Santa Cruz de Boedo es un municipio, una pedanía y también una localidad de la provincia de Palencia (Castilla y León, España). Su término municipal también comprende la localidad de Hijosa de Boedo. Historia

Orígenes A modo de hipótesis puede pensarse que la antigua vía romana de Pisoraca (Herrera de Pisuerga) a Lacóbriga (Carrión de los Condes) señalada por el Ravennate, pasaría por el vado de cascaggares, entre Santa Cruz y San Cristóbal de Boedo, no lejos de la actual ermita de Nuestra Señora de la Muela. Esta vía estaría en el origen de la Bia Biatrera o importante Vía terrera que encontramos mencionada por este lugar en el y que podemos intuir como uno de los primitivos Caminos a Santiago, que en este tramo, proveniente del Priorato de Rezmondo, pasaría el Pisuerga por el puente y ermita de San Pedro de Ruyales, entre Castrillo de Riopisuerga, Valtierra de Riopisuerga y Olmos de Pisuerga. Una vez vadeado el río y ya una vez en el término de Ventosa, progresaría hasta San Cristóbal de Boedo para atravesar el Río Boedo en un punto cercano a la actual ermita de la virgen de la Muela y desde allí por hurones y resgada , encaminarse hacia Cembrero (Vereda de Cembrero) o Villorquite, lugares desde antiguo relacionados con este primitivo Camino a Santiago, para desde allí alcanzar la baja Valdavia y progresar, por el puente de Castrillo de Villavega, para alcanzar el Valle del Ucieza y Carrión donde se uniría al Camino Francés.

Edad Media En efecto, a principios del , hacia 1015-1017, existió en este lugar un vado junto al que se situaba un monasterio de Santa María de las Muelas, que hacia 1029, limitaba ya con un primigenio monasterio (iglesia) de Sancta Cruçe, que Gonzalo Martínez Díez intuyó como Santa Cruz de Boedo y que en 2010 ha sido confirmado en un estudio sobre el Monasterio de Nuestra Señora María de las Muelas (actualmente ermita de la Virgen de la Muela, San Cristóbal de Boedo) citado más abajo, identificándolo con rotundidad con esta villa del valle del Boedo. La misma se inserta como dote del nuevo obispado de Palencia en todos los documentos que hacen referencia al mismo en el . Según un documento procedente del Cartulario del Monasterio de Oña, que ofrece muchos de los datos de los que disponemos, el monasterio de nuestra Señora Maria de las Muelas fue donado hacia junio de 1029 por el rey Sancho Garcés III el Mayor de Navarra, al monasterio de Oña, afirmando ser el motivo por el alma del Infante García, conde de Castilla asesinado un mes antes en León, un coto redondo en torno al monasterio que limita con San Cristóbal de Boedo,que es mío y de los infanzones y desde el Valdazgo, (en relación con algún tributo), atraviesa las aguas del Buedo por los cascaggares y llega hasta Hurones por un lado, y Lazos, por otro, mencionándose otros términos de Santa Cruz de Boedo, San Cristóbal, la fuente soña, fuente porkeriza y Villaprovedo Villaprevedo. Esta donación hacia 1030, indica que en las décadas anteriores existían ya estos lugares, que por el estado de roturación (se mencionan ocho "tierras", varios prados y viñas, además del rebollar de Valdazgo y la fuente sonna, todos ellos términos cuyos topónimos han pervivido en los últimos 1000 años en aquellos campos. Y decimos 1000 años porque en 1030 llevaban varias décadas de historia, lo que se confirma con la tipología de los restos prerrománicos de la ermita y dan una propuesta cronológica del primer tercio del para su fundación, circa 1012-1017, es decir en el próximo quinquenio se cumplirán los 1000 años de ese pueblo, lo que requeriría de algún tipo de evento por parte de sus vecinos e instituciones locales, provinciales y regionales.

Fuero de Santa Cruz de Boedo (c. 1030) “Todos estos predichos términos pongo yo Sancho Rey bajo mi plena protección, de tal modo que ningún hombre pueda perseguir a enemigo alguno en estos términos antedichos y si los enemigos fuesen perseguidos en estos términos, pague el perseguidor 100 marcos de oro puro al rey de la tierra y al monasterio de Oña y que ningún hombre realice fuerza alguna en este lugar, (...) y todos los hombres que este lugar poblaren y donde habitaren u hoy día allí habiten o pueblen , no tributen sino al señor de Santa María, y no vayan en appellido (a la guerra de los nobles) y no paguen fonsadera (tributo por la defensa al alcaide de Herrera) y no vayan al fonsado, ni a la atalaya alguna y no paguen portazgo, ni agente del rey allí entre puesto que todo servicio y tributo han de hacerse al monasterio oniense y tenga libertad plena el monasterio de Santa María. De la misma manera yo el rey, con mi mujer la reina Mayor, establecemos e confirmamos que ningún hombre pueda violaros o disminuiros nuestro privilegio. Y si alguno los violare o disminuyere incurra en la ira de Dios omnipotente y sufra las penas del infierno y, junto a la cantidad antedicha de marcos de oro puro, por los daños que hubiesen producido, lo paguen doblado al monasterio de Oña y al de Santa María y con aquellos que tomaron parte o destruyesen el santuario de Dios que sufran en los infiernos inferiores y sufran penurias y miserias sin fin. Y quien guarde por iniciativa propia y firme estas antedichas libertades, tenga felicidad duradera en este mundo, y en futuro reine con los ángeles. Amén.Yo Sancho por la gracia de Dios, Rey de las Hispanias en presencia de obispos, duques, condes y dignidades en todas las provincias de nuestro reino, este privilegio ratifico y confirmo. Sancho Rey (Signo Real). Yo Juliano notario de Dios y Obispo de Urgel confirmo este privilegio y hago mi signo.

Primera columna:

Yo Poncio, obispo de la iglesia palentina, confirmo este privilegio y hago mi signo + Yo Juan, obispo de la iglesia alavesa, confirmo este privilegio y hago mi signo + Yo Ranimiro (infante, futuro rey Ramiro de Aragón) por poder de mi padre, confirmo + Yo García (infante, futuro rey de Navarra ) por poder de mi padre, confirmo + Yo Fernando (infante, futuro Fernando I conde de Castilla y rey de León) por poder de mi padre, confirmo + Yo, la Reina Mayor, indigna sierva de cristo, por poder de mi señor el Rey y en presencia de mis hijos, confirmo + (...) Prestan su testimonio entre otros los Condes de Vizcaya, Álava, Asturias y varios caballeros navarros, aragoneses, leoneses y castellanos. En la cuarta columna confirma el conde de Saldaña y Carrión Gómez Díaz.

Así pues todos nosotros que aquí somos nombrados, participantes en la confección de este PRIVILEGIO, lo ratificamos y confirmamos y mandamos firmar ++++++Hecha la carta de PRIVILEGIO en la ERA Milésima Quincuagésima Cuarta, sábado, quintas kalendas de julio [ sábado 27 de julio de 1017] Gracias a Dios, yo García, obediente escriba de mi señor el rey , he escrito este privilegio y de mano propia hago aquí mi signo."Fuente: Transcripción a partir de Juan del Álamo: Colección Diplomática de San Salvador de Oña, Madrid, 1950, pp. 41-44

A finales del el monasterio de nuestra señora de las Muelas, sin que sepamos el motivo, había quedado deshabitado, por lo que el Abad de Oña, Domingo, acuerda en 1301 con Gonzalo Martínez monje de la localidad burgalesa de Villaizán que restituya allí un abad y un convento y que mantenga las casas, el corral y el molino que allí había, además de que plante árboles, salces, manzanos y perales, labre las tierras y otorgue unas rentas a Oña, estipuladas en 140 fanegas de pan limpio, mitad trigo y mitad cevada, por la fiesta de Santa María de Agosto. También se hace cargo de la Granja de Enestar, cerca de Hinojal de Pisuerga. En 1352, según el Libro de las Behetrías de Castilla Resgada y Santa Cruz de Boedo eran dos dominios del obispo de Palencia y seguían teniendo la martiniega regia en común por medias partes y no contaban con fiscalidad señorial alguna. Es decir, el Fuero otorgado en 1030 seguía funcionando a mediados del , más de trescientos años más tarde. En este Libro de las Behetrías, también eran de realengo los despoblados de Comezuela y Villamonasterio, despoblados, que Ángel Ferrari Núñez sitúa próximos a San Cristóbal de Boedo y Ventosa y que relacionamos con el antiguo Monasterio de Nuestra Señora de las Muelas, también eran de realengo las villas próximas de Ventosa e Hinojal del Río Pisuerga y la Granja de Enestar, próxima a esta última.

Posteriormente este monasterio desapareció, aunque fue recordado en su ermita que aun en el se conocía como una iglesia monasterial con un coto redondo a su alrededor que pasa a censo enfitéutico en 1502, con todos los diezmos y con su pila bautismal, la renta ha caído a 80 fanegas, Pero parece que hacia 1550 la granja decayó y la iglesia monasterial se arruinó dando paso a la ermita actual. Se mantuvo sin embargo una Cofradía y la romería de la Virgen a mediados de agosto, a ambas concurrían cofrades de más de veinte localidades, de la antigua merindad de Monzón y hasta de las de Amaya y Saldaña: Villaprovedo, Villameriel, Páramo, Espinosa, Hijosa, Ventosa, Calahorra, Herrera, Zarzosa, Olmos, Naveros, Cembreros, Sotresgudo, Hinojal, Sotobañado, Báscones, Santillana, Las Cabañas de Castilla, además de Santa Cruz y San Cristóbal de Boedo. Esta cofradía tuvo tres reglas redactadas en 1598, 1898 y 1978, siendo Abad don Jesús Aguilar, cura de Santa Cruz de Boedo y San Cristóbal de Boedo e Hijosa y aprobada por don Nicolás Castellanos a la sazón obispo de Palencia. Los cimientos debieron sufrir al pasar allá por 1860 el primer tren de la línea del Ferrocarril de Palencia a Santander, que pasa a escados 20 metros de su portada.

En 1752, en el 'Catastro de Ensenada' se menciona aún como coto redondo de dos mil varas (1,6 km) de diámetro en su parte más larga de norte a sur por 1000 varas (800 metros) en la más estrecha, de este a oeste, entre San Cristóbal de Boedo y Santa Cruz de Boedo. En 1756 se produjo una importante reforma en la cabecera del templo y entre 1978 y 1980 una Restauración general. Hoy queda tan solo en su emplazamiento, junto a la vía del tren trazada hacia 1860, la llamada Ermita de Nuestra Señora de la Muela, actualmente en términos de San Cristóbal de Boedo.

En cuanto a las características arquitectónicas del templo, restaurado por última vez en 1978, éste conserva en la parte del presbiterio, restos y trazas prerrománicas. Se trata de un templo de una sola nave rectangular, de unos 20 metros de largo por siete de ancho, con cabecera recta y más estrecha que la nave, que se corresponde con otros modelos prerrománicos. A los pies de la iglesia, tras pasar el atrio, hay un pequeño coro elevado pero no quedan restos de la portada original. Otra planta posiblemente muy utilizada sería la rectangular de nave única y cabecera con testero recto. En el interior del templo, destaca un arco triunfal de herradura, con relieves de rosetas, espirales y zigzag en la imposta y algunos trozos de cornisas y canecillos reutilizados. Sobre el arco y en la zona del presbiterio hay restos de un artesonado policromado.

La descripción artística que acabamos de aportar, nos sitúa claramente en un templo prerrománico, datable en el o principios del XI. Sigue el modelo de templo sencillo, realizado en sillarejo y cubierto de bóveda únicamente en el presbiterio y de madera en el resto, que tiene similitudes con los templos relativamente próximos en Castilla y León de Hérmedes de Cerrato en Palencia, y los leoneses San Cosme y San Damián de Turbia, San Clemente de Valdueza y Santo Tomás de las Ollas.