Gregorio Palamás (; 1296-1359) fue un filósofo, teólogo y obispo griego bizantino, que ejerció de clérigo ortodoxo oriental durante buena parte del período bizantino tardío. Monje del monte Athos (Grecia moderna) y posteriormente arzobispo de Tesalónica, es famoso por su defensa de la espiritualidad hesicástica, el carácter increado de la luz de la Transfiguración y la distinción entre la esencia y las energías de Dios (es decir, la voluntad divina, la gracia divina, etc.). Su enseñanza se desarrolló a lo largo de tres grandes controversias, (1) con el italo-griego Barlaam entre 1336 y 1341, (2) con el monje Gregorio Acindino entre 1341 y 1347, y (3) con el filósofo Nicéforo Grégoras, de 1348 a 1355. Sus aportaciones teológicas se denominan a veces palamismo, y sus seguidores, palamitas.
Gregorio es venerado como santo en la Iglesia ortodoxa oriental desde 1368. Dentro de la Iglesia católica, también se le ha llamado santo; el papa Juan Pablo II calificó en varias ocasiones a Gregorio como un gran escritor teológico.Papa Juan Pablo II, Homilía en Efeso, 30 de noviembre de 1979, Audiencia general 12 de noviembre de 1997, Jubileo del mundo científico Desde 1971, la Iglesia greco-melquita católica venera a Gregorio como santo. Algunos de sus escritos están recogidos en la Filocalia, y desde el periodo otomano, el segundo domingo de la Gran Cuaresma está dedicado a la memoria de Gregorio Palamás en la Iglesia Ortodoxa y en la Iglesia greco-católica ucraniana. El Sinodikon bizantino de la Ortodoxia también celebra su memoria y su teología, al tiempo que condena a sus oponentes, incluyendo a algunos antipalamitas que florecieron tras la muerte de Gregorio.
Renovó la mística y el monaquismo ortodoxo. En sus grandes obras la Prosopopeya, Teófanes y las Tríadas, en defensa de los santos hesicastas, defendió la experiencia cristiana de un racionalismo teológico que podría arruinar el cristianismo y, sobre todo, el sentido de la vida monástica (por ejemplo las ideas de Barlaam el Calabrés).
Las posiciones de Palamás se dirigen tanto contra los partidarios de la cultura renacentista en Constantinopla en el , cuando esta cultura quiere invadir y juzgar a la esfera religiosa. Los presupuestos teológicos de Palamás se basan el neoplatonismo cristiano, por lo que u pensamiento no es compatible con algunos supuestos de la filosofía aristotélico-tomista.
Primeros años Gregorio nació en Constantinopla hacia el año 1296. Su padre, Constantino, era cortesano del emperador bizantino Andrónico II Paleólogo (1282-1328), pero murió cuando Gregorio era aún joven. El propio emperador participó en la crianza y educación del niño huérfano de padre y esperaba que el talentoso Gregorio se dedicara al servicio del gobierno, pero Palamás eligió la vida monástica en el monte Athos. La madre de Gregorio (Kalloni) y sus hermanos (Teodosio, Macario, Epicaris y Teodoti) también habrían de optar por la vida monacal, y la familia entera fue canonizada por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla en 2009.
Antes de partir hacia el monte Athos, Gregorio recibió una amplia educación, que incluía el estudio de Aristóteles, del que haría gala ante Teodoro Metoquita y el Emperador.John Meyendorff, A Study of Gregory Palamas, trad. George Lawrence (Londres: The Faith Press, 1964), pp. 28-41.
Carrera monástica A pesar de las ambiciones que tenía el emperador para él, Gregorio, que entonces tenía apenas veinte años, se retiró al monte Athos en el año 1316 y se convirtió en novicio en el monasterio de Vatopedi bajo la dirección del stárets San Nicodemo de Vatopedi. Finalmente, fue tonsurado como monje y continuó su vida de ascetismo. Tras el fallecimiento del stárets Nicodemo, Gregorio pasó ocho años de conflicto espiritual bajo la dirección de un nuevo stárets, Nicéforo. Tras la muerte de este último anciano, Gregorio se trasladó al Monasterio de la Gran Laura de San Atanasio el Atonita en el monte Athos, donde sirvió a los hermanos en la trapeza (refectorio) y en la iglesia como cantor. Deseando dedicarse más plenamente a la oración y al ascetismo, ingresó en una skete llamada Glossia, donde enseñó la antigua práctica de la oración mental conocida como «oración del corazón» o hesicasmo.
En 1326, debido a la amenaza de las invasiones turcas, él y los hermanos se retiraron a la ciudad defendida de Tesalónica, donde fue ordenado sacerdote. Dividiendo su tiempo entre su ministerio al pueblo y su búsqueda de la perfección espiritual, fundó una pequeña comunidad de ermitaños cerca de Tesalónica, en un lugar llamado Veria.
Durante un breve periodo de tiempo fue abad del monasterio Esfigmenu, pero se vio obligado a dimitir en 1335 debido al descontento por la austeridad de su administración monástica.
Hacia 1334 comenzó su actividad literaria; escribió una vida de los santos, así como tratados sobre temas teológicos y cuestiones de la vida monástica. Dos de sus tratados escritos en esa época tratan la cuestión de la procedencia del Espíritu Santo, un tema importante en el conflicto teológico con la Iglesia occidental, y que estaba vigente en ese momento debido a las negociaciones sobre una reunión con la Iglesia occidental.
Controversia hesicasta El hesicasmo atrajo la atención de Barlaam el calabrés, un hombre convertido a la ortodoxia o bautizado como ortodoxoEl Noveno Concilio Ecuménico de 1341 condenó el misticismo platónico de Barlaam el Calabrés, que había llegado de occidente como converso a la Ortodoxia. Por supuesto, el rechazo del misticismo de tipo platónico era una práctica tradicional de los Padres, pero lo que escandalizó a los Padres de este Concilio fue la afirmación de Barlaam de que Dios revela su voluntad trayendo a la existencia criaturas para ser vistas y escuchadas y que Él devuelve a la no existencia después de haber recibido su revelación. Una de estas supuestas criaturas era el propio Ángel del Señor que se le apareció a Moisés en la zarza ardiente. Para los Padres de los Concilios Ecuménicos este Ángel es el propio Logos increado. (Véase John S. Romanides, Underlying Positions of This Website.)Jugie, Martin (1940) "Barlaam, est-il ne catholique?." Échos d'Orient, 39 (197) : 100-125. Available on-line at: Persee.fr que conoció a los hesicastas y escuchó descripciones de sus prácticas durante una visita al monte Athos; también había leído los escritos de Palamás, él mismo un monje athonita. Formado en la teología escolástica occidental, Barlaam se escandalizó por el hesicasmo y comenzó a combatirlo tanto oralmente como en sus escritos. Como profesor particular de teología al modo de la escolástica occidental, Barlaam propuso un enfoque más intelectual y propositivo del conocimiento de Dios que el que enseñaban los hesicastas.
Por parte de los hesicastas, la controversia fue asumida por Palamás, a quien sus compañeros del monte Athos pidieron que defendiera el hesicasmo de los ataques de Barlaam. Palamás era un buen conocedor de la filosofía griega. Gregorio escribió varias obras en su defensa y defendió el hesicasmo en seis sínodos diferentes en Constantinopla, triunfando finalmente sobre sus contradictores en el sínodo de 1351.
Conflicto temprano entre Barlaam y Palamás Aunque Barlaam procedía del sur de Italia, su ascendencia era griega y clamaba a la ortodoxia oriental como su fe cristiana. Al llegar a Constantinopla hacia 1330, Barlaam trabajaba en comentarios sobre el Pseudo-Dionisio Areopagita bajo el patrocinio de Juan VI Cantacuceno. En 1334, Barlaam participó en conversaciones de unión con enviados papales, del lado de los griegos. Como representante de la teología negativa de influencia neoplatónica del Pseudo-Dionisio Areopagita, consideraba cuestionables todas las afirmaciones positivas sobre Dios.
Hacia 1336, Gregorio recibió copias de tratados escritos por Barlaam contra los latinos, condenando su inserción de la cláusula Filioque en el Credo Niceno. Aunque esta condena constituía sólida teología ortodoxa, Palamás discrepó sobre el argumento de Barlaam en apoyo de la misma, a saber, que los esfuerzos por demostrar la naturaleza de Dios (concretamente, la naturaleza del Espíritu Santo) debían abandonarse, porque Dios es, en última instancia, incognoscible e indemostrable para los seres humanos. Así, Barlaam afirmaba que era imposible determinar de quién procede el Espíritu Santo. Según Sara J. Denning-Bolle, Palamás consideraba el argumento de Barlaam como «peligrosamente agnóstico». En su respuesta, titulada «Tratados apodícticos», Palamás insistió en que sí era demostrable que el Espíritu Santo procedía del Padre, pero no del Hijo. Se sucedieron una serie de cartas entre ambos, pero no pudieron resolver sus diferencias de forma amistosa.
Tríadas En respuesta a los ataques de Barlaam, Palamás escribió nueve tratados titulados «Tríadas para la defensa de los que practican la quietud sagrada». Los tratados se llaman «tríadas» porque se organizaron como tres conjuntos de tres tratados.
Las Tríadas fueron escritas en tres etapas. La primera tríada fue escrita en la segunda mitad de la década de 1330 y se basa en discusiones personales entre Palamás y Barlaam, aunque éste nunca es mencionado por su nombre.
A medida que la disputa avanzaba, las autoridades de la comunidad del Athos apoyaron a Palamás. Las enseñanzas de Gregorio fueron ratificadas por los superiores y monjes principales del monte Athos, que se reunieron en sínodo en 1340 y 1341. A principios de 1341, las comunidades monásticas del monte Athos redactaron el Tomo Hagiorítico bajo la supervisión e inspiración de Palamás. Aunque el tomo no menciona a Barlaam por su nombre, la obra apunta claramente a las perspectivas de Barlaam. El tomo ofrece una presentación sistemática de las enseñanzas de Palamás y se convirtió en el libro de texto fundamental del misticismo bizantino.
La segunda tríada cita directamente algunos escritos de Barlaam. En respuesta, Barlaam escribó «Contra los mesalianos», que atacaba a Gregorio por su nombre por primera vez. Barlaam llamó burlonamente a los hesicastas omphalopsychoi (hombres con el alma en los ombligos, haciendo referencia a la práctica de dirigir la atención al ombligo en la meditación hesicástica) y los acusó de la herejía del mesalianismo, también conocido como bogomilismo en Oriente.1. Su enseñanza sobre la luz del monte Tabor, que según él fue creada. 2. Sus críticas a la Oración de Jesús, a la que acusó de ser una práctica de los bogomilos; también la acusó de no proclamar a Cristo como Dios. Gregorio Palamás: Cronología histórica, Apéndice I: Cronología: Barlaam y los concilios de 1341 de Baron Meyendorff Según Meyendorff, Barlaam consideraba «cualquier pretensión de experiencia real y consciente de Dios como mesalianismo».«Acusando a Gregorio Palamás de mesalianismo» (Antonio Carile, Η Θεσσαλονίκη ως κέντρο Ορθοδόξου θεολογίας -προοπτικές στη σημερινή Ευρώπη (Thessaloniki 2000, pp. 131-140), Trad. al inglés por los Apostoliki Diakonia de la Iglesia de Grecia).Romanides, John S., Notes on the Palamite controversy and related topics. The Greek Orthodox Theological Review, VI (2) Winter, 1960-61.
Barlaam también se opuso a la doctrina sostenida por los hesicastas en cuanto a la naturaleza increada de la luz, cuya experiencia se decía que era el objetivo de la práctica hesicástica, considerándola herética y blasfema. Los hesicastas sostenían que era de origen divino y que era idéntica a la luz que se había manifestado a los discípulos de Jesús en el monte Tabor en la Transfiguración.Parry (1999), p. 231 Barlaam consideraba que esta doctrina de la «luz increada» era politeísta porque postulaba dos sustancias eternas, un Dios visible y otro invisible. Barlaam acusó el uso de la Oración de Jesús como una práctica de bogomilismo.