La locución demencia senil se usaba antiguamente para nombrar a una patología actualmente conocida como trastorno neurocognitivo mayor. Es el nombre dado en español a un síndrome que se caracteriza por el deterioro de las capacidades psíquicas de la persona afectada, especialmente las capacidades cognitivas.
El nombre clínico de «demencia» proviene del latín demens-dementatus, literalmente «fuera de la mente de uno».
Por su parte, «senil» es un adjetivo que alude a la senectud o ancianidad, aunque existe evidencia de una minoría de cuadros de demencia a edades relativamente tempranas. El proceso de la senilidad entendido como una condición inevitable en la vejez se rechaza y, desde ese momento, los ancianos seniles dejan de ser lo que eran y se convierten en enfermos.
Epidemiología La demencia no es exclusiva de la vejez, aunque se suele presentar con más frecuencia entre personas de la tercera edad.
Solamente la padece una minoría, pero con la edad aumenta la probabilidad de desarrollarla. De los 65 a los 90 años, aproximadamente, la probabilidad se duplica cada cinco años.Hamilton, I. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Morata.
La demencia más común es la enfermedad de Alzheimer. La demencia mixta es una afección en la que los pacientes tienen más de un tipo de demencia. En esta condición, la enfermedad de Alzheimer con demencia con cuerpos de Lewy o la demencia vascular son las demencias coexistentes más comunes.
Síntomas La demencia senil se refiere no a una enfermedad en específico, puesto que se puede deber a múltiples causas, sino a un conjunto de síntomas de tipo cognitivo y conductual, entre otras:
confusión mental pérdida de memoria deterioro intelectual desorientación disturbios en lenguaje anormalidades visuoespaciales
Asimismo, se muestra una declinación a nivel funcional (interrupción en las actividades diarias de la persona) y se le considera independiente de alteraciones generadas por alguna condición médica como, por ejemplo, infección urinaria, neumonía, deshidratación, tumor cerebral, hipoglucemia, así como por el consumo de medicamentos y sustancias adictivas. Se realiza esta diferenciación, puesto que, en tales casos, los síntomas, que podrían coincidir, reciben el nombre de delirio, afección que se caracteriza por ser aguda y reversible, a diferencia de la demencia, cuya enfermedad más común es la enfermedad de Alzheimer y el multiinfarto.
Por lo tanto, aunque la demencia es un problema grave a cualquier edad, se agrava en el caso del adulto mayor por el debilitamiento de su salud general, así como de sus habilidades intelectuales.
Actualmente, el número de personas mayores va en aumento por lo que sucede lo mismo con los casos de demencia senil.
Según Gonzalo Piédrola Gil:
Síntomas cognitivos La demencia senil incluye el deterioro de funciones cognitivas. Una de las funciones más sensibles y, por tanto, una de las más afectadas, es la memoria.
La capacidad para almacenar nueva información se reduce en los pacientes que sufren de demencia senil (amnesia anterógrada) y, al mismo tiempo, puede haber pérdida de los recuerdos que previamente se habían formado (amnesia retrógrada).
Asimismo, los pacientes pueden presentar dificultades en el reconocimiento de caras o reconocimiento de lugares.
Otra función cognitiva que afecta al paciente con demencia senil es la dificultad para producir y comprender el lenguaje. Este problema se puede manifestar cuando haya una incapacidad de nombrar a personas u objetos, lo que puede impedir una buena interacción y relación con las personas de su entorno. En ciertos casos, se puede llegar a perder el contenido semántico al momento de hablar.
También pueden verse perturbadas por la enfermedad otras funciones cognitivas como la habilidad para abstraer, organizar, anticipar, iniciar y controlar conductas complejas.
El declive en estos procesos cognitivos impide la inhibición de respuestas para el paso de una actividad a otra y para realizar diferentes actividades al mismo tiempo.
Síntomas conductuales Los cambios en la conducta pueden darse en cualquier momento de la enfermedad. Su intensidad y su frecuencia no son necesariamente progresivas y no aparecen en todos los casos de demencia senil.
Los más recurrentes son la deambulación errática, la desinhibición, la agitación/agresividad, las quejas, el negativismo, la intrusividad y los trastornos del comportamiento alimentario y sexual.
Deambulación errática: el paciente camina sin un rumbo en particular, se puede presentar en cualquier momento y se relaciona con la desorientación. En este sentido, se recomienda mantener el entorno del paciente iluminado y sin obstáculos que pudieran provocar accidentes. Desinhibición: consiste en la emisión de agresiones verbales, acciones impulsivas y pérdida de vergüenza. Por ejemplo, atacar verbalmente a quienes estén a su alrededor y bajarles la autoestima sin entender que sus palabras hieren a la otra persona. Ante estas situaciones, se recomienda actuar con calma y paciencia, no ponerse nerviosos ante ninguna circunstancia. Fenómeno del sundown: también conocido como sundowning, síndrome crepuscular, síndrome vespertino o empeoramiento al anochecer. Existen varias causas por las que el comportamiento de una persona con enfermedad de Alzheimer o con alguna otra demencia puede alterarse negativamente al llegar la noche, ya sea el ruido, la disminución de la luz o del número de personas. La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFATE) recomienda identificar la causa de la alteración, además de un acompañamiento permanente y evitar los conflictos a esa hora.[Asociación de Familiares y Enfermos de Alzheimer y Otras Demencias Seniles (2014) Alteraciones psicológicas y del comportamiento. Consultado en: http://afate.es/alteraciones-psicologicas-y-del-comportamiento/ ]
Los cambios conductuales pueden afectar la vida diaria del paciente y requieren un ambiente apropiado para facilitar la adaptación del paciente.
Rol del cuidador El cuidador es aquella persona que atiende a un paciente en su vida diaria.
Asumir este rol de cuidador es complejo y duro. Conviene tener en cuenta ciertos conceptos y actitudes sobre cómo afrontar situaciones y sobre cómo funcionar en el día a día.Cómo cuidar a una persona con demencia senil https://www.elrincondelcuidador.es/psicologia/cuidar-de-personas-con-demencia-senil-causas-y-sintomas por El Rincón del Cuidador
Organización de las tareas del hogar y modificación del ambiente Se recomienda que cada familiar del paciente posea tareas específicas a realizar, para que, de ese modo, exista una organización y que se sepa quién y en qué momento se cuidará de la persona. Esta organización de las tareas también puede incluir al paciente, siempre y cuando este esté en la capacidad de realizarlas.
Para ello, se necesita que las actividades se descompongan en una serie de pasos, lo que ayudará a que las tareas del hogar sean más sencillas y amenas para la persona en cuestión.
Si el paciente puede realizar una actividad parcialmente, también es de gran importancia que haya alguien que realice los pasos que él no pueda para que, de esa manera, sienta que es de ayuda para las actividades que se realizan.
Además, los horarios estructurados con los hábitos diarios del paciente y la constante explicación de los mismos permiten que la persona no se desoriente y pueda llegar a adquirir la sensación de seguridad.
En cuanto al ambiente, el centro Family Caregiver Alliance (FCA) menciona que el espacio debe estar libre de objetos que puedan dañar a la persona que padece de demencia senil.
Además, el ambiente incluye a las personas que están a su alrededor, pues es de gran importancia que exista una interacción entre estos últimos y el paciente, para que este no se sienta solo. La actitud de cada miembro es importante, así como su lenguaje corporal, ya que, en muchos casos, serán estos los que comunicarán las ideas y sentimientos con mayor fuerza que las palabras.
Por tanto, se debe crear un ambiente positivo, tanto en lo físico como en la interacción con otros, y de ese modo ayudar a que la persona se ocupe de actividades que impidan el avance inmediato de la enfermedad.Family Caregiver Alliance (2004) Guía del cuidador para entender la conducta de los pacientes con demencia. Recuperado desde https://caregiver.org/guia-del-cuidador-para-entender-la-conducta-de-los-pacientes-con-demencia-caregivers-guide
Mantenimiento de las actividades diarias del paciente Administrar dinero En el caso del paciente con demencia, la pérdida progresiva de la memoria ocasiona que se vuelva más ansioso y suspicaz con respecto a su dinero, acusando en ocasiones a los cuidadores de robarle cuando no puede recordar dónde lo dejó.
En situaciones similares se propone desproveer a la persona de todo contacto directo con tarjetas de crédito, cheques, efectivo, etcétera.
Sin embargo, administrar su propio dinero es una muestra de independencia que a las personas no les gusta perder, y por la cual estarían dispuestos a luchar. Por lo tanto, se recomienda a los cuidadores otorgarle al paciente una pequeña cantidad de dinero de la que pueda disponer, dejar notas visibles que le indiquen quién es ahora el encargado de la administración del hogar, así como tener paciencia y mantener la calma ante cualquier acusación, comprendiendo la naturaleza del mismo.
Conducción de vehículos En las etapas tempranas de la enfermedad las personas suelen mantener su actividad laboral y vida independiente, así como su capacidad para conducir.
Conducir un coche puede significar, para muchos de ellos, autonomía, autoestima y dignidad. Sin embargo, la demencia se caracteriza por la ausencia de conciencia sobre la enfermedad y, por lo tanto, de sus progresivas dificultades para conducir, que incluyen procesos de atención dividida (conversar mientras conduce), habilidades ejecutivas (frenar bruscamente ante algún imprevisto), memoria (recordar direcciones) y habilidades visuo-espaciales (la distancia entre el auto y otras estructuras).
Por lo tanto, se presenta un conflicto entre su sentido de independencia y su seguridad. En este sentido, es recomendable que los cuidadores acompañen al paciente durante sus recorridos y observen objetivamente sus conductas durante la conducción, enfocando su atención en las habilidades mencionadas que se pueden ir deteriorando en el desarrollo de la demencia.
Prevención de la progresión de la enfermedad Estimulación de la memoria Existen diversos ejercicios para estimular la memoria de los pacientes, pero primero debe tomarse en cuenta la etapa de la enfermedad en la cual estos se encuentran.
Las actividades propuestas deben ser del agrado del paciente, de lo contrario esto puede generarle ansiedad y frustración.
De preferencia, es necesario aplicar ejercicios y actividades que concuerden con la historia bio-psicosocial de la persona, puesto que así es más probable que la motivación incremente y surjan resultados positivos.Tesis SDomenech
La memoria del paciente puede ser estimulada a través de varias actividades, las cuales pueden ser:
Actividades mentales: rompecabezas, crucigramas, cuentos y juegos de mesa, los cuales ejercitan el razonamiento y la comprensión. Actividades físicas: el baile y los ejercicios de brazos y piernas ayudan a la coordinación motora. Actividades sociales: los encuentros con amigos y familiares estimulan al paciente a evocar recuerdos y obtener experiencias. Actividades laborales: doblar ropa, poner la mesa, alimentar a la mascota, etcétera. Actividades creativas: la pintura y las artesanías ejercitan la motricidad y la coordinación motriz del paciente. Actividades de memoria: ver fotografías familiares, leer cartas antiguas y que se le narren historias estimulan las funciones mentales y sociales del paciente.