miniaturadeimagen|274x274px|Bolsa de comercio de Buenos Aires. La bolsa de valores es una institución, organizada generalmente como sociedad mercantil o asociación civil, que facilita la negociación de valores mobiliarios entre inversores. Su función principal es ofrecer un espacio regulado y transparente en el que los intermediarios financieros introducen órdenes de compra y venta en nombre propio o de sus clientes, contribuyendo a la formación de precios y a la canalización del ahorro hacia la inversión productiva.
Entre los instrumentos que se negocian en las bolsas se encuentran las acciones de sociedades anónimas, los bonos públicos y privados, los certificados, los títulos de participación y una amplia variedad de instrumentos financieros derivados.
Las bolsas están supervisadas por organismos reguladores de los mercados financieros, como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en España, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en México o la Securities and Exchange Commission (SEC) en Estados Unidos, con el fin de garantizar la transparencia, la seguridad y la protección de los inversores.
El mercado de capitales, que es uno de los mercados que pueden funcionar en la bolsa, constituye un mecanismo de inversiones y ahorros que sirve de respaldo a las actividades productivas y la Bolsa es una institución creada para lograr este objetivo.
La negociación de los valores en los mercados bursátiles se hace tomando como base unos precios conocidos y fijados en tiempo real, en un entorno seguro para la actividad de los inversores y en el que el mecanismo de las transacciones está totalmente regulado, lo que garantiza la legalidad, la seguridad y la transparencia.
Las bolsas de valores favorecen al mercado de capitales e impulsan el desarrollo económico y financiero en la mayoría de los países del mundo, donde existen en algunos casos desde hace siglos, a partir de la creación de las primeras entidades de este tipo creadas en los primeros años del .
La institución Bolsa de Valores, de manera complementaria en la economía de los países, intenta satisfacer tres grandes intereses:
El de la empresa, porque al colocar sus acciones en el mercado y ser adquiridas por el público, obtiene de este el financiamiento necesario para cumplir sus fines y generar riqueza.
El de los ahorradores, porque estos se convierten en inversores y pueden obtener beneficios (aunque también pueden no obtenerlos, ya que como toda inversión es un riesgo) gracias a los dividendos que les reportan sus acciones.
El del Estado, porque ─también en la Bolsa─ el Estado dispone de un medio para financiarse y hacer frente al gasto público, así como adelantar nuevas obras y programas de alcance social.
Los participantes de la Bolsa son básicamente los demandantes de capital (empresas, organismos públicos o privados y otras entidades), los oferentes de capital (ahorradores, inversionistas) y los intermediarios.
La negociación de valores en las bolsas se efectúa a través de los miembros de la bolsa, conocidos usualmente con el nombre de corredores, operadores autorizados de valores, sociedades de corretaje de valores, casas de bolsa, agentes de bolsas o comisionistas, según la denominación que reciben en cada país, quienes hacen su labor a cambio de una comisión. En numerosos mercados, otros entes y personas también tienen acceso parcial al mercado bursátil, como se llama al conjunto de actividades de mercado primario y secundario de transacción y colocación de emisiones de valores de renta variable y renta fija.
Hoy día, los sistemas de bolsas de valores funcionan con unos métodos de pronóstico (Análisis técnico y fundamental) que permiten a las corporaciones y a los inversores tener un marco de cómo se comportará el mercado en el futuro y por ende tomar buenas decisiones de cartera. Estos sistemas funcionan a base de datos históricos y matemáticos.
Para cotizar sus valores en la Bolsa, las empresas primero deben hacer públicos sus estados financieros, puesto que a través de ellos se pueden determinar los indicadores que permiten saber la situación financiera de las compañías. Las bolsas de valores son reguladas, supervisadas y controladas por los Estados nacionales, aunque la gran mayoría de ellas fueron fundadas en fechas anteriores a la creación de los organismos supervisores oficiales.
Existen varios tipos de mercados: el mercado de divisas, el mercado de valores, el mercado de opciones, futuros y derivados financieros, y los mercados de productos. Asimismo, pueden clasificarse en mercados organizados y mercados de mostrador.
Historia Los inicios de los préstamos se remontan a Italia a finales de la Edad Media. En el siglo XIV, los prestamistas venecianos llevaban pizarras con información sobre los diversos títulos en venta y se reunían con los clientes, de forma muy similar a como lo hace un corredor de bolsa hoy en día.
Sin embargo la palabra "Bolsa" tiene su origen en un edificio que perteneció a una familia noble, de apellido Van Der Buërse, en la ciudad europea de Brujas, de la región de Flandes (actual Bélgica), lugar donde se realizaban encuentros y reuniones de carácter mercantil. El escudo de armas de esta familia estaba representado por tres bolsas de piel, los monederos de la época. En aquellos tiempos, por el volumen de las negociaciones, la importancia de esta familia y las transacciones que en ese local se efectuaban, la gente le dio el nombre al sitio y a la función de "Buërse", y por extensión en todo el mundo se siguió denominando "bolsa" a los centros de transacciones de valores o de productos.
Así Brujas, que llegó a tener 100 000 habitantes, superaba en población a ciudades como Londres y París y fue un centro comercial de primer orden desde el al , el principal del norte de Europa, tanto por su condición de ciudad portuaria como por su muy intensa producción de textiles y especialmente los famosos “paños flamencos” reconocidos por su calidad, además de ser el centro de comercialización de diamantes más antiguo de Europa.miniaturadeimagen|El viejo puesto de bolsa de Ámsterdam (1670), por Job Adriaensz Berckheyde
No obstante, lo que se considera la primera bolsa fue creada en Amberes, Bélgica, en 1460, y la segunda en Ámsterdam, en los primeros años del , cuando esa ciudad se convirtió en el centro del comercio mundial. La bolsa de valores como tal y con base en sus predecesoras, surge después de la revolución francesa en el fomentando el capitalismo en lugar de un sistema feudal. Al mismo tiempo el término es acuñado por Adam Smith en su obra La riqueza de las naciones. izquierda|miniaturadeimagen|Bandera de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales.
Pero hay poco consenso entre los estudiosos sobre cuándo se negociaron por primera vez las acciones de las empresas. La Bolsa de Ámsterdam es considerada la más antigua del mundo, mientras que otros apuntan a hechos muy anteriores (Brujas, Amberes en 1531 y Lyon en 1548). Fue fundada en 1602 por la Compañía holandesa de las Indias Orientales (Verenigde Oostindische Compagnie, o "VOC") para hacer tratos con sus acciones y bonos. Posteriormente fue renombrada como Ámsterdam Bourse y fue la primera en negociar formalmente con activos financieros. la Bolsa de valores de Ámsterdam también funcionó como mercado de productos coloniales y esta publicaba semanalmente un boletín que servía de punto de referencia de las transacciones.
El primer libro de la historia del mercado de valores, Confusión de las confusiones, fue escrito por un comerciante de Ámsterdam de familia judía-española y un prolífico escritor, además de un próspero hombre de negocios del llamado José de la Vega.Su libro de 1688 De la Vega, Joseph, Confusion de Confusiones (1688), Portions Descriptive of the Amsterdam Stock Exchange, introduction by Hermann Kellenbenz, Baker Library, Harvard Graduate School of Business Administration (1957) explicaba el funcionamiento del mercado de valores de la ciudad. En forma de diálogo entre un comerciante, un accionista y un filósofo, el libro describe un mercado sofisticado pero también propenso a los excesos. De la Vega ofrece consejos a sus lectores sobre temas como la imprevisibilidad de los cambios en el mercado y la importancia de la paciencia en la inversión.
Por otra parte, la economista Ulrike Malmendier, de la Universidad de California en Berkeley, sostiene que ya existía un mercado de acciones en la antigua Roma, que deriva del "Argentari" etrusco.
En la República Romana, que existió durante siglos antes de la fundación del Imperio, existían los societates publicanorum, organizaciones de contratistas o arrendatarios que realizaban obras en los templos y otros servicios para el gobierno. Uno de estos servicios era la alimentación de los gansos en la colina Capitolina como recompensa a las aves después de que sus graznidos advirtieran de una invasión gala en el año 390 a. C. Los participantes en estas organizaciones tenían partes o acciones, un concepto mencionado varias veces por el estadista y orador Cicerón. En un discurso, Cicerón menciona "acciones que tenían un precio muy alto en aquella época". En opinión de Malmendier, estas pruebas sugieren que los instrumentos eran negociables, con valores fluctuantes en función del éxito de una organización. Las societas cayeron en el olvido en tiempos de los emperadores, ya que la mayoría de sus servicios fueron asumidos por agentes directos del Estado.
Los bonos negociables como tipo de valor de uso común fueron una innovación más reciente, encabezada por las ciudades-estado italianas de finales de la Edad Media y principios del Renacimiento.Stringham, Edward Peter; Curott, Nicholas A.: On the Origins of Stock Markets [Part IV: Institutions and Organizations; Chapter 14], pp. 324–344, in The Oxford Handbook of Austrian Economics, edited by Peter J. Boettke and Christopher J. Coyne. (Oxford University Press, 2015, ). Edward P. Stringham & Nicholas A. Curott: "Business ventures with multiple shareholders became popular with commenda contracts in medieval Italy (Greif, 2006, p. 286), and Malmendier (2009) provides evidence that shareholder companies date back to ancient Rome. Yet the title of the world's first stock market deservedly goes to that of seventeenth-century Amsterdam, where an active secondary market in company shares emerged. The two major companies were the Dutch East India Company and the Dutch West India Company, founded in 1602 and 1621. Other companies existed, but they were not as large and constituted a small portion of the stock market (Israel 1991, 109–112; Dehing and 't Hart 1997, 54; dela Vega 1996, 173)."
Mucho tiempo después, la primacía la conquistó Londres, cuya bolsa de valores, denominada London Stock Exchange, se fundó en 1801. Sin embargo, a los primeros corredores de bolsa londinenses se les prohibió el acceso al antiguo centro comercial conocido como Royal Exchange, al parecer debido a sus modales groseros. En su lugar, el nuevo comercio se llevaba a cabo en los cafés de Exchange Alley. En 1698, un corredor llamado John Castaing, que operaba en Jonathan's Coffee House, publicaba regularmente listas de precios de acciones y materias primas. Estas listas marcan el comienzo de la Bolsa de Londres. En 1724 la Bolsa de París también se instaló sucesivamente en la calle Quincampoix, en la plaza Vendôme y después en el Palacio Real, durante las grandes especulaciones bursátiles del reinado de Luis XVI, y no obtuvo su Palacio Brongniart hasta 1826.