La paleolingüística es una subdisciplina de la lingüística histórica que estudia los parentescos filogenéticos entre las familias lingüísticas desde el origen mismo del lenguaje hasta la aparición de los sistemas de escritura, es decir, toda la prehistoria.
Introducción Los paleolingüistas investigan los parentescos que existirían entre las diferentes familias de lenguas y proponen macrofamilias (grupos de familias lingüísticas emparentadas). Para algunos destacados paleolingüistas como Greenberg o Ruhlen, la reconstrucción de la protolengua de cada macrofamilia es un aspecto secundario.Ruhlen, Merritt (1994). On the Origin of Languages: Studies in Linguistic Taxonomy. Stanford, California: Stanford University Press. Por ejemplo, algunos paleolingüistas han propuesto la macrofamilia nostrática, la cual incluiría a la familia indoeuropea, la afroasiática, la urálica, la altaica, la dravídica e incluso la kartveliana y a veces otras lenguas.
La paleolingüística trabaja en un campo altamente interdisciplinario que conecta conocimientos de la lingüística, la paleoantropología, la Arqueología y la Genética humana. También está muy conectada con la evolución del lenguaje en tanto ambas disciplinas están interesadas en el origen y la evolución del lenguaje humano.
Para muchos lingüistas históricos no hay un campo separado para la paleolingüística y las hipótesis de los paleolingüistas no son aceptadas generalmente por todos. Los paleolingüistas suelen trabajar con dos metodologías: Algunos de ellos utilizan la metodología estándar de la lingüística histórica (el método comparativo). Un buen ejemplo es la Escuela de Moscú de nostraticistas, fundada por Vladislav Illich-Svitych e integrada por Aharon Dolgopolsky, Sergéi Stárostin y Vitaly Shevoroshkin, entre otros, quienes defienden la existencia de la macrofamilia nostrática. Los autores de esta escuela han propuesto correspondencias fonológicas regulares, han señalado similitudes morfológicas y han reconstruido parcialmente algunas protolenguas, de acuerdo, a la metodología aceptada por la lingüística histórica tradicional. Otras hipótesis son polémicas porque los métodos usados para apoyarlas son considerados "inválidos" por algunos lingüistas históricos. En esta categoría están las propuestas basadas en la "comparación léxica masiva", una técnica en la cual los parentescos son establecidos a partir de sets de palabras, "etimologías", en los cuales los parentescos son determinados por el parecido en el sonido y el significado, sin establecer correspondencias fonológicas ni llevar a cabo una reconstrucción. Ejemplos de esto son los trabajos de los lingüistas de la Escuela Americana, Joseph Greenberg y Merritt Ruhlen, ambos de la Universidad de Stanford.
El método de comparación léxica masiva es, a veces, observado como inválido para distinguir las similitudes casuales de aquellas que son consecuencia de una conexión histórica e inválido para distinguir las similitudes que se deben a un ancestro común de aquellas que se deben al contacto lingüístico. Sin embargo, cada vez hay más lingüistas investigando en Paleolingüística (lingüística prehistórica), así como en los orígenes y evolución del lenguaje.
Orígenes e historia El último cuarto del vio a varios lingüistas realizando propuestas que vinculaban las lenguas indoeuropeas a otras familias de lenguas, como las lenguas urálicas y las lenguas altaicas.
Estas propuestas fueron más lejos en 1903, cuando Holger Pedersen, un lingüista danés, propuso el "Nostrático", un ancestro común de la familia indoeuropea, afroasiática, urálica, altaica, entre otras.
Un defensor temprano de esta hipótesis fue el lingüista francés Albert Cuny, quien publicó 'Recherches sur le vocalisme, le consonantisme et la formation des racines en « nostratique », ancêtre de l'indo-européen et du chamito-sémitique ('Investigación sobre el vocalismo, consonantismo y formación de raíces en "Nostrático", ancestro común del Indoeuropeo y el Camito-Semítico) en 1943.
Mientras la hipótesis de Pedersen no tuvo mucho éxito en Occidente, se hizo muy popular en la entonces Unión Soviética. Trabajando independientemente al principio, Vladislav Illich-Svitych y Aharon Dolgopolsky elaboraron la primera versión de la forma contemporánea de la hipótesis nostrática en los años 1960. Ellos expandieron esta macrofamilia incluyendo nuevas familias lingüísticas. Illich-Svitych también preparó el primer diccionario de la hipotética protolengua nostrática.
La hipótesis nostrática es muy similar a la hipótesis euroasiática formulada por Greenberg y Ruhlen, con la única diferencia de que esta última excluye la familia afroasiática. De hecho, algunos lingüistas como Starotsin han trabajado por unificar ambas propuestas. De tal manera que diversos partidarios de la hipótesis nostrática consideran que las lenguas euroasiáticas constituyen una rama propiamente dicha de la macrofamilia nostrática.
Paleolingüistas Algunos de los paleolingüistas más conocidos son: Alexandra Y. Aikhenvald, N.D. Andrejev, M.S. Andronov, John Bengtson, Knut Bergsland, Derek Bickerton, Václav Blažek, Allan R. Bomhard, René Bonnerjea, Karl Bouda, Linus Brunner, Robert Caldwell, Matthias Castrén, Vyacheslav Chirikba, Björn Collinder, Bojan Čop, Albert Cuny, Igor Diakonov, Aharon Dolgopolsky, Vladimir Dybo, Heinz Fähnrich, Harold Fleming, Michael Fortescue, Joseph Greenberg, Panu Hakola, Irén Hegedűs, Eugene Helimski, Carleton T. Hodge, Otto Jespersen, D.H. Koppelmann, G. Kornilov, Frederik Kortlandt, Kalevi E. Koskinen, Saul Levin, Samuel E. Martin, Karl-Heinrich Menges, Roy Andrew Miller, Hermann Möller, Michel Morvan, Oleg Mudrak, Sergei L. Nikolayev, Shamil Nafiqoff, Paul Newman, Susumu Ōno, Mikolas Palmaitis, James Patrie, Holger Pedersen, Alexis Manaster Ramer, G.J. Ramstedt, Rasmus Rask, Merritt Ruhlen, Edward Sapir, Jochem Schindler, Wilhelm Schmidt, Robert Shafer, Vitaly Shevoroshkin, Georgiy Starostin, Sergéi Stárostin, Morris Swadesh, Henry Sweet, V.A. Terenťjev, Vilhelm Thomsen, Vladimir N. Toporov, Alfredo Trombetti, V.L. Tsymburskij, Stephen A. Tyler, Ants-Michael Uesson, C.C. Uhlenbeck, and Michael Witzel.
Paleolingüística de los continentes El conocimiento logrado de las lenguas del mundo, iniciado en el y completado en el , ha permitido reducir las algo más de 6 000 lenguas conocidas a unos pocos centenares de unidades filogenéticas o familias lingüísticas formadas por lenguas derivadas de una protolengua claramente reconstruible. Por encima de este nivel se han propuesto un número aún más reducido de unidades filogenéticas, probablemente válidas para las que no resulta posible o es difícil reconstruir la lengua originaria. Estas otras unidades se califican a menudo como macrofamilias, para las cuales se han hecho listas limitadas de cognados sin que sea posible reconstruir o asegurar qué características posibles tuvo la posible protolengua de la que derivan dichos grupos de lenguas.
Las lenguas de África Las lenguas africanas, de origen no europeo, suelen dividirse en 4 familias: afroasiáticas, nilo-sahararianas, congo-nigerianas y khoisan. Además hay también muchas lenguas sin clasificar. Lenguas afroasiáticas. Formalmente conocidas como lenguas camito-semíticas, las lenguas afroasiáticas son habladas en muchos países (África del norte, Este de África y Suroeste de Asia).La familia de lenguas afroasiáticas comprende aproximadamente 240 lenguas habladas por 285 millones de personas. Las principales familias afroasiáticas son las familias semítica, cushítica, bereber y chadica. La lengua semítica es la única rama afroasiática de origen no africano. La egipcia, semítica y bereber son ramas predominantemente habladas (aunque no exclusivamente) por personas de origen caucásico; la cusihítica, omótica y cadica cuentan con un gran número de hablantes e incluyen el árabe (semítico), el oromo, el (cushítico) y el hausa (chadico). De todas las familias de lenguas vivas del mundo, la afroasiática es la que tiene la más larga historia escrita, tanto por lo que se refiere al egipcio antiguo como al akkadian. Para los lingüistas de la Escuela de Moscú, la familia afroasiática es ubicada dentro de la macrofamilia nostrática. Lenguas nilo-saharianas. Las lenguas nilo-saharianas son un grupo de lenguas principalmente habladas en Sudán, Etiopía, Uganda, Kenia y el norte de Tanzania. La familia consta de más de 100 lenguas habladas por 30 millones de personas. Las lenguas nilo-saharianas mejor conocidas son la turkana (Kenia), la maasai (Kenia y Tanzania), la kanuri (Nigeria) y la songhay (Mali). Muchas lenguas nilo-saharianas son tonales. La familia nilo-sahariana es extremadamente diversa y bastante controvertida. Las lenguas kadu fueron a menudo agrupadas con las kordofanianas, pero hoy en día se considera que forman parte de la familia nilo-sahariana. Las lenguas nilóticas se han expandido en los últimos siglos con los pueblos de ascendencia nilótica. Son una familia de lenguas de gran expansión geográfica y que cuentan con un gran número de hablantes. Lenguas congo-nigerianas. Las lenguas congo-nigerianas o Níger-Congo son probablemente la macrofamilia de lenguas con mayor número de lenguas del planeta. Algunas de las lenguas africanas con mayor número de hablantes pertenecen a esta familia. El grupo se caracteriza por el uso de un sistema de clases de sustantivos. Joseph H. Greenberg fue el primero en identificar los límites de esta macrofamilia, que llamó "nigero-cordofana". En su libro "Languages of Africa" de 1963 divide la familia en dos ramas: la kordofana y la Níger-Congo propiamente dicha. La mayoría de estas lenguas son tonales. La familia bantú comprende muchas lenguas de la familia congo-nigeriana A y B (bantú). La unión de la familia kordofaniano-nigeriano con la congo-nigeriana y con la lengua kordofaniana de la zona central del sur del Sudán fue propuesta en 1950 por Joseph Greenberg. Hoy es común para los lingüistas usar el término "congo-nigerianas" para referirse a la familia completa, incluyendo como subfamilia a la kordofaniana. Una razón para esto es que no parece claro que el kordofaniano haya sido la primera rama que se separó del resto de las congo-nigerianas. La lengua mandé fue considerada también como muy diferente. La existencia del grupo congo-nigeriano es generalmente aceptada por los lingüistas, aunque algunos cuestionan la inclusión del kordofaniano y del mandé. Lenguas Khoi-san. Las lenguas khoi-san, unas 50, habladas por unas 120,000 personas, se encuentran principalmente en Namibia, Botsuana y Angola. También se consideran khoi-san las lenguas sandawe y hadza de Tanzania. Muchos lingüistas consideran que la existencia de la rama khoi-san es una hipótesis que no ha sido probada. Una característica peculiar -y única- de las lenguas khoi-san es su uso de consonantes suaves. Algunas lenguas vecinas como la bentu (principalmente la variante xhosa y también el grupo zulú) han tomado algunos fonemas de las lenguas khoi-san como, por ejemplo, de la lengua cushítica y de la dahalo. Todas las lenguas khoi-san son tonales.
Las lenguas de América