorriones, carboneros y mirlos, entre otros. Así como una reciente colonia de martín pescador cuyo hábitat se encuentra en el merendero municipal.
Nos encontramos ante un enclave de carácter predominantemente agrícola, con terrenos fértiles y cultivos de regadío como tomate, maíz y frutales.
El relieve de esta localidad es muy llano, propio de una cuenca sedimentaria formada por materiales cuaternarios (aluviales), con suelos de gran feracidad.
El clima es del tipo mediterráneo subtropical, con una temperatura media anual de 16 °C, que presenta grandes oscilaciones con inviernos suaves y veranos muy calurosos. Las precipitaciones medias anuales, si bien no son elevadas, muestran una gran irregularidad interestacional e interanual, donde se intercalan períodos de sequías con otros de abundantes lluvias.
El principal curso de agua que cruza el término municipal es el río Guadiana, que se encuentra al sur, y al norte el arroyo Cabrillas que limitaba el crecimiento urbano de la localidad de Puebla de la Calzada, hacia el norte, actualmente soterrado en un 80 % a su paso por la localidad. Se trata de una zona por donde podría unirse a la localidad, muy próxima, de Montijo, que se está desarrollando urbanísticamente hasta dicha zona. Actualmente está desviado el arroyo para evitar el paso de los caudales de la cuenca alta del arroyo por la localidad de Puebla de la Calzada. El desvío se produce aguas arriba de la carretera EX328, discurriendo aproximadamente en paralelo a esta vía de comunicación hasta desembocar directamente en el río Guadiana cerca del conocido como puente de los Suspiros.
En estas zonas nos encontramos con una fauna característica, siendo frecuentes, las cigüeñas, las urracas, lagartijas, erizos, ratones y zorro.
Merendero municipal El merendero en la actualidad cuenta con una senda alrededor de la charca para paseo y acceso de pescadores. También posee un espacio destinado para aparcamientos y una zona con mesas y bancos de mampostería. En 2016 se realizó un espacio para el disfrute de ocio y tiempo libre.
Esta zona verde se ha convertido en un lugar de encuentro y ocio para todos lo poblanchinos y vecinos que deseen disfrutar de un maravilloso día cerca del río Guadiana, así como numerosos aficionados al carpfishing llegados de innumerables rincones del país.
En ciertas fechas como es el día de San Isidro se realizan jornada de multiactividad por parte del ayuntamiento, en las que se pueden disfrutar de tirolina, seta hinchable, embarcaciones, torre de escalada, paintball, paracaídas…
Historia Población surgida bajo la influencia de la calzada romana de Mérida a Lisboa, en el territorio de Lusitania, por la existencia diversas villas romanas en la zona contigua al río Guadiana, de entre las cuales destaca la villa romana de Torreáguila. De la vía romana, crónicas de finales del , aún la señalan intacta, refiriéndose a que estaba "construida de terraplén y rollos pequeños".
El municipio encuentra sus antecedentes más directos como tal en la Aldea del Rubio, fundada por la Orden de Santiago en el sobre la misma orilla del Guadiana, justo frente a Lobón. En el y debido a que por su proximidad al río sufría continuas inundaciones, el maestre Lorenzo I Suárez de Figueroa, ordenó su traslado a lugar más alejado de la corriente, refundándose la población en el punto que hoy ocupa, con sus antiguos habitantes, más otros procedentes de algunos caseríos vecinos, como las Casas, Campomanes, etc. El nuevo enclave, quedó integrado con categoría de aldea en la jurisdicción santiaguista de Mérida, bajo la dependencia tanto de la encomienda de Lobón como de la Encomienda de Mérida, también llamada Casas Buenas de Mérida, perteneciente a la provincia de León de la Orden de Santiago.Vicente Navarro del Castillo, Historia de Mérida y pueblos de su comarca. Tomo II, Badajoz páginas 47 y 48
Por real provisión dada por el rey Felipe II con fecha 8 de mayo de 1580 por la que "de aquí adelante ha de ser y nombrarse villa con sus vasallos, términos, jurisdicción, escribanías y demás de que hace mérito",Archivo Histórico de Puebla de la Calzada fue vendida a María Enríquez, marquesa viuda de Villanueva del Fresno, que la integra en el Señorío de Montijo, fundado en 1550, tras la venta del lugar por Carlos I a Juan Portocarrero, primer marqués de Villanueva del Fresno, que crea el Señorío en la persona de su hijo, Pedro Portocarrero y Osorio. Fue elevado a Condado, en 1599 por real decreto del rey Felipe III. En algunos documentos y casi de forma puntual y esporádica, se la cita como Puebla del Montijo.
En 1644 la población fue incendiada por los portugueses durante la guerra de guerra de Restauración portuguesa, en el transcurso de la batalla de Montijo, en la que los lusitanos resultaron vencedores del marqués de Torrescusa.
A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el partido judicial de Mérida.Cervantes Virtual En el censo de 1842 contaba con 510 hogares y 1980 vecinos. Municipio Código INE -06-103
Hasta 1873 perteneció a la diócesis del Priorato de San Marcos de León. A partir de esa fecha pasó a la jurisdicción de la diócesis de Badajoz.
Edad Media
Según Juan Monzú, los orígenes de Puebla «quedan envueltos en las sombras del tiempo». También, es de destacar, que pasaron los romanos por las inmediaciones de Puebla de la Calzada. En 1230, Alfonso IX de León conquistó el territorio y, desde entonces, pasó a pertenecer a la Orden de Santiago. Pasó a llamarse Aldea del Rubio y se encontraba a las orillas del río Guadiana. Esto fue mencionado en un documento, en el año 1276, de Alfonso X. También fue mencionado por el Maestre Vasco Rodríguez de Cornago en el año 1237 y también está citado en el libro de Moreno de Vargas Historia de la Ciudad de Mérida. Será en los últimos años del cuando el Maestre de Santiago D. Lorenzo Suárez repueble un nuevo asentamiento junto a la antigua Calzada Romana, que unía Mérida con Lisboa.
Según los libros de Visitas de la Orden de Santiago, en 1494, Puebla de la Calzada tenía una iglesia levantada «de la advocación de nuestra Señora», y entre sus bienes destacaban una cruz de plata, un cáliz, una patena, un misal y un santoral, entre otros. Tuvo también tres ermitas dedicadas a las advocaciones de Santo Toribio, al Este, Santiago al oeste, y los Santos Mártires, al Sur.
Edad Moderna
Según Juan Monzú, en un censo de 1705, hallado en los Archivos Históricos del Ayuntamiento de Puebla de la Calzada, encontramos mención a la existencia de las tres ermitas. De la de Santiago, dice que es «ermita pobre y sin alguna renta ni obra pía». La ermita de Santo Toribio, que en ese mismo censo también se cita como "sin renta", quedó en ruinas como consecuencia del terremoto de Lisboa de 1 de noviembre de 1755 siendo enajenada, como aplicación de la llamada Amortización de Godoy, en 1801. La ermita de los Santos Mártires, citada en 1705, igualmente como "sin renta alguna", se mantuvo a través de los tiempos, cambiando su advocación a la Inmaculada, en la primera mitad del . Junto a ella, se construyó alrededor de la primera mitad del , el colegio salesiano, que marcó una impronta no solo en la enseñanza de aquel tiempo sino también en la cultura y en las interacciones personales de más de una generación.
Hay noticias escasas sobre la historia y la vida de Puebla de la Calzada durante aquellos siglos. Pero, son los libros de visita de la Orden de Santiago los que facilitan alguna información al respecto. Durante la Guerra de la Restauración portuguesa (1644), que dura hasta 1668, el ejército portugués prende fuego a la población y destruye vidas y bienes materiales, así como todos los archivos eclesiásticos y culturales. Casi todos los cargos públicos eran elegidos en el mes de diciembre, propuestos por la Corporación que representaba a la villa y sancionados por el correspondiente conde o condesa titular de la Casa. Los cargos públicos eran, entre otros, los siguientes: dos alcaldes ordinarios, dos regidores, dos jurados, un procurador, un mayordomo de propios, un alcalde de Hermandad, un alcalde de la Cárcel y un escribano público.
Edad Contemporánea
Según Juan Monzú, Puebla de la Calzada también asiste a los vaivenes del . Además, “es protagonista secundaria de cambios sociales, políticos, de absolutismos y pronunciamientos, liberales y no tanto, proclamaciones, destituciones, restauraciones y, del principio, auge y quebranto del constitucionalismo”. Atendiendo al tejido urbano, hay un importante desarrollo de nuevas calles que amplían la población y aumentan la riqueza urbana. Además, se reparan caminos, se rotulan las calles, se numeran las casas, se despierta el interés por la educación gratuita. De alguna manera, se inicia un desarrollo a un control más intenso y mejor de los recursos y de la distribución. Durante el hay una fuerte presencia de la alta burguesía, ya que ejerció una influencia económica y social bastante importante. Esta burguesía, según Juan Monzú, además de tener la riqueza local, también era dueña de la riqueza comarcal, y hasta provincial. Esta burguesía se fue haciendo cada vez más amplia y se distribuyó por todos los lugares de la zona. La presencia de la Guerra de la Independencia terminará por arruinar todos sus recursos pero, tras la Constitución de 1812 y con el triunfo de Riego en 1820, se constituyó en Puebla de la Calzada el primer ayuntamiento constitucional. Según Juan Monzú y con el restablecimiento del absolutismo por parte de Fernando VII, se suspende el constitucionalismo y en noviembre de 1823 se ordena a que vuelvan todos los concejales que hasta entonces habían formado la corporación del ayuntamiento. Es un hecho importante en este período que en 1842 sean escolarizados los primeros niños desde los seis a los once años y, por un acuerdo del ayuntamiento, se crea la primera plaza de maestro para la Escuela Pública de niños que se había formado.
Según Juan Monzú, el trae a Puebla de la Calzada los vientos del progreso y la industria. Llega la luz eléctrica en 1904 para iluminar las calles de Puebla de la Calzada. Hay un despertar de las diferentes corrientes políticas, del movimiento obrero y del asociacionismo. En Puebla de la Calzada va a tener una especial significación la clase trabajadora y obrera, formándose así asociaciones sindicalistas y agrupaciones civiles u obreras. Cabe destacar la presencia de mujeres en algunas de estas asociaciones. Durante el primer tercio del empiezan a formarse pequeñas industrias, de comercio y prestación de servicios. Cabe destacar la fábrica de tejas de 1909.