miniaturadeimagen|Fotografía publicitaria de Anthony Perkins de la película Psicosis de 1960 Los retratos ficticios de los psicópatas, o sociópatas, son uno de los más utilizados en las películas y la literatura, pero puede que tan solo se aproximen de forma parcial al concepto de psicopatía. Los profesionales dedicados a la salud mental y a la criminología, entre otros, utilizan el término psicópata con diversas definiciones. El personaje se puede identificar como un psicópata o sociópata diagnosticado/evaluado como tal dentro de la propia obra de ficción, o cuando su creador lo revela al explicar sus intenciones con esta obra, que pueden ser diferentes de las opiniones de la audiencia o de los críticos que se basan solo en un personaje que parece mostrar rasgos o comportamientos asociados a un indefinido estereotipo popular de psicopatía.

A menudo se representa a tales personajes de una manera exagerada y, por lo general, en el papel de villano o antihéroe, en el que las características generales de un psicópata resultan útiles para facilitar el conflicto y el peligro. Debido a que las definiciones y criterios en la historia de la psicopatía han variado a lo largo de los años y continúan cambiando incluso ahora, muchos personajes de películas conocidas se pueden clasificar en el marco de un tipo de psicopatía concreta en el momento de la producción o del estreno de la película, pero no necesariamente en los años siguientes. Tanto en informes no especializados como en profesionales, existen muchas imágenes estereotipadas de psicopatía, que solo coinciden parcialmente y pueden dar lugar a características contradictorias como: el estafador con encanto, el asesino en serie trastornado, el empresario psicópata con éxito o el ladrón crónico de poca monta con antecedentes por delincuencia juvenil. El concepto más común refleja una combinación de temor por el mítico coco, fascinación por la maldad humana y, a veces, quizás envidia de las personas que puedan parecer ir por la vida sin estorbo alguno aunque estén sometidas a los mismos niveles de culpa, angustia o inseguridad.

Primeras representaciones

En el , las categorías diagnósticas de la monomanía o la demencia (el término ‘moral’, que se incluye en el vocablo inglés moral insanity traducido como ‘demencia’, ya significaba entonces emocional o ético) se abrieron paso a través de la literatura, en la que se abarcaban numerosas excentricidades, obsesiones o trastornos nerviosos; y en ocasiones, se llegaban a reflejar actos criminales, a menudo violentos, que no tenían ningún sentido.

En este periodo también se produjo el ascenso de la novela policíaca como, por ejemplo, la literatura sensacionalista, en la que a menudo, un residente aparentemente normal del vecindario resultaba ser un demente con conducta delictiva. Este periodo también fue testigo del ascenso de los detectives de ficción que aprovechaban el aumento de las ansiedades que experimentaban los personajes, quiénes representaban a los habitantes de las nuevas ciudades industriales, que gozaban en aquel entonces de una nueva etapa de gran crecimiento y diversificación.

El término ‘psicópata’ empezó a usarse a finales del (del mismo modo que el término psicótico, con el que a menudo puede confundirse), y también cubrió una amplia gama de enfermedades (etimológica y originalmente equivalentes a ‘enfermo mental’). Sin embargo, su protagonismo aumentó rápidamente debido al uso del vocablo en un juicio de Rusia, celebrado entre 1883 y 1885, que estaba relacionado con el asesinato de un niño. En este juicio, el término psicópata contribuyó a poner en libertad al que era probablemente un declarante falso, mientras que el principal sospechoso fue declarado culpable.

Los ‘psicópatas’ empezaron a aparecer en teatros, en cantinelas y en artículos de prensa. La defensa de la psicopatía se citó a nivel internacional por haber dejado en libertad a un despiadado asesino de niñas, hecho que aún se menciona en los diccionarios.Oxford English Dictionary 2011: Psychopath: 1885 Pall Mall G. 21 Jan. Artículo vía archivo de texto res=F50E17F7345F15738DDDAD0994DA405B8584F0D3 MLLE. SEMENOVA'S ACQUITTAL 1885 NY Times de Pall Mall Gazette. Online Etymology Dictionary: Psychopath se cita en su lugar una referencia a la cobertura del caso del diario británico The Telegraph. Consultado el 26 de agosto de 2013Murder Most Russian: True Crime and Punishment in Late Imperial Russia Louise McReynolds, Cornell University Press, 18 de diciembre de 2012 (hace referencia a la niña asesinada, Sarra Bekker).

Asimismo, también se representó a los degenerados en la ficción popular del , y hasta mediados del , de manera similar a los usos modernos del concepto psicópata (a veces la degeneración se cita como una causa de la psicopatía). No obstante, el concepto de degenerado cayó en descrédito, en parte, por el uso que le dieron los nazis para justificar la erradicación de sus opositores.Science of conscience: Metaphysics, morality, and rhetoric in psychopathy research Jarkko Jalava, 2007, PhD en la Simon Fraser University , después Professor en el Okanagan College, Canada

Principios del

El significado se redujo gradualmente, al principio como 'psicopáticamente inferiores' que engloba lo que hoy en día se podría llamar trastornos de personalidad y otras condiciones, que antes se entrelazaban con la terminología de 'sociópata' (y, con el tiempo, desorden de personalidad antisocial), aunque la psicopatía se continuó definiendo tanto de forma general como de forma concreta según los casos.

Las primeras representaciones de psicópatas en el cine se solían caricaturizar como personajes sádicos, impredecibles, sexualmente depravados y emocionalmente inestables (maníacos) con una obsesión por participar en la violencia y la destrucción indiscriminadas, por lo general, con una serie de gestos extraños tales como reírse con nerviosismo, reírse a carcajadas y tics faciales. Hasta finales de 1950, las convenciones cinematográficas estadounidenses generalmente relegaban al psicópata a los papeles de villanos como gánsters, científicos locos, supervillanos, y muchos tipos de criminales en general. Ejemplos de este tipo son Tommy Udo (Richard Widmark) en El beso de la muerte, Cody Jarrett (James Cagney) en Al rojo vivo y Antonio 'Tony' Camonte (Paul Muni) en la versión de 1932 de Scarface. También se refería a los homosexuales como psicópatas bajo la amplia descripción antes en uso; la Asociación Estadounidense de Psiquiatría en el primer Manual Estadístico de Diagnóstico de 1952 lo valoraría como 'trastorno sociópata de la personalidad'.

Una representación excepcional durante este período fue el personaje de un asesino de niños llamado Hans Beckert (Peter Lorre) en la película de Fritz Lang de 1931 M. Lorre representa a Beckert como un hombre aparentemente mediocre, atormentado por una obsesión por asesinar niños mediante rituales. Una película alemana (supuestamente basada en la vida real de Peter Kürten), se estrenó en América en 1933 y ha sido vista como indicativo de un punto de inflexión en las representaciones americanas de psicópatas. Hasta los años 30, los psiquiatras normalmente aplicaban el diagnóstico a varones desempleados o mujeres 'hipersexuales', pero varias tendencias psiquiátricas, culturales y económicas, convergieron para transformar al popular psicópata en un violento, un pervertido o un criminal - una amenaza para la inocencia, los roles de género y el orden social."Uncontrolled Desires": The Response to the Sexual Psychopath, 1920-1960 Estelle B. Freedman, The Journal of American History, Vol. 74, No. 1 (junio de 1987), pp. 83-106. También reproducido en Passion and Power: Sexuality in History (from Pg 199)

Mediados del

Uno de los primeros casos de la vida real que tuvo una profunda influencia en las películas norteamericanas fue el de Ed Gein, detenido en 1957. Se trataba de un granjero que siempre había vivido con su madre y cuando esta murió, mató a dos mujeres y desenterró algunos cuerpos femeninos del cementerio local, con la piel de los cuales fabricó varios instrumentos. Se extendieron rumores de que también era necrófilo, antropófago o travestido, aunque parece que el único soporte de estos rumores no era otro que las escuetas afirmaciones con las que Gein contestaba a las preguntas capciosas de los interrogadores.Deviant Harold Schechter, 1998, pp. 192, 238 Antes del juicio se declaró a Gein enfermo mental y legalmente discapacitado, aduciendo que había padecido esquizofrenia (una psicosis que incluye delirios y alucinaciones) al menos durante doce años, a pesar de que un psiquiatra reconocido lo calificó más bien de «psicópata sexual».

Robert Bloch, un prolífico autor de horror sensacionalista, afirma que a la hora de escribir su novela Psicosis, publicada en 1959, se basó en los asesinatos cometidos por Gein y en la idea de una persona aparentemente cuerda que habita en un pueblo, pero que comete crímenes atroces. Sin embargo, aclaró que no se centró necesariamente en el propio Gein, a pesar de las numerosas similitudes entre este y el protagonista.PSYCHO EXCLUSIVE: An Interview With Author Robert Bloch Por Ed Gross, Media Geek Network, 24 de noviembre de 2012 En Psicosis se retrata al malvado Norman Bates como un hombre de aparente comportamiento correcto que asesina a una mujer mientras se encuentra bajo el control de una personalidad alternativa que adopta la forma de su autoritaria madre, a quien él mismo mató. Tanto la novela como la adaptación cinematográfica de 1960 dirigida por Alfred Hitchcock tuvieron una influencia determinante en la representación de los psicópatas que se hacía en ese momento en los medios de comunicación. Penguin 2008Ed Gein and the figure of the transgendered serial killer Por K.E. Sullivan, de Jump Cut: A Review of Contemporary Media, no. 43, julio de 2000, pp. 38-47 No obstante, ni el libro ni la película se explayan en la descripción del término 'psico', aunque dicho término se utiliza comúnmente para referirse tanto a un psicótico como a un psicópata. Al final de la película, un psiquiatra dice que Bates tiene múltiple personalidad. El trastorno de personalidad múltiple era muy popular por aquel entonces (cfr. película de 1957 Las tres caras de Eva) y hasta hoy en día se confunde con la esquizofrenia de forma frecuente. Más tarde, Bloch escribió un guion para la película El psicópata de 1966, cuyo título original era «Esquizofrenia».