miniatura|Reserva Los Manantiales cerca de la localidad de Río Ceballos.
Reserva Hídrica Natural Municipal Los Manantiales Según el artículo 47.º de la Ley de Áreas Protegidas de la Provincia de Córdoba (6964), se consideran Reservas Hídricas Naturales a las áreas que posean cuencas de captación o reservorios hídricos, insertos en ambientes silvestres, que califiquen su especial significación ecológica o turística y que sean declaradas como tales.
Dichas Reservas tendrán como objetivos conservar las mejores condiciones de sus características naturales más importantes (Artículo 48.º de La Ley de Áreas Protegidas de la Provincia de Córdoba).
Con el fin de conservar los ecosistemas de Bosque Chaqueño Serrano y Pastizales de Altura se crea la Reserva Hídrica Natural Municipal Los Manantiales por impulso propio de los vecinos establecidos en ella que tomaron conciencia acerca del inminente y alto riesgo de urbanización de la cuenca. La importancia de la Reserva radica en la conservación del espacio como una cuenca hídrica y un ambiente natural de bosque nativo. El área ofrece un manto ininterrumpido de molles, cocos y espinillos, entre los que se establecen numerosas especies de animales y aves. La zona que protege la cuenca del arroyo Mal Paso, afluente de Río Ceballos en el Cordón de Sierras Chicas (Córdoba), representa una superficie de alrededor de 1.050 ha, que aún no se han incorporado a la expansión urbana de la localidad y áreas circundantes.
Historia Para la conservación de ecosistemas serranos en lo que corresponde a Bosque Chaqueño serrano y pastizales de altura, existen áreas significativas sometidas a un régimen especial de protección como es el caso de la cuenca del arroyo Mal Paso, afluente de Río Ceballos en el Cordón de Sierras Chicas (Córdoba), representa una superficie de alrededor de 1.050 ha, que aún no se han incorporado a la expansión urbana de la localidad y áreas circundantes. La creación de la Reserva Hídrica Natural Municipal Los Manantiales en dicha región, permite el establecimiento de un área de conservación continua a las ya existentes; Reserva Hídrica Natural Parque La Quebrada (provincial, al norte) y Reserva Hídrica Recreativa Natural Los Quebrachitos (municipal, al sur), totalizando más de 10.000 ha en conjunto y conformando un cordón de las Sierras Chicas bajo protección.
La Reserva Los Manantiales, posee zonas rurales y abarca principalmente los barrios de Los Manantiales, Agua del Peñón, El Vergel y parte de Ñu Porá, María Cristina, San Francisco y Moreyra, ubicados al pie o sobre el cordón serrano.
La creación de La Reserva Los Manantiales se inició principalmente por impulso de los vecinos establecidos en ella que tomaron conciencia acerca del inminente y alto riesgo de urbanización de la cuenca, debido a cientos de loteos realizados hace décadas, sin ninguna previsión de las particularidades ambientales de la región que actualmente comienzan a ser ofrecidos en el mercado inmobiliario. La Reserva sustenta no solo formas particulares de uso del territorio sino, además, valores humanos que, en conjunto, conforman estilos de vida que dan identidad particular a esta región. La importancia de la misma radica en la conservación del espacio como una cuenca hídrica y un ambiente natural de bosque nativo. El área ofrece un manto ininterrumpido de molles, cocos y espinillos, entre los que se establecen numerosas especies de animales y aves. Al tratarse de un área conservada a pocos minutos de sectores urbanizados, se convierte en un verdadero pulmón verde motivo de estudios y numerosas visitas.
Para la regulación de su correcta protección del ambiente, los vecinos junto a las autoridades del municipio y personas participantes, crearon la Ordenanza 2094/14 con el fin de determinar las zonas que la Reserva abarca, junto a medidas sustentables propuestas para la misma.
Asociación Civil Los Manantiales
Los vecinos de barrio Los Manantiales se organizaron y formaron La Asociación Civil Los Manantiales en el año 2005. Nace de la inquietud por conservar su espacio de hábitat, un espacio de belleza natural, de noches oscuras, silencio, entre otros valores. Estos valores se deben principalmente al importante entorno natural, con predominancia de bosque nativo serrano en un paisaje rural no urbanizado, que es la Cuenca del Arroyo Mal Paso, de unas 1050 ha. Este es el fundamento del proyecto de conformar la ONG, proteger y conservar este ambiente y sus modos de vida. Actualmente se encuentra regulado bajo la ordenanza 2094/14.
Objetivos Asegurar el suministro de agua del arroyo Mal Paso en cantidad y calidad adecuada, compatibilizando las actividades de uso del suelo con el funcionamiento óptimo del ciclo hidrológico en toda la cuenca; Prevenir la contaminación del recurso hídrico; Controlar la erosión de la cuenca; Ordenar y regular el uso del territorio de la cuenca; Conservar y/o mejorar la calidad del paisaje natural, Facilitar las actividades de conservación, educación, investigación y monitoreo del ambiente y sus recursos en la cuenca. Proteger la biota nativa.
Ubicación La Reserva Hídrica Natural Los Manantiales se encuentra en la localidad de Río Ceballos dentro de la jurisdicción de la provincia de Córdoba. En la localidad se puede ingresar a la Reserva mediante la Av. San Martín 5000, desde aquí se puede ingresar por las calles aledañas al Colegio Espíritu Santo, calle Alberdi (Desembocadura del Arroyo Mal Paso) y calle Almirante Brown. Desde este último camino de puede llegar a Las Pisaditas, lugar que da valor ecológico y cultural de la Reserva.
La Reserva se encuentra ubicada en las inmensidades del Bosque Chaqueño Serrano que se caracteriza por presentar un bosque que, en su estado prístino era dominado por una especie endémica de quebracho (Schinopsis): el horco-quebracho o quebracho de la sierra, emparentado con el quebracho colorado santiagueño (Schinopsis lorentzii). Esta ecorregión se extiende desde el sur de Bolivia hasta el centro de Argentina, siendo uno de los ecosistemas montañosos más importantes de Sudamérica. Los ambientes serranos ocupan el 25 % de la superficie de la provincia de Córdoba, proveen servicios ecosistémicos tales como la producción de agua, la producción de forraje y belleza paisajística, que se traducen en beneficios económicos directos, principalmente a través de la disponibilidad de agua para consumo y riego, la ganadería y el turismo, respectivamente.
Consejo de Gestión Según se establece en la ordenanza 2094/14, Art. 16 se entiende por Consejo de Gestión a la instancia orgánica y estratégica de manejo participativo, concertación y de observación ciudadana en la toma de decisiones de la Reserva, de carácter vinculante que garantiza la sostenibilidad de las decisiones de manejo a futuro. Este consejo está formado por representantes de la Autoridad de Aplicación y de la comunidad, de Organizaciones Civiles y otras instituciones locales debidamente acreditadas. En el Art. 18 de dicha Ordenanza se establecen las funciones del Consejo de Gestión, determinándolas como: Establecer su propio reglamento de funcionamiento, en el plazo de 6 (seis) meses a partir de su conformación, el cual será revisado y actualizado en la primera sesión anual del Consejo de Gestión, definiendo modalidad y frecuencia de reuniones, establecimiento de mecanismos de comunicación, régimen de participación y votación, régimen de incorporación y permanencia de miembros activos y asistentes. Gestionar la Reserva siguiendo lo establecido en el Plan de Manejo. Promover para el territorio de la Reserva y sus áreas de amortiguación, políticas de ordenamiento territorial que prioricen la conservación del ambiente y el desarrollo sustentable. Facilitar y garantizar la participación de la comunidad local y regional, organizaciones de la sociedad civil y demás actores involucrados en el manejo de la Reserva. Velar por el cumplimiento y el seguimiento de las actuaciones administrativas y de control del área natural protegida y sus áreas de amortiguación realizadas por la AA. Facilitar la coordinación interinstitucional en la construcción de acuerdos y apoyos a la gestión de la Reserva. Promover el intercambio de experiencias con otras iniciativas de conservación regional a fin de consensuar a diferentes escalas, estrategias de gestión y manejo. Comunicar y socializar la gestión del área natural protegida, garantizando el acceso público a la información. Organizar o apoyar cursos, talleres u otras actividades de trabajo o de formación referidas a las temáticas del Plan de Manejo y de la Reserva, en colaboración con las instituciones que crea conveniente a tal fin.
Fauna Aves Carpintero Negro (Dryocopus schulzi): es un ave de la familia Picidae que vive en Sudamérica. Mide entre 36 y 38 cm de longitud. Los machos de esta especie pesan entre 312 y 363 gramos, mientras las hembras pesan entre 276 y 312 gramos. Se encuentra en Argentina, Bolivia y Paraguay. Las áreas de distribución de esta especie son inconfundibles, sus hábitats naturales son las selvas secas tropicales y subtropicales, las sabanas húmedas y, además, pueden vivir en las plantaciones. Su principal amenaza es la pérdida de hábitat. Se alimenta principalmente de larvas y escarabajos adultos. Crían hasta fin del otoño, excavando un nido en un tronco a una altura de 5 a 15 metros del suelo. Las hembras ponen de 1 a 4 huevos. El canto de la especie es característico. Como muchas especies de Carpinteros, golpea los árboles fuerte y con un ritmo de dos golpes. Inambú montaraz (Nothoprocta cinerascens) Inambú común (Nothura maculosa)miniaturadeimagen|Coragyps atratus Jote negro (Coragyps atratus) Jote cabeza roja (Cathartes aura): es un ave de la familia Cathartidae pariente del Cóndor (Vultur gryphus). Su área de distribución se extiende desde el extremo sur de Sudamérica hasta el sur de Canadá. Habita una variedad de zonas abiertas y semiabiertas, incluyendo bosques subtropicales, matorrales, pastizales y desiertos. Es un ave grande, con una envergadura de 170-183 cm, una altura de 64-81 cm y un peso que puede variar entre 0,85 y 2,26 kg. Su plumaje es marrón oscuro hasta negro; la cabeza y el cuello no tienen plumas y son de color púrpura–rojo. Su pico es corto, ganchudo, y de color marfil. Se alimenta casi exclusivamente de carroña, localiza los cadáveres con su aguda visión y su sentido del olfato, volando a una altura suficientemente baja para detectar los gases producidos por la descomposición de los animales muertos. Para desplazarse en el aire aprovecha térmicas, reduciendo la necesidad de aletear. Pasa la noche en largos grupos comunitarios. Anida en cuevas, huecos de árboles o matorrales. Suele tener dos crías que alimenta por regurgitación. Tiene pocos depredadores. Su esperanza de vida es algo por encima de 16 años en un ambiente silvestre, mientras que en cautiverio puede llegar a tener más de 30 años en casos excepcionales. Taguato común (Buteo magnirostris) Aguilucho común (Buteo polyosoma) Águila mora (Geranoaetus melanoleucus): es un ave de la familia Accipitridae. Se trata de un ave de presa que vive en Sudamérica. Mide entre 65 y 80 cm(3), y es tan grande como un águila. El macho adulto tiene el área ventral blanca, con finas tiras negras, y el dorso negro con plumas de color grisáceo en las alas. La hembra se distingue por su mayor tamaño. Resulta fácil de identificar por el contraste negro y blanco, y por su característico vuelo, de aleteo corto y con la cola muy erguida. El águila mora habita en montañas o colinas, donde permanece al acecho de la presa, que consiste en mamíferos como liebres, aves, serpientes y carroña. Anida en árboles altos o en rocosidades. Halcón Plomizo (Falco femoralis)