Islas Desventuradas es un archipiélago del océano Pacífico perteneciente a Chile, a 850 km de la costa continental de América del Sur: el islote González, la roca Catedral y las islas San Ambrosio y San Félix. Estas dos últimas son temporalmente habitadas por isleños de Robinson Crusoe. Política y administrativamente pertenecen a la comuna de Valparaíso, habiendo sido hasta 1979 parte de la comuna de Caldera. Arts. 9 N° 2 letra a) y 18 N° 1 letra b).
Localización Isla/Roca Área (km²) Elevación (m) Coordenadas San Ambrosio 2.2 479 Grupo San Félix Islote González 0.25 173 San Félix 1.4 Cerro Amarillo 193 Roca Catedral 0.01 53 Desventuradas 3.9 479
Historia Descubrimiento
Se creyó que fueron descubiertas por Hernando de Magallanes en su viaje a Oriente. Su nombre se debería a que Magallanes, cuando salió del estrecho de Todos los Santos, se encontraba en problemas por la falta de alimentos, y al descubrir que estaban deshabitadas y sin vegetación, las denominó como se llaman en la actualidad.
Cincuenta y cuatro años después de que Chile fuera descubierto por su parte austral por Hernando de Magallanes y treinta y nueve años después de que lo fuera por el norte por Diego de Almagro, el 8 de noviembre de 1574, el piloto español Juan Fernández descubrió realmente las islas San Félix y San Ambrosio, conocidas también como las islas Desventuradas. Dieciséis días más tarde, en la misma navegación hacia el sur, Juan Fernández descubrió el archipiélago que hoy lleva su nombre, constituido por las islas Más a Tierra (Róbinson Crusoe), Santa Clara y Más Afuera (Alejandro Selkirk).
Controversia
Las islas descubiertas por Magallanes en 1521 —no en 1520 como señaló Sarmiento de Gamboa— y a las que también llamó "Desventuradas" son otras, muy distintas a las que nos hemos estado refiriendo y muy distantes geográficamente.Islas infortunadas de Magallanes En efecto, aquellas son las islas bautizadas como Isla San Pablo e Isla de los Tiburones, la primera avistada el 24 de enero de dicho año en y la segunda, el 4 de febrero siguiente en los , islas cuya existencia ha sido posteriormente puesta en duda.
El relato anterior de Sarmiento de Gamboa no permite colegir con claridad si quien dio los actuales nombres de San Félix y San Ambrosio a las islas fue él o si habían sido bautizadas así por el propio Juan Fernández.
Las islas dentro del territorio del reino de Chile miniaturadeimagen|Las islas San Félix, San Ambrosio y de Pascua mencionadas como parte del territorio del reino de Chile en el siglo . Las islas San Félix y San Ambrosio son mencionadas en la obra del abate Giovanni Ignazio Molina como parte del territorio chileno en su obra titulada «Compendio de la historia geográfica, natural y civil del reyno de Chile» de 1788, como también la isla de Pascua y el archipiélago de Juan Fernández. Es por eso que las islas son consideradas parte del territorio heredado por Chile bajo el principio del uti possidetis iuris.
Primer desembarco conocido thumb|izquierda|Grabado de las Islas Desventuradas de 1789. miniaturadeimagen|izquierda|Las Desventuradas en el mapa de Juan de la Cruz Cano y Olmedilla de 1775. En mayo de 1793, el capitán británico Santiago Colnett, navegando a la caza de la ballena y por asuntos mercantiles en la corbeta Rattler, encontró y describió tanto a San Félix como a San Ambrosio, pero lo más probable es que la isla fuera ya descubierta y conocida por los marinos españoles. El día 20 intentó abordar San Ambrosio en una chalupa, lo que no logró debido a lo escarpado de la costa. Similares intentos hizo al día siguiente en San Félix, pudiendo desembarcar en esta última isla solo el día 22, con mucho riesgo y gran dificultad. A su vez, también le resultó arduo abandonarla, ya que los botes volcaban en las rompientes, muriendo uno de sus mejores marineros al ser golpeado por una de las embarcaciones al zozobrar.
De las descripciones y narraciones que hizo el capitán Colnett, se desprende que sus trabajos hidrográficos y de exploración fueron los primeros que se ejecutaron en el archipiélago. Posteriormente, muchos otros viajeros han visitado las islas, como asimismo cazadores para explotar los codiciados cueros de los lobos de dos pelos que allí abundaban y para extraer guano de aves marinas.
Barcos de guerra También diversos buques de guerra han estado allí. Tal es el caso de L'Astrolabe y la Zélée de la expedición del francés Dumont d'Urville, quien no bajó a tierra y denominó "Pitón" al Islote González y "Buque" a la roca hoy conocida como "Catedral de Peterborough", concordando en esto último con Colnett, quien había dicho que semejaba un buque a la vela.
Naufragio El teniente Leoncio Señoret –marino francés incorporado a la Armada de Chile–, al mando de la goleta Colo Colo, visitó San Félix en 1841 con el objeto de verificar la posible existencia en dicha isla de un depósito de mercaderías de contrabando. Al respecto sólo encontró las ruinas de un rancho de piedra que, según la tradición, habría sido la habitación y sepultura de un marinero abandonado allí por un jefe de contrabandistas y que, después de alimentarse por mucho tiempo con sangre de pájaros, murió por falta de agua.
Exploración miniaturadeimagen|350px|Plano de las islas hecho por el capitán de la Armada de Chile, Ramón Vidal Gormaz en 1874. En septiembre y octubre de 1874, el capitán de fragata Ramón Vidal Gormaz, al mando de la goleta cañonera Covadonga efectuó una exploración de las islas así como algunos estudios hidrográficos y oceanológicos, emitiendo al respecto un amplio e interesantísimo informe, publicado en 1875 en el Anuario Hidrográfico de la Marina de Chile. El citado comandante describe su arribo al archipiélago en los siguientes términos:
La Baquedano Entre 1902 y 1903, la corbeta General Baquedano, al mando del capitán de fragata Arturo Cuevas Briones, efectuó un crucero de instrucción, zarpando desde Valparaíso al archipiélago de Juan Fernández, Islas San Félix y San Ambrosio, Isla de Pascua, Nuku Hiva en las Islas Marquesas, Tahití, Sídney y Auckland, regresando a Valparaíso en junio de 1903.
Zona especial de Chile miniaturadeimagen|Imagen de las islas Desventuradas por el satélite Landsat 8, 2015
De acuerdo al D.F.L. 11 del 13 de noviembre de 1968 del Ministerio de Relaciones Exteriores, al tener las islas Desventuradas el carácter de «zona fronteriza», todo extranjero que desee realizar exploraciones para efectuar trabajos con fines científicos o técnicos en el área, debe impetrar, a través del cónsul de Chile correspondiente, la autorización de la mencionada DIFROL, la que podrá disponer que se incorporen a la expedición respectiva uno o más representantes de las actividades chilenas pertinentes, a fin de participar y conocer los estudios que se practiquen y sus alcances.
Flora y fauna
Flora En San Félix existen ocho especies diferentes –un árbol, dos arbustos y cinco herbáceas anuales– y en San Ambrosio, diecinueve especies –un árbol, seis arbustos y doce herbáceas–. Solo seis especies son comunes de ambas islas y un total de catorce son endémicas.
Árbol thumb|175px|Thamnoseris lacerata thumb|Flor de Thamnoseris lacerata
La especie arbórea corresponde a la "Thamnoseris lacerata" (compuesta), que puede alcanzar cinco metros de altura, con troncos de hasta 3 dm de diámetro. Este árbol –que algunos lo mencionan solo como "una mata grande"– se encuentra abundantemente en las planicies superiores de San Ambrosio, y también se halla en San Félix, en el cerro Amarillo, aunque en forma muy escasa. El comandante Ramón Vidal Gormaz expresa en su informe que en San Félix "es la mayor de todas las plantas y que adquiere las proporciones de un arbusto, de un metro de altura cuando más".
Arbustos Las especies arbustivas, por su parte, no exceden de los 5 a 8 dm de altura.
Hierbas Las hierbas son todas anuales, excepto una que es perenne.
Fauna En cuanto a la fauna de las islas Desventuradas, esta presenta seis especies residentes de aves marinas y, comprobadamente, solo dos de aves terrestres.
Aves marinas Respecto de las primeras, cabe señalar que cuatro de sus especies son comunes con las de la isla de Pascua y tres con las de la isla Salas y Gómez, coincidencia que curiosamente es mayor que la existente con la avifauna del archipiélago de Juan Fernández, pese a ser este más cercano.
Las aves más comunes en las Desventuradas son el piquero blanco, las fardelas y diversos gaviotines. Además se encuentra allí el petrel de Kermadec. El piquero blanco es sin duda la más abundante en San Félix, donde se reproduce entre agosto y febrero. Sus nidos se encuentran dispersos tanto en la planicie como en los fondos planos de las quebradas protegidas del viento. También se observan allí –al igual que en San Ambrosio– las tijeretas y el gaviotín de San Félix. En referencia a cierta mortandad comprobada de aves marinas, «la introducción del gato doméstico por la tripulación de la goleta pesquera San Félix, antes de 1960, parece ser la causa directa de esa mortandad, [debido a que] como no hay más agua que lloviznas ocasionales y las hierbas son muy escasas, el gato probablemente mate aves marinas para aprovechar la sangre y el agua contenidas en sus vísceras y satisfacer sus necesidades hídricas, ya que en los cadáveres sólo el contenido visceral está ausente».
Aves terrestres En lo que se refiere a las aves terrestres, en las islas –y más propiamente en San Ambrosio–, existe solo una especie de halcón y, si bien otras especies tales como el zorzal, la bandurria y la garza han sido comunicadas por observadores poco expertos, la existencia del queltehue está comprobada.
Artrópodos thumb|Foto de Microhábitats bentónicos del Parque Marino Nazca-Desventuradas. thumb|Vídeo de microhábitats bentónicos de Munida diritas sp. nov.
Respecto de la fauna de artrópodos, solo existen estudios relativos a San Ambrosio, en que se constata la existencia de 74 especies de insectos, 7 de arácnidos, 2 de pseudo-escorpiones, 20 de ácaros, 2 de isopoda y 2 de chilopoda.
Pinnípedos En estas islas existen diversas especies de pinnípedos, entre ellos el lobo fino de Juan Fernández, conocido también como "lobo de dos pelos", que es el de mayor valor comercial.
Caza desmesurada Al respecto, los datos históricos y los registros contemporáneos demuestran que este lobo habita en forma exclusiva en Juan Fernández y en las Desventuradas. En la época en que ambos archipiélagos fueron descubiertos, algunas de sus playas y roqueríos se encontraban atestados de estos animales, lo que prontamente desató el interés por la explotación comercial de sus pieles y de su aceite, sobre todo, en un principio, en Juan Fernández, donde fueron cazados por centenares de miles. Posteriormente, y ante el virtual agotamiento de los lobos en dicho lugar, los cazadores lo hicieron en San Félix y San Ambrosio, cuyas colonias de estos animales probablemente se vieron incrementadas ante su natural emigración a estas islas ante la persecución de que eran objeto. Sin embargo, como era de esperar, los cazadores no tardaron en llegar a ellas, donde también cazaron lobos por miles, haciendo declinar notablemente su población.
Un estudio basado en datos obtenidos de diversos autores, ha determinado que en 1792 el capitán J. Roberts, a bordo de la fragata Jefferson, obtuvo 13000 pieles en las Desventuradas; que el capitán Colnett, en 1793 o 1794, obtuvo sal en las islas Galápagos "para salar pieles en San Félix y San Ambrosio"; que el capitán D. Greene, a bordo de la fragata Neptune, logró obtener 35000 pieles en San Ambrosio en el año 1798, y que, en 1801, loberos de los Estados Unidos "cazan en gran número" en ambas islas.